GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez (4) – El incidente Georgias

En los primeros días de Marzo de 1982, junto con la visita del subsecretario de Estado de EEUU Enders y su "hands off", el topo Costa Méndez recibió tres mensajes ocultos en la pagina OP-ED de LA NACION, ordenándole generar el incidente de Georgias y felicitándolo por el éxito de la infiltración
Guerra Malvinas, mensajes secretos a traves LA NACION con el topo Costa Méndez, Incidente Georgias

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Capítulo 4 – El incidente de las Georgias deflagrado por el topo Nicanor Costa Méndez por instrucciones recibidas al respecto

La publicación del extracto inédito de las Memorias de Henry publicadas en la página OP-Ed (Opuesta Editorial) del diario LA NACION, entre fines de febrero y principios de marzo de 1982, dio visos de plausibilidad al inusitado plan diplomático militar argentino de “Ocupar para negociar”. Que había impulsado la cancillería dirigida por el topo canciller Nicanor Costa Méndez, con el  Memorándum secreto Nº 11 del 8 de enero de 1982, firmado por el director de Antártida y Malvinas, Carlos Blanco, como se detalló en el capítulo 1.

A continuación, como se reseñó en el capítulo 3, el topo Costa Méndez receptó en marzo de 1982, a través de esa misma página OP-ED, diez mensajes encriptados previos a los de fines de marzo y principios de abril de 1982. Referidos esencialmente estos a la fecha en que debían recuperarse las islas, y la traición por parte del topo Costa Méndez en el Consejo de Seguridad de la ONU, detallados en los capítulos 2 y 3.

La esencia de esos diez mensajes elípticos convencionales, ocultos en la página OP-ED de LA NACION, pero no todos ellos, estaban dirigidos a precipitar el incidente de las islas Georgias del Sur. Mediante la entrega a los chatarreros de Constantino Davidoff de las “tarjetas blancas”, que eran válidas para viajar a las islas Malvinas en reemplazo de los pasaportes. Pero que no fueron aceptadas por el Reino Unido para el desembarco en esas otras islas, distantes a 1.400 kilómetros de Malvinas.

De esa manera, la idea de la estrategia angloestadounidense al servicio de la OTAN, era en esencia hacer fantasear a la Junta Militar respecto la posibilidad de la recuperación de las islas Malvinas, para tratar de tonificar a una languideciente dictadura militar. Y una vez logrado esto, precipitar en los idus de marzo de 1982, un incidente que las obligara a tomar esa decisión, a destiempo y de la peor manera posible.

Seguidamente el plan se completaba con el cambio por parte de la Junta Militar del plan “Ocupar para negociar”, que previa un retiro masivo de las tropas argentinas pocos días después de la recuperación, por el plan “Reforzar para defender y obligar a negociar”. Como consecuencia de la fulminante resolución 502 en contra de Argentina, obtenida gracias a la traición de Costa Méndez en el Consejo de Seguridad. Y la paralela euforización de la población argentina por parte del complejo mediático LA NACION – CLARIN – DYN.

El cual, en los días previos, para instar a la concreción de esa aventura diplomático militar sin retorno, se había encargado de pintar un desolador panorama interno. Qué como contraste con la euforia posterior de la población, sumado al desastre de la resolución 502, hizo políticamente y psicosocialmente imposible a la Junta Militar, mantener el plan original “Ocupar para negociar”.

Quedó así la resolución de conflicto en manos del supuesto mediador, el secretario de Estado y ex comandante de la OTAN, Alexander Haig. Quien en esencia, planteó la renuncia por parte de la Junta Militar a la soberanía argentina sobre Malvinas, mediante el reconocimiento de la autodeterminación de los isleños, con distintas variantes y eufemismos respecto ello. O la guerra.

Esos diez mensajes elípticos ocultos cursados al topo Costa Méndez a través de la página OP-ED de LA NACION, podrían tratarse temáticamente. Pero de esa manera se perdería no solo la riqueza de esas comunicaciones, comenzadas a través de ese medio casi tres años atrás, desde mediados de 1979. Sino también la oportunidad de ellas en paralelo con los acontecimientos que se estaban desarrollando, y las concomitantes respuestas de comportamiento brindadas por el topo Costa Méndez.

Razón por la cual en tres capítulos sucesivos a partir este, se dará un tratamiento cronológico a esos mensajes ocultos, entre los que figuran algunos referidos a la delicada cuestión estratégica de las relaciones con el Estado Vaticano. El mismo que había hecho fracasar la estratagema anterior de llevarnos a la guerra con Chile, para dirimir así la cuestión Malvinas sin esfuerzo angloestadounidense propio, tal como se expuso en el capítulo 1.

La orden de entregar las “tarjetas blancas” que deflagraron el incidente de Georgias

CAERCAS (Informe Rattenbach) señala que el incidente del desembarco de los chatarreros de Constantino Davidoff en las Georgias, “convenientemente dimensionado bien puede considerarse el “Sarajevo del Atlántico Sur”. Aludiendo así al atentado perpetrado en esa ciudad contra el archiduque Francisco Fernando, heredero de la corona de Austria, que precipitó la 1ra Guerra Mundial.

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El mismo estuvo cuidadosamente preparado desde años atrás, al haber formalizado el chatarrero Davidoff la contratación al respecto en septiembre de 1979. A la par que se iniciaban los contactos de la inteligencia anglo estadounidense con el futuro canciller Costa Méndez a través de la página OP-ED de LA NACION. Y paralelamente este era introducido en el negocio de las “naftas adulteradas”, como se verá en próximos capítulos.

