El presidente Javier Milei, ayudado por los complacientes medios del establishment, se jacta de ser el Cid Campeador contra la inflación. No obstante, qué en su tercer año de mandato, con la proyección para este año y una inflación acumulada del 424 %, con un promedio anual del 73,7 %, está muy lejos de igualar la marca del 8,2 % promedio anual de Néstor Kirchner, con un acumulado a lo largo de su gobierno del 42 %. Ni tampoco el 25,9 % promedio anual de Cristina Fernández de Kirchner en sus ocho años de mandato, con un acumulado del 530 %, como se puede observar en el siguiente gráfico. (* Ver nota al pie)
Y está muy por arriba del 40,5 % promedio anual de Mauricio Macri, con un acumulado del 290 % en sus cuatro años de gobierno. Y está muy cerca de la marca máxima del 78,4 % promedio anual registrada durante su mandato de cuatro años, por el gobierno de Alberto Fernández – Sergio Massa, con su vice ministro semi libertario Gabriel Rubistein, con un acumulado del 914 %.
El gráfico, para evitar el cuestionado IPC INDEC de la era kirchnerista, con su manipulación por el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno, condenado a tres años de prisión por ello, está construido en base a los empalmes del IPC INDEC hasta enero 2004, del IPC San Luis hasta diciembre de 2016, y del IPC INDEC hasta enero 2024, empalmando a partir de allí con el Nuevo IPC INDEC.
El gráfico, para evitar el cuestionado IPC INDEC de la era kirchnerista, con su manipulación por el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno, condenado a tres años de prisión por ello, está construido en base a los empalmes del IPC INDEC hasta enero 2004, del IPC San Luis hasta diciembre de 2016, y del IPC INDEC hasta enero 2024, empalmando a partir de allí con el Nuevo IPC INDEC.
Al cual el actual gobierno libertario se empeña a ultranza en no aplicar, para que no se le caiga el maquillaje, qué con la ayuda de la prensa complaciente, oculta el verdadero y horrible rostro de la economía, en cuanto inflación, cuentas públicas, salarios, PIB, etc. Asumiendo así una conducta que tiene muy poco de diferencia con la del condenado exsecretario Moreno.
Los índices obsoletos del INDEC (IPC Infiel Para Curros) ocultan el estrepitoso fracaso del plan económico de Milei
Análisis sobre las diferencias entre las metodologías del IPC, la evolución de salarios, jubilaciones, ingresos y egresos fiscales, y el impacto de las mediciones utilizadas para evaluar la economía durante el gobierno de Milei.
El ranking de presidentes inflacionistas en este siglo, está construido en base a la inflación registrada en cada año por esos indicadores, tal como se puede apreciar en el siguiente gráfico. En el cual resulta notable que la inflación comenzó a escalar notablemente en el 2018, con la nueva irrupción del FMI en la Argentina. Y además se puede apreciar que con el 38 % promedio anualizado hasta ahora en el 2026, en ascenso respecto el 34,2 % del 2025, Milei en su tercer año de gobierno, se encuentra muy cerca del 40,9 % de inflación que reportó la salida de la Convertibilidad en el 2002 con el interinato de Eduardo Duhalde.
El plan estúpido del FMI y Macri que causó un enorme estrago en la economía
Y está lejos del máximo del 21,5 % anual que tuvo en el 2007 el gobierno de Néstor Kirchner, precedido con inflaciones de solo un dígito. Con incluso una deflación del menos -2 % en el 2004, que por eso no figura en el gráfico. Y solo es inferior una sola vez y por muy poco al máximo de 39 % anual de Cristina Fernández en el año 2014. También supera la inflación del 31,4 % y 24,8 % del presidente Mauricio Macri en el 2016 y 2017 respectivamente; y la inflación de Alberto Fernández en el 2020 con la pandemia de por medio, del 36,1 % anual.
