El loco plan del Dr. Neurus Trump para dominar nuevamente el mundo comenzó en Venezuela

Lo que acaba de perpetrar Trump en Venezuela, es fin de una era y el comienzo de otra era siniestra, que nadie sabe de su alcance y duración. En la cual, ante su debacle, en la que EEUU ha perdido su poderío económico, diplomático, financiero, científico, y cultural, solo le queda el militar. Y está dispuesto a usarlo como una nueva Roma, derribando todo vestigio del derecho internacional. Tal como lo anticiparon recientemente los expertos Michael Hudson y Richard Wolff.
El loco plan del Dr. Neurus Trump para dominar nuevamente el mundo comenzó en Venezuela

Mas de 1000 investigaciones desnudando al poder real.

Stripteasedelpoder.com, 10 años sin publicidad, pauta oficial o sobres que nos condicionen.

Colaborá con el Periodismo libre.

El presidente Trump acaba de culminar sus andanzas en Venezuela con el ataque y secuestro de su presidente Maduro el 3 de enero pasado, bajo el cargo de narcoterrorista. Episodio con cierto parecido con el del presidente panameño Noriega, concretado “casualmente” también el 3 de enero de 1989, 36 años atrás. Pero además de esta rara coincidencia, a continuación el confuso discurso con que Trump dio cuenta de ello, dejó absolutamente perplejo al mundo entero .

En el cual, ahistóricamente, además de sus habituales autoalabanzas megalomanas, se despachó afirmando que el petróleo de Venezuela es de EEUU; que sus compañías lo explotarán en exclusiva; que EEUU dirigirá la transición democrática de Venezuela según su conveniencia, despreciando incluso la oposición antichavista que supuestamente ganó las últimas elecciones; que atacará nuevamente en forma mucha mas dura, si sus actuales autoridades no hacen lo que EEUU quiere; y exaltó el poder militar de EEUU como el mejor y el invencible en el mundo.

Al respecto, dos semanas antes, el 18 de diciembre pasado, en el canal digital DialogueWorks dos reputados expertos estadounidenses, entrevistados por Nima Alkhorshid, Michael Hudson y Richard Wolff, anticiparon premonitoriamente que esto era precisamente lo que se venía. Un regreso a los tiempos del historiador Tucídides, en las guerras del Peleponeso, 2.500 años atrás, en las que: «Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben».

Michael Hudson: Guerra entre dos mundos, capitalismo financiero desindustrializador vs economías mixtas

Como consecuencia de haber perdido EEUU su poderío económico, diplomático, financiero, científico, y cultural, quedándole como único y último recurso el militar. Y estar a la par dispuesto el presidente Trump, a tratar de renovar el poder global de EEUU, en detrimento de sus adversarios chinos y rusos.

Por esa razón, tras lo que sería una parodia de la doctrina Monroe referidas a las “zonas de influencia” de las superpotencias, a la par peligrosamente, dado la actual era nuclear, se ha dedicado a rodear militarmente a sus adversarios chinos y rusos. Ya sea a través de Japón y Taiwan en el primer caso, y la OTAN en el segundo caso, pero costeada en este caso exclusivamente por la Unión Europea.

Para también a través de esta, Japón, y Corea del Sur, quedarse con el excedente de todos los países del mundo, de los que no pueda obtenerlos directamente, como es el caso de América Latina. Para así, como una nueva Roma, obtener los tributos que sostengan al nuevo imperio bélico estadounidense.

Medidas anticipadas al haber transformado previamente a la secretaría de Defensa de EEUU en secretaría de Guerra, enarbolando a la par el slogan «A la Paz mediante la Guerra». Alineándose así absolutamente el gobierno de Trump con el famoso «complejo militar industrial» que antes criticaba.

El explosivo discurso de Trump en el aniversario de la guerra de Ucrania responsabilizando a EEUU
ROBERT KENNEDY JRS: “hemos sacrificado 300 mil ucranianos… en EEUU hay que hacer una revolución”

Síntesis de la entrevista

La siguiente es una escueta síntesis de esa luminosa charla entre Hudson y Wolff, que explica cabalmente lo que está sucediendo en Venezuela y en el mundo, de la que seguidamente Stripteasedelpoder.com inserta su video, y luego lo transcribe con un subtitulado para facilitar su lectura.

Tras señalar Hudson como realmente EEUU explotaba el petróleo venezolano, Wolff se refirió al falso relato de victimización de los EEUU, concretado por Trump, como justificación de su accionar mediante los aranceles y el uso de la fuerza. Seguidamente Hudson se explayó respecto la parodia de la doctrina Monroe, que carece del acuerdo de las otras potencias como la original. Y el neo militarismo de EEUU, que en el pasado le permitió bajo esa doctrina, engullirse el 55 % de México, y ahora reaparece como base para renovar el imperio global de EEUU.

Por su parte Wolff resaltó los peligros que esto acecha en esta era nuclear, además de detallar la debacle sufrida por EEUU en casi todos sus órdenes. Apuntando también como el belicismo capitalista de la 1ra y 2da guerras mundiales, atentaron contra el mismo capitalismo. A su vez Hudson seguidamente, señaló la función de títeres de EEUU que cumplen la Unión Europea y la OTAN, y el colapso del derecho internacional que está llevando el accionar de Trump.

Señalando que en realidad este pretende que exista una sola “esfera de influencia” en el mundo, la de EEUU. Asentada esencialmente en su poder militar, ante la debacle de sus otras capacidades. Por ello el mensaje dado con lo hecho en Venezuela, según Wolff sería el de: “Cuidado mundo. Si te pones de nuestro lado equivocado, te haremos esto también”.

Lo cual en América Latina nos lleva a la disyuntiva MM, insinuada incluso con mensajes a México y Colombia: O Milei o Maduro. Y por eso el secuestro de Maduro se concretó en el aniversario del secuestro de Noriega, como se dijo, exactamente 36 años atrás, como claro mensaje de que esa es la alternativa.

Por su parte Hudson, seguidamente explicó la esencia económica del plan, consistente, como una nueva Roma, en la acaparación del excedente económico como tributo imperial. Directamente en su zona de influencia en América Latina, mediante la amenaza del uso de la fuerza. O como lo ratificó Wolff, a través de la Unión Europea, Corea del Sur, y Japón, con la política arancelaria.

Señalando empero los enormes peligros que tiene en la actualidad, el querer volver a ser Roma. Además de los peligros que deparan al mundo las políticas de dominio de EEUU en base al petróleo, en relación con el cambio climático.

Apuntando finalmente irónicamente Wolff, que las políticas de desarrollo impulsadas por EEUU en los países en desarrollo y  subdesarrollados, los mantuvieron en ambos casos en la misma situación (como seria particularmente el caso argentino, bajo la injerencia del FMI). Mientras que quienes no se vieron “beneficiados” con esas políticas, como es el caso de China y otros países asiáticos, si accedieron, ¡y de qué manera!, al desarrollo.

