Es notable como los grandes medios “independientes” argentinos, enfrascados con los casos Adorni y Chiqui Tapia, “fingen demencia” ante la demente política exterior del presidente Javier Mieli, que ha decidido involucrar a Argentina en el demencial conflicto de Medio Oriente. Que tiene dimensiones bíblicas, donde en una caprichosa geografía, se mezcla la religión y la cultura con la moderna energía del petróleo, que antes se denominaba el “betún de judea”.
Y está dinamizado por personajes shakespereanos que huyen de su destino. Como es el caso del premier de Israel Benjamín Netanyahu, acosado por el karma de sus causas judiciales internas y externas. Acompañado en el drama o la tragedia por personalidades borderlines, como es el caso del presidente de EEUU Donald Trump, y el de Argentina Javier Milei.
Al respecto se han alzado muy pocas voces altamente críticas oponiéndose a ello. Como la del Dr. Miguel Rodríguez Villafañe, ex juez federal, abogado constitucionalista, y periodista de opinión. Quien recientemente publicó un artículo que seguidamente Stripteasedelpoder.com reproduce, titulado El alto “riesgo país” es Milei y la guerra.
Donde propone las medidas extremas, de que el Congreso declare la ilegalidad del accionar al respecto por parte del presidente Milei, y le inicie juicio político por ello. Por estos graves motivos, resulta muy ilustrativo realizar previamente por cuenta de Stripteasedelpoder.com un racconto de ese demencial conflicto, para abarcarlo en todas sus complejidades y dimensiones.
La raíz enferma del actual conflicto
La gangrena infecta de ese conflicto, es el haber implantado el Occidente cristiano en Palestina, como una nueva versión de sus cruzadas y de su colonialismo atávico, el estado de Israel. Y haber impedido a la par, a lo largo de casi 80 años, la instalación del estado Palestino dispuesto en paralelo con la creación de Israel.
Como consecuencia de que un vasto sector fundamentalista israelí, no se conforma con parte de Palestina, sino que la quieren toda, para plasmar el Gran Israel o Eretz Israel. Quedándose incluso con las indispensables fuentes de agua, como los Altos del Golán y el Rio Litani libanés. Siendo necesario para esto contar con una absoluta supremacía militar y científica sobre sus vecinos, para que no puedan impedirlo. Siendo esta la raíz maligna de la fase actual del conflicto.
En el cual Israel parece haberse convertido en el viejo imperio Asirio, la superpotencia militar dominante tres mil años atrás en Medio Oriente, con su ejército profesional tecnológicamente avanzado. Y el primer terrorismo de Estado que se tiene registro, por la violencia extrema y cruel que ejercía sobre los pueblos vecinos que conquistaba, incluyendo el genocidio.
Netanyahu se ha convertido así en un moderno Asurbanipal o Sardanapalo, el rey que llevó al imperio con sede en Nínive a su más alta expresión. Antes de que cayera ante una coalición de reinos liderada por los medos iranianos, cohesionada por el intenso odio que había sembrado en la región del Medio Oriente.
El sionismo y el petróleo
El conflicto tiene también extrañas conexiones con Argentina, que recomendarían extremar la cautela. Sintéticamente, fue el periodista Theodor Herzl quien a fines del siglo XIX en su libro “El Estado judío”, propuso solucionar el “problema judío” existente en Europa, con un moderno Estado judío que podía instalarse en Palestina… o Argentina.
En tiempos en que el “betún de judea”, como se llamaba por entonces al petróleo, adquiría cada vez mayor importancia como fuente para la iluminación, apareciendo por esa razón las grandes compañías petroleras. Pero además a principios del siglo XX, la Royal Navy inglesa se planteó qué si no reconvertía su flota del carbón al petróleo, perdería su supremacía en los mares.
Por ello se dedicó a descubrir petróleo de fácil acceso en la costa de los mares. Y lo encontró en Persia con la Anglo Persian Oil… y en Comodoro Rivadavia, buscando el Estado argentino supuestamente agua. En un lugar que entonces estaba prácticamente desierto, pero en sus cercanías afloraba el “betún de judea”. Y desde allí lo trasladaba de contrabando a las Islas Malvinas, con la empresa ASTRA, para surtir a sus nuevas naves de guerra que quemaban ese combustible.
Que le permitió a Inglaterra imponerse en 1914 en la batalla naval de Malvinas, las mas importante de la 1ra Guerra Mundial. En la que derrotó a la escuadra de Graf Spee, que pretendía cortar la ruta del Nitro de Chile, base de los explosivos de entonces. Mandando a dicho almirante, sus dos hijos, y otros 1.600 alemanes al fondo del mar.
Luego en la Guerra de Malvinas de 1982, ASTRA que había alquilado su flota “time charter” a la SHELL, hizo exactamente lo mismo. Proveyó el combustible de la taks force inglesa. Y por ello seguidamente ante las denuncias que habían aparecido al respecto, tuvo que incendiar su destilería ASTRASUR, ubicada también allí,
Esa fuente de petróleo persa, tornó a esa región de alta importancia estratégica para Inglaterra, para asegurar los suministros de petróleo a la Royal Navy, señora de los mares. Y así a la par que erosionaba al imperio otomano durante dicha guerra, Inglaterra y Francia con el consentimiento ruso, firmaron en 1916 el acuerdo secreto Sykes-Picot, con el se repartieron la península arábiga.
Seguidamente inspirado en el fundador del sionismo Herzl, el canciller ingles Balfour, en 1917 emitió su famosa carta a dirigida al líder sionista Lord Rothschild. Expresando en ella el apoyo inglés a la creación de un «hogar nacional judío» en Palestina, y alentando la inmigración judía hacia allí. La que comenzó de inmediato, y llegó a su máximo nivel con el Acuerdo de Trasferencia firmado entre el nazismo y el sionismo en forma previa a la 2da Guerra Mundial.
