MEGA DNU: la subrepticia, tortuosa, y dolorosa dolarización que lleva adelante Milei que lo explica

El flamante presidente Javier Milei, secundado por los integrantes de la consultora ANKER, Luis "Toto" Caputo, Santiago Bausili, y otros, estan llevando adelante un subrepticia dolarización sin dólares. Mediante extinguir las Leliq y pases pasivos, con una emisión descomunal de bonos BOPREAL para presuntamente cancelar las deudas de los importadores, por 55 mil millones de dólares. Equivalente al prestamo del FMI y a todo el dinero físico y bancario existente en pesos. No obstante las escandalosas divergencias que existe entre
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El flamante gobierno está llevando adelante una tortuosa, subrepticia, y dolorosa dolarización, implementada por las autoridades económicas y del Banco Central, con el expreso consentimiento del flamante presidente Javier Milei, y en contra según las encuestas de la mayoría de los argentinos. Lo cual aporta una explicación al simultáneo dictado del inaudito mega DNU 70/2023, con su apertura irrestricta al capital extranjero y local. Y también a la inusitada actitud de la ministra de Seguridad Bullrich, pretendiendo domesticar manu militari la protesta social, para crear una atmosfera acogedora a la venida y/o aparición de dichos capitales.

Ver Ex montonera y piquetera Bullrich: “ahora el que la hace la pagará aunque sea inconstitucional

Con la finalidad oculta de llevar adelante una dolarización sin dólares por parte del gobierno, como único plan antiinflacionario. No obstante atarnos así definitivamente al carro de EEUU, en circunstancias mundiales donde se expande la multipolaridad, además de haber sido nuestro encubierto agresor tanto en 1832 como en 1982.

Ver MALVINAS 1: la guerra de 1832 planificada por el Reino Unido y ejecutada por EEUU 
Ver MALVINAS 2: el ataque de la USS Lexington de EEUU que  abrió paso a la ocupación británica
Ver MALVINAS 1982: la guerra planificada por EEUU y la OTAN y ejecutada por el Reino Unido

El principal eslabón de esa dolarización encubierta en curso, es la supuesta deuda con los importadores, con cuyo pago se pretende secar la plaza de pesos, para forzar la aparición de los cuantiosos dólares domésticos y su ingreso desde el exterior. No obstante las enormes anomalías que existen en torno de esa presunta deuda, como se expone seguidamente. Configurando una nueva y descomunal estatización de la deuda externa privada, como la de 1980-1982, pero mucho más oscura y gravosa.

Para entender esta dolarización subrepticia en curso, es necesario remontarse al informe de mayo pasado, de la consultora ANKER Latinoamérica, titulado Informe especial ¿Es viable una dolarización?. Ella estaba integrada por Luis “Toto” Caputo, actual ministro de Economía; Santiago Bausili, actual presidente del Banco Central; Federico Furiase, Jefe de Gabinete de asesores de Caputo; Martín Vauthier, integrante de ese gabinete; y Felipe Berón, agraciado con algún otro puesto en el actual gobierno.

La cual, acorde con esos nombramientos públicos, recientemente anunció que dejaba de existir, con motivo de esas designaciones. Habiendo pasado a ser en una especie de Force de frappe o Fuerza de choque secreta, en el operativo de dolarización subrepticia que están llevando adelante, que seguidamente se describe.

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Dicho informe, cuyo extracto se glosa al final de esta nota para información del lector, en su encabezado afirmaba, creemos que la dolarización es una alternativa de difícil implementación, que requiere una arquitectura legal y financiera compleja, pero no imposible de llevar adelante como suelen simplificar algunos medios o colegas”. Y en su contenido sintéticamente decía lo siguiente:

  • Que el déficit fiscal debía ser la columna vertebral del próximo programa económico. Pero que la Leliq y pases pasivos del Banco Central son “una amenaza para la estabilidad económica”.
  • Que el dilema es una hiperinflación, o seguir con un altísimo costo cuasi fiscal. Por ende “el equilibrio fiscal resulta insuficiente para evitar una crisis que sumerja más al país en la pobreza e indigencia”.
  • Que de ello se puede salir por las malas, con Plan Bonex y licuación. O por las buenas, con un aumento de la demanda de pesos. (Eufemismo para disfrazar la enfermedad de los argentinos por el dólar).
  • Pero “basar el éxito de un futuro programa económico” en esta última hipótesis “puede resultar riesgoso… Es una alternativa sumamente riesgosa a la que NO suscribimos. No estamos diciendo que no pueda funcionar, sino que puede NO funcionar”. Poniendo como ejemplo el fracaso del gobierno de Macri con el Plan del FMI al respecto.
  • En consecuencia, afirma que poner al dólar como reserva de valor y unidad de cuenta, como la dolarización o convertibilidad, “tienen la ventaja de bajar la inflación en forma más rápida”.
  • Pero advierten que la dolarización “no es una solución mágica a los problemas del país”. Tiene inconvenientes, pero resignar tener moneda propia sería una especie de castigo por, “haber perdido toda credibilidad para cumplir con programas económicos serios”.
  • Afirma que para dolarizar se requiere transformar todos los pasivos en pesos del Banco Central “(la Base Monetaria compuesta por el circulante y los encajes no remunerados, las Leliqs y los Pases Pasivos) a dólares, a un tipo de cambio similar al tipo de cambio libre”.
  • Calculan por ello, que para una dolarización con un cambio a $ 490 se necesitarían USD 40.800 millones. Pero que la dolarización no es inmediata, y la necesidad de esos dólares tampoco.
  • Sin embargo, desestiman la propuesta de Emilio Ocampo al respecto, consistente en hacer un fideicomiso con los activos del Banco Central y ANSES, porque estiman que solo se obtendrían USD 12.000 millones.
  • Por contrario, afirman que se pueden obtener “entre USD 10.000 y USD 15.000 millones” del FMI, y USD 4.000 millones de las acciones de la ANSES. Que sumados a USD 12.000 millones del mercado, darían un “total de aproximadamente USD 31.000 millones. El saldo remanente de USD10.000 millones podría provenir de la incorporación de otros activos financieros o no financieros”.
  • Finalmente afirman que hay que obtener un superávit financiero del 2,5 % del PIB (para que los acreedores vean que se puede atender los servicios de la deuda) “lo que implicaría un ajuste fiscal en torno al 7% del PIB.” Poniendo como ejemplo para lograr esto a Ecuador, que concretó un ajuste del 7,3 %; Grecia, del 11,4 %: Portugal, 5,2 %; Lituania, 8,2 %, e Irlanda, 11 %.
La coyunda Milei ANKER y la dolarización