Machado y el Premio Nobel de la Paz borracho

Trump quiere a Venezuela y aquí te contamos por qué

Nima Alkhorshid: Déjame empezar contigo, Michael, sobre la situación en Venezuela. Ayer supimos por Tucker Carlson que Donald Trump quiere declarar la guerra a Venezuela y el propio Trump dijo algo realmente extraño cuando hablaba del petróleo y de la tierra de Venezuela. La forma en que habló de esas propiedades venezolanas sonaba como si de algún modo pertenecieran a Estados Unidos.

Esto fue lo que dijo Donald Trump y los derechos sobre el petróleo, los que tuviéramos, nos los quitaron porque teníamos un presidente que quizá no estaba atento. Pero ahora no van a hacerlo. Queremos recuperarlos. Nos quitaron nuestros derechos sobre el petróleo. Teníamos mucho petróleo allí. Como sabéis, expulsaron a nuestras empresas y queremos recuperarlo.

Michael, viendo lo que dijo Donald Trump anoche, ¿crees que se está volviendo más belicista con respecto a Venezuela o que está echándose atrás?

Michael Hudson: Oh, sin duda es más Belicista. Ayer esperaba que nuestra conversación de esta mañana fuera totalmente sobre Trump declarando la guerra a Venezuela, porque Tucker Carlson hizo un anuncio que se difundió por todo internet, Yahoo y otros medios diciendo: “Esto es lo que sé hasta ahora. Ayer se informó a los miembros del Congreso de que se avecina una guerra y el presidente la anunciará esta noche a las 9 en su discurso a la nación.”

Naturalmente pensé, “De acuerdo, vamos a hablar de la guerra”. Pero escuché y fue un discurso tan aburrido. Trump no sabía qué decir. No habló de nada, salvo de que la inflación en Estados Unidos estaba bajando, de que la vida nunca había sido mejor para la clase trabajadora estadounidense y de que va a mejorar mucho más. Tiene su propio plan de atención sanitaria en el que ya no habrá compañías de seguros, cada uno por su cuenta negociando.

Así que evidentemente la marina debió de hablar con él y decirle, “Mira, Rusia y China han proporcionado a Venezuela armas para derribar barcos. Hemos hecho los juegos de guerra y si realmente vas a la guerra con Venezuela diciendo que vas a bombardearlos”. Trump no dijo que fuera invadir, dijo que los íbamos a destruir en tierra, en otras palabras, misiles.

Pues bien, obviamente Venezuela está preparada con defensas rusas y chinas y sus propias defensas para volar los barcos. El ejército, evidentemente, le disuadió y por eso se mostró tan vacilante durante su discurso de 25 minutos. Pues bien, aquí está el problema. Trump intenta culpar a los extranjeros.

Como acabas de decir, acusó a Venezuela de robar su petróleo y quiere que las cosas vuelvan a ser como antes y como antes era bajo dictaduras en toda América Latina, como la de Pérez Jiménez en Venezuela y también como era en Cuba antes de Castro con Batista y su gobierno. Así eran las cosas. Estos países estaban totalmente bajo el control estadounidense, lo que a Trump le gusta llamar la esfera de influencia americana. Y eso es lo que hizo la estrategia de seguridad nacional.

Así que Trump ha dicho que esos barcos van a bloquear a toda esa flota en la sombra que ha estado vendiendo 8.000 millones de dólares al año en exportaciones de petróleo venezolano y vamos a impedirles comerciar igual que estamos impidiendo a Rusia comerciar su petróleo bloqueando sus petroleros.

Trump ya el 29 de noviembre incautó un petrolero venezolano y lo llevó a las costas estadounidenses, las costas controladas y dijo, “¿Sabéis? Confiscamos el petróleo y lo tomamos para nosotros. Estamos tomando nuestro petróleo. Todo lo que tenga Venezuela me pertenece.”

La verdadera “explotación” del petróleo en Venezuela por parte de las empresas de EEUU

Y a pesar de que las compañías petroleras habían negociado acuerdos con Venezuela más o menos basados en lo que habían hecho con Arabia Saudí sin nacionalizar el petróleo, todo lo que querían era poder producirlo, comercializarlo y obtener todos los beneficios. Pues bien, la razón por la que Venezuela lo había nacionalizado era que había sido explotada bajo la dictadura y leyes unilaterales y el petróleo extranjero de Venezuela se estaba agotando y la industria petrolera tiene una deducción por agotamiento en Estados Unidos.

El petróleo que se agota en Venezuela o en cualquier otro país cuenta como un crédito fiscal frente al impuesto sobre la renta estadounidense. Los propios países no obtienen ningún beneficio de que su petróleo se agote. Toda esta deducción por agotamiento se contabiliza como un coste de producción, reduciendo sus beneficios. Así que Venezuela vio que las compañías petroleras estadounidenses simplemente no declaraban beneficios sobre los que pagar el impuesto sobre la renta.

Vendían el petróleo venezolano a un precio muy bajo, a refinerías en el extranjero, principalmente en Trinidad, a ese mismo precio bajo. Luego Trinidad, a través de una empresa panameña controlada por compañías petroleras como Standard Oil, vendía el petróleo que compraba a Venezuela a bajo precio, con un enorme margen, a la empresa panameña que lo vendía a Estados Unidos a un precio más alto.

Todo esto es evasión fiscal y por eso otros países no quieren que las empresas petroleras estadounidenses entren porque no obtienen ningún beneficio de ello. Es un acuerdo unilateral y Trump dice que si no nos dejáis robar vuestro petróleo, estáis robando nuestra propiedad porque tenemos derecho a robar vuestro petróleo, ya que forma parte de nuestra esfera de influencia y podemos hacer lo que queramos.

Al parecer está dispuesto a ir a la guerra, es muy belicoso y pensó que eso le haría popular. Pero al parecer los republicanos hicieron encuestas y descubrieron que los estadounidenses realmente no quieren ir a la guerra en Venezuela, del mismo modo que no quieren seguir yendo a la guerra en Ucrania.

Así que Trump intenta hacer dos cosas. Está intentando imponer un control total de Estados Unidos sobre el comercio mundial de petróleo, no solo para aislar a otros países petroleros como Rusia, Irán y Venezuela, sino también para impedir que el resto del mundo busque alternativas al petróleo como la energía verde a través del viento y la energía solar, porque ahí es donde China tiene ventaja y no solo quiere apoderarse del petróleo de Venezuela. Acaba de quedarse con la empresa rusa Lukoil y ha dicho que cualquier distribuidor o compañía petrolera rusa en Europa con más del 50% de propiedad puede ser incautada porque Rusia es el villano. Y esto es una guerra económica.