En base a esos guarismos anuales, se construyó el ranking, corrigiendo sus números finales a los efectos de atribuirla a quien la genera, en dos ocasiones: En diciembre del 2015 por la inflación que ocasionó la devaluación del peso por parte de Macri tras asumir la presidencia. Y en diciembre 2023 ídem, por la macro devaluación del peso por parte del presidente Milei.
Con una mera comparación con la inflación que se produjo a la salida de la Convertibilidad seguida de una mínima inflación posterior, es posible advertir que el plan del “Messi antinflacionario” Milei, es un rotundo fracaso. Siendo además notable su incoherencia e improvisación, consistente primero en una macro devaluación, depreciación del peso, e inflación en pesos. Seguida a continuación por una depreciación e inflación en dólares, y apreciación del peso.
De esa manera hay una triple inflación contenida, por la depreciación del dólar y de los salarios que están a niveles mínimos históricos , y la aguda restricción del circulante monetario. Cuestionada la primera por el mismo FMI, y la ex segunda de ese organismo Gita Gopinath, cuya corrección voluntaria o involuntaria, en cualquier momento puede deflagrar en un estallido inflacionario. El cual hasta podría llevar al presidente Milei a encabezar el ranking de los presidentes inflacionistas, superando a Alberto Fernández.
Por eso el feroz empecinamiento de Milei de clavar prácticamente al dólar y los salarios, para que eso no pueda ocurrir. Obtusamente empeñado, con el apoyo de cierto sector del establishment económico, en “bajar el piso y no subir el techo”. Igual que en los tiempos de Martínez de Hoz, y el de Cavallo tratando de salvar la convertibilidad de un peso por un dólar con sus planes de “competitividad”, que terminaron en la crisis del 2001.
A cambio de haber hundido, en todos esos casos, a la economía argentina en una depresión profunda, que ahora parece brillar con Milei en su mayor magnitud. Para desasosiego y aflicción de la mayoría de los argentinos, muchos de ellos hundidos o por hundirse en la desesperación. Lo cual también se refleja en el aumento de los suicidios y de la inseguridad, conforme el dicho gauchesco “si no hay que comer, hay que salir a hacer daño”. Referido a las reses de antaño, que en el mundo urbano post moderno tienen múltiples manifestaciones.
Siendo a esta altura innegable que los países con mayor seguridad urbana en el mundo, son los que tienen un mayor grado de bienestar social o justicia social. Y no los que siembran lo contrario, pretendiendo aplicar crudamente en su reemplazo «el que las hace las paga». Por lo que bien se puede decir que el precio de la seguridad es la igualdad social, enteramente a la inversa de lo que sostienen los libertarios obsedidos con sus teorías economicistas.
De esa manera a su vez, paradójicamente, Milei se ve obligado a seguir inflacionando, mediante seguir trasladando los Subsidios económicos del estado a la sociedad, de los que todavía falta un tercio de ellos. Para poder así seguir consiguiendo el sagrado déficit cero exigido por nuestros acreedores, ante la constante caída de los ingresos fiscales, tal como se puede apreciar en el siguiente gráfico.
En el cual se puede observar qué tras el enorme déficit del 2023, existe un superávit financiero cada vez mas estrecho, sobre el filo de la navaja. Que fue bajando de un promedio mensual anual de $ 0,41 billones en el 2024, a $ 0,23 billones en 2025, y a solo $ 0,11 billones en 2026. Razón por la cual hay que seguir dándole duro a la brutal motosierra.
Lo cual trató de ser disimulado tramposamente por el “Messi de las finanzas” Luis “Toto” Caputo, mediante contabilizar en enero de 2026 como Ingreso de Capital corriente $ 1,03 billones; correspondientes al ingreso extraordinario por la concesión de las centrales hidroeléctricas. Importe que a su vez ardidosamente lo duplicó, al computarlo nuevamente en el análisis del Resultado Financiero. Rifando así las joyas de la abuela, e inventando un doble ingresos por ellas, para sostener un superávit corriente.
