Diego Maradona, Guillermo Coppola

David Maradona pan y circo y mucho más

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Diego Maradona protagonizó en escala mundial, la leyenda bíblica que el Rey David protagonizo en una parte de Palestina, mil años antes de Cristo. La que se vio inmortalizada en la estatua de mármol de Miguel Angel, que con rostro de Maradona está en la izquierda de la portada. Según ella, David era el hijo menor de varios hermanos varones, dedicados algunos de ellos al ejército, y por ello cumplía la relegada tarea de pastor, cuidando el ganado.

Al que defendía, y se defendía de las bestias salvajes, y de los forajidos que abundaban en la desierta Palestina, mediante el cayado y la honda de revoleo, en cuyo manejo en la soledad de su labor diaria, adquirió una precisión inusual. Por ello, cuando sorprendió a todos los judíos, aceptando el desafío de enfrentar desnudo al gigante filisteo Goliath de Gat, al que todos temían reverencialmente, se puede decir que la historia no sucede, sino que se prepara lentamente.

Con la infinidad de horas que había pasado previamente David revoleando su honda, en las que adquirió una seguridad y destreza, que le daba absoluta tranquilidad en ese desafió. Y en lugar de ponerse la pesada armadura que le ofreció el rey Saúl, solo buscó unas piedras lisas de adecuado tamaño, y adecuadas a lo que él sabía hacer.

Diego Maradona rey David

El final de ese tremendo desafío según la leyenda, es sencillo de relatar, como los goles de Diego Maradona. Ante la burla de Goliath por la insignificancia de su contrincante, una certera primera piedra se incrustó en el ojo del gigante armado, que se desplomó herido. Seguidamente David tomó su espada, lo degolló y exhibió su cabeza, ante la mirada maravillada de judíos y filisteos, que no podían creer lo que estaban viendo.

Siendo este el comienzo del ascenso de David al trono de Judá. En donde con una elegancia mortal suprema, la habilidad y sencillez habían superado en forma fulminante la fuerza bruta, los blindajes, y el armamento. Igual que el segundo gol de Diego a los ingleses en el Mundial de 1986.

Algo parecido sucedió con Diego Maradona, en su tierna infancia carenciada en la humilde Villa Fiorito, donde tenía como único tesoro la pelota, que pasó a ser su amiga más íntima. Estando además dotado de una inteligencia y motricidad fina notables, que también se reflejaba en sus veloces ocurrencias verbales. Y de un físico de tape guaraní correntino, que ergonómicamente se adaptaba mejor a la dimensión esférica de ella.

Así tras infinidad de horas de contacto cariñoso y consciente con ella, a medida que crecía, para hacerle hacer a ella lo que él quería, con plena conciencia de ello, ya a los 10 años era el que animaba el entretiempo en la cancha de Argentino Juniors, haciendo “jueguito”. Lo que motivó una nota de él en El Gráfico, que era el sueño de todo deportista, al ser la revista insigne del deporte, Y al año siguiente hizo su aparición en el famoso programa “Sábados Circulares” de Pipo Mancera. Y tras pasar por “Los Cebollitas” que ganó el Torneo Evita en 1974, debutó en la primera división de Argentino Juniors, sin haber cumplido los 16 años.

De esa manera Diego llevo a su máxima expresión el estilo del juego del futbol rioplatense. Basado en el dominio de la pelota, la gambeta, el amague y la evasión, como si fuera una danza. Por ello un triunfo rotundo en el futbol en estos lares se lo denomina baile. Al punto que Marcelo Tinelli que fue se contrincante en el Torneo Evita declaró posteriormente: “No sabías si pegarle patadas o putearlo. No lo paraba nadie. Nunca me comí semejante baile”.

A ello se sumó el competitivo y áspero medio barrial en que Diego vivía, que además de habilidad, requiere decisión y audacia para imponerse. Máxime si se enfrenta a adversarios de mayor edad y porte físico, Y ese fue el durísimo y exigente entrenamiento de una nueva manera de jugar al futbol, conque Diego asombró al mundo, y luego tuvo como sucesor a Lionel Messi.

Pero imponerse como pionero de ese nuevo futbol, a Diego no le resultó nada fácil. Como tampoco lo fue para David, quien según la leyenda con esa hazaña contra Goliath de Gat, se ganó la confianza y admiración del pueblo, la amistad de Jonatán el hijo del rey Saúl,  y el matrimonio con Mical, la hija de este. Pero el rey celoso y desconfiado por la fama y el predicamento de David, ordenó capturarlo.