Al respecto Davidoff, un empresario argentino que se dedicaba a rescatar cables submarinos en desuso para recuperar sus metales, relató:  «Me enteré de que en las Georgias del Sur había gran cantidad de materiales abandonados de factorías balleneras… diques flotantes y todo tipo de maquinaria que podían ser útiles para instalar tres talleres de reparaciones navales en la Patagonia»

La contratación abarcaba tres factorías noruegas y escocesas abandonadas, antaño dedicadas a la explotación de las ballenas, Husvik, Stromness y Leith, ubicadas en la isla de San Pedro de las Georgias del Sur. Por las que Davidoff aseveró que se interesó en el año 1978. Finalmente, como da cuenta CAERCAS (pgf 175) firmó un contrato en Edimburgo con la empresa “Salvensen Limited”, que quedó protocolizado ante el escribano Ian Roger Frame el 19 de septiembre de 1979, con vigencia hasta el 31 de marzo de 1983. Por el que se comprometió a pagar 115 mil libras esterlinas, por todo lo que allí pudiera llevarse de esas tres factorías.

La declaración de Comodoro Rivadavia de 1977

Al incidente lo generó un antecedente aportado por la diplomacia inglesa a principios de 1977. Con la visita al país del subsecretario del Foreing Office, el laborista Edward Rowlands, a los efectos de reanudar las relaciones suspendidas a principios del año anterior, con motivo del envío de la misión Shackleton durante el gobierno de Isabel Perón.

Quien, a los efectos de mejorar la postura laborista para la solución del conflicto de Malvinas, consistente en el reconocimiento de la soberanía argentina a cambio de un leaseback o retroarriendo de las islas a favor del Reino Unido por 99 años (Solución Kong Kong) hizo una unilateral ampliación del área en disputa. Al incluir en ella a las islas Georgias del Sur y Sandwich que nunca habían sido demandadas por Argentina, en la Declaración Conjunta de Comodoro Rivadavia del 19 de abril de 1977.

En ella se anunciaban: “… negociaciones que se refieren a las futuras relaciones políticas incluyendo la soberanía, con relación a las Islas Malvinas, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur, y a la cooperación económica con respecto a dichos territorios en particular y al Atlántico Sudoccidental en general”.

Por el lado argentino esa declaración fue firmada por el subsecretario de Relaciones Exteriores, capitán de navío Gualter Allara. Quien luego pasó a desempeñarse como agregado naval en Londres, de donde vino convencido de la no reacción británica ante una recuperación militar argentina de las islas. Y tras a pasar a desempeñarse como jefe del SIN (Servicio de Inteligencia Naval) durante la Guerra de Malvinas tuvo un dudoso desempeñó como Comandante de la Flota de Mar.

El caso es que el “Acuerdo de comunicaciones” previo del 5 de agosto de 1971, establecía claramente que las denominadas “tarjetas blancas” que reemplazaban al pasaporte, eran válidas únicamente para las “Islas Malvinas”. De esa manera, aprovechando esa zona gris, la inteligencia anglo estadounidense al servicio de la OTAN, puso el fulminante para deflagrar el incidente el “Sarajevo del Atlántico Sur”, con la denominada “Operación Davidoff” o “Georgias” por el lado argentino.

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https://www.iri.edu.ar/wp-content/uploads/2021/11/a50anioDeLosAcuerdoDeComunicacionesDe1971.pdf
El curso de colisión

CAERCAS afirma también que el Director de Antártida y Malvinas Blanco, cómplice de la célula de tres integrada por Costa Méndez, su muy íntimo amigo Eduardo Roca, y su secretario y cuñado de este Gustavo Figueroa, “elevó un memorándum con fecha 10-AG0-81 al Subsecretario de Relaciones Exteriores, por el cual se recomendaba la aprobación de las actividades de la empresa privada argentina en las Islas Georgias del Sur y se aconsejaba a la Armada darle su apoyo” (pgf 177).

Como se dijo, Blanco fue también quién con su Memorándum secreto Nº 11, impulso en enero de 1982 el inusitado plan de “Ocupar para negociar”. Y en las Conclusiones del Memorándum secreto previo del 16 de agosto, acorde los lineamientos del Nº 11,  decía: “El estado argentino pretextando la aplicación de medidas prácticas de protección, garantía y apoyo a intereses privados nacionales en territorio cuya soberanía está en disputa, tendría la posibilidad de intervenir con buques de la Armada adoptando una actitud agresiva pero aparentemente defensiva, utilizándola como factor de presión para impulsar una solución en las dilatas negociaciones en curso.” 

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CAERCAS Anexo Informe Final Tomo III/IV

Finalizaba diciendo: “Cabría entonces interesar con la urgencia del caso… al Comando en Jefe de la Armada a finde de obtener su colaboración para el proyecto… y estudiar por este Ministerio la posibilidad de explotar políticamente la transacción”. Aduciendo qué si bien Davidoff actuaba en su propio provecho, “sus intereses podrían en alguna medida coincidir con los de la República, cuanto a la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

De esa manera sobre el contrato del chatarrero Davidoff, también venía encabalgado el gobierno argentino. Al punto qué según CAERCAS (pgfs 178 y ss) en el comienzo de la campaña antártica de 1981, en diciembre de ese año, el ARA Almirante Irizar traslado a Davidoff y algunos de sus allegados a puerto Leith, donde permaneció algunas horas.  