Al respecto, la tela inflacionista a recortar en el futuro, son los Subsidios económicos. O sea con más traslados a la sociedad de los subsidios subsistentes a la Energía, Transporte, y Otros, de los cuales solo se recortaron hasta ahora dos tercios de ellos, tal como se puede apreciar en el siguiente gráfico. Frente a los cuales el Nuevo IPC INDEC tiene mayor sensibilidad para captar sus aumentos, por eso el gobierno de Milei aborrece de este y pretende aplicarlo bizarramente cuando la inflación supuestamente deje de existir.
En total los Subsidios Económicos pasaron de un promedio mensual anual de $ 2,3 billones en 2023, a $ 1,44 billones en 2024, a $ 0,96 billones en 2025, y a $ 0,87 billones en 2026. Así que todavía hay madera en los egresos fiscales, para darle duro con la brutal motosierra, a costa de los ingresos de la gente, que ya no dan más.
La feroz motosierra de Milei y el panorama bajo el puente
Panorama desde el puente es una famosa obra de teatro de Arthur Miller, que narra la tragedia de una familia italiana, que por solidaridad acoge en EEUU a unos inmigrantes italianos clandestinos. Pero seguidamente su suscita una cuestión de celos, y por ello el anfitrión denuncia a sus huéspedes clandestinos, y uno de ellos al ser liberado se venga a la italiana, matando con una navaja al anfitrión que lo había acogido.
Algo parecido podría suceder con Milei, que acogió una gran cantidad de votos, con la promesa de abatir la inflación, cosa que esta lejos de haber sucedido finalmente. Y por contrario en cualquier momento podría despertarse violentamente, dadas las tremendas inconsistencias sobre la que está basada la macroeconomía.
Y así Milei, que ha hecho caminar miserablemente por el desierto a la gente, con la promesa de lograr ello, podría terminar trágicamente como el anfitrión italiano de Miller. Por eso obtusamente, como el capitán Abab con su arpón sobre la ballena Moby Dick que lo llevó al fondo del mar; munido de su feroz motosierra está dispuesto a montarse a todo o nada sobre la ballena de la recesión, que también podría llevarlo al fondo del mar socialmente.
A continuación, no como un Panorama desde el puente, sino desde debajo del puente, donde van finalmente los que ya no tienen donde ir, se pueden proyectar algunas elocuentes radiografías del paso de la brutal motosierra de Milei por el Presupuesto Nacional, que tanto sufrimiento le está costando a la sociedad. Quien, como un leñador enloquecido por el ajuste ahorrativo, en lugar de expandir sus ingresos sembrando más árboles, la emprendió contra la cabaña de madera que debía cuidar, desmantelándola y dejándola a la intemperie.
En primer lugar, se puede observar el tremendo ajuste que descargó sobre las provincias, a las que sometió no con la tradicional “chequera y látigo”, sino con “hambre y látigo”. Eliminando de esta manera en la práctica el federalismo, dado que actualmente un gobernador es más barato que un traba de la zona roja, desesperado para que Milei le tire un peso.
Como se puede ver en el siguiente gráfico, expresado en moneda constante de julio pasado, las Transferencias corrientes a las provincias cayeron desde de un promedio mensual anual de $ 0,75 billones en 2023, a solo $ 0,14 billones en 2026. Pasando por $ 0,23 y $ 0,28 billones en 2024 y 2025 respectivamente. Con un destino a Seguridad social prácticamente plano, y pequeños picos, sobre todo de Otras transferencias, con los que el gobierno de Milei compra los votos de diputados y senadores, a través de los gobernadores, para sancionar sus leyes por obtusas que sean.
En cuanto al Gasto de capital, referido a la creación y conservación de la infraestructura indispensable en la vida moderna, que también afecta directamente a las provincias, el panorama es aun peor, tal como se puede apreciar en el siguiente gráfico. Su promedio mensual anual cayó de $ 1,8 billones en 2023, a $ 0,26 billones en 2026, pasando previamente por $ 0,38 y $ 0,34 billones en 2024 y 2025 respectivamente.