Según la ley del mar, bloquear el comercio de petróleo de Venezuela, Irán y China, China obtiene alrededor del 4% de su petróleo de Venezuela. Se define legalmente como un acto de guerra. Y un acto de guerra con guerra militar en un momento.

Richard Wolff: Me gustaría añadir algo a lo que dijo Michael señalando un paralelismo. Si miras ese documento de seguridad nacional publicado el 4 de diciembre y lees la reescritura de la historia que contiene, verás que la historia que nos han contado sobre el final de la Segunda Guerra Mundial no es del todo correcta.

No se trató solo del fin de los imperios europeos sustituidos por Estados Unidos, ni de la libra esterlina reemplazada por el dólar estadounidense como moneda global, ni de la construcción de 700 bases militares alrededor de Rusia y luego alrededor de China para contener el comunismo. Nada de eso refleja realmente lo que estaba ocurriendo.

El relato de la victimización de EEUU

Lo que se percibe en esa declaración y obviamente es el pensamiento del señor Trump, pero también de todo el entorno que le rodea, es una historia completamente distinta, una historia sobre la victimización de Estados Unidos. El señor Trump repite constantemente y lo ha hecho también en otros foros como los británicos, los canadienses, los mexicanos y los europeos nos han estado engañando, tratándonos mal, comportándose de manera inapropiada y así sucesivamente.

Si uno cree esto, entonces los últimos 75 años habrían sido una delegación de todo el establecimiento político estadounidense, tanto republicano como demócrata, en una incompetencia absurda. que ahora por fin está siendo sustituida por un tipo listo, el señor Trump, que no va a permitir que nos sigan engañando.

Así que, por supuesto, tiene que reescribir la historia de cada capítulo concreto en esta nueva versión de la historia. Uno de esos capítulos es el acuerdo que Venezuela hizo hace años con las compañías petroleras. Recuerdo una de las grandes empresas con las que trataron a través de la cual vendían petróleo aquí en Estados Unidos y pagaron una suma por ello. Del mismo modo que el petróleo fue nacionalizado en la mayoría de los países del mundo que lo poseen.

Dieron ese paso. ¿Por qué? porque querían una parte del negocio del petróleo. De lo contrario, estaba simplemente monopolizado por las siete grandes compañías petroleras que se lo habían arrebatado y luego lo vendían al precio que podían obtener en el mercado mundial. Ya fuera Arabia, Saudí o Egipto, todos querían una parte de lo que estaba ocurriendo.

Y Occidente comprendió, especialmente después de la guerra por el canal de Suez en 1956, que tenía que llegar algún tipo de acuerdo con aquello. Irán había estallado, Egipto había estallado. No podían confiar en la presencia israelí para evitar esas cosas. Así que hicieron un trato. Todo eso se ha olvidado. Todo eso se ha reescrito en una historia para justificar. La historia para justificar los aranceles era esta idea de que hemos sido maltratados durante 75 años.

Y la razón por la que hablo de esto es que todas las personas que no pueden obligarse a sí mismas a oponerse al gobierno de Trump y eso incluye al Wall Street Journal, al New York Times y a todos los demás, van a tomarse en serio tarde o temprano si no lo han hecho ya esta reescritura de la historia.

Y es muy importante que todos comprendan hasta qué punto todo esto es una fantasía. Es una fantasía, pero está hecha de forma tan burda, tan repentina, tan sin la más mínima prueba, que alguien como tú, NIMA, puede con toda razón identificar el uso interesante del adjetivo nuestro en nuestro petróleo. Este petróleo se ha convertido mágicamente en nuestro petróleo, no en petróleo venezolano ni latinoamericano, ni simplemente petróleo, sino en nuestro. Y luego él continúa con su historia de que un presidente estúpido en…

Michael Hudson: ¿Quieres que comente sobre eso? Me alegra que hayas hablado de la reescritura de la historia después de la Segunda Guerra Mundial. Porque esa es la clave, no solo para Trump, sino también para la seguridad nacional. Cuando Trump justificaba todo este movimiento en América Latina diciendo, “Esta es mi nueva doctrina, Monroe”, lo que decía la declaración de seguridad nacional era que la esfera de influencia es el hemisferio occidental.

La parodia de la Doctrina Monroe de las “esferas de influencia” y el neo militarismo de EEUU

Pero no es solo el hemisferio occidental, también es Asia con todas las bases militares estadounidenses que rodean a China y Rusia. Y lo que ha ocurrido es que existe una historia ficticia. Estados Unidos, en esencia, va a monopolizar el control de toda América Latina y el Caribe para sí mismo. Rusia va a quedarse con Asia Central y las antiguas repúblicas soviéticas, presumiblemente incluida la que antes era Ucrania. y China va a quedarse con sus vecinos asiáticos del continente.

Cómo Afganistán, el cementerio de los imperios, enterró a EEUU

Cómo Afganistán, el cementerio de los imperios, enterró a EEUU

Análisis histórico y geopolítico sobre el fracaso de Estados Unidos en Afganistán y el fin de su ocupación.

Pero esto no es realmente una división de esferas de influencia regionales como la que ocurrió al final de la Segunda Guerra Mundial. En 1945 en Yalta sí hubo una división de esferas de influencia. Fue en la reunión entre Roosevelt, Churchill y Stalin. Sin embargo, Estados Unidos no solo va a quedarse con América Latina y el Caribe. El acuerdo bajo la doctrina Monroe establecía que América se mantendría al margen de los asuntos del hemisferio oriental y de Eurasia.

Pues bien, eso no es en absoluto lo que Trump pretende. Está diciendo que Europa y Asia deben mantenerse alejadas de América Latina, que Rusia, Irán y China no deben invertir en Venezuela, ni siquiera comprar su petróleo para sí mismos. Todo tiene que quedar en manos de Estados Unidos. Así que eso es una parodia de la doctrina Monroe porque no hay reciprocidad.

Los diplomáticos estadounidenses están maniobrando para controlar los asuntos euroasiáticos, rodeando toda la región con bases militares, intentando provocar cambios de régimen y movilizando a otros países. Uno de los signos clave de lo absurdo que resulta esto es que además de Estados Unidos, Rusia, China y América Latina, Estados Unidos quiere añadir a Japón a este grupo de cinco que supuestamente debe decidir los asuntos militares, diplomáticos, comerciales y financieros del resto del mundo.

Y ya sabes, la razón por la que intenta encajar a Japón a la fuerza en este grupo regional. es para tener más posibilidades de controlar al grupo consiguiendo el voto de Japón a su favor. ¿Recuerdas que hace unos años Estados Unidos quiso añadir a Japón al Consejo de Seguridad de la ONU, y Rusia? y otros países dijeron: “Jaja, solo queréis otro voto automático para Estados Unidos en el Consejo de Seguridad. Japón no tiene un voto independiente”.

