GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 15 – Vino Kissinger y lanzó la operación

A fines de noviembre de 1981 Kissinger visitó nuestro país, en una misión final a los efectos de revisar personalmente la situación, y decidir lanzar o no la operación de impulsar a la Junta Militar a la recuperación de Malvinas. Con la enorme cautela que el caso requería en plena dictadura, los mensajes encriptados elípticamente en el diario LA NACION dirigidos al topo Costa Méndez dan cuenta de ello, confirmando al final el lanzamiento de la operación.
La Nacion - Malvinas

Tras pasar por Chile, donde se refirió al conflicto por el Beagle con dicho país, cuya neutralización resultaba indispensable para que la Junta Militar argentina se decidiera a marchar hacia Malvinas, para no verse entre dos fuegos, el 25 de noviembre de 1981 Henry Kissinger desembarcó en Buenos Aires, con la excusa de brindar una conferencia en el CARI (Consejo Argentino Relaciones Internacionales) que recién concretó el viernes 28 de ese mes.

La presentación de este notable personaje, que desde su origen judío alemán y agente de inteligencia estadounidense, a través de los intereses Rockefeller, llegó a desempeñarse en los más altos niveles del gobierno de EEUU resulta innecesaria. Pero cabe apuntar que en consonancia con los intereses financieros del grupo Rockefeller, fue el ideador y creador de los petrodólares, con los que EEUU dominó financieramente al mundo, igual que había hecho el Reino Unido con la libra esterlina un siglo atrás.

Lo logró, tras llegar EEUU por su intermedio a una entente con la URSS, qué a cambio de retirarse de Vietnam, le permitió tomar el control de Egipto, el país rector de las naciones árabes. Lo cual le permitió administrar el conflicto árabe israelí, y crear con la guerra de Yom Kippur los petrodólares, mediante el embargo del petróleo árabe a Occidente, que hizo decuplicar su precio internacional.  Que como se verá seguidamente, fue el modelo que inspiró a la Junta Militar a la recuperación de Malvinas, con la actuación del topo canciller Costa Méndez, sin posibilidad de defenderlas militar y diplomáticamente.

Con ese objetivo, Kissinger fue el facilitador del desarrollo nuclear israelí, que parece haber extraviado a esta nación, con la pretensión de extender su territorio a costa de sus vecinos, mediante el empleo exclusivo de la fuerza. Y así en el camino se produjo, el magnicidio del presidente John Kennedy, que se oponía tanto a escalar la guerra de Vietnam, como al desarrollo nuclear clandestino israelí.

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Figurando por otro lado entre sus fracasos ostensibles, la alianza que hizo con China para dividir el bloque comunista, despertando de esa manera al gigante dormido que hoy acecha la hegemonía de EEUU. Y en cuanto a sus andanzas previas respecto Argentina, se las comenta seguidamente.

Haciendo además hincapié, que lo que se detalla a continuación en relación con el contenido de diario LA NACION, está lejos de ser solo un canal o sistema de comunicación secreto u opaco, como lo denominaba Kissinger, que no dejan rastros al estar encodificados elípticamente, dirigido al topo Costa Méndez.

Sino que a todas luces se trata de un doble canal o sistema mediático de comunicación, donde coexisten el canal opaco elíptico con esa intención, que su receptor, en este caso Costa Méndez, lee entre líneas. Y el canal abierto o textual, dirigido a impactar en las mentes de la cúpula del gobierno militar, con el objeto de psico persuadirlos sin que sean conscientes de ello, para que accionen en el mismo sentido en el que está encaminado el topo. Siendo por lo tanto necesario abundar en cuanto al contenido de ambos canales al respecto, para poder entender cómo se desencadenó el trágico acontecimiento de la Guerra de Malvinas de 1982.

La visita de Kissinger que preludió la Guerra de Malvinas

Su visita en esa ocasión la extendió hasta el 29 de diciembre de ese año, y tras entrevistarse con autoridades nacionales, pese ser una “visita privada” según declaró, el sábado 28 en la exclusiva estancia de los Bulgheroni, mantuvo sendos soliloquios con Nicanor Costa Méndez y Roberto Alemann. Quienes pocas semanas después pasaron a desempeñarse como canciller y ministro de Economía respectivamente, del flamante gobierno del presidente Leopoldo Fortunato Galtieri.

Quien diez días después de esa ilustre visita, junto con los otros dos integrantes de la Junta Militar, Isaac Anaya y Basilio Lami Dozo, precipitaron la renuncia del presidente Roberto Viola, por presuntos motivos de salud, para asumir a la presidencia de LA NACION. Se puso así definitivamente en marcha la operación de la momentánea recuperación de las islas Malvinas por parte de Argentina, para instalar en ella una base al servicio de la OTAN, a los efectos de contrarrestar la expansión de la URSS en el Atlántico Sur.

Que venía impulsada por la inteligencia de EEUU y el Reino Unido, y planificada en detalle por la consultora estratégica Kissinger Associates Inc. La que además de Henry Kissinger, estaba integrada por ex el comandante en Jefe de la OTAN, Gral. Alexander Haig, y por su segundo entonces en la secretaría de Estado de EEUU, Thomas Enders.

Teniendo los tres una destacada actuación en esa celada, siendo artífices indispensables de ella, concretada con la actuación indispensable del topo de la OTAN, el canciller Costa Méndez, como se expuso en los capítulos anteriores de esta saga. Y también el ministro Alemann fue un contribuyente importante en ella, al implantar un plan de ajuste económico neoliberal, que generó un gran malestar social. Que predispuso a la Junta Militar a lanzarse a la aventura diplomática militar de Malvinas, para tratar de recuperar externamente el oxígeno qué carecía internamente.

La audacia de Kissinger de internarse en campo “enemigo” para preparar nuestra derrota, no era en realidad una novedad. Ya lo había hecho en 1978, durante el Mundial de Futbol, para empujar a Argentina a lanzarse a una demencial invasión a Chile, que hubiese incendiado la región meridional de Sudamérica.

La cual, como plan “A”, hubiese permitido la instalación de la base de la OTAN en Malvinas sin esfuerzo propio. Pero la intervención del Papa Juan Pablo II, abortó ese plan, que fue reemplazado por el Plan “B”, consistente en impulsar a la Junta Militar a ocupar temporariamente las Malvinas en las peores condiciones militares y diplomáticas, con el mismo objetivo.