Ese informe evidentemente propulsó una coyunda entre los integrantes de ANKER y el entonces candidato Milei, propulsor de la dolarización y el cierre del Banco Central. Que el flamante presidente del Banco Central Bausili ha relativizado, diciendo que se trata de un cierre simbólico, porque dicho banco va a dejar de emitir pesos.

Esa coyunda fue evidentemente viabilizada por Santiago Caputo, sobrino de “Toto”, a quien Milei en su discurso tras el triunfo del balotaje, le atribuyó calurosamente casi todo el mérito de la victoria. La cual no obstante se mantuvo en las sombras, probablemente para no espantar al electorado mileista con la reaparición de “Toto”, ministro de Finanzas y presidente del Banco Central durante el fracasado gobierno de Mauricio Macri.

Recién la Force de frappe de ANKER apareció en el escenario tras el triunfo de Milei en el balotaje, al comenzar a mencionarse a “Toto” Caputo como ministro de Economía. Y así este, junto con el candidato a Jefe de Gabinete Nicolás Posse, acompañaron al presidente electo en su viaje a Nueva York y Washington, para entrevistarse con las autoridades del Tesoro y el FMI. Que fue organizado y costeado por el futuro embajador argentino allí, Gerardo Whertein.

Ver Embajador Werthein: el multibillonario olímpico de la casta y sus offshores con los ex K

De allí Toto, en vez de los 10 a 15 mil millones de dólares que pretendía obtener del FMI para iniciar la dolarización, vino con la promesa de solo mil millones, para combatir el cambio climático. Pero se ve que eso en manera alguna desalentó el curso de dolarización propuesto por ANKER en su informe de mayo, para asegurar supuestamente el éxito de cualquier programa económico.

Un indicio al respecto lo aportaron Milei y el mismo Toto, quienes afirmaron que la propuesta de dolarización no había sido abandonada. Lo que se interpretó que había sido diferida, y como se verá, no es así. Por su parte Milei afirmó en el discurso con el que presentó el mega DNU 70, que además  del brutal ajuste fiscal y devaluación, está en curso una política monetaria que incluye el saneamiento del Banco Central”.

No obstante no haber nada en la superficie al respecto, y por contrario sospechosamente se han eliminado las Leliq a 28 días, que no se licitarán más. Y así casi integralmente se han transformado en pases pasivos a un día de plazo, garantizados con Leliq. Asumiendo así diariamente una bola de vencimientos que está muy lejos de ser una conducta prudencial por parte de un banquero, salvo que haya otras intenciones de por medio. Cuya tasa de interés se redujo al 100% anual, menor a la que los bancos pagan a los ahorristas, desalentando a estos a seguir con los pases, y obligándolos a  buscar otras inversiones, como pueden ser los BOPREAL que seguidamente se mencionan.

A la par, en lugar de seguir los dictados del FMI, de que las tasas de interés deben ser “positivas” superando la inflación, el Banco Central las redujo, no obstante el enorme incremento de esta por efecto de la macro devaluación. De esta manera se procura evidentemente licuar las tenencias en pesos, lo que facilitaría la dolarización.

Y simultáneamente, al prometer una devaluación futura del 2 % mensual, muy por debajo de la tasa en pesos del 9,2 % fijada mensualmente, se está estimulando nuevamente el denominado “carry trade”. Consistente en el ingreso de dólares calientes (hot money) para hacer una diferencia mensual en dólares de más del 7 %, que ayudaría a dar un primer paso hacia la dolarización.

Otros indicios los aportó la flamante canciller Dina Mondino, que suele ser suelta de lengua. Ante la pregunta por parte de periodistas de LN+, donde suele ser invitada asidua, de cómo se podría llevar adelante una dolarización, respondió que los argentinos cuentan con 200 mil millones de ahorros privados para ello. Y también dijo que el precio de la carne y otros, solo puede subir hasta que el bolsillo aguante. Y acá en estos dos tópicos, está la clave del plan ANKER.

