El objetivo final de EEUU en Ucrania no es Rusia sino China

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En el 2014, tras la “revolución de terciopelo” de la plaza de Euromaidan, que desplazó al gobierno pro ruso e instaló un gobierno abiertamente pro EEUU en Kiev, el conocido experto estadounidense en política internacional John Mearsheimer, profesor en la Universidad de Chicago, escribió un notable artículo en la respetada revista Foreing Affairs, advirtiendo que Rusia “arrasaría” a Ucrania, si EEUU y Europa insistían en el ingreso de ella a la OTAN.

http://www.foreignaffairs.com/articles/141769/john-j-mearsheimer/why-theukraine-crisis-is-the-wests-fault

No obstante esos planes se mantuvieron latentes, hasta el arribo de un nuevo gobierno demócrata en EEUU, encabezado por el presidente Joseph Biden. Quien como vicepresidente de Barack Obama había sido un protagonista esencial en dicha “revolución de terciopelo”, habiendo viajado trece veces bajo su mandato a Kiev.

Y además instaló a su hijo Hunter allí, como director de la petrolera Burisma. A quien desde Rusia señalan que era quien triangulaba los dineros para financiar la furibunda campaña filo occidental y anti rusa que se desplegó allí. Hasta el punto de provocar en el año 2018 un cisma en la Iglesia Ortodoxa, al separarse la iglesia ortodoxa de Kiev del patriarcado de Moscú.

Lo que se puso en marcha a partir de allí, y ahora está trágicamente a la vista de todos, mientras Rusia tal como había advertido Mearsheimer arrasa con Ucrania, se podría decir que lo anticipó el mismo Biden, con su rostro de ojos inescrutables cada vez más parecido al Tío Sam. Cuando a poco de asumir su mandato en marzo de 2021, rompiendo todas las reglas de la diplomacia, tildo públicamente al presidente de la Federación Rusa Vladimir Putin de “asesino”.

Y ahora acaba de tildarlo “criminal de guerra”, acusación que si uno examina los antecedentes de este trágico conflicto con detenimiento, le cabrían en primer lugar a él, al haber evidentemente buscado deliberadamente la trágica guerra que actualmente se está desarrollando en el corazón de Europa, tras la invasión de Rusia a Ucrania. El país de mayor superficie de ella, equivalente a dos veces la provincia de Buenos Aires.

Y esta perspectiva explicaría la precipitada e indecorosa retirada de Afganistan por parte de EEUU y la OTAN, que se produjo poco después del arribo de Biden a la presidencia. En la que este además, violando el derecho internacional, se incautó de las reservas de su Banco Central, dejando a ese país sumido  en la hambruna.  Para evitar evidentemente que se establezcan paralelismos entre una y otra invasión, con sus agentes simétricos. En este mundo con audiencias saturadas de información, que viven un eterno presente, sin pasado ni futuro.

La razón del porqué de esa continuidad de planes por parte de EEUU, con este final anunciado en Ucrania, se puede advertir con solo mirar el mapa de la ahora famosa “Ruta y Franja de la Seda” impulsada por la República Popular China, para consolidar en todo el orbe su expansión comercial, que amenaza duramente la hegemonía imperial de los EEUU. Pudiéndose observar que ella pasa por Minsk, el aliado de Moscú, y por Moscú, que es el hub o nudo ferroviario, que une Madrid con Shangai, lo largo de más de 13 mil kílometros. Cuyo tráfico se ha multiplicado por cien desde el año 2010.

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Al respecto cabe recordar que las Guerras Balcánicas que en 1912 y 1913 precedieron la 1ra Guerra Mundial, las atizaba secretamente Inglaterra, para impedir la construcción por parte de Alemania del ferrocarril Berlín – Bagdag. Con el que pretendía expandirse territorialmente ante la supremacía en el dominio de los mares por parte del Reino Unido, y abastecerse del petróleo del Medio Oriente.

No es casual entonces que Victoria Nuland, la artífice de la plaza Euromaidan, haya reaparecido con el presidente Biden como subsecretaria de Asuntos Políticos del Departamento de Estado. Nuland es hija de un inmigrante ucraniano judío, graduada en literatura rusa, ciencias políticas, e historia. Y previamente fue asesora de política exterior (2003 – 2005) de Dick Cheney, el  vicepresidente de George W. Bush, ejerciendo un papel influyente durante la guerra de Irak. Luego se desempeñó como embajadora de EEUU ante la OTAN (2003-2008), y fue artífice del involucramiento de esta alianza en la ocupación de Afganistán.

Posteriormente fue portavoz del Departamento de Estado (2011-2013) durante la presidencia de Barack Obama. Y desde septiembre de 2013 hasta el final del gobierno de Obama – Biden, se desempeñó como subsecretaria de Asuntos Europeos y Euroasiáticos, durante la revolución de terciopelo de Euromaidán y su saga.