Oportunidad en que también disertó en el CARI, con la temática “el temor a la guerra es un chantaje”.  Y también previamente había alentado en 1976 a la cúpula de la dictadura militar, a caer en sus “excesos” con los campos de detención clandestinos y la desaparición de personas, diciendo “lo que tengan que hacer háganlo rápido”.

Lo cual era otro contribuyente para el conflicto bélico a deflagrar contra Chile, junto con el fallo adverso contra Argentina de Su Majestad Británica sobre el Beagle, para colapsar moralmente a Argentina tras la derrota militar, igual que sucedió con la Alemania nazi. Y así poder incluso llegar a su partición o break up, como lo había insinuado Kissinger previamente.

Acorde con esa situación peligrosa, no obstante aparecer en la tapa de LA NACION en esos seis días, la “cobertura” de esa notable visita en relación con el canal establecido con el topo Costa Méndez, debía ser lo mas elíptica posible, para evitar cualquier posible cortocircuito, que pusiera en riesgo la operación y al notable visitante. Máxime tratándose de una sangrienta dictadura que carecía del monopolio de la fuerza, dividida entre las tres fuerzas armadas, con batallones autónomos en algunas de ellas.

En este capítulo de la saga, se da cuenta del epilogo de esa visita, transcurrido entre el sábado 28 y el lunes 30 de noviembre de 1981. Siendo la primera fecha la que Kissinger se entrevistó personalmente con el topo de la OTAN y futuro canciller Costa Méndez, y el temario de ella tal como se verá “El Mar Austral”.

Y la última fecha fue el colofón final de esa notable visita, tras la partida de Kissinger, en la que se ratificó la índole de la operación y su lanzamiento en abril de 1982. Con la misión u “orden” que debía cumplir Costa Méndez, anticipando además el desastroso final para quien la iba a encabezar, el Gral Galtieri, tal como se verá seguidamente. Quedará para otra nota las instancias previas del paso por Buenos Aires de este maquiavélico inspirador de la Guerra de Malvinas de 1982.

Al respecto Joaquín Morales en su columna dominical de Clarín del día siguiente (29 noviembre, página 15) en la que Sabat ilustraba el raudo avance del Gral Galtieri sobre el gobierno del Gral Viola, además de enfatizar esto, señalaba la predisposición de Galtieri a “un mayor acercamiento con Estados Unidos, como parte de esquema global en el que es necesario que Occidente se nuclee para enfrentar al adversario ideológico, los países del Este”.

Y seguidamente reportaba que: “En algunos diálogos privados, el ex secretario de Estado Henry Kissinger habría dicho en Buenos Aires que Estados Unidos no puede operar solo en Centroamérica”, pero habría sugerido pensar en una fuerza de paz intercontinental en El Salvador.  Siendo esta la ilusión creada en la Junta Militar, de la existencia de una alianza estratégica con los EEUU, que supuestamente iba a equilibrar la alianza especial,  que a partir de la doctrina Monroe, mantienen EEUU y el Reino Unido.

MALVINAS 1: la guerra de 1832 planificada por el Reino Unido y ejecutada por EEUU
MALVINAS 2: el ataque de la USS Lexington de EEUU que  abrió paso a la ocupación británica

Clarín, 29/11/1981, página 15
Clarín, 29/11/1981, página 15

Seguidamente el columnista proseguía diciendo: “Kissinger participo ayer en un asado, en el que estuvo rodeado por Martínez de Hoz, Krieger Vasena, Roberto Alemann, Dagnino Pastore y Costa Méndez”… El día antes había almorzado con los tres secretarios generales de las Fuerzas Armadas y sus respectivos subsecretarios… Se dice que los cancilleres posibles del gobierno de Galtieri serían Costa Méndez, que tuvo estas funciones en la administración del general Onganía o Eduardo Roca.

Por su parte la revista Siete Días de la última semana de noviembre de ese año, precisó que ese asado de alto nivel del día 28, se realizó en la exclusiva estancia de los Bulgheroni, para luego mantener allí Kissinger sendos soliloquios por aparte con el topo Costa Méndez y Alemán.

El anticipo del motivo de la entrevista entre Kissinger y el topo Costa Méndez

El motivo de esa entrevista en relación con Costa Méndez había sido anticipado en la página OP-ED (Opuesta Editorial) del diario LA NACION del día anterior, en el cual seguramente se le habría cursado la invitación a Costa Méndez. Mediante el característico recuadro negro o luto, qué como un llamador, le advertía de la existencia un mensaje que debía interpretar, en este caso con el título Otros días – Seudónimos de un periodista, de E.M.M.  El que a su vez estaba rodeado con otra nota con el alusivo título, Un cierto grado de franqueza.

seudónimos

Como se puede apreciar los seudónimos se refieren a los del escritor entrerriano José Seferino Alvarez, haciendo hincapié de diversas maneras en el de Fray Mocho, con el que firmo su más conocido libro: En el Mar Austral – Croquis fueguinos. Donde además de referirse al extremo sur argentino chileno, con el Canal de Beagle motivo de la disputa con Chile incluido, en numerosas ocasiones también menciona a las islas Malvinas. Fijando de esta manera mediante esta elíptica pero potente metonimia, el eje de la conversación que iban a mantener el día siguiente 28 de noviembre, entre Kissinger y el topo de la OTAN Costa Méndez.

El mar austral

LA NACION 28 de noviembre

La tapa de LA NACION de ese día 28 de noviembre, era un compendio de los contribuyentes que impulsaron la recuperación momentánea de Malvinas por parte de la Junta Militar. Por un lado, con El Comité Militar trató la mediación, aparece la tranquilidad en el frente Oeste, con la mediación papal, y la respuesta que estaba por dar Argentina. También con Alternativas en la situación económica, aparece lo complicado de la situación económico, que desmejoró aun mas con la gestión neoliberal de Alemann, uno de los interlocutores de Kissinger.

También con Opinión británica sobre las Malvinas, aparece directamente la cuestión de Malvinas, destacándose además de la pesca, el interés por el petróleo por parte del Reino Unido y Argentina. Que había inspirado la peregrina idea del integrante de la Junta Militar almirante Anaya, que se podía cambiar petróleo por reconocimiento de soberanía. Con el agregado al final de la nota de “la necesidad de buscar una solución sin mas demoras, mediante una negociación rápida y concreta. Y abajo se anunciaba la editorial Acerca de un bloqueo a Nicaragua, que justificaba la supuesta alianza estratégica argentina estadounidense para luchar contra el sandinismo.