La falacia de la herencia recibida

El presidente Milei, para comunicarles a quienes lo votaron la “verdad incomoda” de que iban a estar mucho peor, apeló a numerosas “mentiras confortables” respecto la real problemática que enfrenta Argentina. Hizo así una curiosa síntesis de su afirmación, de que prefería decir “verdades incomodas a mentiras confortables”.

La más notables de estas “mentiras confortables”, para llevar adelante la dolarización encubierta que está efectuando, y justificar el DNU que dictó, es la tremebunda afirmación que hizo en su discurso ante la plaza del Congreso, desarrollando una abstrusa argumentación, y que repitió escuetamente al presentar el DNU: “esta es la herencia que nos dejan: una inflación plantada de 15.000% anual, la cual vamos a luchar contra uñas y dientes para terminarla”.

Hizo honor así a Carlos Pellegrini Bevans, el presidente conservador probritánico, quien afirmaba que la política “es el arte de engañar a ese gran niño que se llama pueblo”.  Con cuentos tan tremebundos como los de Caperucita Roja, que se les narraba antiguamente a las niñas para que evitaran el acoso de extraños.

La posibilidad de una hiperinflación está enteramente descartada, por la existencia del cepo cambiario. Ancla que los mismos integrantes de la Force de frappe ANKER señalan en su referido informe. Además, la inflación actual no es producto de la emisión monetaria, que corre por detrás, sino de las expectativas creadas en la mente dolarizada de los argentinos, por la cotización de los dólares paralelos. Liderados por el dólar CCL (Contado con Liquidación) que cotiza asimétricamente con una pata en dólares en Wall Street, y otra en pesos en Buenos.

Ver INFLACION: la provoca la dominancia del dólar CCL sobre el Blue manipulado desde Nueva York

Esto fue el principal propulsor de la inflación desde principios del 2020, a partir de la renegociación de la deuda privada con los lobos de Wall Street. Quienes para imponer su postura, desestabilizaron al anterior gobierno con una corrida de los dólares paralelos. La que luego continuó agudamente, a medida que se acercaban las elecciones de este año. Pero lamentablemente los ministros Martín Guzmán y el candidato Sergio Massa, con sus elencos excesivamente “market friendly”, estuvieron lejos de estar a la altura de esos desafíos, y así les fue.

Ver DOLAR: la crisis la generó la pésima negociación de la deuda del ministro Guzmán
Ver El dañino dólar Clarín, otro contribuyente a la campaña electoral sucia que lanzó este medio

Por contrario, ahora un gobierno alucinadamente “market friendly”, con estrechos lazos con Wall Street, goza de un dólar CCL y MEP planchados alrededor de los mil pesos, en los que curiosamente ni siquiera se registran operaciones en dólares. Como se puede observar si se consultan las últimas cotizaciones del bono preferido para ello, GD30.  Que registra insignificantes operaciones con dólar cuenta (GD30D MEP) desde octubre pasado, y con dólar cable (GD30 CCL) desde mayo pasado.

Mega DNU, presidente Milei, Caputo, Bausili, dolarización encubierta sin dólares, Banco CentralLas diferencias con las hiper de 1989/90

La situación actual no tiene nada que ver con la de 1989/90. Por ello una hiperinflación solo sería posible por una mala praxis del actual gobierno. Por un lado, como se dijo, por la existencia del cepo cambiario. Mientras que en 1989 a pedido del candidato a presidente radical César Angeloz, el gobierno de Alfonsín liberó el dólar. Y su resultado se refleja en la famosa frase del ministro de Economía de entonces, Juan Carlos Pugliese: “les hablé con el corazón y me respondieron con el bolsillo”.

Por otro lado la situación monetaria es enteramente distinta, al tener la Argentina según el Banco Mundial, la menor masa monetaria entre los países de la región. Tal como se puede ver en el siguiente gráfico. Representando un 31 % del PIB, contra un 106,5 % de Brasil, entre otros. Y esta ausencia de moneda en una economía monetaria, explica la existencia de una pobreza e indigencia extendida.

Ver Massa ignora que la masa monetaria en pesos es tan baja como la de los países africanos pobres

Otro indicador notable, son los préstamos al sector privado en términos del PIB. En 1989 representaban el 40 % del PIB, y actualmente solo son el 16 % del PIB. Por el estrangulamiento del crédito que representan las Lebac Leliq, con sus altas de intereses, para que esa masa de pesos no vaya a los dólares paralelos, y aumenten la brecha con el dólar oficial, realimentando la inflación.

El eje del plan dolarizador

Acorde el informe de ANKER, en su discurso de espaldas al Congreso, el presidente Milei, tras equiparar su triunfo en las elecciones con la caída del Muro de Berlín, sellando “el punto de quiebre de nuestra historia”, afirmó: “ningún gobierno ha recibido una herencia peor que la que estamos recibiendo nosotros… Por lo que la solución implica, por un lado, un ajuste fiscal en el sector público nacional de 5 puntos del PBI, qué a diferencia del pasado, caerá casi totalmente sobre el Estado y no sobre el sector privado. Por el otro, es necesario limpiar los pasivos remunerados del Banco Central, los cuales son responsables de los 10 puntos de déficit del mismo.”