Como un antecedente de altercado que estaba por suceder, CAERCAS agrega: “Al regresar a Buenos Aires el señor Davidoff, quien había viajado a Puerto Leith con autorización de la Embajada Británica en esta Capital, fue llamado por el Embajador Británico Williams, quien le advirtió que debía haberse presentado en Grytviken al llegar a la isla San Pedro, pero el incidente no pasó a mayores” (pgf 180).

Además, el Reino Unido astutamente se encargó de dejar plantado un antecedente en defensa de su postura en el conflicto, según apunta CAERCAS (pgf 185). Señalando las tratativas fracasadas que tuvo Davidoff con el propietario y capitán de un yate de nombre “Caimán”, de bandera panameña, para ir nuevamente a Puerto Leith. Quién no obstante hizo un viaje por su cuenta, y se encargó, invocando el nombre de Davidoff, de realizar “los trámites exigidos por las autoridades británicas” en Grytviken. La localidad cabecera de las islas Georgias, ubicada en la isla San Pedro.

A esto se agrega que el Comando de Operaciones Navales, a la “Operación Davidoff” le había acoplado la “Operación ALFA”. Consistente según CAERCAS, en el “asentamiento de un grupo científico en la isla San Pedro, semejante a lo realizado en las islas Sandwichs del Sur en 1976”… El Grupo “Alfa”, con un total de 15 hombres al mando del TN [Teniente Navío Alfredo] Astiz, permaneció en Tierra del Fuego afectado a la Campaña Antártica en tarea de adiestramiento y debía ser trasladado a Puerto Leith a la finalización de esta”. (pgf 181)

Al respecto CAERCAS señala que a principios de febrero de 1982, la Junta Militar dispuso que la oportunidad de la ejecución de la “Operación ALFA” “quedaba supeditada al asesoramiento del Ministro de RR.EE.”. Y además resolvió aplazar la Operación Davidoff, “con el objeto de no afectar las próximas negociaciones conjuntas” con el Reino Unido a realizarse a fines de ese mes en Nueva York. Apuntando seguidamente que a fines de febrero la empresa de Davidoff, Georgias del Sur SA, fue alertada por Transportes Navales para “el  alistamiento del personal que sería embarcado el día 11-MAR-82 en el buque “Bahía Buen Suceso, para su traslado a Puerto Leith”. (pgf 188)

La orden de entregar las “tarjetas blancas” al topo Costa Méndez

En esos días signados por la visita del subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos Thomas Enders, integrante también de la consultora Kissinger Associates Inc, el domingo 7 de marzo de 1982, en la página 9 OP-ED, apareció el característico recuadro con su filete negro o luto, que le señalaba al topo Costa Méndez la existencia de un mensaje encubierto,  Mínima  De la vida y sus pruebas irrefutables:

“En este país si uno no tiene partida de nacimiento, puede darse por muerto, y si no tiene partida de defunción, puede darse por vivo.  Estaba el hombre indignado contra la burocracia… Resulta que en una dependencia pública había tenido que demostrar su identidad… lo grave fue cuando tuvo que demostrar que estaba vivo, pues no tenía la partida del registro civil “pertinentemente legalizada”… La reacción de nuestro amigo fue explosiva. Se mostró irónico, se mostró colérico… gritó, blasfemó… Pasó a implorar piedad, lloriqueó, imploró… Síntomas todos que se hubieran considerados típicos de un ser orgánico en pleno uso de sus facultades existenciales y, por lo tanto nacido. No en aquella dependencia en la cual la vida no se demuestra viviendo, sino sacando del bolsillo el certificado “debidamente legalizado”NEMO”.

NEMO metafóricamente se refería al “certificado debidamente legalizado”, “certificado de viaje”, o coloquialmente “tarjeta blanca”, que como se dijo, según la Declaración Conjunta de 1971, el Ministerio de Relaciones Exteriores, debía entregar a las personas que viajasen desde y hacia Malvinas. Ordenándole concretamente al topo Costa Méndez que emitiera esos documentos con motivo de la “partida” del buque “Bahía Buen Suceso”, que cuatro días después zarpó rumbo a las islas Georgias del Sur, “dependencia” de las Falkland Islands Dependencies.

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Las “tarjetas blancas” o certificados provisorios que provocaron el incidente de Georgias

El mensaje oculto se completaba de diversas maneras, sutiles como corresponde a esos efectos, pero contundentes. Al mismo lo rodeaba una nota de Mario Vargas Llosa, El Tercer Mundo de V.S. Naipaul. Un escritor de origen hindú británico-trinitense, nacido en Trinidad Tobago, famoso por lo mal que se llevaba con su esposa, que fue distinguido por la Academia Sueca por la recuperación de historias suprimidas en la isla Trinidad.

El texto de Vargas Llosa, nombra repetidamente a esta isla y sus crímenes. Y aludiendo al topo Costa Méndez, se refiere a Nuipaul como “alguien que tiene las raíces en el Tercer Mundo y el corazón en Europa”. También menciona una de las obras de Nuipaul, “El regreso de Eva Perón”. Y finalizar el mismo, justo sobre la Mínima de Nemo, aparece una nota al pie apuntando “(1). The Return of Eva Perón wit the Killings in Trinidad. New York, Alfred A. Knopf.”