En la portada de LA NACION se destacaba notablemente Kissinger disertó sobre política internacional, con su imagen mientras pronunció su conferencia organizada por el CARI. En la que como síntesis inspiradora para la Junta Militar dijo: “la seguridad no es el fin de la política exterior, pero sin ella es imposible lograr una acción creativa.  Y tras listar a algunos de los presentes en ella, se remitía a la pág 9 col. 5.

En esta página, un par de renglones debajo del título Kissinger, aparecía mencionado el topo Costa Méndez. Y a continuación, como aproximación al delicado tema de la entrevista personal que se iba a dar entre los dos, la nota decía que Kissinger “dijo estar en “un acuerdo sustancial con la política exterior de Reagan -protagonizada por el secretario de Estado y ex comandante en jefe de la OTAN Haig-  que creo ofrece las mayores perspectivas e esperanza para el futuro de nuestro país y de aquellos íntimamente ligados con nosotros”.

Agregando seguidamente, con la misma tesitura de alentar la supuesta alianza argentino estadounidense, que EEUU tuvo una experiencia complicada: “pues en el campo de la política internacional intentó moverse con esquemas muy simples. Indicó que el enfrentamiento con el mundo comunista llevó a ese país a un replanteo de tal política”. “Nosotros -dijo luego- no queremos una guerra nuclear. Queremos una estrategia por la paz y con la justicia, pero que al mismo tiempo “nos permita ser fuertes”. Sostuvo que “si una nación hace que la paz sea su único objetivo, se verá luego forzada a rendirse al país que la amenace con la guerra”.

Pero esa imprecación bélica destinada tanto al topo Costa Méndez como a la cúpula militar, no acabó allí. Por contrario, bajo el título Junta, que continuaba la nota referida al conflicto con Chile y la mediación papal de tapa, proseguía, citando expresiones vertidas en un homenaje a tres integrantes fallecidos de la Armada Argentina:

“Seríamos infieles a su memoria y a todos los caídos por la independencia y los ideales de Mayo, si pasáramos inadvertidos estos cruciales momentos, sin alzar nuestra voz en apoyo de los inalienables derechos que nuestra Nación posee sobre los territorios y adyacencias del Atlántico Sur”. Pero seguidamente, bajo el título Equidad y Justicia, con la transcripción de las palabras del cardenal chileno  Raúl Silva Enriquez, matizaba en relación hacia donde dirigir esos aprestos bélicos, que no debía ser contra Chile, manteniendo tranquila la frontera oeste:

“El Sumo Pontífice nos ofrece una solución de equidad, de justicia y de derecho… estamos ciertos que en una contienda en que no se ve claro quién es el que tiene razón y cómo ha de ser la solución, nosotros confiramos en la potencia espiritual del mundo que es la única que puede decirnos claramente que es la justicia y que es el derecho”. Y para mayor abundancia, a continuación nombraba al hasta entonces innombrable Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel de 1980, “el conocido pacifista”, que desde Holanda había viajado a Chile para respaldar el éxito de la intervención papal.

La página lucía además otros adornos, para completar el mensaje destinado a establecer el contenido de la entrevista personal que ese día iba a realizar Kissinger con el topo Costa Méndez. Al lado del título Kissinger, había un recuadro con el título Lingüística, que daba cuenta que la UBA había suprimido para el año 1982 esa orientación, en la carrera del Profesorado y Licenciatura en Letras.

Actualmente a la Lingüística formal, se la entiende como otra rama de la semiótica. Que es la disciplina que estudia los signos, y cómo crean y transmiten significado en la comunicación humana. Analiza cómo ellos, sean palabras, gestos, imágenes, o sonidos, se utilizan para crear mensajes, y cómo estos son interpretados por las personas. O sea, precisamente lo que estaba ocurriendo subrepticiamente en relación con el topo Costa Méndez.

A lado de ese recuadro, con el título Visión periodística de la crisis salvadoreña, se señalaba el otro contribuyente que precipitó la decisión por parte de la Junta Militar de recuperar transitoriamente las Malvinas. Confiada en la supuesta alianza estratégica con los EEUU que como se dijo, equilibraría la sempiterna alianza especial de esta potencia con el Reino Unido.

Por último, abajo lucía un amplio recuadro con la leyenda: Este señor no les va a enseñar inglés a sus hijos. Pero sus hijos pueden estudiar inglés en el mismo colegio donde él se recibió Eton. El mismo colegio al que en su segunda infancia y adolescencia había concurrido Costa Méndez, junto con su íntimo amigo en todo sentido, Eduardo Roca, que se había afianzado por el desarraigo que sufrían allí. Quien como embajador ante la ONU fue su cómplice en el desastre de la resolución 502.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez (2) –Traición en la ONU

La preparación para esa crucial entrevista personal entre Kissinger y el topo Costa Mendez, pieza esencial en la estratagema para llevar a Argentina a recuperar momentáneamente las Malvinas en las peores condiciones militares y diplomáticas, para así obtener una renuncia a su soberanía, o al menos un cambio radical del statu quo de la región, que permitiera la instalación de una base al servicio de la OTAN allí, remataba como es lógico en la página 7 OP-ED, Opuesta Editorial.

La cual, creada en agosto de 1979, era el soporte principal de esas comunicaciones encodificadas elípticamente, con sus enigmáticos textos presuntamente literarios o humorísticos, orlados con un recuadro, que contenían el topic o tema dominante del mensaje, como el del comienzo de la nota. Y por su antigüedad se habían vuelto parte habitual del paisaje periodístico en LA NACION, como para no que despertaran ninguna atención especial.

En este caso, ante esa entrevista definitiva para arribar o no a la decisión del lanzamiento de la operación en el mismo campo del enemigo, por parte de su principal mentor, Kissinger, la misma solo contenía una insinuante amenaza. Como para disuadir a Costa Méndez de cualquier ocurrencia que pusiera en peligro no solo el lanzamiento del plan, sino a también a su muy importante ideador.

La esencia del mensaje amenazante, orlado con dos líneas laterales negras o luto, Miniaturas americanas, Abraham Lincoln sueña se muerte, narraba el sueño premonitor de su misma muerte, que este prócer de EEUU había tenido pocos días antes de su asesinato por John Wilkes Booth.