Dos días después, con una notable improvisación, el flamante ministro de Economía, “Toto” Caputo, el mismo que llevó adelante un endeudamiento externo irresponsable de cortísimo plazo durante el gobierno de Macri, que desembocó que volviéramos al FMI, anunció las 10 primeras medidas económicas de su plan de gobierno.

Ver La costosa deuda pública clandestina por u$s 8.000 millones del ministro “Toto” Caputo es una bola de nieve

Lo hizo con un video varias veces enmendado, sin una conferencia de prensa posterior, salvo un meloso reportaje acordado con el programa A dos voces del grupo Clarín. Como nunca se había visto antes, obstaculizó la posibilidad de interactuar directamente con periodistas de distintos medios, responsables de informar a sus audiencias. Propio de quien se está comportando insinceramente, en relación con el verdadero cometido de lo que está haciendo.

Los cinco puntos del Tesoro y FMIlei

Con respecto el déficit de 5 puntos del Tesoro Nacional enunciado por Milei, poco después Toto publicó un twitter en la cuenta del ministerio, que evidencia ser un punteo entre los muchachos del ministerio y los del FMI. Por la dura impronta ortodoxa de ese punteo, reproducido a continuación, donde el ajuste cae sobre la gente y no sobre el Estado, como es típico por parte del FMI, cuyas recetas siempre han fracasado en Argentina, se podría decir que este gobierno es el de FMIlei.

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¿Qué expresa concretamente ese punteo FMIleista? Que los 5 puntos del PIB de recorte del déficit, en lugar del 7 pretendido por ANKER, se van a enjugar con un aumento de impuestos de 2,2 puntos, por parte del candidato que decía que antes de aumentar los tributos se cortaba el brazo con su motosierra. Con aumentos del Impuesto País a la compra de dólares; retenciones a las exportaciones a trochi y mochi, que luego pese a la promesa de no retroceder, se revirtieron a favor de las economías regionales agropecuarias; reversión del impuesto a las ganancias, cuya reducción el flamante presidente había apoyado estentóreamente; y un nuevo blanqueo y moratoria, como la de Macri en 2016.

Ver El engaño a los jubilados (III) que esconde una amnistía ultra secreta para los súper ricos

Acompañado con una reducción de gastos de 2,9 puntos del PIB. Correspondiendo 0,4 puntos a los jubilados, que desde la reaparición del FMI en Argentina han sufrido un recorte de un 40 % en sus haberes; quita de transferencias a provincias; recortes de subsidios al transporte y energía, que pasara a ser costeado por la población con las tarifas; eliminación de obras públicas; recortes programas sociales; y gastos de funcionamiento y otros.

Ver Cordobesista Giordano a ANSES misión motosierra: hundir a los jubilados como lo hizo en Cba

O sea que la casta burocrática solo aporta directamente un 10 % de los 5 puntos para enjugar el déficit. Y directamente la sufrida población, aportará 3,2 puntos, o sea el 64 %. Porcentaje que será aún mayor, con la parte del desempleo que corresponde a los 0,7 puntos de la obra pública, y lo que le recaiga del 0,5, que se recorta a las transferencias a las provincias.

Pero que esto lleve al déficit cero, evidencia ser una ilusión. Dado que al mismo tiempo se estima que el producto bruto, y en consecuencia la recaudación, caería un 4,5 %. Y este el drama o mejor dicho la tragedia. Ya que el plan no es en realidad una tan entada estanflación, sino una receinflación. O sea, una recesión deliberadamente inducida, para forzar un acomodamiento inflacionario de los precios relativos, sin que esta se desboque. Y para que se registren menores importaciones, mejorando así el saldo comercial y la disponibilidad de divisas.

Y sí bien las sociedades se disgustan enormemente por la inflación, las recesiones les resultan insoportables. Porque es un continuo ajuste a la baja, como un espiral perverso que nunca termina, haciendo que el sufrimiento humano se prolongue y torne insoportable, por la continua caída del empleo y del poder adquisitivo. Tal como sucedió en la crisis del ’30, que por ello deparó gobiernos keynesianos como los de Rosselvet y Hitler. Y como sucedió en Argentina con la recesión, que para tratar de salvar el plan de convertibilidad, comenzó en 1998 y terminó en la catástrofe del 2001.

En cuanto a la extrema importancia del déficit fiscal atribuido por FMIlei y los boys de ANKER, cabe apuntar qué según el FMI, sobre un total de 188 países, solo 34 de ellos tienen superávit fiscal. 22 con hasta un 3 %, y 12 con más de un 3 %. De los restantes 154 países que tienen déficit fiscal, hay 46 con hasta un – 3 %; 53 hasta un – 6 %, entre los que está Argentina con – 4,3 %; 39 con hasta – 9 %. Y 16 con déficit mayores al 9 %.

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Al respecto el mapamundi previo se ve coloreado de rojo, por el déficit fiscal de esos 154 países, entre los que descuella EEUU con un 11,6 %. Las áreas grises son los países con déficit alrededor de cero. Y las verdes sumamente minoritarias, son de los países con superávit fiscal. Esto indica que el problema no es el déficit, cuya ausencia tiene por único objeto que Argentina pueda volver a concurrir al mercado de la deuda, con una mínima muestra de solvencia. Sino la deuda externa en sí, que apareció súbitamente en Argentina en forma previa a la Guerra de Malvinas.