Bueno, aquí tampoco se supone que lo tenga. Así que mientras la declaración de seguridad nacional decía que de acuerdo China y Rusia obtienen esferas de influencia sobre Asia, tienes al Quad, Estados Unidos, India, Japón y Corea del Sur. Esto no forma parte de la esfera de influencia estadounidense. Japón y Corea del Sur, obviamente del lado de Estados Unidos, frente a Asia. Ni una sola palabra de eso está en el Consejo de Seguridad Nacional.

Y cuando Trump dice esfera de influencia, lo que realmente quiere decir es que solo hay una esfera de influencia en el mundo y esa es el mundo entero como la esfera de influencia de Estados Unidos.

Se puede ver hacia dónde lleva esto. Después de que terminó la Segunda Guerra Mundial, Macarthur utilizó bandas criminales japonesas para atacar físicamente y desmantelar los grupos socialistas en Japón que intentaban oponerse al militarismo japonés construyendo un socialismo orientado al trabajo.

Pues bien, las bandas y Mac Arthur acabaron poniendo en el poder al Partido Nacional Democrático, el NDP, como sustituto de Estados Unidos, haciendo en Japón lo que el Partido laborista británico ha hecho por Estados Unidos y el Reino Unido y lo que Macron hace en Francia por Estados Unidos.

Así que Japón en cierto modo sacrificó su futuro en los años 80 con los acuerdos del Plaza y del LUV, que acabaron provocando la década perdida de los 90. Y desde entonces, Japón ha estado estancado por su disposición a servir a Estados Unidos. Ese es el modelo que Estados Unidos quiere para Rusia, China y todos los demás países.

Y lo que está haciendo en Venezuela es prácticamente lo mismo que hace contra Rusia, intentar bloquear su petróleo y obstaculizarla donde pueda. Por eso creo que todos los llamados acuerdos sobre Ucrania se están desmoronando ahora mismo. Trump está llevando a cabo una toma de poder y planea militarizada. Y Hegseth parece estar totalmente a favor, lo que podría significar que está de salida dada su impopularidad.

Richard Woolf: También señalaría que la doctrina Monroe no impidió que los países latinoamericanos continuaran y en muchos casos desarrollaran relaciones comerciales y de inversión con los europeos. Sí, existía una definición de esfera de influencia, pero esa definición es muy variable, muy maleable, puede significar muchas cosas distintas.

La doctrina Monroe recargada como base del imperio global de EEUU

El señor Trump y las personas que le rodean intentan hacer que signifique mucho más de lo que jamás significó. Así que esto debe entenderse por lo que es una maniobra, una maniobra transparente para obtener más dominio regional del que tenían antes mientras siguen compitiendo con China y Rusia por Europa, Asia y todos los demás lugares.

Es el reconocimiento aparente, que yo mismo lo vi así y lo dije en nuestras discusiones. Aquí vi aquel documento del 4 de diciembre como algo notable, porque de una manera obtusa admitía el fin del imperio, pero fui demasiado apresurado. Lo que no entendí y debería haberlo hecho y ahora lo veo con más claridad es que sí era una admisión, pero al mismo tiempo también era una afirmación de que existía una salida a esa admisión, una forma de rodearla. Así que tenías esto.

Así es como se escribiría un compromiso. Algunas personas diciéndole al señor Trump, “Mire, tiene que tomárselo con calma.” Es como la evaluación de Michael sobre lo que la Marina pudo haberle dicho a Trump anoche antes de que hiciera lo que pensaba que podía ser. Pues bien, hay asesores que dicen, “Tenemos que aceptarlo. No podemos gestionar un imperio global.”

Así que ellos se quedan con una parte del discurso, pero los otros, los que dicen, Sí, se puede”, lo entienden, forman parte del discurso. Venezuela es parte del discurso de ese grupo. La guerra allí es su asunto. Están diciendo a los chinos que, por cierto, han construido uno de los puertos navales comerciales más grandes y caros de América Latina, recién inaugurado en Perú, si no recuerdo mal, para enviar la mitad de los productos de América Latina a China. Para eso sirve todo. El puerto está más cerca de China si sabes cómo funciona el océano allí.

Así que esto es una contradicción, como la actuación de anoche. Vamos a tener una guerra. Ahora no vamos a tener una guerra. Ahora vamos a filtrar una guerra. Ahora no vamos a filtrar una guerra. Sí hay una lucha en marcha, lo cual es comprensible, forma parte del declive de un imperio. También noté que han asignado 8.000 millones de dólares a Taiwán.

No se trata solo de que lo hayan hecho, no se trata solo de que sea más de lo que han dado nunca antes. Pero fíjate en el momento, lo están haciendo al mismo tiempo que amenazan con una guerra con Venezuela. Este no es un país que haya admitido que su imperio global es insostenible. Este es un país que intenta mantener su imperio global.

Los peligros que acecha el supra militarismo de EEUU

Y también señalaría, esto es extremadamente peligroso, razón por la cual hay tan pocos comentarios al respecto, que los chinos y los rusos, en la medida en que sus armadas estén de algún modo implicadas en torno a Venezuela, cosa que tengo entendido que sí, aunque no lo sé con certeza y como lector bastante atento de la prensa, puede que se me haya pasado algo, pero sospecho que no se nos está contando mucho sobre el apoyo militar y económico que Rusia, China, y posiblemente otros han ofrecido a Venezuela.

Pero sí significa que estamos una vez más como en Ucrania en una guerra que es una especie de violencia por delegación entre China y los BRICS por un lado y Estados Unidos. Y estaba a punto de decir el G7, pero del G7 queda ya muy poco por el otro. Y esto es algo muy peligroso.

Antes de la Primera Guerra Mundial, y recordemos que la Primera Guerra Mundial fue librada por un conjunto de potencias capitalistas y coloniales, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y algunas otras que estaban profundamente divididas, luchando entre sí en Oriente Medio, en África, por todas partes. Habían tenido varios sustos de guerra.

Y luego un asunto menor, el asesinato sin que nadie supiera por quién, de un miembro poco conocido del gobierno de Austria, el archiduque Fernando, si no recuerdo mal. Así que lo asesinan en algún lugar del centro de Europa y todos los países se van a la guerra. Bueno, no fueron a la guerra porque les importara ese noble asesinado. Quiero decir, nadie en su sano juicio imaginaría eso.

Fueron a la guerra porque llevaban 20 años de batallas continuas entre esos gigantes colonialistas, cada uno habiéndose repartido una parte del mundo. Recuerda la famosa reunión de Berlín en 1884, cuando literalmente todos los líderes de Europa sacaron grandes rotuladores y dividieron un mapa de África en particular. Los alemanes se quedaron con sus grandes porciones, los belgas con el Congo, Gran Bretaña con la mayor parte del resto, los españoles con algo y ya sabes, horrible.