Decía en su comienzo, tras referirse a los “sueños premonitorios”: “Ya Orígenes advirtió: “Dios no castiga a nadie sin antes haberle avisado”. Con lo que queda entendido que, por lo general, la primicia onírica no mueve al regocijo”. La mención del autor de la frase Orígenes de Alejandría (184-253), considerado el genio mas grande de la iglesia cristiana primitiva, no es casual, por dos razones.

Una, porque era el mas firme sostenedor de la interpretación alegórica de la Biblia, que es lo que el topo Costa Méndez debía hacer en relación con los mensajes cursados a través de LA NACION encriptados elípticamente, y en especial con este mensaje. La otra porque es célebre, con cuadros al respecto incluidos, su auto castración o intento de auto castración.

interpretación alegórica de la Biblia

Con lo cual, además de la tremenda violencia que este acto representa, se estimulaba la libido del topo, al aludir a su sexualidad y sus relaciones íntimas con Eduardo Roca, adquiridas presuntamente como internados en Inglaterra. Y la mención al jefe de policía “Ward Hill Lamon” que oyó narrar al mismo Lincoln ese aviso onírico, contiene otra alusión, dado que la traducción de los dos primeros gentilicios en inglés, es “bandera colina”, o bandera en la colina.

El mensaje amenazante lo completaba el título de la nota contigua Una sugestión. Y por otro lado la nota El persistente mito de las riquezas naturales, terminaba refiriéndose a “los riquísimos yacimientos de petróleo en el Atlántico Sur”. Que fue otro contribuyente para que la Junta Militar tomara la decisión de recuperar momentáneamente las Malvinas. Bajo la premisa sostenida por el almirante Anaya, inficionada en él desde sus tiempos como agregado naval en Londres, de que a Inglaterra no le interesaba la soberanía sobre las islas, sino su petróleo circundante, por lo que bien podría haber permuta de una por el otro.

Había otra nota alusiva a la situación, con cierta carga irónica, De sabios parece ser el cambiar, de José Antonio Mendía. Que se refería el endurecimiento crítico respecto el gobierno, por parte de LA NACION y Clarín, que hasta ese momento habían sido cómplices del gobierno tras la fraudulenta adquisición de Papel Prensa. El cual fue otro contribuyente para la decisión por parte de la Junta Militar  para precipitar la momentánea recuperación de Malvinas, “en búsqueda de oxígeno externo a falta del interno”, según lo describió luego la misma LA NACION, muy consciente de ello.

El primer párrafo esa nota, precursora de esa actitud, decía: “la alta fiebre de un gobierno queda a menudo reflejada por la manera desenfandada con que sus mas adictos corifeos manifiestan inesperadamente un notorio descontento que, en situación idéntica, o no experimentaban antes o se esforzaban en disimular.” Para terminar diciendo: “Los periodistas o los actores que vieron limitadas sus fuentes de trabajo por aventurar opiniones mal recibidas deben estar contemplando con sonrisa irónica estas audacias tardías de quienes fueron, son y serán siempre los inefables disidentes de la última hora”.

LA NACION 29 noviembre 1981

Al día siguiente de la entrevista entre Kissinger y el topo Costa Méndez, el diario LA NACION, profundizó tortuosamente la elipsis, pero se encargó de ratificar muy claro de cual fue su objeto. En la tapa del día -que es parte de la portada de este capítulo de la saga- daba cuenta arriba en forma notable, de la conferencia de prensa que había brindado Kissinger el día anterior, antes de partir hacía EEUU en horas de la tarde.

LA Argentina es un país amigo Lo dijo Kissinger al regresar a la Unión. El comercio con la URSS y el Atlántico Sur, decía el título y su bajada. Reportando además que afirmó que “no era conveniente un pacto de defensa del Atlántico Sur”, que hubiese impedido la excursión militar de Inglaterra; que “a través de las guerras de guerrillas que se registran en el mundo, estamos en medio de la tercera guerra mundial”, reforzando así la presunta alianza estratégica argentino norteamericana; y cuestionando el comercio de Argentina con la URSS.

Tras afirmar que estaba como “un ciudadano en viaje privado y que, como en otras ocasiones había un panorama complicado pero también esperanzas”, la nota remitía a la pág. 14; col. 3. Y más abajo había un recuadro con el sugestivo título Jornada decisiva en el Nacional.

El titulo adyacente, Medidas cambiarias, que denotaba la crisis económica existente, y fue otro contribuyente para la decisión de la Junta Militar para recuperar momentáneamente las Malvinas, también era de interés del topo Costa Méndez, al desempeñarse como presidente de la Financiera Arfina, del grupo Soldati. Al que había sido incorporado en el año 1979, como parte de esta trama, junto con la presidencia de la CGC, Compañía General de Combustibles, involucrada en el affaire de la nafta adulterada.

Cuyo escándalo se desató tras la partida de Kissinger, y a continuación describió un arco paralelo al del conflicto de Malvinas. Siendo un contribuyente decisivo tanto para el ascenso de Galtieri a la presidencia, y en el desarrollo del mismo, al haber estado Galtieri involucrado en el affaire desde sus tiempos de director de YPF, durante la presidencia del Gral. Lanusse. Con el cual, según el diario Clarín, se habrían obtenido fondos clandestinos para la lucha contra la subversión.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 11 – El affaire de la nafta
GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 12 – La nafta y el topo I
GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 13 – La nafta y el topo II

Mas abajo, a pie de página, cultivando directamente el ego de Galtieri, de quien el topo ya en el año 1980 había sido informado que sería el “Tau”, el estandarte que debía seguir en la inducida aventura diplomática militar de Malvinas, estaba la nota Recibieron los sables los nuevos subtenientes, con la imagen de él. Adornada con los anuncios adyacentes En otras páginas, que daba cuenta de una editorial sobre la Encrucijada económica, y la muerte de “treinta terroristas” en El Salvador. Materias de directo interés de Galtieri, en especial la última, por su implicación con el conflicto de Malvinas, al ser el motivo de la presunta alianza estratégica argentino norteamericana.

Por su parte en la página 14, a la que remitía la portada de LA NACION, a media página con gran tamaño en negrita aparecía el título Kissinger, que continuaba la nota de la tapa y se desarrollaba tortuosamente a lo largo de tres columnas.  Adornada en sus costados con alusiones a “costas”, homónimo del apellido del topo, reafirmando así la existencia de que se trataba de un mensaje. Con referencias a Buzios, la playa brasilera, Islas Canarias, Tenerife, y hacia el final del mensaje a Paraná y Pirané, con la laguna del mismo nombre y su nombre guaraní que significa “pescado hediondo”.

