




La Cadena Nacional del Presidente Milei para referirse a los derechos argentinos sobre Malvinas es Humo. Se transformó de repente en patriota, cuando ayer manifestaba admiración por Margareth Thatcher; entendía que los administradores británicos ilegales tienen derechos, y aceptaba que los isleños implantados decidieran sobre su futuro. Su gobierno no efectuó hasta la fecha reclamo ni acción legal alguna, sobre las múltiples violaciones por parte de los británicos de nuestro territorio insular y marítimo y la explotación de nuestros recursos

La desinformación por parte de Clarin y La Nación en torno la guerra en Ucrania, el genocidio en Gaza, y la guerra contra Irán, es un “principio de revelación” -diría Milei- que lo mismo sucedió en la guerra de Malvinas de 1982. Resultando cada vez más notable que ella fue una trampa planificada por EEUU, el RU y la OTAN. Seguidamente publicamos una síntesis del ensayo Malvinas: Causa nacional y ariete geopolítico anglosajón que Ariel Rolfo publicó al respecto

A fines de noviembre de 1981 Kissinger visitó nuestro país, en una misión final a los efectos de revisar personalmente la situación, y decidir lanzar o no la operación de impulsar a la Junta Militar a la recuperación de Malvinas. Con la enorme cautela que el caso requería en plena dictadura, los mensajes encriptados elípticamente en el diario LA NACION dirigidos al topo Costa Méndez dan cuenta de ello, confirmando al final el lanzamiento de la operación