La creación de Israel con el terrorismo judío y el lobby en la ONU
Tras esa guerra, habiendo acumulado una masa crítica de población judía equivalente a un tercio de la población total en palestina, un intenso terrorismo judío y un intenso lobby sionista en la naciente ONU, posibilitó la creación del estado de Israel y el Palestino. Olvidando el principio de autodeterminación de su carta constitutiva, que por entonces estaba integrada solo por una cincuentena de países, en donde todos los países de la región votaron en contra.
Resulta notorio que fueron los judíos quienes reintrodujeron el terrorismo en Medio Oriente en el siglo XX. Después de haberlo practicado intensamente con los Sicarii en el siglo I, en contra de la dominación romana, e incluso contra los judíos que la aceptaban. De donde proviene la palabra sicario, empleando para ello pequeñas dagas o sicas, mezclados en las multitudes.
Disimulando incluso los crímenes que cometían, presentándose como auxiliando a sus víctimas, como un típico atentado de falsa bandera. Habiendo adoptado el primer premier de Israel Ben Gurión, el nombre de uno de los lideres de esa banda terrorista, y tanto él como Beguin hasta el día de su muerte se jactaban de su pasado terrorista.
Pero no solo lo reintrodujeron, sino que lo llevaron a su máxima expresión, con la voladura en Jerusalén del Hotel King David, el primer mega atentado dinamitero de la historia, que se festeja en Israel como una fecha patria. Entre otros muchos dirigidos contra cuarteles y soldados británicos, aldeas y mercados palestinos, e incluso la embajada británica en Roma. Sumando a ello los asesinatos de los mediadores de la ONU, el conde sueco Folke Bernardotte, y el inglés Lord Moyne.
Imitando a los Sicarii, y con el aval occidental y cristiano de que Israel “tiene derecho a defenderse”, Israel perpetró hasta el año 2017, 2.700 intentos de asesinatos selectivos. Superando largamente a EEUU con los 48 que ordenó el presidente Bush hijo; y los 353 que ordeno su sucesor el Premio Nobel de la Paz Obama.
Quien da cuenta de esas cifras es el periodista e investigador israelí Ronen Bergman, en su libro “Rise and Kill First: The Secret History of Israel’s Targeted Assassinations” (Levántate y mátalo primero: La secreta historia de los asesinatos selectivos de Israel), proveniente de la cita del talmud: «Si alguien viene a matarte, levántate y mátalo primero».
Con un intenso lobby sionista en la flamante ONU, en 1948 la flamante ONU dibujo un curioso mapa de Palestina. Que no solo le adjudicó a Israel con su tercio de población judía casi el 60 % del territorio de Palestina, sino que además le otorgó una extensa salida al mar Mediterráneo, y otra al mar Rojo y a las nacientes del agua potable del Rio Jordán. Dejando a Jerusalén como ciudad abierta.
Esa nueva cruzada o aventura colonial en contra la autodeterminación de los pueblos, fue impulsada principalmente por Europa, empuñando ahora el Holocausto en vez de la Cruz. Con un post cristianismo europeo qué con sus culpas, consintió que la religiosa Pasión de Cristo, que no se podía cuestionar, fuera reemplazada por la religión laica de la Pasión del Holocausto, que tampoco se puede cuestionar.
Siendo reprimido esto, como antaño durante la Inquisición, con graves penas. Se concretó así una magistral inversión de la culpa, donde los cristianos europeos que hacían responsables a los judíos de la muerte de Cristo, pasaron a ser con su antisemitismo responsables del Holocausto.
Las guerras de Israel
La creación Israel pese la oposición de todos los países de la región, derivó en la Guerra árabe israelí de 1948. En la cual, apoyado por la Unión Soviética y EEUU, Israel se impuso con la conquista de aún más territorio palestino, quedándose con el 70 % del mismo y con Jerusalén Este. Partiendo y encerrando al hipotético estado palestino, y dejándolo sin salida al mar, salvo en la aislada franja de Gaza.
Suceso que los palestinos recuerdan como la Nakba, o catástrofe, con la expulsión mediante el terrorismo judío, narrado incluso por historiadores judíos como Ilan Pappé con su libro “Limpieza étnica de Palestina”. Consistente en la expulsión, desposesión y éxodo de más de 800 mil palestinos, que pasaron a ser refugiados en los países vecinos, alterando sumamente a estos.
La derrota árabe precipitó la caída de la monarquía del rey Faruk en Egipto, el principal país árabe, siendo reemplazada por la Republica socialista de Nasser. También dio origen a la guerrilla palestina, apoyada principalmente desde allí. Nasser a su vez dispuso la nacionalización del canal de Suez, propiedad de Inglaterra y Francia, y el bloqueó del golfo de Aqaba, impidiendo la salida de Israel al mar Rojo.
Por esta razón, en connivencia con Francia e Inglaterra, en 1956 Israel invadió militarmente el Sinai egipcio y a Gaza, a la par que Francia e Inglaterra se presentaban como mediadores. Y ante la negativa por parte de Nasser de aceptarlos como tal, atacaron a Egipto y ocuparon el Canal de Suez. A lo que Nasser respondió inutilizándolo, con una barrera de buques hundidos en él. Pero la aventura israelí anglo francesa, terminó poco después con el ultimátum conjunto que impartieron EEUU y la Unión Soviética, exigiendo el retiro anglo francés de allí, y de Israel de Gaza y el Sinaí.
Las guerras petroleras urdidas desde EEUU
Seguidamente un Gran Plan para esa región comenzó a gestarse lejos de allí, en EEUU, por parte del grupo petrolero financiero político Rockefeller, y su estratega Kissinger. Para el que era necesario la supremacía militar de Israel sobre sus vecinos, y la necesidad de controlar a Egipto, el país rector del mundo árabe.