Ver La deuda externa sucia que apareció entre el conato de guerra con Chile y la guerra de Malvinas

Los 10 puntos del denostado Banco Central

Respecto los 10 puntos de déficit cuasi fiscal del Banco Central, el mismo no se refleja de manera alguna en sus balances. El que por contrario año tras año declara ganancias que transfiere al Tesoro Nacional. El mismo lo habría estimado FMIlei, en base a los descomunales intereses que se pagan por las Leliq, de más del 100 % anual, que hace que estas con un monto 25 billones de pesos más que se dupliquen en un año, respecto un producto bruto corriente del orden de los 260 billones de pesos.

Pero esto montos extraordinarios, se compensan con las ganancias que reportan por las devaluaciones, los 25 millones de pesos en Letras Intransferibles del Tesoro nominadas en dólares, con que cuenta el Banco Central. Como producto de haber pagado desde el 2005 la deuda externa con sus reservas, cosa de la que ningún banquero o economista ortodoxo de la City se quejaba, tratándose del hecho de cumplir rigurosamente con el pago de ella de cualquier manera.

A esos efectos, el Banco Central emitía pesos para comprar dólares, que iban al pago de la sacrosanta deuda, y esterilizaba esos pesos con las Lebac – Leliq. Originándose así la bola de Leliq actual, a las que el flamante presidente le atribuye 10 puntos de déficit. Ignorando o ocultando que su origen, está en la sacrosanta deuda que el actual gobierno promete respetar escrupulosamente.

La jugada para eliminar las Leliq

Poco antes de que asumiera, trascendió la intención del flamante equipo económico ANKER, de hacer un birlibirloque de títulos para solucionar el asunto de las Leliq. Consistente en que el Tesoro Nacional cambiara los 25 billones de Letras Intransferibles del Tesoro en dólares, por bonos en dólares, y con estos el Banco Central pagara las Leliq en pesos.

Haciendo así una heterodoxa confusión entre el respaldo de los depósitos en pesos por parte del Banco Central, con títulos del Tesoro nacional en dólares, quien pasaba a ser así el gran deudor de los ahorristas argentinos en pesos. Herejía que presuntamente llevó al economista Demian Reidel, a no aceptar el cargo de presidente del Banco Central que el presidente FMIlei le ofreció. Al quedar sin respaldo en pesos los 40 billones de depósitos en pesos existentes, correspondiendo 32 billones a depósitos privados, constituidos por efecto del multiplicador del dinero bancario. Así como una burla a la supuesta independencia del Banco Central, aterrizó en su lugar Bausili, el socio de Caputo en ANKER.

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BCRA Informe monetario diario 19/12/2023

Sin embargo, apenas asumió Bausili al Banco Central, a la par que FMIlei aseguraba que no había desistido de la dolarización, apareció una sorpresiva variante o vuelta de tuerca a esa propuesta. Basada en una sorpresiva deuda registrada con los importadores, que treparía nada menos que a la descomunal cifra de los 55 mil millones de dólares, según afirmo Caputo ante A dos voces.

Cifra equivalente al préstamo por 55 mil millones de dólares que el gobierno de Macri integrado por actual ministro Toto Caputo, pactó con el FMI. Mostrando así una notable afinidad con ese doble cinco seguido de nueve ceros, y en dólares. Por ello uno de los primeras disposiciones de las flamantes autoridades del Banco Central, al día siguiente de asumir, fue el anuncio de la creación del BOPREAL (Bono Para la Reconstrucción de una Argentina Libre).

Con ese nombre parecido al de un fármaco, se pretende emitir un bono nominado en dólares, a corto y mediano plazo, de seis meses a cuatro años, que los importadores con deudas con sus proveedores, los comprarían con pesos. De manera parecida a la que después de la derrota de Malvinas, entre 1982 y 1985, se estatizó la deuda externa privada, que paso a cargo del Estado argentino.

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Con el cambio oficial establecido por Caputo de $ 800 por dólar, esa operación representa un monto de 44 billones de pesos. E incluso si se tomara la cifra de 42 mil millones de dólares, que Toto también dijo ante A dos voces (30 mil millones de importación bienes y 12 mil servicios) esto representaría casi 34 billones de pesos. Y además, como si eso fuera poco, Toto afirmó que el Banco Central esterilizará todos los pesos que se rescaten con la emisión de los BOPREAL.

Se trata de cifras descomunales, que alcanzaría la primera, para una dolarización integral, mediante rescatar los 9 billones en la base monetaria, más los 31,5 billones en Lelik (los pases pasivos están respaldados con Leliq) existentes el 15 de diciembre pasado, totalizando 40,5 billones de pesos. Y casi alcanzaría a rescatar de un saque los 45 billones de pesos de todo el dinero M3, que el Banco Central da cuenta en el Informe monetario diario exhibido previamente.

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BCRA – Balancete al 15/12/2023

En el segundo caso, sobraría para el rescate integral de las tan mentadas Leliq, transformadas ahora casi íntegramente en pases pasivos. Quedando de por medio solo el circulante monetario y los depósitos en cuenta corriente de 9 billones de pesos. Poniendo así a tiro de lograr la dolarización, contando con una módica suma de poco más de USD 11 mil millones. La que podría provenir del FMI, según el informe de ANKER, o de un mix de los posibles prestamistas señalados en el mismo.