En esa faena también tuvo una destacada actuación el embajador de EEUU en Ucrania Geoffrey Pyatt. Quien previamente hasta julio de 2013, se había desempeñado como subsecretario de Asuntos del Sur y Centro de Asia, que involucra a los países vecinos de Rusia y China, entre ellos Afganistan. Al respecto existe un audio de una conversación telefónica entre Nuland y Pyatt que muestra la escandalosa injerencia por parte de estos en el gobierno de Ucrania, y el desprecio que manifiestan respecto la Unión Europeo como si fuera su patio trasero.

https://www.bbc.com/news/world-europe-26079957

 

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Victoria Nuland y Geoffrey Pyatt recorrieron juntos el campo de la oposición en Kiev en diciembre 2013.

Luego en el 2016 Pyatt pasó a desempeñarse como embajador en Grecia, desde donde seguramente intervino para que el Patriarcado Ecuménico de la Iglesia Ortodoxa de Constantinopla creara el Patriarcado de la Iglesia Ortodoxa de Kiev, profundizando así la disputa entre rusos y ucranianos. Mostrando esto la panoplia de recursos usados por EEUU para el “Divide et Impera”, igual que en los inicios de la era moderna y sus guerras religiosas en Europa, que culminaron con la Paz de Westfalia.

El cerco a China

El marco se completa con la designación  como secretario del Departamento de Estado a Antony Blinken, y como consejero de Seguridad Nacional de Jacob Sullivan. Ambos se habían desempeñado como consejeros adjunto de Seguridad Nacional del vicepresidente Biden, y también intervinieron en las arduas negociaciones del Acuerdo Nuclear con Irán. Al que arribó el gobierno de Obama Biden en el 2015, con gran contrariedad por parte de Israel, país que luego se las ingenió con el presidente Donald Trump para anularlo.

Ver Una caricatura reveló quien guía al presidente Trump, y desató la ira y censura de Israel

Por su parte Blinken, cuyos abuelos eran judíos húngaros, también fue uno de los impulsores de la invasión a Irak, y durante el gobierno de Obama Biden se desempeñó como asesor del Consejo de Seguridad Nacional (2013-2015) mientras se precipitaba el golpe de estado anti ruso de Euromaindán. Y luego en el 2015 ascendió y pasó a desempeñarse como vicesecretario del Departamento de Estado, que estaba a cargo de John Kerry.

Si uno se fija en el mapa precedente, verá que la alternativa rusa a la Ruta territorial y Franja de la Seda de la República de China, pasa por Teherán, con el ferrocarril que está previsto construir entre la capital de Irán y Ankara, que pasando por Estambul, Belgrado, y Budapest arribaría a Europa. Y esto explica el interés puesto por Obama Biden en llegar a un acuerdo con Irán, no obstante la furiosa oposición que desplego el premier israelí  Benjamin Netanyahu, que tuvo su repercusión en Argentina con la muerte del fiscal Alberto Nisman. Que reapareció tras la llegada de Biden a la presidencia, con tratativas que se han intensificado a la par del avance ruso en Ucrania.

Ver Denuncia de Nisman: el verdadero motivo a favor de Israel y la vuelta de tuerca que le dio Stiuso

El cerco a la República Popular China por parte de Obama Biden, se trató de completar en el 2016 con la denominada “Alianza Transpacífico”, o “Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica”. Que estaba integrada además de EEUU, por Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, y Vietnam.

De ella el presidente Trump retiró a EEUU, y a la cual convertida en el “Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico” (CPTPP) pidió China su ingreso. Por eso poco después de asumir, en septiembre 2021, el presidente Biden lanzó la alianza supuestamente defensiva AUKUS, entre EEUU, el Reino Unido, y Australia. A los fines de dotar  agresivamente a este país del Pacifico cercano a China, de submarinos con capacidad nuclear. A la par de que Rusia y China ratificaban se «asociación estratégica integral», y Vladimir Putin y Xi Jinping la llevaban al nivel de una «amistad sin límites» durante los recientes Juegos de Invierno en Pekín, pocos días antes de que Rusia invadiera Ucrania.

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La provocación a Rusia

Paralelamente, con la excusa de haber sido impedidas por la pandemia  en el año previo, EEUU y la OTAN lanzaron a partir de mayo 2021 masivos ejercicios militares en las cercanías más íntimas si se puede decir de Rusia. Tales como DEFENDER-EUROPA 21, que contó con la participación de fuerzas multinacionales de 26 países, y operaciones en 30 áreas en distintas partes del mundo, incluido el Mar Negro y Georgias. STEADFAST DEFENDER 2021concretado en Rumania, país colindante con Ucrania y casi vecino de Rusia, que también se desarrolló en el Mar Negro.

RAPID TRIDENT 21, que con la participación de tropas de EEUU y la OTAN se desarrolló en la misma Ucrania. Y JOINT EFFORTS 2021, que con la participación de equipos de la OTAN y tropas de Ucrania, se desarrolló nada menos que en el Mar de Azov, al que Rusia considera un mar interior suyo. Donde está situada la hoy asediada ciudad de Mariúpol, y al que se accede por el estrecho de Kerch o Crimea, encontrándose en esta la estratégica base naval rusa de Sebastopol.