David tuvo que huir al desierto, seguido de un escuadrón de 200 guerreros leales, y se convirtió en el paladín de los oprimidos. Y según la leyenda, aceptó la protección del rey filisteo Aquis de Gat, el enemigo de Israel. Quien luego fue a la guerra contra el rey Saúl, y mató a este y su hijo Jonatan, abriéndole así el paso a David para tras otras peripecias, ser nombrado rey de Judá.

Salvando las distancias, Diego tampoco la tuvo fácil para imponer ese nuevo futbol en Europa, basado en la habilidad suprema, y la burla del adversario. Y por eso fue molido a patadas en el Mundial de 1982, especialmente en el partido contra Italia, al punto tal que reaccionó y le aplicó un ostensible puntapié a un jugador italiano, que le costó la expulsión.

Y al año siguiente jugando ya para el Barcelona, un vasco bruto exasperado ante la habilidad de su rival, le produjo una quebradura en el pie izquierdo, de la que todavía el agresor, sin haber sido expulsado del partido, se jacta. La que le costó a Maradona meses de recuperación, y facilitó su traspaso al Napoli, creyendo que no iba a recuperarse plenamente.

Así Diego Maradona llegó a Nápoles como hombre, y fue despedido como un dios, con el dicho de máxima felicidad ¡he visto a Maradona! Al mismo tiempo que en el mega negocio del futbol, se impuso definitivamente como espectáculo el “juego bonito” difundido por los brasileños, que Maradona y luego Messi llevaron a su máxima expresión.

Pan y circo y la aparición de Maradona

Diego Maradona rey David
Coliseo de Roma

Pan y circo era la formula romana para tener controlado al pueblo, y si faltaba el pan, se compensaba con el cruel circo. Donde los gladiadores como espectáculo para tener entretenido al populus y las elites, se mataban entre sí, o mataban o morían ante fieras salvajes, o estas se devoraban entre sí.

Esos sangrientos y costosos espectáculos, se abandonaron en la Edad Media, donde los grandes espectáculos pasaron a ser religiosos. Pero luego con la Ilustración, la difusión de los deportes, y el secularismo, los festejos religiosos de fines de semana fueron reemplazados cada vez más, por las contiendas deportivas locales.

Que pasaron a ser nuevas religiones, con apasionados feligreses que confiesan su adhesión de por vida, por un club o una camiseta, y pasan a sufrir o disfrutar los fracasos y éxitos deportivos de ellos, como si fueran propios. Sin recibir nada a cambio, salvo el ser semanalmente un espectador  apasionado de un suceso que supuestamente no se sabe cómo va a terminar. Siendo así, en este mundo gris y monótono del estudio, el trabajo, y el consumo, donde todo está previsto y reglado, partícipe directo del suceso por su apasionamiento, no obstante estar sentado pasivamente en una cómoda poltrona.

Así se fueron construyendo una inmensa cantidad de nuevos coliseos, para miles y decenas de miles de espectadores. En especial para el deporte del futbol, cuyos orígenes se consideran muy antiguos y en distintas civilizaciones, desde China hasta los mayas. Pero el gran organizador del juego, heredando la habilidad reglamentarista de los romanos, fueron los ingleses, que a mediados del siglo XIX  crearon The Football Association.

Seguidamente el futbol se expandió a estos lares, por la incidencia cultural que paralelamente adquirió Inglaterra en Argentina, que funcionaba como la granja de ella. Y así a fines del siglo XIX se creó la AFA, la primera asociación de futbol en América. Siendo también la primera en adherir a la FIFA pocos años después.

Pero al contrario del juego rústico inglés, de velocidad y poderosos puntapiés, acá se fue desarrollando otro estilo, conocido como rioplatense. Que como el juego del truco, cultiva el engaño, la gambeta, y el buen trato a la pelota, a cuyo apogeo lo llevaron Maradona y luego Messi.

A la par la aparición de la radio, hizo que los coliseos o estadios, dejaran de ser solo físicos, para hacerse virtuales, gracias el relator del partido y sus comentaristas. Que contaban con grandes audiencias de aficionados al juego, con las orejas pegadas a los parlantes, para escuchar la adornada versión del partido que el relator estaba presenciando.

