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Guerra Malvinas 1982: La verdad histórica de ella y no la «historieta oficial» que cuentan Clarín y La Nación

La desinformación por parte de Clarin y La Nación en torno la guerra en Ucrania, el genocidio en Gaza, y la guerra contra Irán, es un “principio de revelación” -diría Milei- que lo mismo sucedió en la guerra de Malvinas de 1982. Resultando cada vez más notable que ella fue una trampa planificada por EEUU, el RU y la OTAN. Seguidamente publicamos una síntesis del ensayo Malvinas: Causa nacional y ariete geopolítico anglosajón que Ariel Rolfo publicó al respecto.
Guerra Malvinas 1982: La verdad histórica de ella y no la "historieta oficial" que cuentan Clarín y La Nación

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La presente síntesis del ensayo político Malvinas: Causa nacional y ariete geopolítico anglosajón, se centra en el tiempo, analizando la continuidad de la estrategia geopolítica británica desde el siglo XIX hasta la actualidad, proyectándola hacia el futuro, con un enfoque principal en el Cono Sur. En este contexto amplio, se aborda específicamente la «Fabricación de la Guerra de Malvinas» por parte de EE.UU. y la OTAN, en respuesta a sus necesidades estratégicas durante la Guerra Fría.

A lo largo del ensayo, se describe la estrategia de desinformación anglosajona dirigida a la Dictadura Cívico-Militar argentina, la cual facilitó la fabricación del conflicto. Posteriormente, se examinan las políticas neocoloniales de la posguerra, enfocadas en la desmalvinización del país en los ámbitos político, económico, diplomático, cultural y militar.

Finalmente, se expone el histórico plan geopolítico británico expansionista en el Cono Sur. Ante esta persistente amenaza y se subraya la necesidad de establecer la recuperación de Malvinas no solo como una Causa Nacional, sino también como un Plan Estratégico Nacional de política de Estado para su concreción.

Se incluyen consideraciones generales sobre el marco del Mundo Multipolar contemporáneo para delinear dicho Plan Estratégico de Recuperación.

MALVINAS 1: la guerra de 1832 planificada por el Reino Unido y ejecutada por EEUU
MALVINAS 2: el ataque de la USS Lexington de EEUU que  abrió paso a la ocupación británica

Malvinas 1982: la guerra planificada por EEUU y la OTAN y ejecutada por el Reino Unido

Malvinas 1982: la guerra planificada por EEUU y la OTAN y ejecutada por el Reino Unido

Análisis geopolítico sobre el rol de EEUU, la OTAN y el Reino Unido en la guerra de Malvinas y sus implicancias estratégicas en el Atlántico Sur.

Primera Parte: Marco general de la geopolítica imperial británica

La Razón de la Fuerza y la Usurpación Territorial

Históricamente, las potencias imperiales o coloniales ocupan, conquistan, arriendan o invaden áreas geográficas o territorios necesarios para satisfacer sus intereses estratégicos y su diseño geopolítico. Aunque estas potencias pueden esgrimir argumentos jurídicos, históricos o políticos (ciertos o falaces) para justificar la ocupación, cuando estos no son suficientes, apelan a la Fuerza Militar, que es, en última instancia, la razón de peso para garantizar sus intereses estratégicos y mantener una situación de usurpación territorial o colonial en el tiempo. El resto es, simplemente, «pirotecnia jurídica internacional o diplomática para encubrirlo».

La Cuestión Malvinas se ajusta perfectamente a este marco, donde el interés geopolítico del Reino Unido lo llevó a obrar históricamente bajo estos principios para usurpar los territorios insulares en el Atlántico Sur.

La Guerra de 1982 como estrategia geopolítica

La Guerra de Malvinas de 1982 fue deliberadamente provocada por EE.UU. y el Reino Unido (RU), e impulsada por la necesidad de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) de contar con una base aeronaval en el Atlántico Sur. Esta base era esencial para completar un esquema de seguridad militar destinado a contrarrestar la creciente influencia de la Unión Soviética (URSS) en la región.

Específicamente, se buscaba tener una base aeronaval de proyección militar en el Atlántico Sur sobre el Cabo de Buena Esperanza en África, una vía vital para el transporte del petróleo de Medio Oriente hacia los países centrales desarrollados.

Como objetivo secundario, la OTAN y el RU se planteaban la potencial explotación de las ingentes riquezas de la zona, especialmente los recursos petroleros y la pesca. Para el Reino Unido, cuya geopolítica opera con estrategias de largo plazo, el mantenimiento de Malvinas, Sandwich y Orcadas del Sur en su poder proporciona la excusa o base para su fundamentación jurídico-internacional, proyectando así su reclamo territorial sobre una porción de la Antártida que se superpone con territorios reclamados por Argentina y, en parte, por Chile.

GUERRA MALVINAS: los mensajes secretos a través de LA NACION con el topo de la OTAN canciller Costa Méndez (1)

Breve introducción histórica de Nuestra Soberanía

Si bien Américo Vespucio pudo haber descubierto las islas en 1502, fueron cartografiadas con certeza por los españoles en 1520, como consta en el primer mapa específico realizado por Andrés de San Martín. El Reino Unido, por su parte, sostiene que John Davis descubrió las islas en 1592, mucho después de los registros españoles, pero su posicionamiento cartográfico es erróneo y conduce a mar abierto.

El primer asentamiento fue fundado en 1764 por el expedicionario francés Conde Louis Antoine de Bougainville, quien llamó al lugar Port Louis en la actual Isla Soledad. Tras reclamos españoles, el gobierno francés retiró pacíficamente el asentamiento, reconociendo formalmente la soberanía española el 2 de abril de 1767, en virtud del descubrimiento español y del Tratado de Tordesillas de 1494.

España tomó posesión efectiva ininterrumpida de las islas a través de 20 gobernadores desde 1767 hasta 1811, y desde 1776, las Malvinas fueron parte constitutiva del Virreinato del Río de la Plata. Durante este largo periodo, no hubo ningún protesto británico.