Ver RUSIA UCRANIA: Es indispensable trabajar seriamente por la PAZ

Esto fue algo así como si Rusia con fuerzas armadas de México, hiciera maniobras militares en el Golfo de México desembarcando en Matamoros,  la ciudad lindante con Texas. Al mismo tiempo en Bielorusia, el país más estrechamente aliado con Rusia, colindante con Ucrania, se intentó llevar adelante un golpe de estado o “revolución de terciopelo”, parecida a la de Euromaidan, en contra de su presidente Aleksandr Lukashenko, estrechamente vinculado con Putin. Y a principios de este año hubo un intento parecido en Kasajistan

Ver Kasajistan la otra pieza de EEUU y la OTAN en la escalada  contra Rusia

A ello se sumó la intención manifestada por Ucrania a principios del 2021, de desarrollar armamento nuclear, abandonando lo convenido en el Memorándum de Budapest de 1994. Para lo cual cuenta con notables capacidades, al tener instaladas en su territorio cuatro centrales con 15 reactores nucleares, entre ellas la tristemente célebre central de Chernóbil.

https://www.aa.com.tr/es/mundo/ucrania-est%C3%A1-considerando-equiparse-con-armas-nucleares-para-garantizar-su-defensa/2210560

Todo esto se produjo en el marco de la reforma de la Constitución de Ucrania que se puso en vigencia a principios del 2019, con la que abandonó su declaración de estado neutral,  y expresó su firme aspiración de integrarse a la Unión Europea y la OTAN. Y en el marco del desarrollo de los misiles supersónicos e hipersónicos, capaces de alcanzar hasta 20 mil kilómetros por hora. Cuyo desarrollo está dejando atrás la era de los misiles balísticos, y han puesto en jaque los indispensables tiempos de reacción ante un ataque nuclear, que permitan funcionar la disuasión nuclear del Loco o MAD (Destrucción Mutua Asegurada).

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La declaración de guerra de EEUU a Rusia y la traición a Ucrania

Y si faltaba algo para provocar la reacción rusa, el 10 de noviembre pasado EEUU y Ucrania, con la firma del secretario del Departamento de Estado de EEUU, Anthony Blinken, y el Ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, firmaron en Washington, la “Carta de Asociación Estratégica entre Estados Unidos y Ucrania”.

https://www.state.gov/u-s-ukraine-charter-on-strategic-partnership/

La cual a lo largo de un  Preámbulo, cuatro Secciones, y 35 puntos, contiene una implícita declaración de guerra de EEUU a Rusia. Tal como se puede apreciar en la traducción que Stripteasedelpoder.com adjunta al final de esta nota. Pudiéndose observar en ella, en los párrafos en color rojo, que nunca una potencia nuclear se refirió a otra potencia nuclear en forma tan categóricamente desafiante, insultante, e imprudente, con todos los riesgos enormes que ello implica.

Ante ello Rusia trato de forzar la diplomacia por distintos medios, llegando incluso a mostrar su músculo militar mediante masivos ejercicios militares, para tratar de hacer entrar en razones a EEUU de lo que implicaba ese provocativo desafió. Y lo única respuesta concreta que tuvo por parte del presidente Biden, su consejero de Seguridad Nacional Blinken, y el consejero de Seguridad Nacional Sullivan, fueron las sucesivas alertas por parte de estos dirigidas al mundo, de que Rusia estaba por invadir Ucrania.

Como si fuere este el objetivo buscado por parte de EEUU, usando como carne de cañón a los ucranianos. Lo cual no es ninguna novedad por parte de los anglo americanos, dado que ellos fueron los que ostensiblemente facilitaron y propulsaron el reame de la Alemania de Hitler, a los efectos que se lanzara contra la URSS. Y solucionar así el legado comunista que había dejado la 1ra Guerra Mundial. De la que se hizo responsable a Alemania por haber dejado pasar por su territorio el «tren sellado»  que llevó a Vladimir Lenin desde Zúrich a San Petersburgo para encabezar la revolución bolchevique.

Estrategia que se derrumbó, cuando el desarrollo científico técnico alemán les propinó una nueva “sorpresa estratégica”, como había sucedido en la 1ra Guerra Mundial con la obtención del aire del nitrógeno, que es  la base de la dinamita. Y pocos saben que la batalla naval decisiva en el curso de esa guerra, fue la Malvinas, ante el intento que hizo Alemania de cortarle la ruta del Nitro de Chile a Inglaterra.

Ver Malvinas y petróleo: el barco petrolero que halló el ARA San Juan sigue husmeando allí

En este caso la sorpresa estratégica fue el desarrollo nuclear alemán – el “arma maravillosa” de Hitler- aunado con el desarrollo de la balística y el avión a reacción, que otorgarían una superioridad estratégica insalvable a Alemania. Por eso no les quedó más remedio a los criminales de guerra Franklin Delano Roosevelt y Wiston Churchill, que aliarse con la URSS y exigir la rendición incondicional a Hitler. A quien hasta poco antes de la 2da Guerra Mundial Churchill ensalzaba -igual que ahora  sucede con Volodímir Zelenzky,-diciendo que era «un prodigio en la historia del mundo», admirando sus «hazañas entre las mas notables del mundo».