Así, tras el asesinato de Kennedy, que procuraba impedir el desarrollo nuclear clandestino israelí, y des escalar la guerra de Vietnam, con la omisividad de EEUU, y la ayuda de Alemania, Francia y Argentina, que suministró el uranio, Israel adquirió su arsenal nuclear, que ostenta ambiguamente. Habiendo a su vez impedido el desarrollo nuclear pacífico de sus vecinos iraquíes y sirios, atacando sus reactores, tal como lo hizo en 1981 y 2007 respectivamente. Y ahora pretende lo mismo con Irán.
Por su parte la escalada de EEUU en la Guerra de Vietnam, a la que Kennedy se oponía firmemente, y sus sucesores Johnson y Nixon la ejecutaron, tenía por objetivo llegar a una de las tantas ententes con la Unión Soviética, para acabar esa guerra a cambio de tomar el control de Egipto. Por eso se puede decir que los yanquis la pelearon con una mano atada a la espalda, sin importarle las víctimas, porque el objetivo alternativo económico financiero que buscaban era muy superior.
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Así se precipitó en 1967 la Guerra de los Seis Días, en la cual los países árabes engañados por la Unión Soviética, esperaban un ataque por tierra. Que Israel preventivamente lo concreto desde el aire, con sus aviones dotados de modernos sistemas misilísticos. Desde donde destruyó en primer lugar las fuerzas aéreas de sus enemigos, para luego hacerlo contra sus fuerzas mecanizadas.
De esa manera Israel ocupó militarmente toda la Palestina, incluido Jerusalén, el Sinaí egipcio, la Franja de Gaza, y los Altos del Golán sirio. Bajo la engañosa premisa de Kissinger que ello permitiría pacificar la región, con el cambio de “paz por tierras” conquistadas. Pero con el efecto colateral de afianzar el sueño del Gran Israel o Eretz Israel, por parte un amplio sector fundamentalista israelí.
Ese fracaso militar egipcio llevó a la debacle al gobierno socialista de Nasser, que culminó con la súbita muerte de este en 1970. Y a partir de allí, a la par que Kissinger negociaba la retirada de Vietnam, comenzó el control de Egipto por parte de EEUU, con el general Al Sadad. Quien en 1973 junto con Siria lanzó la Guerra de Yon Kippur, con el objeto de recuperar el Sinaí, que Egipto logró diplomáticamente en 1982.
Y los Altos del Golán y su valiosa fuente de agua donde se origina el río Jordán, que Siria no recuperó, y por contrario Trump reconoció de soberanía israelí en su primer mandato. Y por ello junto con el reconocimiento de Jerusalén como su capital, fue proclamado como el mejor amigo de Israel a lo largo su historia. Preanunciando lo que actualmente esta sucediendo en esa atribulada región.
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Pero cuyo verdadero objetivo buscado entonces por Kissinger y el grupo multidimensional Rockefeller, era lograr mediante el embargo árabe a Occidente, decuplicar el precio del petróleo, en la mayor operación de agio concretada en la historia. Llevándolo de 2 a 20 dólares el barril, lo que se conoce como el Shock de 1973. Con el objeto de crear financieramente los petrodólares, con los que EEUU financió la carrera armamentística contra la Unión Soviética, hasta agotarla políticamente. Y domino financieramente al mundo, de la misma manera que lo había hecho Inglaterra el siglo anterior.
Contó para ello con el auxilio del secretario de la OPEC, el jeque Yamani, quién se encargaba de subir cada vez más el precio del petróleo, mientras el rey Faysal creía que se había vuelto loco. Quien posteriormente, acusado de ser un agente externo, terminó refugiado en Londres. De esa manera se cayó definitivamente el panarabismo socialista, e inesperadamente los países árabes como socios de EEUU, pasaron a acumular las mayores fortunas del mundo.
Caos en Líbano y el cisne negro de Irán
En 1975 comenzó la guerra civil multifacética en el Líbano, que hasta entonces mantenía un delicado equilibrio entre maronitas cristianos, musulmanes sunitas, y musulmanes chiitas. Pero la irrupción de los cientos de miles palestinos expulsados de sus tierras, cobijados en campamentos de refugiados, alteró ese equilibrio, sembrando el caos y la discordia.
Que era profundizada por la intervención de Siria, y con atentados con coche bomba contra la guerrilla palestina que organizaba y perpetraba Israel. Quien en 1982, aliado con los maronitas, invadió el sur del Líbano, llegando hasta Beirut, y posibilitó las masacres en los refugios palestinos de Chatila y Sabra. Pasando luego a ocupar el sur del Líbano desde el rio Litani, al que codicia enormemente, por la falta de agua que caracteriza a esa región.
Siendo expulsado de allí por la milicia pro iraní de Hezbollah en el año 2000. Porque en el año 1979, como consecuencia inesperada derivada de los trebejos entre EUUU y la Unión Soviética, había triunfado imprevistamente en Irán -que era una perla del grupo Rockefeller- la revolución religiosa chiita de los Ayatollah, que creo la República Islámica de Irán.
Circunstancia qué no obstante, no solo aprovechó ese poderoso grupo yanqui para concretar un nuevo Shock petrolero, llevando el precio del barril a 40 dólares. Sino que además Kissinger, al ingresar en silla de ruedas al ex Sha de Persia a la clínica Mayo, en vez de entregarlo a Irán, provocó la ocupación de la embajada de EEUU en Teherán. Con el objeto de que se decretara el embargo de los depósitos de Irán en los bancos del grupo Rockefeller, que trepaban entonces a los 6.000 millones de dólares, y hasta la fecha son objeto de disputa.