Hubo un intento británico de ocupación. Una expedición inglesa fundó Puerto Egmont en 1765. Fueron desalojados por una flota española en 1770, y aunque se acordó un restablecimiento temporal de la ocupación británica, en 1774, el Reino Unido finalmente abandonó el asentamiento «para ahorrar gastos», dejando solo una placa de plomo que reclamaba la posesión exclusiva del islote con sus accidentes geográficos e instalaciones.

Esta declaración unilateral carece de legitimidad o fuente de soberanía, ya que la soberanía debe basarse en el reconocimiento de la Comunidad Internacional, conforme al Derecho Internacional. Además, la Corona Británica nunca reclamó oficialmente derechos soberanos mientras ocuparon Port Egmont, lo que se interpreta como un «abandono de pretensión».

La acción británica al establecer Port Egmont fue ilegal, violando el principio de «pacta sunt servanda» (sujeción a los tratados firmados). Los tratados violados incluyen el Tratado de Münster de 1648, el Tratado de Madrid de 1667 y 1670, los Tratados de Utrecht de 1713, el Tratado de Sevilla de 1729, y el Tratado de París de 1763. En 1790, el Reino Unido firmó el Tratado de San Lorenzo de El Escorial ((también conocido como la Primera Convención de Nutka), comprometiéndose a no establecerse en la América Meridional ni en las islas adyacentes ya ocupadas por la Corona Española, territorio que las Islas Malvinas integraban ininterrumpidamente desde 1767.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez (2) –Traición en la ONU

Legítima soberanía argentina de Malvinas

Los territorios emancipados de la América española establecieron sus límites según el principio de «Uti Possidetis Juris» (como poseías, conforme al derecho, poseerás), el fundamento jurídico de la herencia territorial de España. Las Islas Malvinas, al ser parte legítima del Virreinato del Río de la Plata, pasaron a ser territorio del nuevo estado nación.

Las Provincias Unidas del Río de la Plata tomaron posesión formal y efectiva de las islas en 1820 con la proclama oficial del Coronel David Jewett. Este hecho fue público y registrado incluso en el Times de Londres, sin ser impugnado por ninguna potencia, incluido el Reino Unido. En 1825, el Reino Unido reconoció la independencia de las Provincias Unidas sin objetar el tema Malvinas en el “Tratado de Amistad, Navegación y Comercio”. El 10 de junio de 1829, el gobierno argentino promulgó el decreto creando la Comandancia Política y Militar de las Malvinas.

A fines de 1831, la fragata estadounidense Lexington arrasó Puerto Soledad en represalia por la captura de buques loberos en infracción. Cuando las autoridades argentinas restauraban el orden, el 3 de enero de 1833, una corbeta de la Marina Real británica, con apoyo de otro buque de guerra, exigió la rendición y entrega de la plaza bajo amenaza de fuerza superior. Así, los británicos usurparon las Islas Malvinas manu militari sin mediar razón jurídica ni bélica.

En conclusión, el Reino Unido, como potencia colonial, usurpó el territorio en función de sus intereses geopolíticos en el Atlántico Sur, buscando un punto logístico y control del paso interoceánico Atlántico-Pacífico, basándose únicamente en la fuerza militar y con la previa ayuda de EE.UU., su socio colonial.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 3 – La fecha de recuperación

Estrategia histórica de la geopolítica británica

La usurpación de Malvinas se entiende a través de la geopolítica británica. Antes del Canal de Panamá, el control de las Falklands ya se consideraba útil en tiempo de paz y esencial en tiempo de guerra para controlar los océanos. El Imperio Británico, de carácter comercial e industrial, implementó un plan geopolítico de dominio progresivo de puntos de control marítimo que aseguraran sus rutas comerciales. Esta estrategia se consolidó tras la Batalla de Trafalgar en 1805, momento en que la armada británica asumió el dominio marítimo pleno («la reina de los mares»).

El plan de expansión geopolítico británico se manifestó en la toma progresiva de bases logísticas y puntos de control marítimo: Gibraltar (1704), Ciudad del Cabo (1805), Santa Elena (1816), Singapur (1826), Islas Malvinas (1833), Adén (1839), Hong Kong (1842), y el control del Canal de Suez (1863). Este despliegue abarcó puntos estratégicos claves en mares y océanos (Caribe, Mediterráneo, Rojo, Índico, Pacífico, Atlántico Sur).

El análisis cronológico muestra que las potencias imperiales no reparan en ética, principios jurídicos, leyes internacionales o derechos históricos para apoderarse de territorios, utilizando la fuerza militar si otros medios fallan.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez (4) – El incidente Georgias

Segunda parte: Malvinas, una guerra fabricada por EE.UU. y la OTAN

La Fabricación de la Guerra de Malvinas por parte de EE.UU. y la OTAN se basó en sus necesidades estratégicas durante la Guerra Fría.

El marco internacional: Los antecedentes causales exógenos

El contexto global de la Guerra Fría, regido por los acuerdos de Yalta y Potsdam, incidió centralmente en los acontecimientos geopolíticos. La Guerra de Malvinas fue un evento más dentro de esta dinámica histórica.

A partir de 1947, la Doctrina de Contención de George Kennan, implementada por el «Hegemón Americano», buscó contener la expansión soviética. Inicialmente, la OTAN se autolimitó operativamente al teatro europeo y al Atlántico Norte (trópico de Cáncer como frontera meridional). Sin embargo, el poder económico aliado dependía de las Líneas de Comunicación Marítima (LCM) fuera de esa área.

Con la asunción del Almirante Sergei Gorshkov en la Armada roja y el cambio de perspectiva del Kremlin hacia un «Tercer Polo» de naciones no alineadas, la URSS buscó incrementar su presencia internacional, obteniendo nuevos Estados adscriptos y proyectando su poder naval globalmente. Esto fue interpretado por Occidente como una «geopolítica de espacios vacíos» para obtener posiciones estratégicas, involucrando gradualmente a la OTAN.