La traducción de la misma sería “El regreso de Eva Perón con la Matanza en Trinidad”, no obstante que el título de esa obra es “El regreso de Eva Perón y otras crónicas”. Mientras que el apellido del editor Knopf, tiene la raíz inglesa (kno, know) de conozca, saber, y konop en inglés se refiere a los nudillos del dedo, conque se llama la atención. Y el caso es que en las islas Georgias del Sur  existe también una isla Trinidad, ubicada en su extremo oeste, una de las mas cercanas al continente. O sea que daba a entender al topo Costa Méndez el “regreso” de Davidoff hacia ese destino.

El mensaje oculto en su cotexto, tenía aún más indicadores en tal sentido. Un poco más abajo de la Mínima de Nemo, había una propaganda de American Expres, que decía en grandes letras “La Tarjeta… es bienvenida”, aludiendo así a las “tarjetas blancas”.  Y entre ambos recuadros terminaba la nota dispuesta en la parte inferior de la página OP-ED, con el título alusivo “Visitas con distintos repertorios”. Aludiendo en ese texto respecto la importancia de esa orden, que iba a generar el “Sarajevo del Atlántico Sur”:

“El cuestionamiento se presenta como un cometa. En si mismo, es un hecho significante, pero, desde un punto de vista conceptual, quizá los más importante sea la gran cola que trae detrás. En efecto, si con tanta claridad se define lo que debe quedar fuera de los límites, de un modo indirecto también se puede estar definiendo a quienes pueden estar adentro.”

Como ya se dijo, esas “tarjetas blancas” emitidas por Blanco, el director de Antártida y Malvinas, y avaladas por el topo Costa Méndez, no eran de aplicación para viajar a las Georgias, ya que la mencionada Declaración Conjunta de 1971, se refiere literalmente a “las islas Malvinas”.

Ellas fueron la causa del incidente de las Georgias, al suscitar la controversia sobre su validez, frente la postura británica de que ellas no servían para viajar a las Georgias, que había dejado plantada con el viaje del yate “Caimán”.  Además, con la característica astucia pérfida británica, su emisión por parte del topo Costa Méndez, sirvió para insinuar la provocación argentina.

Al respecto dice CAERCAS: “El día 09- MAR, Davidoff presentó en la Embajada británica en Buenos Aires, una nota con la lista del personal que sería trasladado a Puerto Leith, cumplimentando así los requisitos impuestos por las autoridades inglesas. Además, y por iniciativa de la propia empresa, se gestionaron los certificados provisorios instituidos por la Declaración Conjunta del año 1971 para las personas que viajasen desde y hacia Malvinas, que fueron entregados por el Ministerio de RR.EE. (Anexo IV/4).”

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Mas adelante CAERCAS objeta: “La empresa “Islas Georgias del Sur” [Davidoff] cumplimentó los trámites exigidos por las autoridades británicas… además se munió de los “Certificados Provisorios de Viaje”, por iniciativa de la empresa, pero entregados por la Cancillería. Estos certificados no tenían aplicación en las Islas Georgias. (pgf 275).

Guerra Malvinas, mensajes secretos a traves LA NACION con el topo Costa Méndez, Incidente Georgias

La cobertura manifiesta de LA NACION del 7 y 9 de marzo de 1982, se concentro especialmente en la visita del subsecretario Enders. Además de alabar la gestión de Costa Méndez; enfatizar sobre la alianza paramilitar con EEUU con motivo de la insurrección en Centro América; recalcar respecto el éxito diplomático militar del Gral. Al Sadat con la Guerra de Yom Kippur, según las Memorias de Kissinger; aludir a una posible salida política exitosa por parte de la dictadura militar; insinuar la importancia del “arma” del petróleo; enfatizar la influencia de EEUU sobre el Reino Unido, e insinuar incluso una división dentro de la OTAN, etc,

Ver Extracto capítulo 12 – LA NACION 7 y 8 marzo 1982 – Costa Méndez recibe a Enders y prepara el incidente de las Georgias

El guiño de Enders trasmitido por el topo Costa Méndez

A la tarde del lunes 8 de marzo, Galtieri se reunió con los tres ministros políticos relacionados con el plan político-militar para invadir Malvinas; Costa Méndez de Relaciones Exteriores, Alemann, de Economía, y Martini de Obras y Servicios Públicos, (LA NACION 9 marzo 1982, página 1). Con ellos revisó los naipes marcados que le habían ido tirando, para que planteara su envite en el conflicto, acometiendo la invasión a las Malvinas:

Los éxitos diplomáticos-no militares de El Sadat en la Guerra de Yom Kippur; la entente en la frontera norte con Brasil; la detente en la frontera oeste con Chile; la alianza “paramilitar” con EEUU; la doctrina Monroe y el TIAR; el beneplácito del establishment económico; el “arma” del petróleo… y el guiño de Enders.

Con esos naipes marcados en la mano, Galtieri decidió plantear a sus pares de la Junta Militar, con quienes debía reunirse al día siguiente en la habitual reunión de los martes, que se pusiera en operaciones el plan diplomático-militar para invadir Malvinas, infiltrado por Costa Méndez, en base al extracto inédito de las Las Memorias de Kissinger, que acababa de publicar LA NACION .