Ahora la prensa occidental, actuando con una degradación inusitada como “porristas de la guerra”, ensalza a los ucranianos como enormes héroes frente la malignidad rusa. Lo que trágicamente hacer recordar al refrán “llámalo guapo al tonto y lo verás correr”. O en este caso luchar, con el objetivo que el conflicto bélico en Ucrania en una guerra convencional, dure y se extienda lo más posible.

Lo cual a la luz de la carta firmada entre EEUU y Ucrania, donde se habla reiterada veces de una alianza estratégica entre ambos, referida entre otras áreas a la «seguridad» y la «defensa» como se puede ver en el anexo adjunto, constituye un acto de traición por parte de EEUU. Al haberle hecho creer al gobierno ucraniano, que contaba con un respaldo integral por parte de EEUU, que se limitó a decir «animémonos y vayan», y solo suministrar armamentos para que la agonía ucraniana sea lo mas larga posible.

Los objetivos de EEUU

Una visión amplia de los acontecimientos y los mapas, lleva al convencimiento que el objetivo de mínima de EEUU, es levantar una barrera, no de acero o de bambú, sino de odio contra Rusia y Bielorusia, para así cortar la Ruta terrestre y Franja de la Seda en Minsk o Moscú. Convirtiendo a Ucrania en algo así como el Tapón del Darien en América Central, con el que Colombia en combinación con EEUU, impide la comunicación de América del Norte con América del Sur.

Y esto explica la enorme usina de noticias sesgadas y de odio puesta en marcha en la información occidental, llegando incluso Facebook y Twitter a liberar sus censuras cibernéticas  al respecto, si está dirigida contra los rusos. Acompañados de trágicas imágenes de ataques a instalaciones civiles, desde hospitales hasta teatros, con la sensibilización de niños de por medio. Que poco difieren de las qué acostumbra a hacer periódicamente Israel en Gaza, pero están lejos de recibir el mismo tratamiento.

Las que son producidas y difundidas generosamente por parte de Ucrania, para tratar de involucrar por razones humanitarias a la OTAN en el conflicto, al menos para que cierre su espacio aéreo. Para lo que también hizo volar y caer viejos drones rusos que estaban en su poder, en el espacio aéreo de países vecinos integrantes de la OTAN

A los que Rusia replica con pruebas, que esos desmanes intencionales contra civiles son cometidos por las brigadas neonazis que Ucrania incorporó a sus fuerzas armadas,  como la Brigada de Azov que defiende Mariúpol. E incluso se trata de atentados concretados por las fuerzas armadas ucranianas contra civiles pro rusos en la región del Dombáss, donde desde ocho años atrás se desenvuelve una cruenta guerra civil en el centro mismo de Europa, que se mantenía informativamente encapsulada por los grandes medios. Siendo por otro lado evidente que el lento desplazamiento de las tropas rusas, prescindiendo enteramente de su fuerza aérea, tiene por objeto tratar de disminuir las pérdidas civiles a un mínimo.

La prolongación indefinida del conflicto, que EEUU y el Reino Unido tratan de sostener mediante el suministró de los modernos misiles antitanques que han relativizado la invulnerabilidad de estos, tiene como objetivo de máxima, lograr un cambio de régimen en Rusia. Que al menos asegure su neutralidad en su conflicto existencial contra China. Y en el mejor de los casos, que pase a ser aliada de la OTAN, para así cercar a China de Norte a Sur y de Oeste a Este, donde están Japón y Corea del Sur como aliados.

La perspectiva futura de mínima entonces, es la nueva división del orbe en dos hemisferios, con una alianza euro americana bajo la órbita del dólar americano, enfrentada con una alianza euroasiática bajo la órbita del yuang o renminbi chino. En la que China avanza firmemente, al haber conseguido que sus compras de petróleo a Arabia Saudí sea pagaderas con renminbi, y lo mismo está haciendo con los países integrantes del ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático).

La advertencia de la RAND

Y en cuanto a la perspectiva de máxima, está en veremos, pero seguramente no será nada bueno para la humanidad. Por parte de una potencia hegemónica, que en afán de no perder su hegemonía amenazada por la República Popular de China, parece dispuesta a correr cualquier riesgo.

Desarrollando sus estrategias al borde del abismo, como sucede actualmente, en donde el oso ruso ante el embate del águila imperial de rapiña americana, públicamente acercó su dedo al botón nuclear. Obligando a este a restablecer el “teléfono rojo” para que ese evento no suceda, mientras espera que se precipiten los resultados de su estratagema.