Seguidamente EEUU trato de derrocar a los Ayatolah, con la invasión militar del Irak de Sadan Husein a Irán, en la 1ra Guerra del Golfo que duró desde 1980 hasta 1988, con el suministro incluso de armas químicas prohibidas a Irák, a través de Alemania. Y además dio lugar al escándalo por parte de la CIA, conocido como Iran – Contras, que conecto la guerra contra Irán con la revolución sandinista en Nicaragua.
En Irán esa guerra que costo un millón de muertos, dio origen a la Guardia Revolucionaria, que se ha animado actualmente a enfrentar a EEUU e Israel juntos. Tras haber soportado desde entonces sanciones, embargos, y bloqueos por parte de EEUU, similares a lo soportado por Cuba y luego por Venezuela. Para luego intentar derrocarlos, declarando que son estados fallidos, que si lo fueren resulta EEUU su principal responsable.
Finalmente, invirtiendo la situación al servicio de Israel, en 1991 EEUU con Bush padre como presidente, se las ingenió para declararle la guerra a Irak, contando para ello con el aval de la ONU, por haber invadido Kuwait. Que se precipitó por el falso guiño dado a Sadan Husein por parte de EEUU, similar a los que recibieron Galtieri y Anaya en la recuperación de Malvinas en 1982.
Fue encarada por EEUU con la finalidad de coartar el desarrollo misilístico que llevaba adelante Irak, en colaboración con la Argentina de Alfonsín, mediante el Plan Condor, con el objeto de enfrentar el conflicto de Malvinas. Que fue seguida con la destrucción del Plan Condor, hasta sus mismas raíces, por parte del presidente Menem. Quién además dispuso que Argentina participara en esa 2da Guerra del Golfo en contra de un país árabe, traicionando sus ancestros.
El terrorismo islámico imitando al judío y los acuerdos de Oslo
De esa manera, en esa trágica región convulsionada por la injerencia occidental en todo sentido, con la creación y expansión de Israel en base al terrorismo y la guerra, las guerras petroleras, las Guerras del Golfo, y la guerra civil en el Líbano, fue en este país donde se manifestó por primera vez el terrorismo islámico, hoy criticado con bombos y platillos, imitación del terrorismo judío. Pero facilitado notablemente por el sacrificio de índole religiosa de quien lo perpetra, que elimina la cuestión esencial de cómo hacerlo impunemente.
Concretamente, en 1983 camiones cargados de explosivos con conductores suicidas, hicieron volar los cuarteles de los marines de EEUU y paracaidistas franceses instalados como fuerzas de Paz en Beirut. Dejando más de 300 muertos y otros tantos heridos, y obligándolas a retirarse del Líbano. Que algunos actualmente atribuyen al Hezbollah por iraní, cuando aún no había sido creado.
A partir de allí con el accionar de la OLP, Organización para la Liberación de Palestina, los atentados islámicos se multiplicaron. Sumiendo a la sociedad israelí a la misma zozobra que habían padecido ante los palestinos. Llevando esto al convencimiento de los laboristas que gobernaban Israel, liderados por el general Rabín, héroe de la Guerra de los Seis Días, que era imposible una subsistencia pacífica de Israel, sin aceptar la existencia de un estado palestino.
Tal como lo había dispuesto la ONU, pero sumamente reducido a la luz de los recortes a sus territorios conquistados por Israel en las guerras de 1948/49, y la de los Seis Días. Y así con la intervención de Noruega, se firmaron los acuerdos de Oslo entre Israel y la OLP liderada por Arafat, en 1993 y 1995. Que establecían un marco para la autonomía palestina en Cisjordania y Gaza, basado en la solución de dos Estados, con el reconocimiento mutuo entre ambas partes.
La era Netanyahu y el neo terrorismo
El Likud conservador, un partido de derecha y extrema derecha israelí, cuyo primer premier fue Beguin, quien hasta sus últimos días se jactaba de su pasado terrorista, se opuso rotundamente a esos acuerdos. Postura que fue facilitada por la aparición de Hamas a la izquierda de la OLP, oponiéndose al reconocimiento de Israel por parte de este, que perpetró distintos atentados por ese motivo. Siendo la del Qatargate una de las causas judiciales que enfrenta actualmente el premier Netanyahu, consistente en la financiación por parte de Israel del “grupo terrorista Hamas” a través de Qatar.
A los atentados de Hamas, se sumaron las voladuras en Buenos Aires de la Embajada de Israel en 1982, y la de la AMIA en 1984, atribuidas a coches bomba, signo del terrorismo islámico. No obstante que sendas pericias concluyeron que eran implosiones internas, en momentos que ambos edificios estaban en refacciones, con el reciente ingreso de material supuestamente de construcción embolsado. Y los supuestos restos de coche bomba han suscitado más que sospechas, por la insuficiencia y heterogeneidad contradictoria de ellos, y su falta de trazabilidad.
Paralelamente al de la AMIA, sucedieron dos atentados con coche bomba en Londres. Uno dirigido contra la Embajada israelí, y otro contra la Casa Balfour. Tras unas negociaciones que había mantenido allí el premier Rabin con el monarca jordano, para firmar la paz entre ambos países. Como vinculados a ellos, fueron rápidamente condenados –con el cuestionamiento de relevantes entes ingleses- una pareja palestina que se habían graduado como profesionales en ese país y apoyaban la causa palestina.
Finalmente, en 1995, se produjo el magnicidio del premier israelí Rabin, quien fue ultimado por la espalda en una plaza de Tel Aviv, mientras participaba de un acto público a favor de los Acuerdos de Oslo, por un ultra fundamentalista judío, que atravesó los cinturones de seguridad del premier como si no existieran. A la par que soportaba cuestionamientos de toda índole y envergadura por parte del Likud, por haber arribado a esos acuerdos.