Por allí no acaba la cosa, porque lo peor fueron las Transferencias a las provincias por esos mismos conceptos, tal como se puede ver en el siguiente gráfico. Donde se discriminan los montos gastados por la Nación y los transferidos a las provincias con el mismo color, pero con trazo discontinuo en relación con estas últimas.
Observándose que las líneas discontinuas a partir de 2024, arrojan un “encefalograma cero”, cuyos ingresos por esos conceptos para las provincias están muertos. Mientras que por contrario la Nación mantiene un gasto mucho más elevado, con picos que llegan a situarse a la mitad de los picos del 2023.
Con respecto las Transferencias a Universidades, el recorte de sus fondos fue cerca del 40 % no obstante la creación de nuevas universidades que hubo ínterin. Cayeron de $ 0,75 billones promedio mensual anual en 2023, a $ 0,47 billones en 2026, pasando por $ 0,52 y $ 0,46 billones en el 2024 y 2025 respectivamente.
Por su parte las Prestaciones sociales, que es una parte sustancial del presupuesto, cayeron en un promedio mensual anual desde $ 11,61 billones en 2023 a $ 9,07 billones en 2026, o sea $ 2,54 billones menos, pasando por niveles similares en 2024 y 2025, siendo felicitado por el FMI por ello. Entre ellos se destaca el gasto en Jubilaciones y pensiones contributivas que estaban sobre los $ 6 billones con picos hasta $ 10 billones en 2023, y pasaron a estar por debajo de los $ 6 billones con pico hasta los $ 8 billones en los años siguientes.
Pero eso no revela todo el problema de la brutal caída del ingreso de los jubilados y pensionados, dado que los bonos para ellos se contabilizan en el rubro Otros programas sociales, que también tuvo un brutal recorte. Paso de estar por encima de $ 2 billones, con picos sobre los $ 3 billones, y actualmente está por debajo del billón.
Por lo que bien se puede decir que los jubilados son los que pagan la deuda pública, porque su recorte equivale al pago de los Intereses brutos de esta. Que el gobierno esconde bajo el concepto de Intereses netos, descontando para ello los pagos que se hacen por la deuda intra estado. Entre otros con la misma ANSES, los que a su vez no se pagan sino se refinancian. E incluso en la cumbre del disimulo, en la Ejecución del Presupuesto base Devengado, sigue computando los Intereses netos base Caja, eludiendo sumar los intereses devengados, para dibujar así el ficticio superávit fiscal.
MEGAFANO VESANICO FMILEI: con la anterior movilidad las jubilaciones serían un 69 % más, los jubilados pagan la deuda
El tremendo despojo perpetrado por Milei a la “casta” de los jubilados con la ayuda de Fernández y Macri
Por último, los Gastos de funcionamiento de la administración nacional, cayeron desde un promedio mensual anualizado de $ 3,52 billones, a $ 2,61 billones en 2024, $ 2,45 billones en 2025, y $ 2,24 billones en 2026. Logrado esencialmente en la caída de los Salarios, que en permanente caída pasaron de estar por encima de $ 2,5 billones con picos de hasta $ 4 billones en 2023, a por encima de $1,5 millones con picos de hasta $ 2,75 billones actualmente.
Mientras que Otros gastos de funcionamiento que llegaron a picos de casi un billón en 2023, desde el 2024 rondan el medio billón. Entre ellos los gastos de la Residencia Presidencial de Olivos (RPO) qué a la luz de volumen de sus consumos, según el último escándalo destapado al respecto, parece ser un regimiento. El Regimiento de la Motosierra, que acorde con los versos de Martín Fierro, como a la espada, “el nombre le sienta bien, los que la manejan ven en dónde han de dar el tajo: le cae a quién se halle abajo, y corta sin ver a quién.-
*En la primera versión de esta nota se tomó el promedio simple, no el geométrico al que se la actualizado.
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