Pero ahora estamos en una serie muy similar de guerras por delegación, casi guerras e incidentes de carácter bélico. Ya sabes, la absurda situación de que Estados Unidos arme una isla a solo unos pocos kilómetros de la costa de China ahora se ve igualada por el hecho de que ellos estén ayudando a Venezuela mientras Estados Unidos la amenaza.

Nosotros, y me refiero aquí al pueblo estadounidense, estamos permitiendo que esto ocurra y está muy claro quién es el agresor. No son China ni los BRICS. El tiempo ha demostrado estar de su lado. Han crecido a pesar de todos los esfuerzos de Estados Unidos y de Occidente por detenerlo durante al menos los últimos 25 años. Una cosa tras otra, nada funciona. Han aprendido las lecciones. Ahora son autosuficientes en petróleo y energía.

La debacle en otros ordenes de EEUU

La cantidad que obtienen de Venezuela podrían perderla mañana y no importaría. Su crecimiento económico este año volverá a ser aproximadamente de dos veces y media a tres veces el crecimiento del PIB de Estados Unidos. Ayer leí un informe que comparaba el coste de un kilolwatio de energía dentro de China con el de cualquier productor allí. Es una sexta parte, una sexta parte del coste por kilowat hora para un productor en Estados Unidos. Por eso no tienen inflación en China.

En los últimos años su tasa de crecimiento de precios ha estado por debajo del 1%. Nosotros tenemos inflación y un problema terrible con los precios de la energía. Europa está aún peor. No vamos a salir de esta situación. El paso del tiempo juega a su favor. Entonces, ¿quién va a desbaratar el plan? ¿Quién va a cometer el error a medida que esta situación empeora?

Pues bien, tenemos en un gobierno aquí la disposición a arriesgar una guerra indescriptible para seguir con este juego. Y aquí en Europa, según leí esta mañana, los líderes de Francia, Reino Unido y Alemania parecen tan dispuestos, como siempre, a arriesgar una guerra con Rusia solo para salvar sus carreras políticas, porque la inmensa mayoría de la gente no quiere una guerra, no apoyará una guerra. Y no le importa lo suficiente lo que crean que está ocurriendo en Ucrania, como para arriesgar todo lo que una guerra así traería.

Guerra ruso-ucraniana: Jeffrey Sachs les canta las cuarenta a los líderes infantiles de la Unión Europea

Guerra ruso-ucraniana: Jeffrey Sachs les canta las cuarenta a los líderes infantiles de la Unión Europea

Una crítica directa al belicismo europeo y a la irresponsabilidad política que prolonga el conflicto en Ucrania.

Quiero decir, sí, hay algunos que están literalmente desequilibrados, las repúblicas bálticas y un par de otros que hablan en tonos disparatados. Son personas que han estado en el desierto político durante mucho tiempo y se nota, pero los más razonables, los más equilibrados no quieren esto. Los europeos antes de la Primera Guerra Mundial tampoco lo querían, pero acabaron metiéndose en ella al permitir que esos incidentes quedaran sin respuesta por parte de un movimiento pacifista.

Las derrotas del capitalismo

Y por cierto, después de que terminara la Primera Guerra Mundial, el sistema capitalista, que fue el que fue a la guerra contra sí mismo en esa guerra, sufrió las derrotas más asombrosas imaginables. Para empezar, perdieron todo un país. Rusia, que tuvo una revolución en plena Primera Guerra Mundial y nunca volvió a unirse a Occidente, ni siquiera ahora, y dieron poder a los partidos socialistas y comunistas en sus respectivos países, algo de lo que se han arrepentido desde entonces.

Algo parecido ocurrió también después de la Segunda Guerra Mundial. Así que permítanme advertir también a quienes estén demasiado entusiasmados con el rumbo que puedan tomar estas guerras, dejando a un lado la posibilidad de una guerra nuclear. Los otros tipos de guerras no han sido buenas para el capitalismo que las produce y esta si llega a ocurrir tampoco lo será.

Nima Alkhorshid: Michael, desde Venezuela hasta los petroleros rusos, vayamos al peor de los casos, están los Estados Unidos ampliando silenciosamente una guerra global. Porque hemos sabido, como mencionó Richard, del nuevo paquete de armas destinado a Taiwán, 11.100 millones de dólares, el mayor paquete hasta ahora. ¿Qué opinas al respecto?

Michael Hudson: Richard acaba de explicar lo que significa la declaración de seguridad nacional cuando dice que el imperio estadounidense se ha acabado, y que no podemos intentar dirigir el mundo. Se dividirá en regiones. Significa exactamente lo que él dijo, trabajar a través de intermediarios en la práctica. En otras palabras, no podemos permitirnos más costes para ir a la guerra contra Rusia en Ucrania. Eso es un pozo sin fondo, dada la corrupción y el hecho de que Ucrania ha perdido tanto.

Los títeres de EEUU la UE y OTAN

Pero creo que Trump está harto de Europa. Has visto todas sus declaraciones antieuropeas. Así que básicamente cuando habla de renunciar al imperio se refiere ahora a la lucha de Europa con Rusia. Si Europa quiere luchar contra Rusia, dice: “Ya sabes, que sea nuestro intermediario. Haremos todo lo posible para ayudarla. Vamos a seguir proporcionando radares y orientación militar, diciéndoles exactamente dónde bombardea Rusia, pero no vamos a gastar dinero en ello. Europa tendrá que asumir la responsabilidad de la financiación”.

Por desgracia, tenemos allí a nuestros títeres. Merz, que acaba de decir que quiere volver a reclutar alemanes para un nuevo Wehrmacht contra Rusia como si fuera a haber una guerra terrestre. Macron, que sigue enviando mercenarios franceses y, por supuesto, Starmer en Inglaterra. Así que esto consiste en utilizarlos como intermediarios. Estados Unidos se está desvinculando de ellos, igual que intenta hacerlo en Asia, utilizando a Taiwán, Japón y Corea del Sur intermediarios. O en América Latina con gobiernos como el de Bolsonaro, a quien Trump intentó liberar de la cárcel tras su intento de anular las elecciones.

El colapso del derecho internacional

Pero hay otro elemento necesario para este fin del control estadounidense y eso es algo hacia lo que creo que te estabas dirigiendo. Significa el colapso del derecho internacional, significa la sustitución no solo del derecho internacional, sino de todos los principios de las Naciones Unidas que se crearon aparentemente de forma legal después de la Segunda Guerra Mundial. Es, por ejemplo, la ley del mar, que el mar pertenece a todos y no está nacionalizado como parte de Estados Unidos.

La 4ta guerra del Golfo impulsada por Israel y EEUU hizo trizas el TNPN y el mundo basado en reglas

La 4ta guerra del Golfo: Israel y EEUU hicieron trizas el TNPN y el “mundo basado en reglas”, con ayuda argentina

Análisis geopolítico sobre la ruptura del Tratado de No Proliferación Nuclear y el colapso del orden internacional impulsado por potencias y aliados periféricos.