De esa manera cabalgando sobre el terrorismo islámico, y borrando enteramente el terrorismo judío previo, en junio de 1996 Netanyahu llegó a premier de Israel a la edad de 46 años. Siendo el más joven que llegó a ese cargo, y el que mas duró en el mismo. Con la impronta de su apellido, que significa “lo que se te ha dado”, o sea toda la Palestina.
Apellido que su padre Benzion Mileikowsky adoptó cuando migro allí, razón por la que hay quienes aseguran que es pariente del presidente Milei. Lo que es negado por los chequeado.com del establishment, diciendo que su padre se llama Milei, como si ese fuera su único ancestro surgido de la nada.
Así se inauguró en Israel la era Netanyahu que aún no ha terminado. Basada en inculcar permanentemente en la sociedad hebrea el miedo cerval al enemigo y al terrorista, sambenito que le endilgan incluso a quien tiraba piedras en las intifadas, apoyado desde Europa con la cantinela “Israel tiene derecho a defenderse”.
Una era signada por la ocupación militar y colonización incesante de la Cisjordania palestina, para concretar el soñado Gran Israel; la instalación de un régimen de apartheid que poco tiene que envidiarle al de Súdáfrica; la conversión de Gaza en un getho como el de Varsovia, a partir del 2007; la reiteración de sucesivos bombardeos sobre Gaza en 2008, 2009, 2012, 2014, 2021, hasta terminar actualmente con un pedido de captura de Netanyahu por el genocidio perpetrado allí a partir de 2023; la guerra con Hezbollah en el sur del Líbano en el 2006, seguida de continuas escaramuzas reanudada en el 2023/2026; los miles de prisioneros palestinos sin proceso alguno, sometidos a las torturas legalizadas por Israel; la demolición de las viviendas de familias palestinas con algún integrante acusado de terrorista; y la periódica denuncia desde entonces por parte de Netanyahu, de que Irán está a punto de obtener la bomba atómica; y la consecuente amenaza de convertir por ello a Irán en un vaciadero nuclear.
Bajo la afirmación que un régimen religioso fanático, que sostiene en forma figurada que “hay que borrar a Israel del mapa” dispuesto por la ONU, refiriéndose al estado y no sus habitantes, no puede tener la posibilidad de contar con una bomba atómica. Cuando la misma premisa se aplicaría a un régimen sionista fanático, que sostiene que hay que borrar al Estado Palestino del mapa dispuesto por la ONU. Y como principal instrumento de esa política apela siempre a descargar la violencia más extrema.
La geopolítica de Israel e Irán
Asesorado por el experto judío estadounidense, Richard Perel, Netanyahu adquirió la cognición que en la geopolítica no importa tanto la geografía, sino la percepción que tiene la gente al respecto. Y a partir de allí, como si lo mediático fuera lo esencial, comenzaron a abundar lacrimógenas películas hollywoodianas referidas al Holocausto y su zaga, sazonada con propaganda negra de persas y árabes.
Mientras qué en los grandes medios de comunicación, aparecía un notable sobre representación de periodistas de origen judío en relación con su población, como es el caso extremo que se observa en Argentina. Quienes, como si fuera una consigna ineludible, le anteponen el sambenito de “banda terrorista” a todo aquel que con las armas enfrenta a Israel. De manera similar a lo que hacía en su tiempo la última sangrienta dictadura militar, para justificar sus tropelías de lesa humanidad.
Cancelando además la difusión de toda expresión de apoyo a sus enemigos, como fue el caso de la reciente nutrida marcha que hubo en Buenos Aires, en apoyo de los palestinos e Irán. Siendo por ello un nutrido grupo de periodistas argentinos premiados por la DAIA, “por apoyar al Estado de Israel”, empleando un verbo muy alejado al que es propio del periodismo.

En el 2001, con el 11/S la algarada del terrorismo islámico llegó a su máxima expresión, circulando la información del que el Mossad que lo sabe todo en Medio Oriente, lo dejó pasar. En el cual no solo colapsaron las Torres Gemelas tras la embestida de los aviones, sino también edificios vecinos. Como si fuera producto de la implosión programada con las que fueran construidas, para concretar su demolición una vez que se tornen obsoletas.
Ante ello el presidente de EEUU Bush, asesorado por Rumsfeld -el mismo de la guerra Irak Irán- y Perle, se despachó con el plan de conquistar siete países en cinco años, para finalizar con Irán. Comenzó en el 2001 con el Afganistán de los talibanes, los mismos que EEUU había instrumentado para repeler la ocupación de la Unión Soviética. De donde salió precipitadamente 20 años después, de la misma manera que lo habían hecho los rusos y en Vietnan.
Impulsado por Netanyahu y Perle, que pensaban que se podía instalar allí una monarquía hachemita, extensión de la de Jordania, favorable a Israel, Bush en el 2003, sin mandato de la ONU, la siguió con Irak, con la 3ra Guerra del Golf. Con el cuento de la que aun contaba con armas de destrucción masiva.
Así sumió a este país árabe, que balanceaba a los persas de Irán, en el caos. Lo que permitió la expansión de Irán en él, con la población chiita que habitaba el sur del mismo, para lanzar el arco chiita o arco de la resistencia Teherán, Damasco, Beirut, Gaza, y Yemen, con el cual Irán procuro compensar la superioridad estratégica nuclear de Israel.
Para coartar ese arco surgido de la torpe impericia de Bush hijo, Israel y EEUU, según lo reconoció el mismo Trump, usando de pantalla a las petromonarquías del Golfo, impulsaron desde el 2013 el terrorismo islámico demencial del ISIS o DAESH, que asoló y sumió en el caos el sur de Irak y Siria. Haciendo tambalear el gobierno de Al Asad, y provocando una enorme migración de sus habitantes hacia países vecinos y Europa. Terrorismo islámico que fue acompañado con los repetidos bombardeos de Israel sobre Siria, para estorbar la expansión del arco chiita iraní.