Seguidamente, con la aparición de los primeros aviones, comenzaron los primeros mundiales de futbol, donde la animosidad entre los países y naciones, se reflejaba en la cancha y los colores de las camisetas, suplantando a las guerras. Razón por la cual las audiencias virtuales de los relatores se expandieron aún más, al convocar no solamente a los aficionados al deporte, sino también a todos los representados por esa camiseta.

Diego Maradona rey David

El aumento de la velocidad, confort, y seguridad de los aviones, permitió que esos eventos mundiales se repitieran cada cuatro años, concitando la atención del mundo. Y a ello se sumó la televisión, que se perfeccionó con el color y las grandes pantallas, y las conexiones satelitales y por cables, que hizo que el coliseo romano de pan y circo, se hiciera un estadio mundial globalizado, con miles de millones de espectadores. Con el agregado que la función pasó a ser en continuado, por el desarrollo de los registros audiovisuales de los partidos, cada vez con más detalles, que posibilitan verlos mejor que si el espectador estuviera físicamente en el nuevo gran circo romano.

Cuando culminó este notable perfeccionamiento de la técnica y del estadio mundial, como si lo estuviera esperando, es cuando hizo su aparición Diego Maradona. Con su maravillosa habilidad con la pelota, que adquirió desde su tierna infancia, y su valiente, audaz, e intrépida obsesión, como un gladiador romano, de dirigirse hacia el arco del adversario sorteando todos los obstáculos, para depositar allí la pelota.

Como una nueva modalidad incruenta del circo romano, convertido con el futbol artístico de Maradona, en el gran espectáculo mundial. Y así durante una década fue el hombre más conocido en un mundo globalizado, superando largamente a Jesús, Buda, Mahoma, Moisés, etc; y como un súper embajador, hizo que Argentina pasara a ser conocida en todo el orbe. Con el peso psicológico que ello significa, al no haber habido nunca antes ningún humano o sapiens en esa misma condición.

Diego Maradona rey David

Y algo más, el nuevo rey David con algo de Espartaco

La fórmula romana “pan y circo” era una cuestión política, para tener contentas y distraídas a las masas. Y con su globalización, también se convirtió en una cuestión geopolítica, en la que las guerras de antaño parecen haber sido sustituidas por los campeonatos mundiales. Donde las grandes potencias, con sus planificaciones y picardías, especialmente Alemania e Inglaterra, y en segundo lugar Francia, tratan de imponerse a toda costa.

Se trata de contiendas simbólicas, pero no por ello menos encrespadas. Y es allí donde Maradona se lució como un moderno Rey David, al llevar a victorias simbólicas maravillosas e increíbles, a dos pueblos derrotados o postergados. Argentina en la guerra de las Malvinas, y su imparable debacle económica desde entonces.

Y Nápoles ciudad ubicada en  la región de Campania, en el sur de Italia postergado y discriminado. Cuyo club Napoli nunca había ganado un campeonato (scudetto) y con Maradona en cuatro años ganó dos, mas una Copa y una Supercopa Italia, y un campeonato de la Liga Europea. Lo que explica la veneración de sus pobladores, al punto de llegar a denominarlo D10S.

Por lo que puede decirse que Maradona fue el elixir de esos pueblos débiles, que en un momento mágico y efímero, pasaron en la década de los `80 de derrotados o postergados, a triunfadores. Aunque sea en un plano meramente simbólico, sin que ello modificara para nada la dura y persistente realidad en que se encuentran. Al contrario del Rey David, que fundó un reino que aún perdura.

Como si fuera un alucinógeno, Maradona fue para esos pueblos algo así como el Amanita Muscaria de la India; el Soma y el Haoma, la droga sagrada de la inmortalidad en las culturas indo pérsicas; la ambrosía de la mitología griega; los misterios de Eleusis de la antigua Grecia; o el Psilocybe o “hongo mágico” de México y Centroamérica. Que brindan a quien lo consumen un momento de dicha maravillosa, nunca antes sentida… aunque ​luego venga la resaca de la dura realidad.

Maradona, con sus estentóreas y audaces posturas contra el poder y los poderosos, también tuvo algo de Espartaco. El macedonio que en el siglo a.c. se desempeñaba como gladiador esclavo en el Coliseo Romano, y organizó la fuga de ellos, y la posterior insurrección de esclavos y pobladores de la gleba.