En dichas columnas repetía la temática anunciada en la tapa, afirmando Kissinger que “no lo creía conveniente” la “posibilidad de una defensa del Atlántico Sur. Como tampoco que los Estados Unidos pudieran instalar bases en países de área: “No me parecería prudente ni sabio de parte de mi país”.

Bajo el subtítulo Derechos Humanos, manifestaba su tolerancia respecto la dictadura militar, a la que había exhortado a “hacer rápido lo que tenían que hacer”: “hay circunstancias y necesidades “que nos obligan a demostrar comprensión, en el caso de países amigos”. Yo considero y entiendo las dificultades que tuvo que pasar”.

Tras referirse nuevamente al Comercio con la URSS, se explayó respecto las Guerrillas y Medio Oriente, y achacó nuevamente a las primeras ser “una forma de tercera guerra mundial”, consolidando así la presunta alianza argentino estadounidense en ella. Y en relación a lo segundo, se refirió a lo que “Israel resuelva sobre los palestinos”, que como se verá al final de la nota, no fue una frase al aire más, sino que implicaba un código para referirse a los argentinos.

La cola de la tortuosa nota, destacaba el humor de Kissinger, “sobre el litigio argentino británico sobre las Malvinas a lo que respondió: “yo preferiría llamarlas las Malvinas”, y agregó “pero no hay ningún poder o razón que me obligue a inmiscuirme en hechos conflictivos por más que he estado en varios”.

De esa manera con la mención de Malvinas, la tortuosa nota finalizaba al lado de otra con título Homenaje al comodoro Lasserre, que habría efectuado en Ushuaia la Sociedad Evocativa Argentina. Afirmando que el marino “al frente de la División Expedicionaria al Atlántico Sur, dispuesta por decreto del año 1883, se distinguió en la defensa de la soberanía austral y por haber realizado unas de las primeras campañas hidrográfica para estudiar las costas patagónicas”. Volviendo aparecer así el vocablo “costas”, como otro llamador del mensaje.

Esta “evocación” del comodoro Augusto Lasserre, es la sustancia del mensaje encriptado elípticamente, por tres razones. La primera de ellas y más importante, es porque en cumplimiento de la misión a la que se refiere la nota, a Lasserre se lo considera el fundador de Ushuaia el 12 de octubre de 1884.

Cuando arribó a la bahía del mismo nombre, donde funcionaba la «South American Missionary Society», a cargo del reverendo inglés Thomas Bridges. Donde había reunido 350 indígenas yámana, que habían sobrevivido a las enfermedades introducidas durante ese siglo allí, con la oculta intención de crear un mini estado probritánico que permitiera vigilar el Cabo de Hornos.  Oportunidad en la cual Lasserre, arrió la bandera británica y alzó la argentina, que era precisamente el objetivo de la misión del topo Costa Méndez en Malvinas, acto que fue acompañado con una salva de 21 cañonazos.

Arribó allí en el buque ARA Paraná, al que alude LA NACION al finalizar la nota bajo el título Clarín, como otro llamado de atención. Además, como marino mercante, Lasserre fue el primer argentino que regreso a las islas Malvinas, tras la ocupación británica en 1833. Lo hizo en el año 1868 y al año siguiente José Hernández, el autor del Martín Fierro, publicó una serie de notas al respecto, en el diario Rio de la Plata.

Que luego en 1952, fueron compiladas por Joaquín Gil Guiñón en el libro Las Islas MalvinasLo que escribió Hernández en 1869 respecto a este territorio argentino y las noticias que acerca de su viaje a las islas le comunicó Augusto Lasserre. Poniendo como autores a los fallecidos Hernández y Lasserre.

Quien entre otras cosas decía al respecto: “cumpliendo con la promesa que Ud. me exigió en julio próximo pasado de hacerle la relación de mi viaje a las islas Malvinas, le envío las siguientes líneas, que quizás le ofrecerán algún interés, por la doble razón de ser ellas propiedad de los argentinos y de permanecer, sin embargo, poco o nada conocidas por la mayoría de sus legítimos dueños… no quiero dejar pasar esta oportunidad sin deplorar la negligencia de nuestros gobiernos que han ido dejando pasar el tiempo sin acordarse de tal reclamación pendiente, y haciendo con esa imperdonable indiferencia más imposible cada día la integridad de la República Argentina”.

Y premonitoriamente agregaba: “… es de suponer que la ilustración del actual gobierno nacional comprenda la importancia de esa devolución que él se haya en el deber de exigir del de S. M. B. pues que esas islas por su posición geográfica son las llaves del Pacífico y están llamadas indudablemente a un gran porvenir… a Uds. los de la prensa, es a los que compete llegado el caso tratar esa cuestión”.

Como todo era propiedad de la Falklands Islands Company, y no existía la propiedad privada, Lasserre agregaba que la recuperación debía ser “de todos modos”, usando la expresión francesa quand meme, tal como lo planteaba la operación a lanzar por Kissinger. Precursora del fait accompli o hechos consumados, mencionado en el Memorándum Secreto N° 11  de enero del año siguiente, con el cual el topo Costa Méndez avaló el impulso de Galtieri y Anaya, de recuperar militarmente las islas sin prever su defensa posterior, para presuntamente activar las negociaciones diplomáticas.

GUERRA MALVINAS: los mensajes secretos a través de LA NACION con el topo de la OTAN canciller Costa Méndez (1)

¿No sería acaso, amigo Hernández, esa medida restrictiva del derecho de propiedad, y esa aparente indiferencia sobre el adelanto material de tan importante colonia, causada por la inseguridad del porvenir? ¿No será esta una confesión tácita de su falta total de derecho a la posesión de esas islas? ¿No será que, previsores hasta en su política de invasión quand meme, ven, en un porvenir quizá no lejano, que la devolución de este territorio tiene que hacerse también quand meme a sus legítimos dueños, los argentinos, dueños doblemente, pues que era parte integrante del virreinato, cuando se declaró la Independencia argentina, y que no mediando tratado ni convención alguna, el Código Universal, el derecho de gente, declara dueños legales, natos, de las islas, a los estados más cercanos?”.