En el 2015, ante el avance de la OTAN en su patio trasero en Ucrania, Rusia volvió a esa convulsionada región, para sostener al gobierno de Al Asad, complicando así los planes de Israel y EEUU. No solo a los efectos de incidir en el patio trasero de este, como lo hacía en Cuba, Venezuela, y Nicaragua. Sino también para evitar que por allí se tendiera un gasoducto desde Qatar, que complicara su muy rentable negocio de venta de gas natural a Europa.
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Pero finalmente a fines del 2024, ese negocio para Rusia se había derrumbado, con la voladura de los gasoductos Nord Strean por parte de EEUU, y su reemplazo con China como cliente. Además, la elección de Trump como presidente hacia posible de la reversión de la política de EEUU respecto Ucrania.
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Por eso Rusia se retiró de Siria, dejando que cayera el gobierno de Al Asad, a quien le dio refugio en Moscú. Pero no sucederá lo mismo con Irán, integrante del BRIC, al ser el puente de comunicación de entre Moscú y Monbai. Por su parte Al Aasad fue reemplazado por el terrorista islámico del ISIS, al-Jawlani o al- Charaa. A quien EEUU le abrió las puertas de la Casa Blanca, y con quien Natanyahu inicio relaciones diplomáticas. Mostrando así el verdadero rostro del terrorismo y quienes son sus verdaderos beneficiarios.

La contra estrategia de Israel
Resulta evidente que el Israel de Netanyahu se preparó minuciosamente, previo acometer la tarea de destruir el arco de la resistencia chiita encabezado por Teherán. Comenzó por Hamas en Gaza, tras el feroz ataque del 7-O en el 2023, pese las alertas tempranas que existían al respecto, ignorados por la cúpula del gobierno israelí. Y por eso a toda costa Netanyahu trata de controlar la comisión que investigará el 7-O.
En el cual se encargó de aumentar sustancialmente el número de víctimas, con el absurdo festival autorizado contiguo a los muros del gueto de Gaza. Y con la represión con fuerza letal indiscriminada que dispuso tardíamente. Como para tener el argumento que justificara el genocidio que perpetró seguidamente en Gaza, a la que bombardeo por el equivalente a cuatro bombas nucleares. Con la esperanza de precipitar una limpieza étnica en ella, al facilitar a la par la salida de los gazeties rumbo a Somalilandia o destinos parecidos.
En el 2024 Israel siguió con Hezbollah, con los ingeniosos bepers cargados con explosivos que les había logrado vender. Que diezmo no solo su cúpula, sino sobre todo el personal médico sanitario de la obra social de Hezbollah, que también los utilizaba. Y seguidamente asesino a su líder Nasrallah, con un bombardeo durante horas a su bunker construido a gran profundidad en Beirut.
En el 2025, contando con la aparición de Trump como presidente, se lanzó a “aplastar la cabeza de la serpiente” o sea Irán, con la Guerra de los Doce Días o 4ta Guerra del Golfo. Mediante un ataque por sorpresa “preventivo”, como acostumbra a hacerlo, en el medio de una negociación de Irán con EEUU. Donde este, con sus interlocutores Witcoff y Kushner de origen judío, le exigían a Irán la destrucción de sus misiles con alcance a Israel, y que renunciara al derecho que tienen todas las naciones a un desarrollo nuclear pacífico.
El ataque por sorpresa de Israel, comenzó con el asesinato o decapitación de la cúpula científica y militar de Irán, y sus numerosos familiares. El que evidentemente había sido largamente preparado, con la introducción de drones dentro de Irán; y la selección de sus blancos, consistentes en las residencias familiares de sus integrantes. Y continuó tratando de destruir el arsenal misilístico de Irán escondido en las entrañas de las montañas. Mientras este respondía con ellos, mostrando que podía penetrar su “cúpula de hierro”, como nunca antes le había sucedido a Israel.
Finalmente, con un Trump renuente a guerrear por su aspiración a obtener un Premio Nobel de la Paz y por consejo del Pentágono, viendo el apuro en que se estaba metiendo Israel, dispuso que los mega bombardeos furtivos de EEUU, sellaran los accesos a las instalaciones nucleares iraníes, declamando que les costaría décadas volver a acceder a ellas. De esa manera proclamó el fin de la guerra, que Netanyahu aceptó a regañadientes por no haber cumplido con sus objetivos. Mientras que Irán se dio por conforme, después de concretar un simbólico bombardeo sobre un cuartel de EEUU en Qatar.
La 5ta Guerra del Golfo y la contra estrategia iraní
Pero en su huida hacia adelante, aquejado por sus cuestiones judiciales externas e internas, Netanyahu no se iba a detener allí, perdiendo la oportunidad de acabar con la faena de “aplastar” para siempre la cabeza de la serpiente. Así en EEUU comenzó a moverse la demanda para que se publicarán los archivos de Epstein, a la par que nuevamente Netanyahu ponía sobre la mesa el argumento esgrimido desde 25 años atrás, que Irán estaba a punto de fabricar una bomba nuclear.
Seguidamente, a fines de 2025, como para tratar de evitar una nueva guerra por parte de EEUU e Israel, Irán se precipito en una severa crisis socioeconómica. Impulsada por el colapso del Ayandeh Bank, la devaluación del rial, y la crisis hídrica que venía soportando. Con protestas masivas iniciadas en el Gran Bazar de Teheran, que con agentes externos kurdos infiltrados disparando a mansalva y la consecuente represión, provocaron alrededor de 2.000 muertos -que la prensa occidental elevó hasta los 43.000, como para equipararlo con el genocidio de Gaza- y derivaron en exigencias del fin del régimen. Haciendo recordar todo esto al golpe perpetrado por EEUU contra el premier Mosaddeq en 1953, para instalar la sangrienta dictadura del Sha.