La «segunda Guerra Fría» bajo la Doctrina Reagan, marcada por el recrudecimiento de la acción anticomunista, la Crisis de los Euromisiles y la Iniciativa de Defensa Estratégica («Guerra de las Galaxias»), aumentó la tensión Este-Oeste.

EE.UU. y la OTAN se preocuparon ante la creciente presencia naval soviética en el Atlántico Sur. Existía particular preocupación por la flota pesquera rusa en el Mar Argentino y el peligro de interdicción de las LCMs procedentes de Oriente Medio (la «yugular del petróleo»), que transportaban el 90% del crudo necesario para los países de la OTAN.

Este contexto otorgó un rol estratégico relevante a Malvinas como punto clave para completar un dispositivo global de seguridad militar en el Atlántico Sur, crucial para el paso bioceánico Atlántico/Pacífico y el área Atlántico/Índico del Cabo de Buena Esperanza. La OTAN valoró imperiosamente la necesidad de una Base Aero Naval de envergadura en Malvinas.

El «Plan para los Océanos Libres» (Free Oceans Plan), aprobado por el Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. en enero de 1980, fue explícito: aunque EE.UU. podía contar con apoyo de Chile y Argentina, era «indispensable contar con el apoyo de Gran Bretaña». El documento indicaba que Gran Bretaña debía ser la principal aliada porque ocupaba diversas islas en el Atlántico Sur (incluyendo Malvinas, Georgias y Sandwich) que, en caso de necesidad, podrían convertirse en bases aeronavales, siguiendo el modelo de Diego García. EE.UU. debía alentar a Gran Bretaña a mantener estas islas bajo su soberanía «ante cualquier circunstancia». Edward Hidalgo, Secretario de Marina de EE.UU., declaró públicamente que las islas eran una preocupación real y dos «fantásticos portaaviones».

Para 1982, la OTAN necesitaba reforzar la defensa de la «Yugular de Occidente» (LCM al sur del Cabo de Buena Esperanza) y la defensa del área Atlántico-Pacífico del Cabo de Hornos. Malvinas era el lugar más adecuado para una gran Base Aero Naval. Sin embargo, si la OTAN lo hacía unilateralmente, la reacción negativa de Latinoamérica podría favorecer a la URSS. Por ello, se necesitaba una excusa.

La mejor excusa sería un intento de recuperación por la fuerza por parte de Argentina, lo que llevaría al Consejo de Seguridad de la ONU a condenar la acción y legitimaría al Reino Unido para recuperar las islas manu militari e instalar la Base Militar Aeronaval.

Otros factores causales incluyeron: la frustración de EE.UU. del armado de la OTAS (Organización del Tratado del Atlántico Sur) por parte de Argentina y Brasil; el desarrollo nuclear y misilistico argentino (violando el Tratado de Tlatelolco); la sólida relación comercial de la dictadura con la URSS (rompiendo el embargo cerealero de EE.UU.);  los intereses petroleros anglosajones sobre la Cuenca Malvinas y el control de la LCM del Cabo de Buena Esperanza.

Además, la flota de guerra de Gran Bretaña estaba próxima al desarme, haciendo que el conflicto fuera deseable e incentivado por autoridades militares británicas que, con la ayuda del Pentágono, operaron una «estrategia de desinformación» sobre la Dictadura Militar argentina, en especial sobre Galtieri y Anaya, para inducirlos a la ocupación militar.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez (5) Vaticano y otros

El escenario nacional y los antecedentes causales endógenos

La iniciativa de crear la OTAS fue concebida a mediados de los 70 por Alexander Haig. Esta alianza (con Brasil, Argentina y Sudáfrica) sería una «sucursal» de la OTAN en el sur. En mayo de 1981, el almirante Harry Train (Jefe de la flota del Atlántico de EE.UU.) propuso la OTAS a los almirantes Lambruschini y Anaya. Sin embargo, en la cumbre de mayo de 1981, los presidentes Viola (Argentina) y Figueiredo (Brasil) frustraron el plan de EE.UU. y rechazaron cualquier eje o zona de influencia en el Atlántico Sur.

Previamente, en abril de 1981, el general Edward Meyer (Jefe del Ejército estadounidense) se reunió con Galtieri (entonces Jefe del Ejército argentino) para plantear la necesidad de reemplazar al Gral. Viola, debido a la venta de granos a la URSS y el boicot a la OTAS.

En octubre de 1981, Galtieri viajó a EE.UU. y fue recibido con honores, incluyendo reuniones con funcionarios de primer nivel militar y de defensa (Meyer, Nutting, Summer, Enders, Walters, Thompson), algo inusual para un jefe de ejército del Tercer Mundo. En un encuentro, recibió el mote de «general majestuoso». Galtieri, «el niño mimado de Washington», se convertiría en un títere manejado por el poder anglosajón.

En esas reuniones, Galtieri fue inducido a creer que Margaret Thatcher deseaba deshacerse de las Islas Falklands, pero carecía de argumentos para hacerlo, y que una operación militar argentina para recuperarlas forzaría la intervención de la ONU y culminaría en la entrega de la soberanía.

Malvinas: cómo EEUU embocó a Galtieri y emboscó a Argentina

Malvinas: cómo EEUU embocó a Galtieri y emboscó a Argentina

Investigación sobre el rol de Estados Unidos en el origen del conflicto de Malvinas y el presunto engaño estratégico a la conducción militar argentina.

Cabe destacar tambien la existencia de grandes intereses petroleros. Thomas Enders y Alexander Haig eran socios en la «consultora estratégica» Kissinger Associates Inc., ligada a Henry Kissinger y David Rockefeller (clan petrolero Standard Oil). El tercer socio de la consultora era Lord Carrington, canciller británico y ex ejecutivo de Shell (Royal Dutch Shell). La Dictadura, que ya estaba acosada por problemas internos, fue finalmente encabezada por Galtieri el 22 de diciembre de 1981, quien se manifestó totalmente alineado con EE.UU..