Por su parte en la página 8 editorial de ese domingo 29 de noviembre, se destacaba la Encrucijada económica. Y también se refería a la “crisis mas profunda del Proceso de Reorganización Nacional” que estaba ocurriendo, en el comienzo de la nota Las enseñanzas de Maquiavelo. Que estaba ilustrada con las imágenes del por entonces presidente con licencia de enfermedad, Roberto Viola, la del comandante en Jefe del Ejército Galtieri, y el mismo Maquiavelo.

En el comienzo de ella, bajo el subtítulo Maquiavelo (I) describía esa crisis diciendo: “Cuando dos príncipes poderosos se combaten entre sí, al querer juzgar quién ha de resultar vencedor, importa que, además de ponderar las fuerzas de uno y otro, se considere de cuantos modos la victoria puede ser lograda por aquél, y de cuantos modos por este”.

Pero más adelante bajo el título Maquiavelo (II), ubicado debajo de la imagen de Galtieri, alentaba a este diciendo: “Cuando se trate de tomar una resolución de la que dependa por entero la salud de la patria, nadie debe detenerse en consideraciones sobre lo justo o lo injusto, lo piadoso o lo cruel, lo que puede ser plausible o ignominioso; antes bien, dejando de lado todo esto tómese resueltamente aquel partido que la salve y mantenga su libertad.”

Pero en definitiva, al final de la nota en esa página que continuaba en la siguiente, expresaba que el desiderátum lo tenían los médicos militares y civiles que asistían a Viola. Diciendo hipócritamente al respecto: “Aunque admiten que el dictamen médico definitivo, destinado a fundamentar eventuales decisiones de la Junta Militar, esencialmente tendría la fuerza necesaria ante la opinión pública nacional e internacional, si llevase las firmas de los profesionales civiles”. Como horripilada LA NACION de que hubiera un golpe de estado, en una cruenta dictadura que accedió con un golpe de Estado.

El último párrafo de esa frase, terminaba en la página 9 OP-ED, Opuesta Editorial, que era el soporte principal por donde se le cursaban los mensajes elípticos al topo Costa Méndez. En la que continuaba la nota con ese título, y se deslizaba además una alusión a las apetencias de Galtieri, con el título de la nota arriba de página, Presidente, pero ¿de quienes?.

La nota sobre las enseñanzas de Maquiavelo proseguía con el subtítulo Entrevista Camilión – Haig, poniendo así en escena al socio de Kissinger en Kissinger Associates Inc y ex comandante en Jefe de la OTAN, que luego tuvo un papel descollante en la Guerra de Malvinas. Y seguidamente, alentando engañosamente la presunta alianza argentino estadounidense, decía:

“La iniciativa de este nuevo contacto bilateral tomada por los Estados Unidos y prontamente aceptada por nuestras autoridades, debe ponderarse, sin más, como otra exteriorización del particular interés con el cual aquel país atiende sus relaciones con la Argentina”. Y más adelante se refería a la peligrosa frontera Oeste, cuya tranquilidad a los efectos de poder marchar hacia el Este, la aseguraría también EEUU y Europa:

“2) El estado de las negociaciones con Chile por el diferendo austral. No se descarta, al respecto, que Haig sea portador de una doble inquietud. La de su propio país, interesado en una resolución pacífica del conflicto, en tanto tiene lugar en un área estratégica que le compete desde el punto de vista de la seguridad continental. Y la de los aliados europeos que temen que un fracaso de la mediación vaticana deteriore la imagen de Juan Pablo II, en momentos en que esta se afianza como la más representativa del Viejo Mundo.”

Y a continuación insistía sobre la situación de Centro América, como eje de la supuesta alianza estratégica argentina estadounidense: “3) La situación centroamericana como nudo neurálgico de las preocupaciones norteamericanas en el continente. No se hablará del envío de efectivos, sino de los programas de apoyo logístico en los que intervienen nuestro Ejército.”

Seguidamente se dedicaba a exaltar la figura de Galtieri, y también sus defectos que lo llevaron al desastre de Malvinas. Por eso había sido seleccionado desde 1980 para esa jugada, tal como se le anticipo al topo Costa Méndez en 1979, que su Tau u estandarte aparecería el 8 de abril de ese año. Diciendo al respecto, atribuyéndole el comentario a “un dirigente de primera línea de la Unión Cívica Radical”:

“Galtieri nos parece un hombre de probada vocación democrática. Fue “colorado” en los años 60 y siempre se ha mostrado respetuoso con los partidos. Tiene, a mi juicio una gran virtud: la de su capacidad de mando y habilidad para las decisiones rápidas. De todos modos, parece lícito preguntarse ¿para qué este hombre va a llegar al poder?” 

Y agregaba, “…uno de los más mesurados dirigentes que tiene el justicialismo expresaba: “Si llega a ser el presidente no me extrañaría si un día para otro dispone un aumento masivo de salarios o anuncia el cronograma político que todos esperamos. Creo que tiene un temperamento bastante impulsivo.”

Pero la esencia del mensaje dirigido al topo Costa Méndez estaba abajo, en el semi recuadro Mínima De las palabras que se enhebran solas. En el cual, flanqueado de dos recuadros con filete negro, el de la izquierda con un velero sobre la estufa que aludía a “costas”; y el de la derecha hacía lo mismo, refiriéndose a las playas de la Patagonia y Brasil, Nemo le exigía un absoluto silencio, diciendo irónicamente:

“Cuando el dentista apunta a la boca con el torno, uno la abre. Cuando alguien apunta la boca con el micrófono, uno también la abre. Pero lo malo es que, además, habla. Es notable la fuerza mágica del micrófono. Un segundo antes uno no tenía nada que decir. Un segundo después muestra, con gran elocuencia, que efectivamente, no tenía nada que decir.”

Tras seguir con ese tenor, sobre el final apunta respecto el micrófono: “Hasta puede hacer que se perciban las voces de algunos cancionistas y de algunos cantores que, sin auxilio, nunca habrían sobrepasado el umbral de los susurros confidenciales que se comunican de boca a oreja, como secreto que hay que preservar de otros tímpanos.”

“Pero la virtud esencial del aparato no es otra que la de estimular la libertad de expresión oral. Basta tener un micrófono a mano para que a uno no lo embaracen las dificultades que el conocimiento suele poner al discurso. La pregunta del entrevistador arrasa con las inhibiciones y uno habla, emancipado de la fea costumbre de callar cuando no se tiene nada que decir. Nemo.”