Costa Méndez, quien reconoció haber trasmitido el “guiño” de Enders a Galtieri, el lunes 8 de marzo se entrevistó a solas con Enders, entre las 9 y las 10:30 hs, almorzó con Enders en la cancillería, y cenó con Enders en la embajada estadounidense. (LA NACION 9 marzo, página16). En una de esas ocasiones, se habría producido el dialogo que Costa Méndez declaró ante el CAERCAS, (pgf 297):

“Entonces, le expongo a Enders la cuestión Malvinas y le digo: “-Y ustedes, que van ha hacer si esto llega a una confrontación?” –“Pero esto no va a ocurrir”. “-No se -le digo- qué puede ocurrir. Es de recordar que todavía no se había producido Davidoff, y que nosotros estábamos en el plan que acabo de relatar, de largo plazo”. “-Y, entonces, nosotros, en ese caso: “hands off”, e hizo un ademán así, con las manos. Es decir, no nos vamos a meter.” “Sobre esa base llegamos a esta conclusión: que EE.UU. no iba a intervenir y que sí iba a intentar mediar”.

Por su parte la versión de Enders, haciéndose  el sonso, es opuesta: “En un dialogo con Enders, a comienzos de mayo de 1983 en su oficina del departamento de Estado, los autores le preguntaron específicamente por la expresión “hands off”. En esa oportunidad, Enders aseguró no recordar su empleo, pero, sin descartar por completo la posibilidad, comisionó a uno de sus asistentes para que revisara los archivos oficiales en busca de los registros de la visita… después de esta entrevista, ya en Buenos Aires, recibieron una comunicación telefónica en la que el encargado de la indagación confirmó que de los apuntes no surgía que el subsecretario hubiese utilizado esas palabras y que, en cambio, aparecían registradas varias fórmulas empleadas por Enders para instar al gobierno argentino, a través de Costa Méndez, a proseguir negociando con los británicos.”(Malvinas, La Trama Secreta – Cardoso, Kirschbaum, van der Kooy – página 62).-

Felicitaciones al topo Costa Méndez por el éxito de la infiltración

El miércoles 10 de marzo de 1982, al día siguiente de que el subsecretario Enders  se fue del país, LA NACION en su “tribuna de doctrina”, en la página 6 editorial, salió prestamente a rellenar los posibles baches que había dejado el visitante. Y señalar los puntos fuertes de la supuesta alianza estratégica existente con EEUU, basada en la lucha contra la insurrección en Centroamérica. Decía al respecto en Resultados de la visita de Enders, a quién elevaba escalafonariamente:

“…significativa visita del secretario de Estado Adjunto, Enders. Corresponde calificarla así por la jerarquía de su titular -y- por los temas de indiscutible actualidad que tuvo ocasión de tratar en los más altos estratos del gobierno… en el intercambio de opiniones nada dejó de ser examinado. La suma de ideas y decisiones coincidentes habrá sido mayor que el de los puntos y cuestiones para los cuales la concordancia no pudo ser tan exacta o, si se quiere, persistió alguna diferencia. Las muy buenas relaciones existentes no se verán alteradas a causa de aquellas discrepancias, porque sería pretensión irreal la adopción de políticas o comportamientos decisorios que una de las partes resultara un calco de la otra…”

“América en su conjunto, afronta hoy la defensa de su forma de vida. La amenaza es real aunque el grado de su intensidad tiene un volumen distinto con relación a cada uno de los países que integran sus sistemas. La Argentina a vencido a la subversión: los Estados unidos la perciben próximas a sus fronteras, aunque el riesgo, en razón de su potencialidad económica y militar, los obliga a una táctica y una estrategia que no es la misma para nosotros…”.

“La comprensión que están mostrando las autoridades en Washington ha desbrozado los malentendidos anteriores y ha facilitado las muchas coincidencias expuestas por Enders… La reserva que estas manifestaciones encierran, al señalar que “casi” todo lo dicho en las reuniones fue coincidente, lleva a la suposición de zonas carentes de esa cualidad… apuntamos que el cuadro más aproximado a la realidad no difiere de cuanto dejamos dicho… es en verdad muy satisfactorio que abunden las coincidencias porque el espectáculo de una América desunida es la mejor arma y ocasión para las fuerzas obstinadas en disolver el recio frente americano, opuesto a la injerencia extracontinental y a su complicidad lugareña.”

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Al lado, otra nota aludía a Decisiones en suspenso, y abajo en Carta de lectores había otra mención a otro factor en juego, el petróleo. Y a su vera, en la página 7 OP-ED siguiente, había un mensaje oculto para el topo Costa Méndez, con su característico filete negro o luto, donde se ufanaba del éxito en la infiltración del plan, y se burlaba cruelmente de Galtieri pronosticando su pronta caída.

Decía en Mínima Excentricidades de ayer, de hoy y de siempre, firmada por Nemo, aludiendo metafóricamente a la cojera y bastón de Costa Méndez. Tal como lo había hecho en mensajes anteriores, al comienzo de la comunicación en 1979, para darle a entender que se estaban comunicando con él, con el vocablo “limpset”.

Cojera en inglés, que en el mismo idioma puede interpretarse también sintéticamente, como el juego del cojo. Disminución física que Costa Méndez soportaba ostensiblemente con la ayuda de un bastón, proveniente de una parálisis infantil parcial. Como se puede apreciar en la siguiente fotografía.

Decía entre otras cosas el mensaje de Nemo: “…Para los años 60 de la centuria pasada la que sería reina Alejandra, aún princesa de Gales, sufrió un accidente del que le quedó una leve y transitoria cojera. Mientras duró su claudicación, las damas de la corte de la reina Victoria renquearon de la misma pierna y con el mismo estilo de su Alteza real. Fue la era de “Alexandra’s Limp”.