La crisis interna en Argentina y el Reino Unido (Thatcher tenía solo el 23% de aprobación) se sumaron a las necesidades geopolíticas de EE.UU. Gran Bretaña, aunque advertida de una posible acción militar argentina, no reforzó militarmente las islas y, de hecho, ya tenía un plan de contingencia elaborado en 1981. Suspendieron la venta de portaaviones y destructores, e instalaron quirófanos en buques mercantes diez meses antes, lo que sugiere preparativos para el conflicto.

Hechos y señales engañosas de preguerra: Las valoraciones equivocadas

La Junta Militar, en particular Anaya y Galtieri, creyó erróneamente que el Reino Unido no tenía la capacidad ni la voluntad política de defender las islas a 13.000 kilómetros de distancia, conclusión reforzada por el anuncio del desguace de la flota británica por parte del ministro John Nott en 1981.

La creencia en la existencia de vastas reservas petroleras en la Cuenca Malvinas (nueve veces superiores a las del Mar del Norte) llevó a la Junta a creer que un «canje» de explotación petrolera por soberanía era posible.

La Junta Militar fue objeto de una estrategia de desinformación que la convenció de que el Reino Unido no enviaría una flota y que EE.UU. se mantendría neutral, agradeciendo el rol anticomunista argentino en Centroamérica (Plan Charlie).

El general norteamericano Vernon Walters, asesor de Reagan y Haig, había pronosticado en 1981 al expresidente Arturo Frondizi que EE.UU. propiciaría un desembarco argentino en Malvinas, para luego apoyar nominal y fácticamente a Gran Bretaña en la recuperación, a efectos de «congelar el pleito de la soberanía» y, finalmente, instalar una base militar.

En resumen, EE.UU. y la OTAN necesitaban la Base Aero Naval en el Atlántico Sur. Argentina, al frustrar la OTAS y ser considerada políticamente inestable, no era confiable. Se montó una estrategia de engaño para inducir a la dictadura a la recuperación militar, creando un Casus Belli que legitimara la posterior recuperación militar británica, congelara la soberanía a favor del RU, e instalara la base.

Guerra Malvinas: cómo Inglaterra indujo a la Junta Militar argentina a recuperar las islas

Guerra Malvinas: cómo Inglaterra indujo a la Junta Militar argentina a recuperar las islas

Análisis sobre las maniobras diplomáticas y estratégicas previas al conflicto de Malvinas y el rol del Reino Unido en la escalada.

Tercera Parte: Malvinas la guerra fabricada. Creando el “casus belli”

La estrategia de desinformación: El engaño a Galtieri y Anaya

Los encuentros de Galtieri con la élite del aparato de defensa estadounidense en Washington en noviembre de 1981 (incluyendo a Caspar Weinberger, Richard Allen, Thomas Enders, y Vernon Walters) fueron cruciales. Galtieri fue adoctrinado que la ocupación debía ser «incruenta» para no despertar el «amor propio de los ingleses».

El Vicealmirante Lombardo, responsable de presentar a la Junta Militar su plan esquemático para el desembarco, preguntó a Galtieri por qué por directivas explicitas de la superioridad no se preveía la defensa ni se consideraba la actitud de la OTAN/EE.UU.. Galtieri le respondió: «¡almirante usted es un preguntón ¡ya está todo arreglado! Thatcher quiere entregar las islas Malvinas» debido a su crisis económica. Galtieri obtuvo esta información de los anglosajones en el Pentágono, quienes le aseguraron una postura hands off de EE.UU. y la necesidad de Thatcher de justificar la entrega.

El plan militar inicial argentino era «ocupar para negociar» y dejar una guarnición mínima, lo cual demuestra que no previeron una acción bélica británica a gran escala.

GUERRA MALVINAS Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez (6) – Preparando Georgias

Cortinas de humo: El “Sarajevo del Atlántico Sur”

El desencadenante fue la crisis generada por el empresario chatarrero Constantino Davidoff. Al grupo de obreros de Davidoff se le autorizó un contrato para desmontar instalaciones balleneras en las Georgias, algo que fue catalogado por el informe Rattembach como el “Sarajevo del Atlántico Sur”.

El Reino Unido autorizó el contrato a Davidoff (algo inusual para una empresa fuera del Commonwealth) con el objetivo ulterior de generar una crisis diplomática y provocar un desembarco argentino. El Reino Unido manipuló los hechos, tergiversando la presencia de los operarios en las Georgias (que habían izado la bandera argentina) para crear un peligroso antecedente jurídico.

El Foreign Office provocó la crisis diplomática, clausurando unilateralmente las negociaciones sobre soberanía y despachando unidades de superficie y submarinos nucleares. Esta acción colocó a la Junta Militar ante la encerrona de abandonar sus planes o adelantarlos apresuradamente, en las peores circunstancias, favoreciendo al enemigo inglés.

El Reino Unido hizo correr el rumor del envío de submarinos nucleares. El gobernador Rex Hunt catalogó el trasbordo de la delegación de Davidoff como desembarco “ilegal”, lo que permitió a los medios británicos usar términos como “invasión” y “violación de soberanía”, lo que un analista calificó como una “prueba clara de la operación de falsa bandera” que justificaba el Casus Belli. El envío de fuerzas británicas se inició el 24 de marzo y Argentina decidió ocupar los archipiélagos como única alternativa para no perderlos definitivamente.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez (7) – Escalar Georgias

La conducta de EE.UU. y la OTAN

Diversos analistas sostienen que el Reino Unido no fue sorprendido estratégicamente por la recuperación argentina del 2 de abril de 1982. Gran Bretaña había iniciado Planes de Contingencias Militares cerca de un año antes, aprobando un plan en septiembre de 1981 que incluía la disuasión o la recuperación militar. Los sorprendidos fueron los militares argentinos, ante la veloz reacción inglesa y la inmediata condena de la ONU (Resolución 502), que legitimó la reacción militar.