La relatora de la ONU Francesa Albanese dice que en Gaza habría 680 mil muertes y Trump lo confirmó
Ante el fracaso de este putsch, a principios del 2026 sendas publicaciones de los archivos Epstein comenzaron a mencionar a Trump como otro de los atrapados en sus redes pedófilas, con nombre y apellido. Así en febrero, tras una visita de Netanyahu a la Casa Blanca, Trump reabrió las negociaciones con Irán con la intervención de los consabidos Witcoff y Kushner, como para que Irán nuevamente bajara la guardia. A la par que planeaba un nuevo ataque conjunto con Israel contra Irán, con el objetivo final de precipitar un cambio del régimen teocrático, que solucionara las aspiraciones de Netanyahu para siempre.
Como Netanyahu compelió a Trump a la guerra contra Irán sobrevolando el fantasma de Epstein
Este se precipitó a fines de febrero, con un ataque por sorpresa que asesino al ayatolá Khamenei y la cúpula de la Guardia Revolucionaria. Y la prosiguió con otros asesinatos, bombardeos a instalaciones militares, a sistemas de lanzamiento de misiles, a fábricas de insumos industriales para su fabricación; a centros de comunicación; y a universidades y centros de salud. Y la respuesta de Irán fue contundente, bombardeando y desalojando las cinco bases que EEUU tiene en distintos países del Golfo Pérsico, además de a Israel con su cúpula de hierro cada vez más desvencijada.
Pero la verdadera arma de Irán, es cortar la yugular del petróleo, el estrecho de Ormuz. A los efectos de desestabilizar al mundo que lo consume, y a la región que lo produce de doble manera como se verá seguidamente. Contrariando de plano el planteo israelí de Netanyahu / Perel, que en la geopolítica lo importante son las cogniciones que se puedan implantar en la mente de la gente -y por eso sus blancos preferidos son los periodistas- y no la geografía.
Al posibilitar la caprichosa geografía del Golfo Pérsico riquísimo en petróleo, el impedir sus exportaciones. Y además, en base a la amenaza iraní de actuar como Sanson en el templo judío, paralizar y poner en gravísimo riesgo las enormes y faraónicas inversiones que se han realizado allí, como hub de distintas actividades mundiales. Desde el turismo hasta las finanzas, pasando por los vuelos y las medicinas, etc. Solventadas con las enormes ganancias que han obtenido con el milagro de los petrodólares desde 1973.
Un Trump desorientado ante ese desafío, dispuso el alto fuego, creyendo ingenuamente que podía reabrir la circulación por el estrecho de Ormuz, e impedir a la par las exportaciones desde puertos iranies. Y ante el fracaso de esto, dispuso un torpe operativo Libertad, con el que pretendió al menos retirar del Golfo Persico los miles de barcos retenidos en él, con la escolta de buques de guerra de EEUU, al que también tuvo que recular.
La situación a entrado así en un statu quo, con el desafió de quien resiste mas debajo del agua entre EEUU e Irán. Con las complicaciones que ello reporta para todo el mundo, especialmente los aliados de EEUU. Que tiene como alternativa una paz justa con Irán, que este exige, que no coarte definitivamente su desarrollo nuclear, ni sus sistemas defensivos, y le devuelva los fondos que EEUU y sus aliados le retienen desde 1979.
Ante el espanto del Israel de Netanyahu, que ve frustrado su ambicioso objetivo de aplastar la cabeza de la serpiente de su enemigo existencial. El que seguramente en vez de “borrar del mapa a Israel”, se conformaría con el establecimiento de un Estado Palestino, que frustrará para siempre el sueño fundamentalista del gobierno de Netanyahu de plasmar el Eretz Israel.
Quien la única forma que tiene de deshacer ese statu quo, es mediante el uso de su arsenal nuclear. Que no sería una gran novedad, acorde con la violencia extrema que está acostumbrado a usar. Cumpliéndose así la profecía del Armagedón, originada hace dos mil años en esa región, en el Apocalipsis de Juan.-
El alto “riesgo país” es Milei y la guerra
Dr. Miguel Julio Rodríguez Villafañe*
El presidente Javier Milei, el 09/03/26, en la Yeshiva University de Nueva York, pronunció un discurso, en el que afirmó que Irán es “enemigo” de Argentina. A su vez, agregó, que tiene una alianza estratégica con Estados Unidos e Israel, por tanto, su país, se encuentra alineado formalmente con dichos estados, en la agresión militar contra Irán. Acotó, “vamos a ganar la guerra” y está “orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo”.
Luego Milei, el 17/03/26, en el acto de recordación por los 34 años del atentado a la Embajada de Israel, en Argentina, en su discurso oficial dijo, “tanto el atentado a la Embajada, como el de la AMIA, intentaron cercenar, mediante el terror, la claridad moral de nuestro pueblo. Claridad moral sin la cual se pierde el respeto por la dignidad de la persona, la libertad y el respeto por la vida”.
Y agregó “Argentina mantiene una posición clara: Israel es un aliado estratégico, de nuestro país. Nos unen valores compartidos y la convicción de que la libertad, la democracia y el respeto por la vida deben ser defendidos sin ambigüedades”. Además, sostuvo que, “en política interior como exterior, tenemos un norte claro: la moral como política de Estado … La base de estos valores es oponer la verdad a las mentiras”.