A continuación, aludiendo NEMO a los borrachos que se caían del tren, a los que se había referido Costa Méndez en su nota Diez Díaz en Oxford publicada en la página OP-ED el 26 de marzo de 1980, proseguía, en alusión a Galtieri, señalando a presidentes que tuvieron muy cortos mandatos, que se interrumpieron súbitamente:

“La democracia no impide la excentricidad. El presidente Garfield de los Estados Unidos, tenía la excentricidad grasosa: era tan gordo que se quedó trancado en la bañera de la Casa Blanca, de la cual fue extraído con grandes esfuerzos de su equipo de rescate. Y el presidente de Francia, Dechanel, a principio de la década de los años 20 de este siglo, se cayó del dormitorio del tren oficial, que llegó a destino sin el ilustre viajero, que, en camisón, se presentó al guardabarreras con estas palabras “hijo mío, aunque no lo crea soy el presidente de Francia”. Dechanel, que debió renunciar poco después, tenía la excentricidad neurótica denominada el complejo de Elpenor. NEMO“.

La anécdota de la bañera del presidente James Garfield, no corresponde a este, sino a William Taft que ocupo ese puesto después. Pero el caso es que el mandato de Garfield, cuyas iniciales son también las de Galtieri, y su apellido traducido del inglés sería el “campo de Gar”, solo duró seis meses, igual al de Galtieri. Ya que sufrió un atentado, y en búsqueda por parte de los cirujanos de la bala que lo había herido, soportó una infección generalizada y falleció.

Respecto el presidente francés Dechanel, se trata de Paul Deschanel, cuya caída del tren, que desató un escándalo en Francia, reveló que sufría graves crisis de neurastenia, con profundas perturbaciones en el sistema nervioso. Razón por la que poco después fue inhabilitado para el cargo, por lo que su mandato solo duró siete meses, parecido al de Galtieri.

Por su parte “Elpenor” puede interpretarse como una transliteración de “El Perón”. Y en tal caso, el “complejo de Elpenor”, puede entenderse como la ilusión de repetir el fenómeno de Perón en 1946, consistente en encontrar una salida política para un gobierno militar acorralado. Argumento que fue sagazmente explotado por la inteligencia anglo norteamericana para extraviar el plan militar argentino de “Ocupar para negociar”, reemplazándolo por el de “Reforzar para defender y obligar a negociar”. Logrando de esa forma que al auto cortarse la retirada, la Junta Militar se arrojara casi incondicionalmente a los brazos de la tramposa mediación del secretario de EEUU Haig.

En realidad, el complejo o síndrome de Elpénor, o “despertar confusional”, es un trastorno del sueño que consiste en una transición dificultosa entre el sueño y la vigilia. Parecida al sonambulismo, pero solo se limita a actividades en la cama. De esa forma el mensaje parecía aludir al estado de ensueño confuso del presidente Galtieri, en relación con la aventura de Malvinas.

Pero hay más alusiones enigmáticas con relación a Galtieri, su presunta afición al alcohol, su corto mandato, y la aventura que estaba por emprender. En la mitología griega, Elpénor -que da nombre al síndrome- era el remero más joven en las naves de Odiseo (Ulises) en su viaje hacia al Hades, el Más Allá griego, que concretó antes de volver a Itaca. La noche anterior a la partida, Elpénor se excedió con el vino y durmió la borrachera en el tejado del palacio de la maga Circe en la isla de Eea.

A la mañana siguiente fue despertado por los gritos de Ulises que llamaba a embarcar, y Elpénor, bajo los efectos de la resaca, cayó desde el tejado y murió. Al llegar Odiseo al Hades, la de Elpénor fue la primera sombra que se presentó para pedirle un funeral digno. Por eso al regresar a Eea, Odiseo y sus compañeros recobraron el cuerpo de Elpénor, celebraron sus exequias, lo cremaron, y le levantaron un túmulo coronado por el remo que manejaba en vida.

El mensaje oculto de felicitación dirigido al topo Costa Méndez, se veía corroborado con un recuadro de propaganda de la Universidad de Belgrano, donde listaba sus profesores, figurando los apellidos Peña, sinonimia de Roca, y el de Costa. Además estaba rodeado de la extensa nota La revolución informativa, de Octavio Hornos Paz, el secretario general de Redacción de LA NACION, al que se le atribuye el alias de NEMO. Que contenía diversas alusiones a los entresijos de la prensa escrita y su desarrollo de entonces. Entre cosas decía:

El texto escrito y su permanencia “…Frente al diario el lector analiza, reflexiona, profundiza las noticias de que se entera en las columnas de los periódicos. Esa actitud es, sin duda, uno de los fundamentos de la pervivencia de los medios impresos frente a los otros que conmueven al oyente o al espectador… Frente al diario el lector razona, juzga, compara: el usuario de otros medios pasa a ser, en algunos casos testigo presencial y, a veces apasionado testigo de los hechos que se le presentan… no es raro que su pervivencia esté asegurada, ya que son los medios más aptos para suministrar pluralidad de enfoques noticiosos, de opiniones e independencia de criterio. Ninguna empresa está en mejores condiciones de prestar ese servicio que los diarios que disponen de los equipos humanos permanentes, del “know how” -del conocimiento de las técnicas informativas- y de largas tradiciones de seriedad y sobriedad”.

La insistencia en el despacho del ARA Bahía Buen Suceso hacia Georgias

Según el Centro Naval, el Jueves 11 marzo de 1982 zarpó el ARA Bahía Buen Suceso portando a los autores del “Sarajevo del Atlántico Sur” (CAERCAS pgf 747) hacia las islas Georgias del Sur, los 41 chatarreros de Davidoff.