Antes del 2 de abril, EE.UU. aseguró extraoficialmente la neutralidad (postura hands off) a través de cuatro canales diferentes. Enders y Galtieri recibieron garantías de neutralidad, siempre y cuando no se registraran bajas británicas. La neutralidad fue ratificada incluso el 29 de marzo por el Almirante Hayward.

Sin embargo, el 30 de abril, tras el rechazo argentino a la propuesta de «mediación» de Alexander Haig (que anulaba la participación argentina en el cogobierno, restauraba el mandato británico sin límite de tiempo e incluía la voluntad de los isleños), EE.UU. brindó apoyo oficial a Gran Bretaña.

Lo que se oculta es que EE.UU. nunca fue neutral. El verdadero objetivo de la mediación de Haig fue la obtención de tiempo a favor del gobierno británico. El apoyo de EE.UU. y la OTAN fue vital e incluyó:

  1. Sistemas de armas y apoyo logístico: Misiles aire-aire SideWinder AIM-9L, misiles tierra-aire Stinger, equipos de comunicaciones, pistas de aterrizaje artificiales para Harriers, bombas guiadas por láser Paveway II, y aviones tanque.
  2. Inteligencia: Transferencia constante de información de la CIA a pares británicos del MI-6. Recolección de fotos satelitales de alta resolución (ingenios Big Bird). Interceptación y decodificación de comunicaciones militares cifradas argentinas por la NSA (Agencia Nacional de Seguridad). Uso de aviones espía Blackbird SR-71.

John Lehman, Secretario de Marina de EE.UU. en 1982, afirmó que Gran Bretaña «hubiera tenido que retirarse de las Malvinas si los EE.UU. no le hubieran proporcionado ayuda».

La conclusión es que el conflicto de 1982 fue el resultado de la deliberada creación de una crisis, susceptible de ser escalada al plano bélico, por parte del gobierno británico con el apoyo de EE.UU. y la OTAN. Los objetivos no declarados eran asegurar el liderazgo político de Thatcher y facilitar la presencia de la OTAN en la región a través de una Base Aero Naval, en el marco del conflicto Este-Oeste. Tanto Nicanor Costa Méndez como el Almirante Jorge Anaya coincidieron años despues en que Gran Bretaña forzó la guerra.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 8 – El TAU Ros

Consideraciones geopolíticas de EE.UU. y la OTAN

La Guerra de Malvinas demostró que Ronald Reagan priorizó su rol como miembro de la OTAN y la necesidad de proteger a Margaret Thatcher. Argentina constituyó un daño colateral. El imperialismo se mantuvo como la principal motivación para EE.UU., buscando evitar fisuras en su hemisferio que permitieran el avance soviético.

Tras la «Cumbre de Bonn» de 1982, quedó claro que la política de seguridad de la OTAN no podía limitarse al trópico de Cáncer, e incluyó a Malvinas en su política de seguridad atlántica.

Malvinas fue calificada como un «portaaviones imposible de hundir de la OTAN» y una base clave. Michael Haseltine (ex titular de Defensa del R.U.) y Margaret Thatcher confirmaron que la base militar de Malvinas estaba destinada a la defensa del «Mundo Libre» en el conflicto Este-Oeste. La base militar, conocida como «Fortress Falklands» (Fortaleza Malvinas), excede el mero rol disuasorio frente a Argentina, siendo una plataforma de poder proyectada hacia el verdadero enemigo de la OTAN: el Oso Soviético.

El Almirante estadounidense Harry Train admitió en 1987 que las Malvinas tienen utilidad como base para aviones antisubmarinos de la OTAN, defendiendo el puente marítimo que conecta a EE.UU./Europa con las fuentes de energía y recursos africanos y mesoorientales. También se confirmó la consideración del triángulo Malvinas-Ascensión-Diego García por parte de la OTAN.

La relevancia geopolítica del espacio sudatlántico para la instalación de una plataforma de poder militar de la OTAN fue fundamental, destinada a proteger las LCMs vinculadas al transporte de hidrocarburos, controlar el paso interoceánico del Cabo de Hornos y contrarrestar la presencia militar soviética.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 9 – El TAU Galtieri

Cuarta Parte: Neocolonialismo post guerra y desmalvinización

La Guerra de Malvinas evidenció quiénes son los enemigos y aliados geopolíticos de Argentina, y que somos un país territorialmente ocupado y subordinado. Por ello, se implementó un metódico Plan Neocolonial y de Desmalvinización desde la posguerra.

El Plan de Desmalvinización busca llevar a Argentina a un nivel de indefensión económica, política, militar y cultural para ser una nación dócil y funcional al imperialismo anglosajón, manteniendo un derrotismo crónico en la población.

Desmalvinización cultural: Argumentos recurrentes

La campaña cultural se basa en argumentos específicos:

    1. La Guerra fue provocada por la borrachera de un general: Se busca instalar la idea de que la recuperación fue un acto irresponsable de un alcohólico para fortalecer una dictadura con problemas internos, ocultando las causas profundas y la necesidad geopolítica de la OTAN de una base.
    2. Los Chicos de la Guerra: Se recurre a esta frase para victimizar a los combatientes y condenar la guerra, ocultando que la mayoría de las guerras son protagonizadas por jóvenes desmereciendo la actuación heroica y el patriotismo de los conscriptos, cuya valentía fue reconocida por los comandantes británicos.
    3. La Guerra Absurda: Se sostiene que la lucha por la soberanía fue una «aventura militar» irracional. Esto ignora las complejas causas detonantes y niega la importancia del reclamo de soberanía. Militarmente, incluso oficiales británicos consideraban que la posibilidad de que Gran Bretaña retomara el control era una «imposibilidad militar».
  1. La guerra de Malvinas como crimen de la dictadura: Se utiliza la victimización de los combatientes por maltrato (hechos que, aunque existieron, fueron la excepción) para emparentar la guerra de Malvinas con la «guerra sucia». Esto genera una oposición entre la figura del héroe nacional y la de la víctima de la dictadura, menoscabando la autoestima de los combatientes y estigmatizando la guerra anticolonial para desarmar al país y dejarlo indefenso.
Guerra Malvinas: los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 10 — el crimen del Belgrano

Guerra Malvinas: los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 10 — el crimen del Belgrano

Análisis sobre los mensajes encubiertos previos al conflicto y el contexto estratégico del hundimiento del crucero General Belgrano.