El interrogante de como el Banco Central podría adquirir dólares para hacer frente esa tremenda nueva deuda, si no puede emitir pesos, seguramente tiene como respuesta, o nueva vuelta de tuerca, que el Tesoro nacional se haga cargo de ella. A cambio de los 54 billones de pesos en Letras Intransferibles del Tesoro y Otras, equivalentes a USD 67.500 millones a un dólar a $ 800, que el Banco Central tiene en su poder. Fruto de haber destinado desde el 2005 sus reservas al pago de la deuda externa, con la total complacencia de banqueros y acreedores. Operación para la cual FMIlei ni siquiera necesita la autorización del Congreso, al no representar un aumento del endeudamiento.

Las escandalosas diferencias entre el Banco Central e INDEC

Esa enorme deuda por presuntas importaciones, fue explicada por el flamante gobierno y los grandes medios, como producto de las SIRA (Sistema Importaciones República Argentina) del ministro Massa, y la sequía del año 2022. Pero esta solo redujo el ingreso de dólares en 21 mil millones de dólares, por lo que la cifra de 55 mil o 42 mil millones de la misma moneda, resultan altamente sospechosas.

Un cruce entre las cifras de importaciones físicas brindadas por el INDEC, y los pagos por importaciones brindados por el Banco Central, desde el 2005 hasta ahora, arroja como resultado la canción de Pedro Navajas: “la vida te da sorpresas, sorpresas de da la vida”. Al verificarse una escandalosa divergencia e inconsistencia entre ambas fuentes, expuestas en el siguiente gráfico. Que daría lugar a una minuciosa auditoría antes de emitir el Banco Central un solo BOPREAL, caso contrario nos remontaría a los oscuros tiempos de la estatización de la deuda externa privada entre 1982 y 1985.

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La gran contradicción en el gráfico, consiste en que el Banco Central dice que existe una deuda diferida por las importaciones impagas que trepó a USD 55 mil millones en el 2022, y que actualmente a octubre 2023 es de USD 41 mil millones. Pero por su parte en base a los datos del INDEC, ella treparía nada menos que a USD 129 mil millones en 2022, y a 127 mil millones en 2023.

Pero esta no es la única contradicción, ya que el Banco Central afirma que las deudas por importaciones pasaron de USD 25 mil millones en 2019, a 55 mil millones en 2023, aumentando durante el gobierno de Fernández, 30 mil millones. Mientras que según los datos del INDEC, esta habría aumentado solo 15 mil millones, de USD 114 mil millones a USD 129 mil millones.

Y hay más contradicciones. Los trazos de las deudas por importaciones coinciden más o menos hasta el 2013. Según Banco Central, USD 55 mil millones igual a la del 2023, y según INDEC, USD 47 mil millones. Pero a partir de allí divergen enteramente. La del Banco Central comienza a disminuir aceleradamente, y llega a un mínimo de USD 25 mil millones en 2019, no obstante haberse registrado entre los años 2016 y 2019 los mayores montos impagos de las importaciones, por un monto de USD 55 mil millones.

Por su parte a la inversa, según los datos del INDEC, a partir del 2013 la deuda comenzó a crecer sustancialmente. Y así se observa que durante el gobierno de Macri un aumento de USD 55 mil millones, coincidente con la cifra anterior. Al pasar de USD 59 mil millones a USD 114 mil millones. Este desquicio en las cuentas de importaciones, según la fuente, exige como se dijo un profundo análisis y aclaración, antes de emitir un solo BOPREAL.

El Banco Central apretó el acelerador

No obstante esas escandalosas incongruencias, el Banco Central avanzó raudamente, evidenciando que se trata de una cuestión sustancial. Dejando de lado enteramente la compulsa previa que supuestamente iba a efectuar la secretaría Comercio, dicho banco de bancos emitió en vísperas de Navidad dos comunicados. En uno (“A” 7925) establece que la operación de compra de esos títulos se puede hacer a través de un banco, con una simple declaración jurada de que la deuda se encuentra pendiente de pago, tanto para importaciones de bienes como de servicios.

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Y en la otra (“B” 12695) anunció qué a partir del 26 próximo, se comenzará la licitación de esos títulos, insistiendo que será a simple declaración jurada, que se emitirán en tres series distintas.  Una (BPO27) con vencimiento el 30 de abril de 2027, y 31 de octubre de 2027, y pago de intereses semestrales del 5 % anual a partir del 31 de octubre de 2024. Otra (BPJ25) con vencimientos mensuales a partir del 31 de julio 2024. Y la tercera (BPY26) con vencimiento en tres cuotas trimestrales a partir del 30 de noviembre de 2025, y pago trimestral de intereses del 3 % anual a partir del 21 de agosto 2024.

Tal como está planteada, la operatoria con los BOPREAL es sencilla y repercute directamente en el stock de las Leliq y/o pases pasivos, y en la esterilización de los pesos. El presunto importador, o desarma sus inversiones en pesos, o el banco le presta su importe, incluso contra garantía de los BOPREAL. Y con ello compra estos bonos con nombre de fármaco, entregando pesos que el Banco Central esterilizará, reflejándose esto directamente en el stock de Leliq y/o pases pasivos.