Guerra Malvinas, mensajes secretos a traves LA NACION con el topo Costa Méndez, Incidente Georgias
Boletín Centro Naval 834 – página 235

Ese mismo día con su característico filete negro o luto, el topo Costa Méndez recepto en la página 7 OP-ED el mensaje oculto que le recordada la “partida obligatoria” del Buen Suceso. Cosas de Porteños   Autopistas “Una autopista es un túnel sin techo que nos lleva adonde ella tiene su fin, que es donde nosotros tenemos que empezar nuestra ruta. Es un camino rápido, hasta un punto de partida obligatoria… parece un gran saurio achatado con mil patas inmóviles, bajo cuyo vientre se han generado espacios vacíos… Las autopistas son calles obligatorias en las cuales se puede circular libremente, pero en libertad condicional… P.M.

La mención al saurio hacer referencia a las islas Georgias del Sur, como se puede apreciar en la siguiente imagen. Cuya isla más grande, a la que se dirigía el ARA Bahía Buen Suceso, es San Pedro donde esta Puerto Leith. Y como para que quede claro, igual que en el mensaje del domingo 7 anterior referido a la isla Trinidad, exactamente arriba del recuadro de P.M. terminaba la nota La racionalización del poder de Pedro J. Frías, donde nuevamente se nombraba a este, acotando su currículum. Redondeando ese mensaje, abajo venía una propaganda de viajes, Cinco Soles, Escapadas con Estilo, Salidas especiales en Semana Santa, aludiendo así a la jerarquía religiosa de Pedro.

Guerra Malvinas, mensajes secretos a traves LA NACION con el topo Costa Méndez, Incidente Georgias

Al lado del recuadro del mensaje oculto, estaba la nota Terrorismo intelectual, de Luis María Anson para LA NACION”, un periodista y escritor español monárquico y liberal conservador. Con ella, además del María femenino que aludía a la sexualidad de Costa Méndez, LA NACION realizó un notable sarcasmo respecto la situación que estaba desarrollando, a la par de una maniobra de desinformación, ante el contenido agresivo contra el gobierno que iba tomando el diario, que había maldispuesto a Galtieri. Con el objeto de que la sensación de falta de aire interno, predispusiera a la Junta Militar a recuperar oxígeno con la aventura externa en Malvinas. Apuntando al respecto:

Métodos de Intimidación: “Vamos a llamar a las cosas por su nombre. Eso es terrorismo intelectual. Se trata de amedrentar para que acepten las nuevas cadenas. Los que deciden mantener su independencia, saben que se los intentará aplastar sin piedad… los manipuladores de la libertad del terrorismo intelectual se burlan de la libertad de expresión, la instrumentalizan según les conviene y desprecian la profesión periodística… han ido infiltrando en ella la “quinta pluma”. Con este fin despliegan su muestrario de amenazas, descalificaciones, intoxicaciones, escándalos y corrupciones”.

Seguidamente, el texto que terminaba flanqueando el recuadro del mensaje oculto, se ufanaba sarcásticamente de la “infiltración”, afirmando: “estamos cazando a los tenientes generales como a patos”, con el “el desenfoque sensacionalista de su realidad”:

En el periodismo “…infiltra a sus agentes en los periódicos y emisoras privadas, lo mismo en las redacciones que en los talleres. Nada escapa a su voracidad. La labor de zapa se realiza de manera sinuosa y tenacísima. En España se han lanzado a una frenética campaña para desprestigiar a las Fuerzas Armadas. Se ha popularizado la frase “estamos cazando a los tenientes generales como a patos”… Las Fuerzas Armadas soportan sin réplica “el desenfoque sensacionalista de su realidad”… No trato de descubrir al lector conspiraciones o maquinaciones. Ellos se aprovechan de las oportunidades que les ofrece la sociedad burguesa para infiltrarla primero y arrasarla después”.

Una muestra de la penetración que tenía la inteligencia anglo norteamericana en los estamentos de la dictadura militar, se encuentra en la respuesta que dio el integrante de la Junta Militar, Alte. Jorge Anaya al CAERCAS, respecto el denominado Operativo Georgias, el “Sarajevo del Atlántico Sur”.

Al ser preguntado: “La decisión era suspender el viaje -del Bahía Buen Suceso- hasta después del 27; pero el veinte de febrero, o sea siete días antes de la reunión de Nueva York, Transportes Navales le comunica a Davidoff que puede cargar.  Lógicamente se iniciaba la operación Davidoff. Quién fue el que dio esa orden de que, primero hasta después de la reunión de Nueva York, no se hace nada con Davidoff, y segundo, siete días antes de la reunión, se hace Davidoff?”.

Anaya respondió: “Lo que sé es que yo ordené que no zarpara. Si se me dice que yo antes tenía que haber ordenado que no cargaran el buque, son detalles, que, realmente, no los tuve presentes.” (Testimonial del 22 de abril de 1983).