Al respecto en el 2019 la RAND Corporation, que opera como consultora de las fuerzas armadas y la diplomacia de EEUU, emitió un informe con título Extendiendo Rusia – Competir desde terreno ventajoso”, que lleva la firma de nueve de sus expertos. Donde en su introducción se afirma:

“El propósito del proyecto  era examinar una gama de posibles medios para extender Rusia. Esto para nosotros  significa medidas no violentas que podrían estresar el ejército o la economía de Rusia,  o la posición política del régimen en el país y en el extranjero. Los pasos  que postulamos no tendría ni la defensa ni la disuasión como su principal  propósito, aunque podrían contribuir a ambos. Más bien, estos pasos  se conciben como medidas que llevarían a Rusia a competir en  dominios o regiones donde Estados Unidos tiene una ventaja competitiva,  haciendo que Rusia se sobreextienda militar o económicamente o  haciendo que el régimen pierda prestigio nacional y/o internacional y  influencia.”

Como si se tratara de una prueba de cargo en contra del criminal de guerra, el presidente Joseph Biden, adicional al mentado artículo de John Mearsheimer, en él se analizan críticamente acciones que podría desplegar EEUU en contra de Rusia: En el capítulo 4 bajo el título “Medidas geopolíticas” enumera las siguientes: “proporcionar armas letales a Ucrania, reanudar el apoyo  a los rebeldes sirios, promover el cambio de régimen en Bielorrusia, explotar  tensiones armenias y azeríes, intensificando la atención en Asia Central,  y el aislamiento de Transnistria (enclave ruso en Moldavia).

Y en el capítulo 8 “Medidas en el terreno y multidominio enumera: “Incrementar las Fuerzas Terrestres de EEUU y la OTAN en Europa; incrementar los Ejercicios de la OTAN en Europa; Retirarse del Tratado INF (armas nucleares de rango intermedio); Invertir en nuevas capacidades para manipular el riesgo ruso”.

El retiro del tratado INF, se produjo a fines de 2019 por parte de EEUU; y también el fortalecimiento de los rebeldes sirios; en el 2020 reapareció el conflicto armado armenio azerí; y en el 2021 se produjo el intento de cambio de régimen en Bielorusia. Pero el informe advierte sobre los riesgos de suministrar armas letales a Ucrania, incrementar las fuerzas de EEUU en Europa, incrementar los ejercicios de la OTAN, e incluso incorporar a Ucrania a la OTAN, porque su difícil “calibración” podría suscitar acciones no queridas o previstas por parte de Rusia.

O evaluándolas a la inversa, ellas pasarían a ser una deliberada provocación o amenaza a la paz, o amenaza de uso de la fuerza, prohibidas en la Carta de la ONU. Que es lo que objetivamente ha hecho EEUU para precipitar deliberadamente el avance ruso sobre Ucrania, y el “arrasamiento” de esta.

Haz clic para acceder a RAND_RR3063.pdf

La visión de Lidell Hart

En su difundido libro “La estrategia de aproximación indirecta” su autor el estratega inglés Lidell Hart, resume en una frase cual es la idea del plan de EEUU, diciendo: “la defensiva es la más fuerte y la más económica forma de estrategia. Y esto es así porque una estrategia ofensiva orientada a colocarse en una posición «molesta» para el oponente, si bien superficialmente y en cuanto a la logística constituye un movimiento ofensivo, su motivación subyacente es llevar al oponente a un avance «desequilibrado». La aproximación indirecta más efectiva es aquella que atrae o incita al oponente a dar un paso en falso de  modo que, al igual que en el jiu-jitsu, su propio esfuerzo se convierte en la palanca de su derrota.”

La derrota en este caso, no sería la militar de Rusia, que en todo caso sería un objetivo de máxima, sino cortar no con una mano de seda, sino con un puño de hierro, la Ruta terrestre y Franja de la Seda de la República popular China, para que ella no vaya más allá de Moscú o Minks. Con el riesgo que recientemente señaló el ex secretario de la OTAN Javier Solanas, poniendo en evidencia la desesperación estratégica por parte de EEUU: “Un conflicto que puede ser nuclear es una falta de sentido común enorme”.

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El siguiente es el texto de la Carta de Asociación Estratégica entre Estados Unidos y Ucrania firmada por el Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony J. Blinken, y el Ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, en Washington, DC, el 10 de noviembre de 2021.