Desmalvinización político diplomática: Los Acuerdos de Madrid

Los Acuerdos de Madrid, firmados en 1989 y 1990 durante la presidencia de Carlos Menem, fueron un acuerdo «infame» redactado por el Foreign Office. Bajo el «paraguas de la soberanía» (dejando la discusión en suspenso indefinidamente), Argentina aceptó de hecho la posesión británica del archipiélago y los espacios marítimos circundantes.

Estos acuerdos establecieron:

  • La obligatoriedad de informar previamente sobre movimientos militares argentinos, incluyendo ensayos terrestres a 350 kilómetros de la costa.
  • La «bilateralidad económica» para la explotación pesquera entre los paralelos 45 y 60, aceptando compartir una vasta extensión que pertenece a Argentina.
  • La promoción de acuerdos para la inversión de capitales británicos en Argentina, facilitando la explotación de recursos naturales en el continente (ej. minería).

En esencia, el acuerdo: estableció la rendición argentina, facilitó la viabilidad económica de la usurpación, subordinó el accionar de las fuerzas armadas al control británico y promovió el neocolonialismo sin obtener beneficio alguno para Argentina. El Pacto Foradori-Duncan (gobierno de Macri) perfeccionó y profundizó los alcances de Madrid. Este Pacto fue desactivado durante el gobierno de Alberto Fernandez pero restaurado en los hechos durante el actual gobierno de Javier Milei.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 11 – El affaire de la nafta

Desmalvinización militar

Las Fuerzas Armadas argentinas fueron sistemáticamente esterilizadas para eliminar su potencial de disuasión. Esto incluyó: el desmantelamiento del complejo militar industrial, el progresivo deterioro y obsolescencia de equipos, la desjerarquización presupuestaria y salarial, la eliminación del servicio militar obligatorio, y la estigmatización de las FF.AA..

Se entregó el desarrollo misilistico del Cóndor II y se boicoteó el desarrollo en cohetería, industria de la defensa y desarrollo nuclear. Recientemente, se instaló un radar británico en Tolhuin (Tierra del Fuego) y se proyecta una base naval de EE.UU. en la misma provincia.

El objetivo central es eliminar todo poder militar de disuasión argentino, volviendo a la nación inerme y fácil de coaccionar.

Fortress Falklands: El complejo militar de Mount Pleasant

El reposicionamiento británico en el Atlántico Sur se materializó en 2004 con el traslado de la Comandancia Naval de la zona a las instalaciones de Mare Harbour y Mount Pleasant.

Este complejo militar (base naval, base aérea, base de lanzamiento de misiles, centro de monitoreo) es el centro militar más importante de toda América Latina e integra el dispositivo de seguridad global de la OTAN. Su infraestructura (con 2500 militares) le permite el control y monitoreo del Estrecho de Magallanes y apoyo a actividades en la Antártida. Constituye un «collar de perlas» logístico y de control militar junto a las bases de Ascensión y Diego García, proyectando poder sobre la doble confluencia bioceánica. Esta presencia militar viola la Resolución 41/11 de la ONU que declara el área como Zona de Paz y Cooperación.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 12 – La nafta y el topo I

Neocolonialismo económico y geopolítico británico en el Cono Sur

El Reino Unido desarrolló un plan geopolítico de control de rutas marítimas y colonización, aunque esta última se discontinuó parcialmente tras la descolonización auspiciada por la ONU en el Siglo XX. Sin embargo, en el Cono Sur, nunca cesó su estrategia colonialista. Tras la Guerra de Malvinas, el gobierno británico tomó la decisión mantener su usurpación territorial del Archipiélago Malvinas y de fortalecer la defensa con el Complejo Mount Pleasant. Esto obedece principalmente a las necesidades de la OTAN de un dominio efectivo de las Líneas de Control Marítimas (LCM) estratégicas y la provisión de suministros energéticos.

Avance integral de la usurpación británica desde 1982

A pesar de la Resolución 31/49 de 1976 de la ONU que insta a abstenerse de modificaciones unilaterales, Gran Bretaña expande su control territorial y económico. La expansión abarca:

  1. Medidas Administrativas y Jurídicas:
    • Refuerzo del estatus legal: Nueva constitución de 1985 (autonomía interna bajo control británico de defensa y exteriores), Ley de Nacionalidad (2002) para otorgar ciudadanía a los habitantes, y el Referéndum de 2013 (sin validez jurídica internacional) para reforzar la legitimidad del dominio.
    • Extensión de Derechos Marítimos:
  • Establecimiento de la Zona de Protección Militar (FIPZ) de 150 millas (210.000 km²) y luego la Zona de Conservación y Administración Pesquera (FCIZ) de 200 millas en 1986.
  • Imposición de la «zona del Gallinero» (forma de medialuna) en 1990 mediante los Acuerdos de Madrid.
  • Creación unilateral de una «reserva ecológica» de 1 millón de km² alrededor de Georgias y Sandwich del Sur (2011).
  • Reclamación ante la ONU (2009 y 2016) para expandir su plataforma continental en más de 1,7 millones de km² alrededor de las islas, superponiéndose a la «Pampa Azul» argentina.
  • Reclamación sobre el Territorio Antártico Británico (BAT), que abarca la totalidad de la Antártida Argentina.
  1. Medidas Económicas y de Explotación de Recursos:
    • Industria Pesquera: Desarrollo de una Zona Económica Exclusiva (ZEE) de 200 Millas, generando ingresos multimillonarios con la venta de licencias de pesca (España, Corea del Sur, Taiwán), asegurando el control británico sobre los caladeros.
    • Hidrocarburos: Promoción de exploraciones petroleras en la Cuenca de Malvinas desde 1990. La primera perforación (2010) llevó al descubrimiento del campo Sea Lion (reservas estimadas en 1,7 mil millones de barriles). Londres incentiva inversiones extranjeras, desafiando la soberanía argentina.
    • Turismo: Impulso al turismo de alto valor agregado y mejora de la infraestructura.
  2. Medidas Geopolíticas y Diplomáticas:
    • Postura Intransigente: Londres mantiene una postura de negación de la soberanía argentina en foros internacionales.
    • Alianzas: Fortalecimiento de alianzas con EE.UU. y la OTAN, y rechazo sistemático a las resoluciones del Comité de Descolonización de la ONU.
    • Relaciones Estratégicas: Acuerdos con Chile para garantizar el acceso logístico y el uso de aeropuertos chilenos (Punta Arenas) como puntos de abastecimiento para operaciones en Malvinas y la Antártida.
    • Antártida: Refuerzo de la presencia científica (British Antártida Survey – BAS) e inversión en bases (Rothera, Halley VI) para consolidar su influencia sobre el BAT.
  3. Medidas Militares y de Seguridad:
    • Militarización: Construcción de la Base de Monte Agradable (RAF Mount Pleasant, 1985), presencia permanente de 1.200 a 1.500 soldados, sistemas de defensa aérea, radares avanzados, patrullaje naval constante y presencia de submarinos nucleares.
    • Coordinación OTAN: Realización de ejercicios militares conjuntos con EE.UU. y otros miembros de la OTAN en el Atlántico Sur.

En conclusión: El Reino Unido ha desplegado una estrategia multifacética para consolidar su dominio, minimizando la influencia argentina. La militarización actúa como un fuerte disuasorio, y la explotación de recursos es un pilar central.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 13 – La nafta y el topo II

Quinta Parte: Las enseñanzas del pasado en el Mundo Multipolar

El Reino Unido y el Bloque Atlantista en el Siglo XXI

Tras el Brexit, el Reino Unido busca redefinir su rol mundial bajo el lema “Gran Bretaña Global” (Global Britain), centrándose en afianzar relaciones con sus territorios de ultramar y la Commonwealth. El RU aumenta su poder militar (plan de incremento del 50% de misiles con ojivas nucleares y nuevos portaaviones), armas imperiales de disuasión global.

La OTAN, tras la caída de la URSS, ha expandido su ámbito de acción activamente. A partir de la conformación de un nuevo eje de poder entre China y Rusia (Bloque Euroasiático), la OTAN, como brazo armado del Bloque Atlantista, se proyecta globalmente. EE.UU. busca contener a Eurasia bajo una renovada Doctrina de Contención. En este esquema, la Fortaleza Malvinas cumple un papel esencial en el dispositivo militar global instaurado por el Hegemón Americano y el Bloque Atlantista para la contención del Dragón Chino y el Oso Soviético.

Aunque un posible nuevo liderazgo en EE.UU. (Donald Trump) podría degradar las proyecciones geopolíticas de la OTAN europeísta, la Fortaleza Militar Malvinas incrementa su relevancia para el Hegemón Americano (bajo el renovado «Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe») y, principalmente, para el Reino Unido en su ambición de «Global Britain».

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 14 – Extorsión y primer paso a la guerra

Cuadrante Sur: Intereses británicos y amenazas a la soberanía argentina

La usurpación de Malvinas da soporte a la ambición imperial británica sobre la gran Pampa Azul (plataforma oceánica argentina y sus recursos de pesca y petróleo) y los territorios antárticos. Tampoco se puede descartar que la Patagonia Argentina esté amenazada por la codicia británica.

El Reino Unido es un usurpador colonial y nuestro enemigo geopolítico actual, actuando con el apoyo de EE.UU. y la OTAN. La ambición británica resurge con fuerza, buscando quedarse con los territorios usurpados, avanzar sobre sectores antárticos y explotar económicamente los recursos en las áreas de conflicto.

Es un grave error permitir que ciudadanos y empresas británicas tengan patrimonios, emprendimientos económicos y negocios en áreas estratégicas (como la minería, donde muchos capitales provienen del Commonwealth). La extranjerización de la tierra en zonas limítrofes, particularmente en la Patagonia, y la instalación de un radar británico en Tolhuin (Tierra del Fuego) son muy graves y vulneran la soberanía.

Argentina corre el riesgo de sufrir futuras pérdidas territoriales si no posee un poder de disuasión militar adecuado. La ambición territorial británica sobre la Antártida argentina (BAT) con el nombramiento de ‘Tierra de la Reina Isabel’ sobre esos territorios en disputa son ejemplos claros de este avance.

Amigos, Aliados y Enemigos

Tanto el Reino Unido como su socio global EE.UU. han mantenido siempre una política de cuño colonial con Argentina. Han contado con la ayuda de aliados internos: la Oligarquía Cipaya, conformada por los grupos económicos diversificados (desde la burguesía comercial a los terratenientes y grupos mediáticos), que buscan un modelo económico subordinado a las potencias coloniales. Esta connivencia de intereses hace que estos grupos sean enemigos de una política nacional de recuperación soberana.

La Guerra de Malvinas demostró que nuestros aliados fueron los países latinoamericanos, los del Tercer Mundo y aquellos enfrentados al poder de la OTAN, como la Unión Soviética.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 15 – Vino Kissinger y lanzó la operación

El nuevo Escenario Multipolar y una Política de Recuperación

El siglo actual marca un punto de inflexión donde el Bloque Occidental Atlantista verá disminuir su incidencia, inclinándose la balanza de poder hacia el Bloque Oriental (BRICS+ con la OCS). Para ser sujeto de la nueva arquitectura geopolítica y no mero objeto de las potencias, es fundamental que el Cono Sur logre una Organización Supranacional Regional adecuada que le otorgue un Umbral de Poder.