Descaro mentiroso de Milei
Las posturas del presidente Milei son descaradamente mentirosas, ya que se platea como defensor de “la dignidad de la persona, la libertad y el respeto por la vida”, con lo que nadie puede discrepar, porque está en la esencia de nuestros valores como pueblo. Sin embargo, acaba de hacer votar a Argentina en la ONU, en contra de la declaración por la que se categorizó a la esclavitud en África como un delito de lesa humanidad. Propuesta ésta avalada por la mayoría de los estados del mundo, pero Milei, siguiendo en ello la postura de sus dos aliados USA e Israel, hizo votar negativamente.
Además, Milei hace confundir pueblo judío, hebreo e israelí como si fuera lo mismo que la política de su declarado amigo el primer ministro de Israel Benjamín Netanyau. Ministro, contra el cual las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional han acusado de llevar a cabo un “genocidio contra el pueblo palestino”, delito de lesa humanidad, que a la fecha continúa.
Por ello, la Corte Internacional le ha imputó penalmente a Netanyau como responsable de haber cometido, respecto del pueblo palestino, “crímenes de guerra de hacer morir de hambre como método de guerra y crímenes de lesa humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos».
Tampoco nada ha dicho Milei de la agresión de USA a la escuela primaria Shajare Teyebé de Mirab, al sur de Irán, el 28/02/26, con misiles de largo alcance y subsónicos Tomahawk, utilizado por la Armada de EE.UU. para ataques de precisión a tierra. El ataque fue cruel y doble, uno primero, que dio de lleno en la escuela y el segundo, cuando rescatistas y familiares acudieron al lugar. La escuela fue atacada durante un día lectivo, en horas de clase, en los primeros instantes de la guerra. UNICEF confirmó, que al menos 168 personas murieron y la gran mayoría niñas de entre siete y doce años.
Mientras tanto Milei, que ha sostenido que se debe respetar la vida, sin embargo, está produciendo en el país un verdadero genocidio por goteo de los mayores adultos y discapacitados, atento el deterioro sistemático en los haberes jubilatorios, imposibilitando el acceso a alimentos, a medicamentos esenciales, a la atención médica adecuada y a la calidad de vida, afectando en ello derechos humanos básicos, como la salud, la alimentación, la vivienda y la dignidad de las personas en general.
A su vez, mal puede hablar el presidente que la moral es su política de Estado, con los escándalos penales que rodean la gestión gubernamental, como las causas por la estafa $LIBRA, de las coimas en la Administración Nacional de Discapacidad (Andis), el caso Adorni -dádivas y enriquecimiento ilícito-, y otras.
¡Qué dignidad, libertad, respeto a la vida y moralidad que dice defender Milei!
Actos de guerra sin autorización del Congreso
Mientras tanto, el canciller argentino Pablo Quirno no negó que Argentina podría intervenir y mandar buques de la Armada a la guerra contra Irán, y sostuvo que, «está claro de qué lado vamos a estar”.
Esta declaración se suma a la del secretario de Comunicación Javier Lanari, quien afirmó que la Argentina dará “cualquier ayuda” que necesite Estados Unidos en la guerra.
Cabe recordar que la Constitución Nacional establece, que es el Congreso de la Nación el único cuerpo facultado para declarar la guerra y permitir la salida de fuerzas nacionales fuera del territorio, (art. 75 inc. 25 y 28 de la CN).
Sin embargo, el gobierno pretendería justificar su participación en el conflicto de Medio Oriente, en un Convenio firmado en Bahrein, en septiembre de 2024, por funcionarios menores del gobierno y también a espalda del Congreso. En el Convenio nulo, se estableció la incorporación de Argentina a la Fuerza Marítima Combinada, que opera en el Golfo Pérsico.
Irán amenaza
A su vez, el diario Tehran Times, medio gráfico que opera como vocero oficial del gobierno iraní, aseguró que Milei ha cruzado “una línea roja imperdonable” e «Irán no puede permanecer indiferente ante las posiciones hostiles del actual gobierno argentino” y “debe diseñar una respuesta proporcionada a esta enemistad».
Mala praxis presidencial
El accionar ilegítimo del presidente es un acto gravísimo, efectuado sin la debida autorización del Congreso, por el que nos implica en una guerra y habilita a la posibilidad de poder se objetivo de atentados de diversos tipos.
Cabe recordar que el expresidente Carlos Menem hizo participar a Argentina en la Guerra del Golfo (1990-1991), en el “Operativo Alfil”, enviando buques de la Armada y personal militar, alineándose con U.S.A. contra Irak. Al respecto, el exdirector de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Jorge Elbaum dijo, que «Menem nos involucró en el conflicto de la Guerra del Golfo, que llevo directamente a la responsabilidad de ambos atentados de 1992 (embajada de Israel) y 1994 (AMIA)», (ver artículo de Agustino Fontevecchia, 15/02/21, Perfil).
O sea, los atentados fueron, como los sostiene Elbaum, una consecuencia de una actuación, sin autorización del Congreso, por parte del presidente Menem, que trajo graves consecuencias inaceptables. Hay que determinar claramente los responsables inmediatos de los atentados antes referidos, como también la responsabilidad que tuvieron quienes, como Menem, hicieron intervenir al país en una guerra, sin autorización del Congreso Nacional, donde está representado su pueblo, que tiene que poder evaluar las consecuencias del accionar en la situación.
Ahora, no se puede permitir que se repita la historia.
Urgente intervención del Congreso
Atento lo referido, el Congreso de la Nación deberá abocarse, con urgencia, en el tema y declarar la ilegalidad del accionar presidencial, bajo pena de quedar, por omisión, también, como responsable de las consecuencias del actuar indebido. Asimismo, la Cámara de Diputados deberá iniciar los trámites, para el juicio político, por mal desempeño del presidente Milei.
*Miguel Julio Rodríguez Villafañe es un ex juez federal, abogado constitucionalista cordobés, y periodista de opinión
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