Un informe del Observatorio de Trabajo, Economía y Sociedad (OTES) revela que el 35% de los hogares del Gran Córdoba no tiene obra social, PAMI, mutual, prepaga, ni algún servicio de emergencia. Gran parte se encuentra bajo la línea de pobreza, y el aumento salarial de la última década fue inferior a la inflación de medicamentos y prepaga. Expone además que la cantidad de personal en los hospitales públicos tuvo altibajos, y está prácticamente estancada desde hace una década, mientras en la salud privada tuvo un notable crecimiento. Siendo los hospitales y clínicas privadas los que cuentan con mejor equipamiento en el interior provincial, mientras no hay casi centros públicos para la atención de ancianos o cuidados paliativos.

La situación de la pandemia mundial del Covid-19 y las medidas de cuaretena a nivel nacional ha puesto en estado de discusión sobre la situación sanitaria de la provincia de Córdoba. Por ese motivo, el Observatorio de Trabajo, Economía y Sociedad (OTES), conformada por un grupo de jóvenes economistas de Córdoba, anunció que presentará una serie de informes, con análisis de datos, para ofrecer una radiografía sobre la situación institucional del territorio gobernado por Juan Schiaretti, a nivel sanitario.

En ese sentido, el observatorio acaba de publicar su primera entrega cuyo título completo es “Informe sectorial: Salud en Córdoba – Primera entrega: Accesibilidad y recursos”, que se enfoca no solo en el acceso a la salud y los recursos con los que disponen los habitantes cordobeses, sino también específicamente sobre la distribución de los recursos públicos y privados en la provincia, para garantizar el derecho a la salud.

Ver el informe completo de OTES “Informe sectorial: Salud en Córdoba – Primera entrega: Accesibilidad y recursos” aquí

Para realizar éste informe, el Observatorio recopiló información proveniente de la Encuesta Permanentes de Hogares del INDEC (EPH-INDEC), los presupuestos provinciales, el Índice de Precios el Consumidor (IPC) de la Dirección General de Estadística y Censos (DGEyC) de la Provincia de Córdoba, los datos publicados por la Municipalidad de Córdoba, y los indicadores laborales del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) del Ministerio de Trabajo de la Nación, así como otros informes complementarios.

Más de la tercera parte poblacional sin cobertura

Una de las conclusiones más relevantes del informe del OTES, es que en el año 2019, el 35% de los hogares del Gran Córdoba -ciudad de Córdoba y localidades de alrededores- no tiene cobertura de salud. Hablamos de aproximadamente 520 mil personas, que no cuentan con obra social, PAMI, mutual, prepaga, ni algún servicio de emergencia.

En 2011, 2016 y 2019 el nivel del total de la población sin cobertura siempre estuvo encima del 30%. A su vez, desde 2011 la proporción de personas que no tienen ningún tipo de cobertura aumentó en un 2,3%”, señala el informe.

Más pobres, menos salud

Una variable a tener presente es el poder adquisitivo de los habitantes a la hora de acceder a la salud. De hecho, OTES ya había presentado hace tres meses atrás un informe donde aseguraba que el 31% de los habitantes del Gran Córdoba padecen alguna carencia en el acceso a la vivienda digna, sea por falta de servicios públicos, problemas de infraestructura o hacinamiento. Una situación muy difícil a la hora de aplicar el “Quedate en casa”, para evitar el contagio del coronavirus.

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Con lo cual, no es raro que ese 31% sea una cifra que se aproxime al 35% que no tienen ninguna cobertura para su salud. “Si se tiene en cuenta el nivel de ingresos de los hogares, se observa que el 80% de los hogares del primer decil (constituido por el 10% de hogares con menores ingresos) no tiene cobertua de salud. Mientras que el 10% con mayores ingresos tan solo el 3% no tiene cobertura de salud. Del total de personas sin cobertura, el 40% (205 mil personas) pertenecen al primer decil”, señala el informe.

La inflación en remedios y prepagas le ganó a los salarios

Esto trae a colación la variación del poder adquisitivo en los salarios de los cordobeses, en comparación con los costos o precios de los remedios o medicamentos, como también el costo de los servicios de las prepagas.