El Banco Central convertirá así, con una enorme irresponsabilidad, una deuda en pesos que puede afrontar emitiendo pesos, en una deuda en dólares a corto y mediano plazo, que no se sabe en manera alguna como la solventará. Ya sea porque concrete la dolarización y no podrá emitir pesos para comprar dólares. O porque la compra de esos dólares, para solventar los enormes montos en juego, requerirá seguramente una emisión de pesos, qué según la evolución del tipo de cambio, superará largamente la que se pretende esterilizar.

Ante lo cual, la salida será seguramente que la deuda se la ponga al hombro el Estado nacional, como ya se dijo, mediante tomar más deuda en el mercado de la deuda, si este llega a reabrirse. Transformando de esa manera deuda intra estado en deuda privada, a lo cual supuestamente se oponían terminantemente los muchachos de ANKER en su informe de mayo. Y si no será un nuevo y tumultuoso default, provocado por este alocado plan de dolarización encubierta sin dólares, propio del genial Dr. Neurus.

Y el Tesoro también

A la par, el flamante gabinete de economía, ayudado por la baja de tasas concretada por el Banco Central, concretó su primera colocación de deuda interna, con la que obtuvo 2,9 billones de pesos. Y en consonancia con el plan de dolarización subrepticia sin dólares, el flamante secretario de Finanzas Pablo Quirno, ex JP Morgan y ex jefe de Gabinete de Toto durante el gobierno de Macri, salió a anunciar que “con los pesos resultantes de esta licitación se realizará una oferta de recompra de la deuda del Tesoro Nacional en cartera del BCRA”.

Propulsando así el rescate de pesos para concretar la dolarización sin dólares. Lo que había sido anticipado por el mismísimo presidente FMIlei, en un dialogo twitero con el bróker ultraliberal Iván Carriño. En donde este le recomendó esta medida, ante la cual FMIlei desde el sillón de Rivadavia respondió con un ¡COOOOOORRECTO!.

Mega DNU, presidente Milei, Caputo, Bausili, dolarización encubierta sin dólares, Banco Central

El complemento indispensable de esta osada aventura de dolarización sin dólares a la vista, además del bimonetarismo consagrado en el mega DNU 70, es el blanqueo de capitales que se anticipa que se enviará al Congreso para su sanción, que tendría un costo cero para depósitos en moneda extranjera de hasta 100 mil dólares. De esta manera, con el vaciamiento de circulante en pesos en la plaza, se pretende forzar que los ahorros informales de los argentinos en dólares, se formalicen. Para que se conviertan no solo en reserva de valor y unidad de cuenta, sino también en moneda transaccional.

La famosa ley del comerciante y financista inglés Thomas Gresham, enunciaba hace cinco siglos “la moneda mala circula y la buena se atesora”. Esto, informalmente, fue el fenómeno que sucedió con los argentinos, espantados con las hiperinflaciones, y la ruinosa quiebra de centenares de entidades financieras, supuestamente supervisadas por el Banco Central.

Ahora FMIlei y los muchachos de ANKER, con vistas a abatir definitivamente la inflación, han acometido audazmente una variante de esa ley, consistente en retirar del mercado la mala moneda, para forzar que aparezca la buena. Sin calibrar el enorme sufrimiento que ello puede provocar en el cuerpo social, y el enorme daño que en el porvenir ello puede deparar a la Argentina. Al atarla al carro de una superpotencia en apuros, que ve acechada su hegemonía desde Asia, y que en el pasado fue dos veces nuestra agresora.-

Extracto ANKER Informe especial: ¿Es viable una dolarización? 24-May-2023

El Informe advierte de entrada que no buscan tomar partido si la dolarización es el esquema monetario/cambiario óptimo para Argentina”. Y afirman, en consonancia con la predica de Milei, “la columna vertebral del próximo programa económico debe ser el equilibrio fiscal”. Aseverando ortodoxamente que “la inflación, el dólar o las crisis de deuda son las consecuencias de la forma en que se financia el déficit”. Soslayando enteramente la cuestión de la fuga de capitales y el atesoramiento estéril de los argentinos en dólares.

A continuación señalan que el abuso de la financiación del déficit vía emisión, “ha resultado en la acumulación de un stock de pasivos remunerados en el balance del Banco Central (Leliqs y Pases del BCRA) que representa una amenaza para la estabilidad económica”. Y apunta que el dilema es una hiperinflación si ese dinero se vuelca en el mercado. O un costo cuasi fiscal de “$ 1 billón por mes con el stock y las tasas actuales”.

En consecuencia plantea que el equilibrio fiscal “ya no es suficiente para evitar una crisis que sumerja al país aun mas en la pobreza e indigencia”. Concluyendo que “por lo tanto, un programa monetario que atienda las implicancias negativas de esta sobreabundancia de pesos se convierte en una pieza fundamental para determinar el éxito o fracaso de un futuro plan de estabilización”.