Preámbulo Estados Unidos y Ucrania:

  1. Reafirmar la importancia de nuestra relación como amigos y socios estratégicos, basada tanto en nuestros valores compartidos como en nuestros intereses comunes, incluido el compromiso con una Europa íntegra, libre, democrática y en paz. Reiterar que la asociación estratégica existente entre nuestras dos naciones es fundamental para la seguridad de Ucrania y Europa en su conjunto.
  2. Subrayar que nuestra asociación se basa en valores democráticos comunes, el respeto de los derechos humanos y el estado de derecho, y un compromiso con la implementación por parte de Ucrania de las reformas profundas e integrales necesarias para la plena integración en las instituciones europeas y euroatlánticas a fin de garantizar la prosperidad económica para su gente.
  3. Elogiar el progreso significativo de Ucrania hacia la mejora de su democracia, así como su compromiso de continuar con la reforma democrática, que son cruciales para el avance de la democracia en toda Europa del Este.
  4. Enfatizar el compromiso inquebrantable con la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas, incluida Crimea y extendiéndose a sus aguas territoriales frente a la agresión rusa en curso, que amenaza la paz y la estabilidad regionales y socava el orden mundial basado en reglas.
  5. Declarar nuestra determinación de profundizar nuestra asociación estratégica ampliando la cooperación bilateral en las esferas política, de seguridad, defensa, desarrollo, económica, energética, científica, educativa, cultural y humanitaria.
  6. Afirmar los compromisos asumidos para fortalecer la asociación estratégica Ucrania-EE. UU. por los presidentes Zelenskyy y Biden el 1 de septiembre de 2021.
  7. Tenemos la intención de utilizar la Comisión de Asociación Estratégica (SPC), sus Grupos de Trabajo y otros mecanismos bilaterales para maximizar el potencial de nuestra cooperación y abordar los desafíos descritos en esta Carta.

Sección I: Principios de la Cooperación

Esta Carta se basa en principios y creencias fundamentales compartidos por ambas partes:

  1. El apoyo mutuo a la soberanía, la independencia, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras constituye la base de nuestras relaciones bilaterales.
  2. Nuestra amistad y relación estratégica se derivan de nuestro fundamental entendimiento mutuo y aprecio por la creencia compartida de que la democracia y el estado de derecho son los principales garantes de la seguridad, la prosperidad y la libertad.
  3. La cooperación entre las democracias en materia de defensa y seguridad es fundamental para responder con eficacia a las amenazas a la paz y la estabilidad.
  4. Una Ucrania fuerte, independiente y democrática, capaz de defender su soberanía e integridad territorial y promover la estabilidad regional, contribuye a la seguridad y prosperidad no solo del pueblo de Ucrania, sino de una Europa entera, libre, democrática y en paz.

Sección II: Seguridad y Contrarrestación de la Agresión Rusa

Estados Unidos y Ucrania comparten un interés nacional vital en una Ucrania fuerte, independiente y democrática. Reforzar la capacidad de Ucrania para defenderse de las amenazas a su integridad territorial y profundizar la integración de Ucrania en las instituciones euroatlánticas son prioridades simultáneas.

Estados Unidos reconoce la contribución única de Ucrania a la no proliferación nuclear y el desarme y reafirma sus compromisos en virtud del “Memorándum sobre garantías de seguridad en relación con la adhesión de Ucrania al Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares” (Memorándum de Budapest) del 5 de diciembre de 1994 .

Guiados por la Declaración de la Cumbre de Bucarest del Consejo del Atlántico Norte de la OTAN del 3 de abril de 2008 y como se reafirmó en el Comunicado de la Cumbre de Bruselas del Consejo del Atlántico Norte de la OTAN del 14 de junio de 2021, Estados Unidos apoya el derecho de Ucrania a decidir su propio curso de política exterior en el futuro, libre de injerencias externas, incluso con respecto a las aspiraciones de Ucrania de unirse a la OTAN.