LA NACION 30 de noviembre de 1981

Este día los mensajes dirigidos al topo Costa Méndez, y por añadidura a las mentes de la cúpula militar, estaban condensados en las clásicas paginas Editorial y Op-Ed opuesta editorial. En donde se le precisaba al topo incluso que  la operación lanzada se concretaría en abril de 1982.

En la página 8 editorial, los títulos, Acentuóse la pausa de las actividades, y Situación dramática en Chacabuco, insistían sobre la crisis económica social existente, para precipitar el reemplazo del presidente Viola por Galtieri, y la aventura posterior de Malvinas. Pero en Lo que el terror no vulnera, había una alusión inquietante para el topo Costa Méndez, si su comportamiento en la misión que tenía asignada, no era el que correspondía.

Esta editorial se refería al atentado que sufrió el Papa Juan Pablo II, y al final terminaba diciendo genéricamente: “la existencia de una conspiración en el trasfondo de la tentativa de magnicidio, se alude a “la amenazante figura del asesino surgido sorpresivamente entre la multitud para ejecutar, con frialdad casi burocrática, una tarea que le fuera encomendada por otros, en un complot oscurecido por el odio”.

Y remataba: “el peligro de que la imagen fantasmal de un alienado o, más probablemente, de un agente de la internacional del terror se corporizara, en medio del gentío, en la repentina y alevosa acción de un criminal.” Insinuando de esa manera la amenaza del palo, mientras que en la página opuesta como se verá, ostentaba la zanahoria.

Había además había dos Cartas de lectores, que de una u otra manera se referían al conflicto, insinuando como podría terminar. Con una catastrófica derrota militar, o con una renuncia a la soberanía argentina sobre las Malvinas, como hubiese sido si se aceptaba el referéndum de los isleños exigidos por Haig.

GUERRA MALVINAS: Los mensajes secretos a través de LN con el topo Costa Méndez 10 – El crimen del Belgrano

La primera, con el título Conciencia territorial, firmada por el almirante Isaac Francisco Rojas, se refería al “tirano Francisco Solano López”, y como una alusión al futuro de Galtieri terminaba diciendo: ¿Cuántos jóvenes poseen conciencia histórica y territorial? ¿Cuántos saben dónde quedan las islas Picton, Lenox y Nueva? ¿Cuántos son los que saben que el tirano Francisco Solano López ensangrentó una vasta región sudamericana alucinado por su sueño de expansión imperial que no le impidieron sacrificar a su noble y sufrido pueblo ni inferir graves heridas al nuestro”.

Por su parte la otra carta La mediación papal, cuestionando a esta, con la firma de José Amuchástegui, terminaba sincerando la misión del topo y exponía la alternativa:  “Y si se conocen a través de lo publicado en LA NACION, y no se los puede inducir a ser traidores a su país, pues eso sería aprobar la entrega de las islas que están en el Atlántico, después de haber perdido a Punta Arenas, Puerto Natales, Puerto Aysén, el estrecho de Magallanes, etc, que fueron parte del Virreinato del Río de la Plata y que por el “utis posidetis” pertenecían a la República Argentina. El consejo que podría darse es el de que no olviden que la Argentina renunció generosamente a esas tierras suyas en beneficio de la paz, pero que no debe de retrocederse más…”.

Por su parte en la página enfrentada OP-ED, se destacaba el recuadro con filete negro o luto, característico de la existencia de un mensaje dirigido al topo Costa Méndez, con título Del orden al desorden, por Angel Mazzei. Donde estaba el topic o tema dominante del mensaje, relacionado no solo con su misión y cuando se desencadenarían los acontecimientos, sino también con sus emolumentos, como para incitarlo a cumplirla rigurosamente.

Estimulando su líbido, el mensaje comenzaba diciendo: “Aunque orden es palabra en general ambigua, en el lenguaje corriente, sin embargo, cómo recuerda Moliner, está cristalizado el uso del masculino en unos casos, y el femenino en otros. Así su género es el masculino -son ejemplos- cuando significa el sacramento; cuando indica regularidad, buen régimen en cualquier concepto, o cuando designa órdenes arquitectónicos; es el femenino cuando indica preceptos”.

Y entrando de llena a uno de los temas, prosigue poco más adelante:  “Orden del día es masculino cuando se refiere a “lista de asuntos que se tratan en una junta”; es femenino cuando significa “la consigna dada cotidianamente a la guarnición. Según Patín Maceo, en Santo Domingo orden equivale a “acuerdo secreto entre dos o más personas”. Refiriéndose así a lo pactado con Kissinger.

A continuación, desarrolla el segundo tópico dominante: “En materia de cálculos es muy frecuente hablar de sumas del orden de 500 millones, -equivalente a USD 750 mil de entonces, que actualmente serían USD 2,5 millones- el uso, que sustituye alrededor, poco más o menos, aproximadamente, se ha extendido de modo torrencial”. Para terminar diciendo: “La riqueza semántica de orden conduce raudamente a varias formas del desorden.”

Este tópico se completa con la nota situado a la izquierda de la página que rodea a dicho recuadro, La dramática confesión de David Stockman, referida al secretario del Tesoro de EEUU, y firmada por el diplomático Jorge Aja Espil, colega del topo. Ilustrada con una imagen que tenía un cierto parecido con este, salvo la ausencia capilar.

Nicanor Costa Méndez
Nicanor Costa Méndez

La traducción del inglés de Stock man, es hombre almacén, hombre existencia, tenencia hombre. Y en la nota se contraponen las teorías económicas, que al final son lo mismo, de supply side, lado de la oferta, la oferta, lado del suministro, y trickle-down, o chorro hacia abajo, referidos ambas hacia dónde van los dineros.

Al respecto, incluso apunta en contra de la teoría dominante actualmente en nuestro país: “De pronto, el propio presidente Reagan hace un giro político y expresa que “un presupuesto equilibrado es menos importante para el pueblo norteamericano que la lucha contra la inflación y las elevadas tasas de interés”.

Más adelante menciona “el juego de los números, al cual es tan proclive Stockman”; para terminar ensalzándolo: “David Stockman, el muchacho brillante, el magnífico y eficaz economista, parece no haber entendido que los números con el que trabaja representan algo más.” Mensaje que esta completado con la propaganda anexa “pensamos que usted merece un buen Passat”.