Seguidamente bajo el título Libre flotación versus Dolarización, afirma que la cuestión de las Lelik y pases puede reducirse “por las buenas” o “por las malas”. Por las malas, con una “licuación inflacionaria o la ruptura de contratos (ej., Plan Bonex). Por las buenas, “si la sociedad recuperara la confianza en un programa económico que se tradujera en un aumento significativo de la demanda de dinero capaz de convertir pasivos remunerados en base monetaria” 

 Y seguidamente disiente, diciendo que “basar el éxito de un futuro programa económico” en esa hipótesis “puede resultar riesgoso”. Afirmando: “la realidad muestra que la demanda de dinero en nuestro país es muy volátil, difícil de predecir y de controlar”. Y pone como ejemplo lo que sucedió en 2018-2019 con el plan del FMI, que a pesar de controlar el déficit fiscal y no haber emitido pesos, se soportó “los dos años de mayor inflación de la administración del presidente Macri, 48% y 54% respetivamente”.

En consecuencia concluye taxativamente: “creemos que un programa que apunte a equilibrio fiscal, libre flotación cambiaria con liberalización del cepo y metas de inflación es una alternativa sumamente riesgosa a la que NO suscribimos. No estamos diciendo que no pueda funcionar, sino que puede NO funcionar…”

Y plantean: “el desafío está en encontrar un esquema monetario que ayude a resolver el problema de la sobre-emisión de pesos y el stock resultante de pasivos remunerados”. Es aquí donde surge la dolarización, como un esquema monetario/cambiario alternativo”.

Bajo el interrogante ¿Cuál es el beneficio inmediato de la dolarización?, asegura que “en economías donde el dólar cumple la función de reserva de valor y unidad de cuenta, esquemas de shock como la dolarización o la Convertibilidad tienen la ventaja de bajar la inflación en forma más rápida que otras alternativas de política monetaria”.

Ponen como ejemplo de ello Ecuador y la Convertibilidad, no obstante su alta inflación inicial en dólares en ambos casos, y el hecho de quedar con un dólar atrasado que trajo graves consecuencias posteriores. Por eso advierten: la dolarización no es una solución mágica a los problemas del país… implementar hoy una dolarización eliminaría la posibilidad de utilizar el tipo de cambio nominal como amortiguador de shocks externos.”

E incluso van más allá, afirmando que casi se trata de un castigo: “Lejos de ser una solución mágica, resignar tener moneda propia es la consecuencia de haber perdido toda credibilidad para cumplir con programas económicos serios”. Atribuyendo esto “a la constante y degradante subordinación de nuestras políticas económicas a las prioridades políticas”, pero no a la fuga de capitales y el obsesivo atesoramiento estéril en dólares por parte de los argentinos.

Bajo el título ¿Cómo se implementaría la dolarización? afirma ortodoxamente que requiere que el Banco Central cuente con los dólares paratransformar todos sus pasivos en pesos (la Base Monetaria compuesta por el circulante y los encajes no remunerados, las Leliqs y los Pases Pasivos) a dólares, a un tipo de cambio similar al tipo de cambio libre”.

Y advierte que la dolarización “a cualquier precio” ó sea con el precio mas alto posible para hacerla mas fácil traería una mayor inflación posterior en dólares, “siendo esto contrario al objetivo buscado… el desafío está en encontrar la combinación de activos necesarios y la arquitectura legal y financiera adecuada”. Apuntando que para entonces el tipo de cambio debía ser “entre $400 y $500”.

Bajo el título ¿Cuántos dólares se necesitan para implementar una dolarización? prosigue diciendo que con los datos al 17 de mayo la base monetaria y pasivos remunerados eran de $ 20 billones, que a $ 490 por dólar requerían USD 40.800 millones. Señalando que la dolarización no es inmediata y por ende la necesidad de eso dólares tampoco.

A continuación, contando con las experiencias como brokers y ex ministro de Finanzas (Caputo, Bausili, también ex subsecretario de Financiamiento) en una larga parrafada afirman primero que liquidar los títulos del Banco Central y la ANSES, NO deben ni pueden venderse al mercado”.

Porque implicaría “transformar deuda intra sector público en deuda con el sector privado a tasas aberrantes (por encima del 20% en dólares)”, y “porque no habría demanda en el mercado para absorber esa cantidad de bonos”. En cuanto a su colaterización mediante un fideicomiso extranjero afirman que como máximo se podrían obtener USD 12.000 millones. Desechando así la viabilidad de la dolarización propuesta por Emilio Ocampo.

Seguidamente bajo el título ¿Qué otros activos financieros podrían respaldar la dolarización?, contabilizan USD 4.000 de acciones en poder del FGS del ANSES, y afirman: “basados en nuestra experiencia en el sector público, creemos que es posible, e incluso factible, en una nueva renegociación y acuerdo con el FMI, el aporte de fondos frescos por entre USD 10.000 y USD 15.000 millones”.

Y tras agregarle “USD 12.000 millones del mercado” sostienen que habría una disponibilidad de financiamiento por un total de aproximadamente USD 31.000 millones. El saldo remanente de USD10.000 millones podría provenir de la incorporación de otros activos financieros o no financieros”.

Finalmente consideran que “el superávit financiero consistente con este ejercicio debiera ser del orden de 2,5% del PIB, lo que implicaría un ajuste fiscal en torno al 7% del PIB.” Poniendo como ejemplo de la posibilidad de concretarlo a Ecuador, con un ajuste del 7,3 %; de Grecia, 11,4 %; de Portugal, 5,2 %; de Lituania, 8,2 %, e Irlanda, 11 %.

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