  1. Estados Unidos y Ucrania tienen la intención de continuar con una serie de medidas sustantivas para prevenir la agresión externa directa e híbrida contra Ucrania y responsabilizar a Rusia por dicha agresión y violaciones del derecho internacional, incluida la toma y el intento de anexión de Crimea y el conflicto armado liderado por Rusia. en partes de las regiones de Donetsk y Lugansk de Ucrania, así como su continuo comportamiento maligno. Estados Unidos tiene la intención de apoyar los esfuerzos de Ucrania para contrarrestar la agresión armada, las interrupciones económicas y energéticas y la actividad cibernética maliciosa de Rusia, incluso manteniendo sanciones contra Rusia o relacionadas con Rusia y aplicando otras medidas relevantes hasta la restauración de la integridad territorial de Ucrania dentro de su internacionalmente. fronteras reconocidas.
  2. Estados Unidos no reconoce y nunca reconocerá el intento de anexión de Crimea por parte de Rusia y reafirma su pleno apoyo a los esfuerzos internacionales, incluso en el formato de Normandía, destinados a negociar una resolución diplomática al conflicto armado liderado por Rusia en las regiones de Donetsk y Luhansk de Ucrania, sobre la base del respeto del derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas. Estados Unidos apoya los esfuerzos de Ucrania para utilizar la Plataforma de Crimea para coordinar los esfuerzos internacionales para abordar los costos humanitarios y de seguridad de la ocupación rusa de Crimea, de conformidad con la Declaración Conjunta de la Plataforma.
  3. Estados Unidos y Ucrania respaldan el Marco de Defensa Estratégica de 2021 como la base de una mayor cooperación en materia de defensa y seguridad entre Ucrania y EEUU, en defensa cibernética e intercambio de inteligencia, y contrarrestar la agresión de Rusia.
  4. Estados Unidos y Ucrania son socios clave en la región más amplia del Mar Negro y buscarán profundizar la cooperación con los aliados y socios del Mar Negro para garantizar la libertad de navegación y contrarrestar de manera efectiva las amenazas y los desafíos externos en todos los dominios.
  5. Estados Unidos sigue comprometido a ayudar a Ucrania con las reformas de defensa y seguridad en curso y a continuar con su sólido entrenamiento y ejercicios. Estados Unidos apoya los esfuerzos de Ucrania para maximizar su estatus como Socio de Oportunidades Mejoradas de la OTAN para promover la interoperabilidad.
  6. Ucrania tiene la intención de continuar mejorando el control civil democrático de las fuerzas armadas, reformar su servicio de seguridad y modernizar sus procesos de adquisición de defensa para avanzar en sus aspiraciones euroatlánticas.
  7. Estados Unidos y Ucrania subrayan la importancia de una estrecha cooperación dentro de las instituciones internacionales, incluidas las Naciones Unidas, la OSCE y el Consejo de Europa, y tienen la intención de multiplicar los esfuerzos para encontrar nuevos enfoques y desarrollar acciones conjuntas para evitar que los estados individuales intenten destruir el orden internacional basado en reglas y revisar enérgicamente las fronteras estatales internacionalmente reconocidas.
  8. Estados Unidos y Ucrania tienen la intención de apoyar la rendición de cuentas de los responsables de abusos de los derechos humanos en los territorios de Ucrania temporalmente ocupados por Rusia, y apoyar la liberación de presos políticos y rehenes retenidos en estos territorios. Estados Unidos tiene la intención de continuar apoyando las investigaciones criminales imparciales realizadas por unidades de crímenes de guerra bajo la Oficina del Fiscal General.
  9. Estados Unidos tiene la intención de continuar ayudando a Ucrania a brindar apoyo humanitario a las personas afectadas o desplazadas por el conflicto armado liderado por Rusia en las regiones de Donetsk y Lugansk a medida que el gobierno de Ucrania aumenta su provisión de asistencia vital en forma de alimentos, refugio, agua potable y protección para los más vulnerables, incluidos los ancianos.
  10. Estados Unidos mantiene su compromiso de mejorar la capacidad de Ucrania para asegurar y vigilar sus fronteras, y buscar un mayor intercambio de información y cooperación policial para contrarrestar la actividad criminal y terrorista internacional, incluido el tráfico de personas, armas y narcóticos.
  11. Estados Unidos y Ucrania se comprometen a combatir la proliferación de armas de destrucción masiva y asegurar tecnologías avanzadas adhiriéndose a los estándares internacionales de no proliferación, fortaleciendo e implementando de manera efectiva los regímenes de control de exportaciones y asociándose para gestionar los riesgos tecnológicos emergentes.
  12. Estados Unidos y Ucrania están comprometidos a desarrollar aún más su asociación en seguridad cibernética, contrarrestar las amenazas híbridas, combatir la propagación de desinformación mientras defienden la libertad de expresión y fortalecen la infraestructura de seguridad cibernética de Ucrania.

Sección III: Democracia y Estado de Derecho

Estados Unidos y Ucrania están vinculados por los valores universales que unen a los pueblos libres del mundo: el respeto por la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho. El fortalecimiento del estado de derecho, la promoción de la reforma del sistema legal y de las estructuras de aplicación de la ley y la lucha contra la corrupción son cruciales para la prosperidad de Ucrania y su pueblo.

  1. Estados Unidos reconoce el progreso realizado por Ucrania en el fortalecimiento de sus instituciones democráticas y da la bienvenida a los importantes pasos dados por Ucrania para desarrollar un sistema nacional eficaz de justicia y anticorrupción. Estados Unidos y Ucrania reconocen la necesidad de que Ucrania siga adelante con una agenda de reforma integral para seguir transformando el país y garantizar un futuro brillante para todas las personas en Ucrania.
  2. Estados Unidos tiene la intención de continuar apoyando el compromiso de Ucrania de fortalecer los esfuerzos para combatir la corrupción, incluso a través de medios y periodismo independientes, y empoderar a las instituciones que previenen, investigan, procesan y adjudican casos de corrupción para reforzar la fe en el estado de derecho, construir una economía competitiva. , e integrar Ucrania plenamente en las estructuras europeas y euroatlánticas.
  3. Estados Unidos reconoce el progreso de Ucrania en las reformas, incluidos los avances en la defensa y las reformas de la industria de defensa, el establecimiento de instituciones anticorrupción independientes, la reforma agraria, la gobernanza local y la descentralización, y la digitalización. Estados Unidos tiene la intención de continuar apoyando más reformas del sector judicial y de aplicación de la ley en línea con las mejores prácticas internacionales para fortalecer la confianza pública en las instituciones responsables de defender el estado de derecho en Ucrania.
  4. Estados Unidos y Ucrania tienen la intención de continuar cooperando estrechamente para promover el recuerdo, incluida una mayor conciencia pública sobre el Holodomor de 1932-1933 en Ucrania y otras brutalidades cometidas dentro y contra Ucrania en el pasado.
  5. Estados Unidos y Ucrania confirman la importancia de promover el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de conformidad con los compromisos y obligaciones internacionales, así como de luchar contra el racismo, la xenofobia, el antisemitismo y la discriminación, incluso contra los romaníes y los miembros de las comunidades LGBTQI+. .
  6. Estados Unidos y Ucrania comparten el deseo de fortalecer nuestros lazos entre pueblos y mejorar nuestros intercambios culturales, educativos y profesionales que promuevan la innovación, la investigación científica, el espíritu empresarial y aumenten el entendimiento mutuo entre nuestros pueblos.