Pero la parte mas notable del mensaje se encuentra en la nota de la izquierda, que también rodea al mencionado recuadro de Mazzei, Egipto en primera, por Sara Gallardo. Autora vinculada parentalmente con los propietarios de LA NACION, a través de los Drago Mitre, quien desde un principio en el año 1979, aparece vinculada con los mensajes opacos enviados al topo Costa Méndez a través de la página OP-ED.

En este caso lo que hace es anticipar el modelo a aplicar en el conflicto de Malvinas, consistente en la guerra árabe israelí de Yom Kippur de 1973. Mediante el cual Egipto recuperó el Sinai ocupado por Israel, invadiéndolo militarmente para movilizar la vía diplomática. Que luego en febrero de 1982, previo a la recuperación de Malvinas, LA NACION detalló con una seriada de notas, dirigida a las mentes de la cúpula militar argentina, como anticipo del segundo tomo de Kissinger – Mis Memorias, que aún no se había publicado.

Estando también de por medio el factor del petróleo y su embargo por parte de los árabes, que permitió la creación de los petrodólares. Que en el caso argentino se basó en las supuestas enormes riquezas petroleras existentes en torno las islas Malvinas, de las cuales los grandes medios argentinos encabezados por LA NACION y Clarín habían comenzado a hablar insistentemente. Junto con los libros de Adolfo Silenzi de Stagni, Las Malvinas y el petróleo, publicados oportunamente al respecto. Que permitirían un ilusorio canje de petróleo por soberanía, inficionado en la mente del almirante Anaya.

La nota de Gallardo se refería al asesinato del general Anwar al Sadat que encabezo esa guerra, perpetrado el mes anterior por parte de la “Hermandad  Musulmana”, como consecuencia de la paz que había pactado con Israel, siendo sucedido en el mando por el vicepresidente Hosni Mubarak. Explicando que eso se precipitó porque “Los Hermanos Musulmanes creyeron que Sadat quería eliminarlos. De hecho, quería impedir turbulencias antes de abril del 82, fecha en que Israel debe devolver la última parte del Sinaí a Egipto”. Descartando además que hayan sido Khadafi o los soviéticos los que desencadenaron ese magnicidio: “por la sencilla razón de que el resultado sería un refuerzo de la presencia norteamericana en la zona”.

Y a continuación insiste con esa fecha: “¿Qué pasará ahora? Según Amer – citado previamente y apócope de América– todo se juega en los próximos seis meses. En abril del 82, los palestinos tendrán su territorio: la Cisjordania y la franja de Gaza. Falta un detalle: Hussein ¿reinará sobre ellos.  El y los israelíes lo desean”. Los palestinos y los egipcios no.” Haciendo así un paralelo a la situación de Malvinas y los isleños.

La nota termina equiparando el triste final de Sadat, con el que iba a sobrevenir con Galtieri: “Para terminar, el golpe de acíbar infaltable: “Para los norteamericanos, Sadat se había convertido en un peso muerto, una molestia para la conferencia de paz. Ningún jefe de Estado árabe hubiera aceptado sentarse con él a la misma mesa para negociar. Es triste, es cínico, pero Sadat “había hecho lo suyo”, como dicen. Había abierto el camino, y ya no servía para nada. Et voila!. O sea del francés, “y eso es todo!”.

Pero eso no es todo, dado que el mensaje se ratificaba de manera múltiple con el metamensaje que venía debajo del recuadro de Mazzei, De nombres y apellidos, Zinny de Tereztén, una familia magiar, de N.B.C. Que se refería al precursor de esa dinastía, Antonio Abraham Zinny, “nacido en Gibraltar”, con su paralelo con Malvinas. Quien llegó a Argentina en 1842, destacando su obra como historiador, y su libro “Efemeridografía argiroparqueótica y argirometropolitana (catálogos de la prensa argentina”.

El que en realidad se llama “Efemeridografía argirometropolitana hasta la caída del gobierno de Rozas”. Refiriéndose la primera palabra a la colección de publicaciones efímeras, como periódicos y folletos, etc. Y la segunda, es un término poco común que se refiere a una obra publicada de «dominio público», o que tiene un valor cultural o patrimonial.

De tal forma el termino argiroparqueótica no existe, ni corresponde a esa obra. En cuya composición argiro, proveniente del griego, se refiere a la plata; parque no solo se refiere a terrenos, sino también a conjuntos de elementos, empleado frecuentemente en la organización militar; mientras que ótica se refiere al oído, al escuchar. Quedando su interpretación abierta.

A continuación, el metamensaje puntualiza: “En 1853 Se casó con Dolores Zapiola, sobrina segunda del prócer de la independencia y descendiente de Juan de Garay, Hernandarias y Jerónimo Luis de Cabrera. Su hijo menor, Enrique, fue el primer juez letrado del Neuquén y sus nietos Mario y Guillermo Zinny, diputado y senador nacional y comandante en jefe de la aeronáutica y embajador en Venezuela, respectivamente”.

El caso es que el topo Costa Mendez, contaba con diversos lazos parentales con los Zinny, como se puede apreciar seguidamente. Al tener como sobrino a Nicanor Zapiola Costa Méndez.

Arbol
https://es.geneanet.org/

Teniendo también entre sus ascendientes a los Oliveira Cézar, como se puede apreciar en la siguiente rama de la descendencia de Nicanor Costa Trapani, y Mariana Smith Brown, de donde le viene la pega británica.

Británica
https://www.genealogiafamiliar.net/

Estando de esa manera vinculado parentalmente con los Zinny Oliveira Cezar, relacionados con el brigadier Guillermo Zinny Fuschini, mencionado en el metamensaje.

Arbol 3
https://www.genealogiafamiliar.net/

Pero ahí no acaba la cosa, porque la mención a los Oliveira Cézar, acorde con mensajes previos, también aludía a él como la amante de su amigo Eduardo Roca, haciendo referencia a la célebre amante del Gral Julio Argentino Roca, Guillermina de Oliveira Cézar, la esposa de su mejor amigo y ministro, el médico Eduardo Wilde.

Estimulando de esta manera la libido del topo, acorde con la función de ese canal de comunicación opaco y casi diario a través del diario LA NACION; que además de instruirlo en su misión, tenía como objeto paralelo sostenerlo psico físicamente para que la cumpliera, en un medio militar absolutamente adverso, tal como lo hizo. A la par que alimentaba cognitivamente a ese mismo medio militar, para que su accionar se orientara en esa misma equivocada dirección, rumbo al desastre de Malvinas de 1982.-

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