Argentina debe buscar el balance de relacionamiento diplomático, económico y comercial más adecuado con el nuevo orden internacional.               Es crucial que se apuntale la relación con los pueblos latinoamericanos o sudamericanos para construir una Latinoamérica Unida, Soberana, Desarrollada, Justa e Independiente. Este ámbito regional y el adecuado alineamiento global son indispensables para sustentar una política soberana de recuperación de los territorios usurpados, sin olvidar la frase anticolonialista de «…Dejar de ser perro y no cambiar de collar”.

Malvinas: Causa nacional y Política de Estado

La Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional de 1994 ratifica la legítima e imprescriptible soberanía argentina sobre Malvinas y sus espacios marítimos. La recuperación y el ejercicio pleno de la soberanía son un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.

Debido a la puja histórica de los proyectos de país (uno nacional, popular y soberanista, y el otro colonial de las minorías oligárquicas), es indispensable imponer como política de estado y dogma nacional para la recuperación un Plan Estratégico Integral de largo plazo que no esté sujeto al arbitrio de gobiernos circunstanciales.

Consideraciones para un Plan Estratégico de Recuperación Integral

Este plan debe ser integral y efectivo, abarcando los ámbitos diplomático, económico, cultural, geopolítico y militar.

  • Políticos: Establecer un Plan Estratégico Integral por etapas y consensuado como Política de Estado.
  • Geopolíticos: Buscar el adecuado alineamiento con entes supranacionales (como el BRICS+) y regionales para obtener un respaldo internacional suficiente.
  • Legislativo: Profundizar la legislación para dificultar la acción colonial británica (ej. Ley Gaucho Rivero) y castigar severamente a quienes obren en contra de los objetivos nacionales.
  • Económicas y Demográficas: Promover el desarrollo de la Patagonia y el sur argentino para facilitar el arraigo y la ocupación territorial, lo cual consolida la soberanía. Externamente, llevar adelante acciones creativas que resten recursos económicos a la usurpación y encarezcan su sostenimiento (ej. sofocación económica, discriminación negativa contra empresas del Commonwealth Británico).
  • Educativo y Cultural: Dar la Batalla Cultural contra la Campaña de Desmalvinización, promoviendo el conocimiento de los hechos históricos y forjando la Conciencia Nacional desde la niñez.
  • Defensa: Es crucial reconstruir y reequipar las Fuerzas Armadas, establecer una adecuada Doctrina de Defensa y planes de acción para contingencias. Sin un poder de disuasión militar adecuado, la recuperación de Malvinas es imposible y se corre el riesgo de sufrir futuras pérdidas territoriales. Aunque no se propone una solución belicista, es prudente estar preparados recordando el aforismo «Si vis Pacem para Bellum» (Si quieres la paz prepárate para la guerra).
  • Diplomático: Es indispensable finalizar los Acuerdos de Madrid, que congelan la situación colonial. Argentina debe adoptar una “realpolitik” pragmática, orientando la política exterior en función de los intereses nacionales y no de principios internacionales que son letra muerta para las potencias.
Conclusiones finales

Argentina, una nación incompleta al tener parte de su territorio usurpado, ha pendulado históricamente entre un proyecto Nacional y Popular y otro  Colonial y Oligárquico.

La resolución política definitiva de un Modelo de País Soberano es la primera premisa para un destino cierto.

La segunda premisa es instrumentar un Plan Integral Estratégico de Recuperación de carácter permanente para lograr la descolonización y el ejercicio efectivo final de nuestra soberanía sobre Malvinas, islas del Atlántico Sur y sus espacios marítimos circundantes.

Como analogía final: la recuperación de la soberanía argentina sobre Malvinas no es solo la búsqueda de un territorio perdido, es como un país que busca completar un rompecabezas vital para su identidad y seguridad. Mientras le falte esa pieza estratégica en el sur, no solo será vulnerable a la codicia externa, sino que la integridad de su imagen y su capacidad de trazar un camino propio (un Proyecto Nacional Soberano) estarán incompletas, dejándolo a merced de los vientos geopolíticos que soplan desde las grandes potencias coloniales.

*Ariel Rolfo es politológo y experto en geopolítica  especializado en las cuestión Malvinas

Referencias, links relacionados y fuentes consultadas

Estas son las fuentes de referencias, de las que incluso se transcriben partes de las mismas en el presente trabajo. Dos de las principales han sido “Conflicto del Atlántico Sur: la hipótesis de una guerra fabricada” de Mariano C. Bartolomé” y las investigaciones del capitán de fragata retirado de infantería de Marina y licenciado en Seguridad, Jorge Saénz, que se hallan en el libro: «El engaño a Galtieri, Malvinas».

(1) https://www.centronaval.org.ar/boletin/BCN834/834-BARTOLOME.pdf

(2) https://cancilleria.gob.ar/es/politica-exterior/cuestion-malvinas 

(3) https://www.colegiomilitar.mil.ar/rediu/pdf/ReDiU_1746_art6-Historia%20de%20la%20soberania%20de%20Malvinas.pdf

(4) http://centrougarte.unla.edu.ar/museomalvinas/salas/geografia/sala.php?sala_id=2&id=10

(5) https://www.fundacionmalvinas.org/las-causas-del-conflicto-armado/

(6) Repensar el Conflicto del Atlántico Sur, a la luz del escenario estratégico internacional de 1982

(7) https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2022/04/malvinas_40a_final_digital.pdf

(8) https://cerac.unlpam.edu.ar/index.php/quintosol/article/view/4179/6707

(9) https://publicaciones.sociales.uba.ar/index.php/cuadernosdemarte/article/view/5665/html

(10) https://publicaciones.sociales.uba.ar/index.php/cuadernosdemarte/article/view/5665/html

(11) https://stripteasedelpoder.com/2021/04/malvinas-como-eeuu-emboco-a-galtieri-y-embosco-a-argentina/

(12) https://cerac.unlpam.edu.ar/index.php/quintosol/article/view/4179/6707

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