IDENTIDADES ROBADAS

IDENTIDADES ROBADAS

Antes, durante y después de la dictadura, durante 25 años funcionó en Córdoba una clínica clandestina destinada al robo y ventas de bebés. Hoy, una treintena de esos chicos, buscan su identidad.
Por Lázaro Llorens.

“Lo único que me va a calmar es encontrar a mi madre biológica, independientemente de qué fue de ella. Por lo demás todos sabemos que fue una red de trata impresionante. Una manipulación que hizo con todos los bebes que dio en esos momentos. Calcula vos: yo soy del 71 pero hay personas que son del 67 hasta el 85. O sea pasó gobierno, pasó dictadura, vino nuevamente la democracia y esta tipa nefasta se mantuvo indemne. Esto no pudo haberse dado sin la connivencia del Estado. Porque no era el trabajo de una persona. Sino de una red completa”.

Quien relata esto, es el cordobés Sergio Martínez, de la localidad de Pilar, integrante del grupo Herman@s y Madres del Alma, quienes hace casi justo un año se han juntado para tratar averiguar su identidad biológica, dado que cuando eran bebes fueron apropiados ilegalmente y dados en adopción por la partera Mafalda Espina de Journade, la “tipa nefasta” como la define Sergio, ante Veintitrés y une toda esta historia. ¿Quién es Mafalda de Journade? Una oscura obstetra, que antes, durante y después de la dictadura, durante unos 25 años, en pleno barrio General Paz, uno de los barrios históricos de la ciudad de Córdoba, en su propia casa, estuvo al frente una clínica clandestina, donde se realizaban aborto, apropiación y ventas bebés. Se estiman unos 20 mil niños.

Mafalda Journade Nuestra Aporpiadora (15 de 16)
“Luego que mi madre de crianza me dijera que era adoptada di con Mafalda a principios del 2006, cuando fui a buscar mi partida de nacimiento al registro civil. Recuerdo que me quedó el nombre de “Mafalda” grabado” nos cuenta Fernanda Fluxha, una de las líderes del grupo, oriunda de la ciudad de Villa María. “Empecé a buscar, por los medios y el Facebook, y con cuatro chicos más nos conectamos con HIJOS Biológicos Buscamos Identidad. Allí nos informaron que había más personas con estos datos de esta partera. De ahí, el 22 de abril del año pasado, nos unimos” añade con orgullo.

Hoy, a punto de cumplir un año de vida (miércoles próximo) Herman@s y Madres del Alma lo integran entre unas 30 y 40 personas. Entre ellas seis madres que fueron víctimas directas de las manos de la partera Journade que buscan sus hijos robados. Se reúnen en la ciudad de Córdoba, en Archivo Provincial de la Memoria, donde reciben el asesoramiento de la psicóloga María Gracia Iglesias, funcionaria de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDi), especializada en casos de apropiación. “Esto era una red. Como no hay documentación de ningún tipo, si partimos de un promedio de un parto por día estamos hablando de 20 mil bebes apropiados y 20 mil madres sin sus hijos. Es decir unas 40 mil víctimas estimadas” estipula Iglesias ante este cornista.

Mafalda Journade Nuestra Apropiadora (14 de 16)
CLANDESTINA. La clínica donde funcionó esta red de robo y tráficos de bebes, cuyos detalles parecen emergidos de un lúgubre guion cinematográfico de Hollywood, funcionó entre los años 1960 y 1985, en la calle Pichincha 159, barrio General Paz, donde “La Journade”, como se la conocía en el barrio, vivía. Su casa tenía un extenso terreno (ver foto) que llegaba hasta la otra cuadra, sobre la calle México 164, en cuyo fondo estaba la clínica. Esta aún está en pie. Es grande y moderna. Su frente es blanco. Tiene tres pisos y tres módulos, con una entrada principal y una secundaria por un lateral.

Allí hoy viven familias particulares, que se quejan de las constantes averiguaciones que hacen casi a diario hacen las víctimas de la partera Journade, quien obviamente no pudo haber montado en soledad, pegado al centro de la ciudad, semejante estructura clandestina, sin el apoyo de otros poderes del Estado.

Mafalda Journade Nuestra Apropiadora (1 de 1)
“Era muy habitual ver a diario señores adultos acompañando a adolescentes con uniformes del colegio” recuerda, ante Veintitrés, un histórico vecino del lugar, que vive a dos casas de la ex clínica, y se niega a darnos su nombre. “Todo el barrio sabía que allí funcionaba una clínica clandestina. Había movientes todo el día. De noche muchas veces veía como retiraban grande cajas. Yo vine en el año 1969 y ella ya estaba. Recuerdo que una vez, durante la dictadura, sacaron a la esposa de un militar, con el suero por la calle, por un aborto mal realizado. La señora murió y Journade estuvo presa unos siete años. Por eso le quitaron la matricula” agregó.

Otros vecinos reaccionan con furia. Es el caso del dueño de la estación de servicio YPF, otro histórico del barrio, cuyo local que está casi al frente de la ex clínica, que casi saca a los empujones a este cronista ante preguntas sobre las actividades obstétricas de Journade. “Resulta que ahora por una señora que hizo mal las cosas todos acá estamos sospechados” increpó.