Que incendió lo que hoy es Italia a lo largo y lo ancho de ella, arruinando su economía y derrotando repetidas veces a los ejércitos del Imperio Romano. Y no por algo Espartaco primero se refugió en Nápoles, en Vesubio, y finalmente termino sus días allí, en la última de las batallas que lideró. Cuyas estatus en Europa tienen un notable parecido con la del Rey David de Miguel Angel.

Esa rebelión a Espartaco le costó la vida en 71 a.c; y a Maradona en marzo de 1991, tras un partido con el Napolis, le costó el descubrimiento de su afición a la cocaína, que venía de años atrás. Y como si eso fuera poco, al mes siguiente, el 27 de abril, hubo un anómalo allanamiento en Buenos Aires, en el departamento en que se encontraba con Guillermo Coppola. Donde como para hundirlo definitivamente, fue aparatosamente arrestado por consumo y tenencia de cocaína, apareciendo títulos en los diarios argentinos como Maradroga.

Diego Maradona rey David
Allanamiento y detención en Buenos Aires

Maradona denunció que el doping detectado el 17 de marzo, fue una venganza porque Argentina eliminó a Italia en la copa del Mundo, jugada a mediados del año anterior en ese mismo país. Tras un desempate a penales, en donde Maradona pateó ultimo y dejó afuera de la final a Italia. Cuyos ciudadanos lo abucheaban desde las tribunas, y el exhortaba a los napolitanos que apoyaran a Argentina.

En un torneo permisivo, donde en el primer partido los de Camerun, como por encargo de los locales y de Alemania e Inglaterra,  lo molieron a golpes a Maradona, como para sacarlo del mismo, junto a otros argentinos. Razón por la que con grandes lesiones en los pies, Maradona, que apenas podía correr, jugo infiltrado. Y en consecuencia la estrategia que adoptó Argentina, fue jugar al empate y tratar definir por penales, contando con la revelación del arquero Goycochea.

Pero en el descubrimiento de la cocaína en el cuerpo de Maradona, había otros factores en juego. A fines de 1989 y principios de 1990, el presidente Carlos Menem y su entonces ministro de Relaciones Exteriores Domingo Cavallo, firmaron los Acuerdos de Madrid. Con los que prácticamente reconocieron la derrota militar de Malvinas, y la ocupación de las islas por parte de Inglaterra, bajo un paraguas de soberanía que solo beneficiaba a esta.

Seguidamente tras el mundial de futbol de Italia en 1990, donde Argentina salió subcampeón, a los fines de profundizar ese acercamiento diplomático, Argentina fue invitada a jugar la copa Stanley Rous en el estadio de Wembley, el templo del futbol en Inglaterra, a realizarse en mayo de 1991.

Era el primer partido con Inglaterra después del librado en México en 1986, en el que Diego Maradona humilló a los ingleses con sus dos famosos goles. El primero como diablo, y el segundo como dios, que quedaron plasmados en la historia del futbol, y así restañó simbólicamente la trágica derrota de Malvinas. Oportunidad en que uno de los defensores ingleses dijo que no era futbol, el que un hombre se acercara corriendo hacia el arco  contrario, como si portara una granada.

Pero Diego estuvo ausente en ese nuevo partido contra el adversario inglés, que terminó en un caballeresco empate de 2 a 2. Por lo que la detección de la cocaína en Maradona y su suspensión por 15 fechas, también le vino muy bien a la pérfida Albión, al impedir que Diego jugara en Wembley. No sea que se mandara otra de sus santas diabluras, nada menos que en el templo del futbol.

Donde ya en 1980 había hecho un esbozo del  maravilloso segundo gol que le hizo en 1986 a los ingleses, oportunidad en que recibió un aplauso de pie por parte de la tribuna british en Wembley. Y por eso existía el peligro que en este nuevo partido amistoso, de prudente acercamiento diplomático, terminara en forma nuevamente vergonzosa para el astuto anfitrión, que sabe muy bien usar las debilidades ajenas a su favor. La cortés invitación inglesa parece haber sido, vengan a la Stanley Rous, pero sin Maradona.

https://www.goal.com/es-ar/noticias/el-error-de-maradona-que-empezo-a-preparar-el-mejor-gol-de/uqkzm6l5bkxm1s2j302qywy1f

La caída

Dicen que los elegidos por el destino mueren jóvenes, alrededor de los 33 años, como Jesús, Eva Perón, Alejandro Magno, el primer gran conquistador del mundo, que no paso más allá de la India y Persia; y Mozart, etc. Y lo mismo se puede decir de Maradona cuyo maravillosa ascenso desde un potrero de Villa Fiorito, hasta la cúspide del gran estadio mundial global, se interrumpió en esa fatídica edad.