Sección IV: Transformación Económica

Estados Unidos y Ucrania tienen la intención de ampliar la cooperación para apoyar la reforma económica, mejorar la creación de empleo, fomentar el crecimiento económico, apoyar los esfuerzos del Consejo de Comercio e Inversión Estados Unidos-Ucrania para ampliar el acceso al mercado de bienes y servicios y mejorar el entorno de inversión, incluso a través de mayor protección y observancia de la propiedad intelectual. La adopción e implementación continuas de reformas por parte de Ucrania son fundamentales para garantizar que su economía rinda frutos para toda su población. Estados Unidos apoya el ambicioso plan de transformación de la economía de Ucrania destinado a reformar y modernizar sectores clave y promover inversiones. Estados Unidos y Ucrania reconocen la necesidad de promover la seguridad energética de Ucrania y de tomar medidas urgentes para abordar el cambio climático a través de medidas sostenibles, eficaces y

Como pudiste ver, nuestras investigaciones sobre el poder real,  son fundadas, independientes, y con datos públicos y verificables. Su producción lleva días, semanas, hasta meses de trabajo. Y son abordadas con la mayor honestidad, profesionalidad y rigurosidad periodística. Si está a tu alcance, podes colaborar con este periodismo libre, de calidad,  sin injerencia de empresas o gobiernos.

Nuestro Proyecto

  1. Estados Unidos y Ucrania tienen la intención de fortalecer los lazos económicos y comerciales, promover la liberalización de las condiciones comerciales y facilitar el acceso a los mercados de bienes y servicios. Estados Unidos tiene la intención de apoyar los esfuerzos de Ucrania para crear un entorno de inversión sólido basado en los principios del estado de derecho, un poder judicial justo, transparencia, respeto por los derechos de los trabajadores, innovaciones y digitalización, y fuertes protecciones para la propiedad intelectual.
  2. Ucrania se compromete a priorizar los esfuerzos para reformar el gobierno corporativo en sus empresas y bancos estatales, que tienen como objetivo promover un crecimiento económico sólido e inclusivo en la economía ucraniana y la relación económica bilateral entre Estados Unidos y Ucrania. Estados Unidos tiene la intención de continuar trabajando con Ucrania en estos esfuerzos. Estados Unidos tiene la intención de ampliar también su apoyo a las iniciativas de privatización, trabajar con Ucrania para crear un entorno que atraiga la inversión estadounidense en estas iniciativas, apoyar el desarrollo del sector privado y fortalecer la supervisión del sector financiero.
  3. Estados Unidos está comprometido con la seguridad energética de Ucrania y tiene la intención de apoyar los esfuerzos de Ucrania para lograr la independencia energética, descarbonizar su economía, desregular su sector energético, diversificar el suministro de energía, integrarse en la red energética de Europa, modernizar su sector nuclear y gestionar una transición justa. del carbón y evitar el uso de la energía por parte del Kremlin como arma geopolítica. El Diálogo Estratégico de Energía y Clima está diseñado para acelerar estos esfuerzos.
  4. Estados Unidos y Ucrania tienen la intención de trabajar juntos para promover la asociación comercial entre empresas ucranianas y estadounidenses para aumentar significativamente su participación en ambas economías, en particular, proyectos en energía, agricultura, infraestructura, transporte, seguridad y salud, y con un enfoque especial. sobre digitalización.
  5. Estados Unidos y Ucrania tienen la intención de continuar la cooperación en la exploración y el uso del espacio ultraterrestre con fines pacíficos y en la implementación de otras iniciativas de beneficio mutuo dentro de la cooperación científica y tecnológica bilateral.
  6. Estados Unidos y Ucrania reafirman la necesidad de fortalecer la infraestructura de salud de Ucrania y su capacidad para reaccionar y manejar pandemias, como la pandemia de COVID-19. Estados Unidos tiene la intención de continuar explorando vías para brindar asistencia a Ucrania para promover estos objetivos.
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Javier Llorens

Investigador en temas económicos y jurídicos |
Asesor de la Comisión de Investigaciones del Senado de la Nación |
Asesor Legislativo |
Co-autor del libro: «La Argentina Robada»

Artículos: 228

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