Para OTES, desde el año “2014 la variación interanual del promedio de remuneraciones nunca fue superior al aumento anual del costo de las prepagas, y solo en 2014 (en 2016 prácticamente se igualan) superó el crecimiento de los precios de los medicamentos”.

Es decir, que los incrementos salariales en el trabajo privado, en promedio, han sido más bajos que la inflación de los precios de los elementos y servicios sanitarios a cubrir: “Las remuneraciones nominales crecen 455% en todo el período, mientras que el precio de los productos farmacéuticos aumenta 658% y el de los seguros relacionados a la salud 707%”.

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Se observa que a medida que disminuyen los ingresos percibidos por el hogar, es mayor la propensión a no disponer de cobertura de salud, por lo que los sectores con menores recursos dependen en mayor medida de la salud pública”, informa OTES, destacando la función primordial que tienen los establecimientos sanitarios que maneja el Estado. Sin embargo, como veremos más adelante, ni siquiera eso va a ocurrir.

Recesión económica, caída de la salud

El presupuesto total del Ministerio de Salud de la Provincia en Córdoba, descontando los efectos de la inflación, tuvo un crecimiento del 55% a lo largo de la década pasada. Sin embargo, según el informe en discusión, existen dos períodos bien marcados y diferenciados.

El primero corresponde al periodo 2010 a 2015. Allí, el crecimiento de los recursos presupuestados alcanzó el 88,2%. Pero en la segunda mitad del 2015-2020, tuvo una tremenda caída del 17,6% de crecimiento.

Para el actual año del 2020, se observa un aumento del 10,2% en comparación con el año anterior, algo inédito desde aquel 2015, fecha clave donde se empieza a agudizar la recesión económica nacional, tras el cambio de gobierno a partir de la asunción del presidente Mauricio Macri. Sin embargo, para OTES, ese aumento del 10,2% no logra recuperar todo lo perdido en ese segundo lustro.

Entre 2010 y 2015, el presupuesto del Ministerio de Salud representaba entre 10,5% y 11% del total. Mientras que a partir de 2016, comienza una caída en su participación alcanzando su mínimo de 8,8% en 2017. Los años siguientes se recupera levemente hasta llegar a 9,3% en 2020. En contraposición los ministerios y gastos que ganan participación son los de Obras Públicas y Servicios y los destinados a Gastos Generales de Administración”, apunta el informe.

Precisamente, el rubro de obra pública en Córdoba, se ha caracterizado por la concreción de faraónicos proyectos, para maravillar en impactar al electorado cordobés. Sobre todo a partir de 2017, tras el resultado electoral negativo del oficialismo provincial en las elecciones legislativas nacionales del 2017, donde el peronismo obtuvo poco más del 30 % de los votos contra casi el 50 % de Cambiemos.

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El ajuste afectó más a la salud pública que a la privada

Otro indicador importante es la cantidad de empleados en salud, disponibles para el resto de la población. Según el informe de OTES, para el Gran Córdoba del año 2010, hubo en total 30.039 puestos de trabajo en el rubro salud pública y privada. Cuyos registros no incluyen a los que ejercen cargos directivos, como sí lo hacen en el sector público, existiendo además la posibilidad que una misma persona puede tener más de un puesto de trabajo. Mientras que en el 2019, fue de 38.704. O sea, hubo un crecimiento del 30% en una década.

De ésta manera, en el universo particular de los empleados públicos de salud, se observa que han padecido lo ocurrido con la evolución del presupuesto para el Ministerio de Salud, que en el año 2015 marcó un punto nodal. Ya que en el 2010, hubo 10.045 personas que trabajaban en la salud pública y en el 2015 pasaron a ser 12.510. Pero a partir de esa fecha, el crecimiento del personal retrocedió, y en el 2019 se redujo a 11.506 personas. Alcanzando así en este año la misma cantidad que en 2011.

Una situación completamente distinta se observa respecto los empleados de la salud privada, que literalmente tuvieron un crecimiento lineal. Si en 2010 hubo 17.908 personas trabajando en la salud privada, en el 2019 alcanzaron las 24.461: Registrando un aumento del 36,5%, sin interrupción alguna, como se puede observar en el gráfico.