Trump dice que otros países han robado los océanos Atlántico y Pacífico a Estados Unidos, que son nuestros y que vamos a recuperarlos. Estoy en cierto modo parafraseando o ampliando su forma de pensar, pero también se trata de los acuerdos climáticos, los acuerdos de París, de países que están todos amenazados por los fenómenos meteorológicos extremos globales, el calentamiento global, las inundaciones y las sequías que ocurren en todas partes.

Están intentando descarbonizar el medio ambiente para evitar que ocurra este desastre climático, el aumento del nivel del mar, la inundación de las costas en todo el mundo. Pero Trump básicamente dice que del mismo modo que estamos en contra de que digáis que la ley del mar es libre para todos, como si no estuvierais hablando de nuestro océano, también estamos en contra de cualquier acuerdo internacional sobre el clima que nos impida controlar el comercio mundial de la energía. Mediante nuestro control del petróleo y decidir quién puede producir y comerciar con ese petróleo y a quién tenemos derecho a bloquear. Todo eso queda bloqueado.

Así que tenías el derecho internacional, el libre comercio, el estatus de nación más favorecida, la libre circulación de capitales. Todos estos avances y toda esta ideología que se estableció al final de la Segunda Guerra Mundial. Parecía que la civilización se dirigía hacia eso. Todos los gobiernos, la mayoría, actuando juntos para resolver los problemas comunes del mundo. ¿Desde quién puede usar el mar, hasta cómo evitar que algunos países contaminen el medio ambiente y perjudiquen a otros, amenazando su seguridad o imponiendo ideas militares?

Sí, habría seguridad nacional y fuerzas armadas en cada país, pero no a costa de la seguridad militar de otros países, como siguen diciendo el presidente y el ministro de asuntos exteriores de Rusia. Todo esto es un ataque, una afirmación de que el derecho internacional ha llegado a su fin. Todo está sujeto al orden basado en normas de Estados Unidos. donde básicamente cualquier acuerdo o norma que rija el comercio internacional o el uso de combustibles, está bajo la dominación estadounidense y ahí está la verdadera maniobra de poder.

Solo hay una esfera de influencia: la de EEUU

En realidad, solo hay una esfera de influencia que es verdaderamente regional y esa es la de Estados Unidos sobre América Latina. Todos esos otros países que se supone que tienen una esfera de influencia, cuando se habla de la esfera de influencia rusa significa dejar que Europa luche contra Rusia, no nosotros. Cuando se habla de una esfera de influencia china significa, bueno, dejar que China haga lo que pueda, pero nosotros la rodearemos con los países del QUADS estadounidense, especialmente en Taiwán, con quien acabamos de firmar, Estados Unidos acaba de firmar un enorme, creo que fue un acuerdo de armas de 11.000 millones de dólares para intentar contrarrestarlo.

Estados Unidos no reconoce la esfera de influencia de ningún país, excepto la suya propia, que es manteneos fuera de América Latina. Y como Richard acaba de señalar, eso no era la doctrina Monroe. Cualquier país podía comerciar o endeudarse con otros países. De hecho, justo cuando los países latinoamericanos, a partir de la década de 1920 conquistaron su libertad política de sus colonizadores extranjeros, México, Brasil, todos ellos se endeudaron principalmente con banqueros británicos y Haití se endeudó para comprar su libertad a los banqueros franceses.

Todos estos países latinoamericanos se convirtieron en satélites financieros de Inglaterra y de los banqueros europeos. A Estados Unidos no le molestaba eso, ni tampoco el comercio con otros países. Estados Unidos estaba totalmente a favor del comercio latinoamericano con otras naciones, siempre que los beneficios se enviaran a Estados Unidos y no a Europa. Y es Estados Unidos quien se beneficia de este comercio.

Así que básicamente Trump está diciendo que no se puede permitir una esfera de influencia a menos que Estados Unidos sea el único beneficiario de los excedentes económicos y de balanza de pagos generados por estas cinco regiones. Ese es el doble rasero que el estudio de seguridad nacional pretende promover.

La múltiple debacle de EEUU, salvo la militar

Richard Wolff: Y si pudiera añadir otro punto solo para enriquecer las capas de comprensión de lo que está ocurriendo aquí. Verás, Estados Unidos salió de la Segunda Guerra Mundial como la potencia económica dominante, pero no se trataba solo de que el dólar estadounidense estuviera en todas partes, de que Estados Unidos financiara todo y proporcionara los préstamos, el plan Marshall y todo lo demás para el mundo entero y dominara el comercio mundial.

También se trataba de una dominación política, una dominación ideológica. Hollywood producía las películas que todo el mundo veía. Levy Straus fabricaba lo vaqueros que todos aprendieron a levar, y así así sucesivamente. Todo eso, con una posible excepción, ha acabado por ser revertido.

Biden y la debacle de EEUU: el ex imperio del amor y del temor

Biden y la debacle de EEUU: el ex imperio del amor y del temor

Análisis del colapso político, simbólico y estratégico de Estados Unidos bajo la presidencia de Biden y el ocaso del poder imperial.

Estados Unidos ya no es la principal potencia económica. Hemos hablado de esto hasta la saciedad y las pruebas están por todas partes. Se acumulan literalmente cada día. Lo mismo ocurre con la política. Ya sabes, en algunos de los temas clave, Estados Unidos no solo pierde votaciones en las Naciones Unidas, sino que las pierde de forma abrumadora. Hay votaciones de más de un centenar de países contra cinco. Estados Unidos es uno de esos cinco. Israel suele estar ahí y luego unas pocas islas pequeñas del Pacífico, pero el resto del mundo ya no está con ellos.

E incluso los europeos, tan serviles hacia Estados Unidos como siguen siendo, al menos sus dirigentes, están haciendo declaraciones en contra de las políticas estadounidenses. Y puedo asegurarte que el ambiente aquí solo lleva un par de días está lleno de críticas a Trump entre líneas o directamente en la prensa y en otros lugares.

Así que el armamento político ya no existe. La posición política ha desaparecido, la posición económica ha desaparecido, la posición ideológica ha desaparecido. El mundo ya no sigue cada moda que surge de Estados Unidos como antes, ya sea en la forma de vestir o en cualquier otra cosa. Entonces ¿Qué queda? Este es mi punto, el poder militar. Aún no hemos demostrado al mundo que nuestro ejército ya no es abrumador.

Durante la mayor parte de los últimos 30 años, y había organismos que se encargaban de ello, cuando se hacían recuentos de cuánto gastaban los principales países del mundo en defensa, Estados Unidos no solo aparecía en primer lugar, sino que gastaba más en el ejército que los siguientes ocho o nueve países juntos. Y entre esos ocho o nueve estaban Rusia y China.