El motivo de la agresividad hacia el gobierno de LA NACION, CLARIN, DYN

En la página 6 editorial de enfrente, en su “tribuna de doctrina” titulada sugestivamente Conductas Turbias, aludiendo así al affaire de la nafta adulterada que se detallara en próximos capítulos, también le daba una ingeniosa vuelta de tuerca al mismo asunto, aplicando una anestesia para hacer soportable la creciente agresión contra el gobierno que LA NACION venía practicando:

“La crítica que los comunistas hacen a las sociedades occidentales, en cuanto señalan en ella corrupción no dejan de tener cierto fundamento en los momentos actuales, pero los impugnantes carecen de la menor autoridad para formularlas… (allí) abundan el peculado y la liviandad de costumbres, especialmente en altos funcionarios y sus familias. En Occidente los hechos se difunden merced a la libertad de información, con gran despliegue noticioso, y la opinión pública está en condiciones de juzgar sin restricciones. En ocasiones hasta se exagera notablemente con fines tan mezquinos como retorcidos…”

“…ha tomado estado público una serie de acusaciones que testimonia como la familia del propio Brezhnev aparece implicada en la venta de pasaportes y permisos de viajes, amén de hechos ilegales en materia de comercio exterior. La gravedad de las imputaciones y su veracidad son tales… que han conmovido la propia posición omnímoda del dirigente máximo y muy posiblemente influirá en la lucha por el poder.., El silencio de las dictaduras sirve para dar una falsa idea de cual es la realidad.. La austeridad es allí un mito y muy pocas veces los culpables hallan el condigno castigo, protegidos por lazos de amistad y complicidad sectaria”.

Esta cortina de humo de LA NACION respecto al “terrorismo intelectual”, eran una precaución esencial en la delicada etapa que estaba encarando en su campaña de inducción al conflicto, destinada a degenerar el plan militar argentino de “Ocupar, para negociar”, para transformarlo en “Reforzar para dificultar el intento de reconquista”, provocando la mutación que advierte CAERCAS:

“El estudio de la alternativa militar como un medio de obligar a Gran Bretaña a cambiar la dinámica de las negociaciones, resultaba apta, teniendo en cuenta el estancamiento de las tratativas… El plan preveía la ocupación de las islas con una considerable fuerza de tareas anfibia a partir del día “D”, por medio de una operación incruenta, la instalación de un gobierno militar y un repliegue posterior, salvo una reducida guarnición militar de apoyo al gobernador. Todo lo enunciado debía estar realizado el día “D+5″… el objetivo -era- “OCUPAR PARA NEGOCIAR” ( pgf 160, 127 y 153).

“El cambio de la orientación estratégica se observa ya en los primeros días posteriores al 02-ABR, cuando se adoptó la decisión de “REFORZAR PARA DIFICULTAR EL INTENTO DE RECONQUISTA”… no se estaba considerando la posibilidad de evacuar tropas, sino todo lo contrario. La estrategia de la Junta Militar, una vez producido el refuerzo de las islas, se centró en las posibilidades de lograr un acuerdo concertado mediante la participación de los EE.UU., con la gestión de Haig…” (pgf 155 y 158).

Para lograr esa mutación fue indispensable asestarle a la Junta Militar, en vísperas a la invasión de Malvinas, una absoluta sensación de “falta de aire interno”, de forma tal que buscara externamente, no un activamiento a la gestión diplomática, sino un éxito de magnitud, que aportara “oxigeno externo” al moribundo Proceso.  Para obtener ese resultado LA NACION, CLARIN, y los medios de comunicación coaligados en DYN, comenzaron a manipular aviesamente dos factores concomitantes.

Por un lado, “el complejo de Elpenor” que se le advertía a Costa Méndez, o sea la ilusión de repetir el fenómeno de “El Perón” de 1946: generar un caudillo militar que permitiera una salida electoral a un gobierno militar acorralado. Y por el otro, la avalancha de descontento que se iba a lanzar sobre el Proceso Militar cuando estallara el incidente de Georgias, aprovechando entre otras cosas el profundo descontento con la  política socio económica, generada por los planes recesivos del ministro de Economía Roberto Alemann.

Eso comenzó a reflejarse notablemente en las ediciones de LA NACION de los días posteriores a la visita de Enders, con coberturas inusitadas por parte de LA NACION, a favor de las participantes en las protestas. Sumado a la reaparición del affaire de la nafta, que implicaba a Costa Méndez y Galtieri.  A la par que seguía enfatizando la importancia de esa visita, que supuestamente habría llevado a Argentina a ser el país sudamericano preferido de EEUU. Elevando casi a un grado institucional, con la intervención de la CIA, la alianza “paramilitar” con EEUU para Centro América.

Señalando que quizás la NATO OTAN, tendría que intervenir allí, simultáneamente que magnificaba las tensiones existentes dentro de esta alianza, por el afán de Alemania de comerciar con la URRS. Todo ello sazonado con los engañosos tópicos previos, referidos al éxito diplomático militar del egipcio Al Sadat; la tranquilidad de los asuntos con Brasil y Chile, como para tener aseguradas las espaldas; el apoyo de políticos extranjeros respecto la cuestión Malvinas; y de políticos locales al “empuje” de Galtieri respecto las relaciones exteriores, etc.

Ver Extracto capítulo 13 – LA NACION 9, 10, y 11 marzo 1982 – Se va Enders y se pone en marcha el incidente Georgias

Lo que sería un “diario de Yrigoyen”, pero no para tener engañado al presidente y los restantes integrantes de la Junta Militar, de lo bien que andaban las cosas. Sino para llevarlos a tomar sus peores decisiones en relación con la trampa de Malvinas, con la participación estelar del topo Costa Méndez, conducido a través de los mensajes ocultos insertos en la página OP-ED de ese mismo diario LA NACION.-

Ver GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez (5) Vaticano y otros

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