Evidentemente, la crisis económica, que derivó en una serie de ajustes en todo el territorio nacional, afectó más al sector público que al privado, a pesar que una tercera parte de la población cordobesa, subsumida en la pobreza, más lo necesitaba.

Hospitales y la paulatina privatización de la salud

En cuanto a la cantidad y distribución de hospitales y otros establecimientos sanitarios, el informe de OTES los diferencia en cuanto en a) jurisdicción municipal y provincial; b) ubicación en la ciudad-capital y en el interior; c) público y privado; d) nivel de atención de riesgo (baja, mediana y alta), que equivale al nivel de complejidad en equipamiento.

Computó un total de 300 instituciones municipales de salud en el territorio, conformada por dispensarios y centros de atención primaria, que casi en su totalidad son de atención de bajo riesgo.

Un cálculo sencillo, tomando cantidad de población por centros de salud municipales nos da un promedio de 12.800 personas por institución. Al aumentar la complejidad se observa que disminuye marcadamente el acceso a centros de salud municipales, con un promedio de 752.000 personas por centro. Solo existen 5 hospitales dependientes de municipios, de los cuales 3 se encuentran en la Ciudad de Córdoba y 2 en el interior (en Arroyito y Las Varillas)”, dice el informe.

En cuanto a los establecimientos públicos del orden provincial, computó que hay un total de 40 hospitales generales y de salud mental, 23 Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS) en la capital cordobesa, y 2 Institutos de salud provinciales. También se suman la Casa del Joven y el Centro de Rehabilitación Socio Laboral.

Acerca de esos 40 hospitales, OTES asegura que una tercera parte -33%- se encuentra en la ciudad capital, y que este porcentaje se eleva al 60% si tomamos sólo los hospitales de alto riesgo con terapia intensiva especializada, mientras que los de bajo y mediano riesgo, se distribuyen en un 80% en localidades del interior provincial.

Acerca de la cantidad de personal en los hospitales provinciales, el informe de OTES expone algunos datos curiosos. En el 2010, había 9.986 cargos en hospitales que aumentaron rápidamente hasta 2013. Desde esa fecha, tuvieron su decrecimiento hasta 2019. En el que vuelve a alcanzar el pico máximo de 11.505 cargos. Sin embargo, en 2020, vuelven a caer a 10.696 cargos. “Así, el cambio total en la serie fue de solamente un 7% cuando la población de la provincia creció un 11%”, según el informe.

Finalmente, sobre los establecimientos de salud privados, se calculan que hay alrededor de 750, que abarcan clínicas y sanatorios, hasta centros médicos y de rehabilitación de diversas enfermedades. Se estima que hay un promedio en toda la provincia de 5.800 personas por cada establecimiento privado. Sin embargo, ese número baja a 3.800 en el Gran Córdoba, frente a 8.500 del resto del territorio provincial.

Y lo más llamativo es que a diferencia de los hospitales públicos, donde atienden de alto riesgo principalmente en la capital, los hospitales privados de alta complejidad están más presentes en el interior provincial, donde un 64% de ellos cuentas con salas de terapia intensiva. Como si la salud privada reemplazara al Estado en el interior provincial.

Esto también ocurre en relación a los establecimientos públicos abocados a tareas de cuidado, como geriátricos y cuidados paliativos, donde tan solo el 12% pertenecen al Estado provincial. Siendo estos lugares donde sus pacientes están dentro del grupo de riesgo del Covid-19. “Esto determina que los hogares que no cuentan con la cobertura ni los recursos necesarios, deben hacerse cargo de estas tareas, trabajo que generalmente recae sobre las mujeres e identidades feminizadas”, señala OTES.

En resumen, respecto a los recursos, por un lado, vemos que el presupuesto provincial de salud para el año 2020 es menor que el de 2015. Esto es un primer indicador de la una reducción del sistema de salud pública. Por otro lado también se evidencia que los puestos de trabajo en el sector público entre 2010 y 2020 crecieron levemente por encima de la población, y por debajo del crecimiento la cantidad de personas empleadas en el ámbito privado. Por último, la cantidad de establecimientos de salud dan cuenta del mismo proceso: en 2019 los establecimientos privados de salud en la provincia más que duplicaban a los públicos”, sintetiza en un solo párrafo el Observatorio OTES, ésta alarmante radiografía de la salud de Córdoba.-

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