En otras palabras, Estados Unidos fue tan abrumadoramente dominante durante la Guerra Fría en el ámbito militar como lo fue en el económico, político e ideológico. Así es como interpreto lo que dijo Michael y ese fenómeno que me sigue pareciendo mucho más importante de lo que la atención que recibe sugiere.

Disparar a personas inocentes, porque no se ha demostrado su culpabilidad, que están sentadas en barcos en el Caribe o en el Pacífico. Por cierto, creo que 95 de ellas o una cifra similar han sido asesinadas. Ese es un símbolo muy poderoso de vamos a usar lo que todavía tenemos, el ejército. No vamos a depender de lo que hicieron los anteriores y estúpidos presidentes. ¿Qué era? Tienes la marina, abordas el barco, confiscas las drogas. Si las hay, arrestas a las personas implicadas y luego ellas regresan a su país y son juzgadas allí. No, no, no, eso no funcionó. Así que ahora usamos lo que nos queda, el puño.

Estamos en posición de decir, “Cuidado mundo. Si te pones de nuestro lado equivocado, te haremos esto también.” Bien, esto es usar el ejército porque no queda nada más que usar. Y aquí hay dos posibles resultados. Primero, funciona. Aterrorizarás a gran parte del mundo con la amenaza de una acción militar, en última instancia, una acción militar nuclear.

O, y podrías tener ambos, por supuesto, provocas que el resto del mundo te vea como el principal peligro para la paz mundial y se organiza económica y políticamente para derrotarte. Y con esa observación te dejo.

Hemos vaciado nuestra industria manufacturera. No podemos hacerlo solos. Y si el resto del mundo llegara a vernos como una nación rebelde dispuesta a amenazar con el uso militar, habría reacciones. Pregúntate si quieres, hazte esta pregunta. Si los asesores del señor Trump, que quieren una guerra en Venezuela, se salen con la suya y Estados Unidos ataca, desembarca tropas y todo eso, no se trata solo de que los rusos y los chinos puedan tener algunas sorpresas para ellos en Venezuela.

Es que, por supuesto, pueden tomar medidas de represalia de muchas maneras. Volveremos a oír hablar de las tierras raras y de todo tipo de cosas que podrían hacer. Y ahí vemos de nuevo el camino hacia la guerra desplegado justo delante de nosotros, dependiendo de las decisiones que se están tomando, literalmente mientras hablamos.

La salida de EEUU: la acaparación del excedente económico mediante la violencia

Michael Hudson: Bueno, Richard ha definido el problema. La posición económica de dominio que Estados Unidos tuvo alguna vez ya no existe, ha desaparecido. Entonces, ¿cómo puede Estados Unidos mantener su nivel de vida sin industria con la desindustrialización y habiéndose convertido en un país deudor en lugar de ser el principal acreedor del mundo que poseía la mayor parte del oro mundial y los derechos financieros sobre otros países?

Pues bien, como acaba de señalar Richard, ahora otros países tienen que empezar a pagar por las guerras militares que Estados Unidos libró en el pasado. Y parte de ese pago sigue sirviendo, creo, para sostener el complejo militar industrial estadounidense. Estos países, Europa y otros, se supone que deben comprar armas estadounidenses, a pesar de que Alemania intenta desarrollar su propia versión del keynesianismo militar a través de sus propios fabricantes de armamento.

El hecho es qué sin los precios de la energía rusa y los bajos costes de producción, realmente no puede competir con Rusia, ni con otros países. Otros países tendrán que ofrecer beneficios a Estados Unidos para subvencionar su desindustrialización, para subvencionar sus enormes déficits presupuestarios federales que se financian en gran medida, al menos eso se esperaba, con otros países que mantienen valores del tesoro, como sus activos exteriores, sus reservas monetarias internacionales.

Todo esto parte de la suposición de que de algún modo Estados Unidos va a dirigir las políticas de otros países, para asegurarse de que todo gire en torno a él, como si fuera el centro de una telaraña que se extiende hacia afuera. Y la cuestión es, van a decir otros países, queremos nuestro excedente económico para nosotros mismos, igual que Venezuela quiso sus recursos naturales y las rentas derivadas de ellos para sí misma.

Estados Unidos tiene una cosa que ofrecer a estos países. Ya no se trata de exportaciones industriales, no se trata de préstamos, se trata del acuerdo de no bombardearlos, de no aterrorizarlos y de no imponer gobiernos de cambio de régimen como la masacre del Maidán en Ucrania.

Aparte de la capacidad de Estados Unidos para crear caos en otros países, como creo que comentamos en el último programa, Estados Unidos realmente no tiene nada que ofrecer. Entonces, ¿por qué otros países no actúan en su propio interés económico y dicen: “Ahora somos nosotros quienes generamos el excedente económico. El excedente debería ser para nosotros. Queremos obtener nuestros propios beneficios de nuestras exportaciones”. ¿Por qué no deberíamos comerciar con las economías de más rápido crecimiento del mundo? China, Rusia y otros países de Asia oriental, en lugar de comerciar con una economía interna en declive, Estados Unidos.

Estados Unidos no puede ofrecer a otros países los beneficios de su sector rentista, la búsqueda de rentas económicas, porque eso no es realmente un producto. Y sin eso, todo lo que le queda a Estados Unidos es la capacidad de explotar mediante amenazas. No tiene nada positivo que ofrecer a otros países, salvo que de algún modo ha contado con la lealtad personal de, ya sabes, los tres europeos que mencionamos, Macron, Merz y Starmer.

Y creo que hoy hay una reunión en Europa, puede que esté ocurriendo mientras hablamos, en la que 10 países europeos quieren apropiarse de los ahorros de Rusia, confiscar las reservas monetarias rusas en Europa. Ocho países se oponen a esto. Trump en la declaración sobre seguridad nacional dijo que quiere que al menos cuatro países se retiren de la Unión Europea: Italia, Hungría, la República Checa y algunos otros.

La OTAN y UE intermediarios de EEUU y los peligros de volver a ser Roma

Pues bien, parece que ahora muchos más países están intentando separarse de la UE. Y romper con el liderazgo de la UE, que son marionetas de la OTAN, significa romper con el vehículo estadounidense para controlar la política europea de otros países a través de sus intermediarios. La OTAN y la UE son intermediarios estadounidenses para controlar a los países. Así que cuando se habla de que los países actúan en su propio interés, eso implica liberarse de la OTAN, de la UE y de todos esos gobiernos intermediarios que Estados Unidos ha puesto en su lugar.

Richard Wolff: ¿Sabes? Es un tributo. Cuando Von der Leyden hace el acuerdo con Trump, él ofrece reducir los aranceles. Solo reducirlos, no eliminarlos. Y a cambio los europeos deben pagar tributo. Tienen que comprar gas natural licuado a Estados Unidos a un precio que no pueden permitirse, y deben invertir 700.000 millones de dólares de su superávit aquí en la economía estadounidense. Absolutamente extraordinario. Pero ese es el modelo.