Mafalda Journade Nuestra Apropiadora (12 de 16)
Aun así, algunas de sus víctimas, integrantes de Herman@s y Madres del Alma, pudieron hallar a Jourande, verse con ella cara a cara, quien aun así no le suministró ninguna información o dato para allanar su búsqueda. “Sin saber cómo era toda la historia, hace unos años, con mi esposa, busque mí certificado de nacimiento y ubique a Journade. Fui y hablé con ella para ver quien eran mis padres. Cuando me vio entrar se asombró. Me miró con los ojos grandes y apenas entré me dijo: yo me acuerdo muy bien de vos porque vos fuiste el que más tiempo estuviste acá; estuviste cerca de dos meses debajo de ese arbolito. Te íbamos a dar a los gitanos, pero justo te vinieron a buscar un día antes. Yo le creí y me fui” relata Sergio, con la voz por momentos entrecortada, sin saber todavía cuál era todo el accionar de la partera.

“Cuando yo fui a vivir en el 2008 a Córdoba busque en la guía su número y le pedí una consulta. Hablé con ella. Todavía en esa época ella estaba atendiendo. Llegué hasta la puerta de la casa pero de allí no pasé porque le dije el motivo por el cual iba a buscarla. Ahí me dio el mismo discurso que les dio a todos: que eran chicas pobres del norte que iban a dejar sus hijos porque no los podían criar. Ahora lo que no sabemos es si eso es lo que nos dijo a todas para sacarnos de encima o si era realmente así” recordó, por su parte, Fabiana del Milagros Giannoni, otra víctima de Jourande, que reside en Buenos Aires.

Mapa casa de Mafalda
Fabiana no integra Herman@s y Madres del Alma, sino el grupo “Mafalda Jourande Nuestra Apropiadora”, que se dedica a la búsqueda de otros casos similares a la de Jourande. Su importancia en esta historia es que, como funcionaria de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Fabiana trabaja en el proyecto de Ley por el Derecho a la Identidad de Origen y Biológica, actualmente en estudio por el congreso.

Esta ley es fundamental para que los miembros de Herman@s y Madres del Alma puedan reconstruir sus orígenes bilógicos. En Argentina se estima que unas 3 millones de personas buscan actualmente su identidad. Sin embargo, no hay un organismo público que encause esa búsqueda. Si bien está el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), por estatuto, este organismo solo se ciñe a analizar los casos de familiares de personas secuestradas y desaparecidas durante la dictadura militar. Por eso, en el caso de Herman@s y Madres del Alma, todos los estudios genéticos que se hicieron para trazar sus perfiles genéticos, hasta ahora, fueron solventados por ellos mismos, con sus propios bolsillos.

“Es hora de que se atiendan todos los casos de sustracción de identidad sin excluir a nadie. No se debe especular con los derechos humanos ni ser tomados como un negocio. La Constitución Nacional es muy clara: todos los ciudadanos somos iguales y tenemos los mismos derechos” exigió Graciela Palma, fundadora de la ONG Quiénes Somos, ante el diario Infobae, para que se trate este año el proyecto de ley Derecho a la Identidad de Origen y Biológica. “Que todos nuestros representantes se sumen y traten este proyecto de ley, por el bien común. Ya existe un lugar del Estado a nivel nacional, la CoNaDi y existe un Banco Nacional de Datos Genéticos” argumentó.
ESPERANZAS. A pesar de que este año algunas madres ya se han comenzado a acercarse, hasta ahora Herman@s y Madres del Alma no han podido lograr que un hijo expropiado por Mafalda Journade se reencuentre con su madre biológica. La tarea no es sencilla y los tiempos apremian. Por simples cálculos, estas madres tienen una edad avanzada, entre 55 y 80 años, que muchas veces puede dificultar su interés de búsqueda, dado que no es una decisión fácil de tomar a esa edad, con buena parte de la vida hecha. Por otro lado, por testimonios recogidos, se sabe que muchas madres venían de otras provincias, con una situación económica vulnerable. De hecho, una de las maneras en que Mafalda Journade seducía a sus víctimas era por unos avisos que había en la vieja Terminal de Ómnibus de Córdoba, donde se pedía empleada doméstica exclusivamente embarazada.

“Nosotros lo primero que hacemos en estos casos es trabajar la culpa. Cuando vienen acá, lo primero que hacen es sentirse culpables de estar buscando su identidad y de averiguar quiénes son sus verdaderos padres. No se sienten víctimas. Mi tarea pasa por hacerles ver que tienen que buscar la verdad. Porque la verdad es sanadora” describe Iglesias de la CoNaDi.

Mafalda Journade Nuestra Aporpiadora (2 de 16)
“Es importantísimo de remarcar, que nadie en el grupo, busca judicializar nada. Que en nuestro corazón no hay rencor. A todo esto lo hacemos y nos hemos unidos con un propósito que es solamente de tratar de reconstruir nuestra historia de nuestra vida que no conocemos, nuestra identidad biológica” se preocupa por recalcar Fernanda Fluxha des. “Todavía ningún hijo encontró a sus padres. Nos hemos hecho algunos ADN pero ninguno dio por ahora positivo. Estamos esperando festejar un triunfo. Porque lo vamos a festejar mucho” añade, casi en lo que parece ser un grito de esperanza.

“Si no tuviera fe y esperanza no estaría acá. Más allá que pueda encontrar a mi madre, voy a tener la felicidad de que mis hermanos del alma como se llama el grupo, alguno pueda encontrarla. Con uno que la encuentre hemos logrado de la meta. De hecho hemos encontrado a madres biológicas pero no a sus hijos” asegura, por su parte, Sergio, prometiendo brindar con champán en el caso de que este hallazgo ocurra, para el cual prometió invitarnos.

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