Vas a obtener tributo como Roma al final, recibiendo tributo de todos los pueblos que se rebelaban contra ella porque no querían seguir pagando. Estados Unidos está en una situación muy peligrosa y está tomando todas las medidas que eso conlleva.

¿Sabes? Es un intento de salir del declive de su imperio haciendo algo que simbólicamente representa una ruptura. Pero cuando se observan las consecuencias reales, su dilema empeora. Cuando te desvinculas del acuerdo climático, mira cuál es el siguiente paso. Me salto algunos detalles, pero el siguiente paso fue el anuncio de ayer de la empresa Ford Motor de que abandona su programa de vehículos eléctricos.

Invirtió decenas de miles de millones de dólares en ello, todo tirado por la borda. Van a ver a producir únicamente coches de combustibles fósiles mientras el resto del mundo avanza hacia los vehículos eléctricos. Ford se rinde porque los chinos los han superado en producción, en competencia y ya fabrican los vehículos eléctricos mejores y más baratos, así que se retiran.

Las políticas bumerang de EEUU

Eso hace que Estados Unidos dependa aún más de los combustibles fósiles y, por tanto, sea más responsable del calentamiento global que proviene de su producción y consumo. Es como si el mundo se preocupara por el tráfico de drogas, pero olvidara que Estados Unidos es el mayor mercado para ellas. Aquí se van a concentrar una dependencia tras otra, todo en nombre de la independencia. Y creo que lo que estamos viendo es simplemente un esfuerzo desesperado.

Incluso Venezuela, si vas a comprometerte con el petróleo y el gas, entonces sí tiene sentido querer hacerse con el petróleo y el gas de Venezuela, porque a diferencia de Oriente Medio o Nigeria está en el hemisferio occidental. Quiero decir, no es una forma de pensar muy sutil, pero ahí estás otra vez usando tu ejército porque no puedes lograrlo de otra manera. Y pensar que el único mensaje que recibe el resto del mundo es conformarse, es cometer un error terrible.

Los chinos han demostrado durante los últimos 30 años que su respuesta es volverse autosuficientes, romper la pendencia de Estados Unidos para cualquier trance. Y luego quiero recordar a todos que después de la Segunda Guerra Mundial, en mi profesión, la economía en las universidades, la subdisciplina más popular se llamaba desarrollo económico.

La mayoría de los jóvenes que entraban en ese campo acababan con buenas intenciones, ayudando a los pobres del mundo a desarrollarse. Se estudiaban, ya sabes, las economías agrarias y se debatían las economías dependientes de la minería y cómo diseñar estrategias para salir de su terrible pobreza y entrar en el mundo moderno, que significaba Norteamérica, Europa occidental y Japón.

Bien, aquí estamos. 70 años después de hablar de desarrollo económico, el único país que no recibió ayuda de Occidente para su desarrollo económico fue China y junto a ella Rusia y luego Corea del Norte. Todos los demás recibieron todo tipo de Plan Marshall y ayuda exterior y recibieron delegaciones. Muchos de mis compañeros de clase viajaron a esos países para darles consejos, para enseñar. ¿Quién ha tenido éxito? Rusia, China y Corea del Norte. ¿Quién no? Todos los demás.

Eso fue lo que la ayuda de Occidente hizo por ellos. No lo ignoran. Puede que no lo digan, pero lo saben. Tienen que saber qué fue lo que en el mundo permitió a los chinos a su manera y a los rusos a la suya adquirir el poder, la riqueza y la independencia que ellos desearían tener, pero a la que ni siquiera pueden aspirar en la situación actual. Todas estas son formas en que el aislamiento de Estados Unidos, es otra manera de entender lo que estamos viviendo.

Michael Hudson: Quiero hacer un comentario sobre el punto de Richard acerca del tributo. Japón ha prometido pagar 550.000 millones de dólares en inversiones y préstamos a Estados Unidos. Corea del Sur, 360.000 millones. y Europa 200.000 millones. Pero oponerse a que Estados Unidos reciba tributo del resto del mundo implica aislar a estos países, así como la capacidad de Europa para pagar tributo a Estados Unidos.

Si la fuente de la capacidad de Estados Unidos para bloquear el desarrollo económico en otros países es el tributo que recibe de sus satélites en el extranjero y no en su propio territorio, entonces hay que aislar no solo la economía estadounidense, sino también aquellas economías que voluntariamente se han convertido en satélites de Estados Unidos.

Aceptando pagar todo su superávit por cuenta corriente, su superávit económico y comercial a Estados Unidos, como tributo para que este no derroque a sus regímenes impopulares. Así que esa es una extensión interesante de la geopolítica de otros países que se vuelven independientes.

Me gusta mucho lo que dijo Richard sobre que los cursos más populares eran los de desarrollo económico. Cuando yo estaba en la escuela en los años 60, eso era efectivamente así. Tiene toda la razón. Lo que ellos consideraban desarrollo económico, era lo que otros países llamaban subdesarrollo, y para mí era una forma distorsionada de desarrollo.

Nima Alkhorshid: Richard, ¿quieres añadir algo antes de que terminemos?

Richard Wolff: Solo quiero reconocer que tuve un profesor, el único profesor en mi formación de posgrado en economía que realmente acertó. Que nos dijo en aquel entonces exactamente lo que íbamos a ver y que ahora hemos visto. Algunos de vosotros quizá conozcáis su nombre: Paul Baran. Era profesor de economía en la Universidad de Stanford. Fue el último año de su vida, por desgracia, pero tuve la suerte de ser su alumno.

Entonces escribió un libro titulado La economía política del crecimiento, en el que hablaba precisamente de lo que estoy mencionando. Nos dio la clave para entender cómo China podía lograr el tipo de crecimiento económico que se discutía, pero que nunca se había materializado en la mitad occidental del mundo.-

La entrevista a Putin censurada por la demOTANcracia que aclara muchas cosas

* Paul A. Baran (1910 – 1964) fue un economista estadounidense conocido por sus puntos de vista marxistas. Nació en Rusia, pero hizo su carrera académica en Estados Unidos. Fue profesor en la Universidad de Stanford desde 1949 hasta 1964, cuando murió de un ataque cardiaco. A veces se le ha asociado a la escuela de pensamiento neo-marxista.

Comentar con Facebook
image_pdfDescargar artículo en PDF

Con tu aporte vos nos haces libres

Suscripción Mensual

Aporte Opcional

donacion libre

Alias: aportesstripdelpoder

"Noticia es lo que alguien no quiere publicar. Todo el resto es publicidad."

Stripteasedelpoder.com, periodismo de investigación sin publicidad