El tiro de gracia final lo recibió a los 33 años, en el Mundial en  EEUU en 1994. Donde con su característica insolencia a lo Espartaco, se había despachado a favor Fidel Castro, el Che Guevara, y Cuba. Y donde como un ángel de la muerte, tras terminar el partido con Nigeria que ganó Argentina, se le acercó en la cancha una rubia mujer, que lo abrazó para guiarlo hacia el lugar donde se tomaban las muestras de orina.

Diego Maradona rey David

Tras conocerse que los análisis dieron positivo de efedrina y sus metabolitos -en cantidades ínfimas que hoy no serían doping- Maradona declaró entre llantos “me cortaron las piernas”. Que para él era lo mismo que decir estoy muerto. Y las versiones de las causas ocultas de ese incidente, van desde una conspiración o complot, para que su magia y predicamento no brillara en el mundial.

Hasta la explicación boba brindada por Cherquis Bialo, que fue el médico de la delegación argentina, Roberto Peidró, el que envió a la cancha al ángel exterminador a buscar a Maradona, porque había estado casada con un argentino, para que este la viera por televisión. Y que alguno de los ayudantes exclusivos que tenía Maradona, sin saber cual, se equivocó al comprar el energizante Ripped Fuel, en vez de Ripped Fast, que no contenía efedrina.

No obstante que cualquier mano pícara, podía haber cambiado uno por el otro, en la suite que habitaba separado del resto del equipo. Confusión que además de cortar las piernas de Maradona, hizo que el equipo argentino soqueado por la pérdida de su adalid y capitán, no pasara los 8vos de final, siendo derrotado por Bulgaria y Rumania.

Diego Maradona rey David

Así némesis, o la alianza de los astros, se volvieron absolutamente en contra del astro de futbol mundial, el gladiador de todas las canchas en el estadio global virtual, que se llevaba todos los aplausos, y era el humano más conocido del mundo. Como castigo de los dioses, o treta de complotados, por haber recurrido a la cocaína desde una década atrás, cuando jugaba para Boca Juniors. Seguramente compartiéndola con otros participantes en ese deporte, tal como declaró Maradona diciendo que se reservaba sus nombres.

Esa adicción se fue agravando mientras jugaba en el Napoli, y cultivaba la amistad con el clan mafioso de los Giuliano, teniendo como representante a Guillermo Cóppola. Un cretino moral del que se pueden ver sus videos, relatando como en vez de contener la expansión al infinito del ego de Maradona, se dedicaba a darle todos los gustos que este le pedía, legales e ilegales.

Y de paso hacía fructuosos negocios de cientos de miles de millones de dólares para su bolsillo. Mientras que sus oyentes, tan cretinos morales como él, reían como bobalicones, celebrando esos despreciables relatos. Rodeando así a Maradona, convertido en una mina de oro por ser el hombre más conocido y famoso del mundo, una caterva de oportunistas y vividores.

Ver Maradona en off side con sus OFFSHORE

Que en lugar de contenerlo y asistirlo, por la situación enormemente extraordinaria a la que había llegado, se dedicaban a satisfacer sus caprichos, por enfermizos que fueran, con tal de vivir a su costa. Y así perversamente, en vez de decirle “recuerda que sos mortal”, como hacían sabiamente los romanos con quienes disfrutaban las mieles del triunfo, se dedicaban a decirle “sos D10S”, como si eso pudiera ser soportable para un pobre mortal.

No es casual que este repudiable personaje, haya encabezado la comitiva que arrastra el ataúd de Maradona hacia su última morada, como se puede ver en la siguiente imagen. Como una metáfora de la responsabilidad que le cabe, por la temprana muerte de Maradona como futbolista, y también como persona. Al reconocer el mismo Maradona que su futbol hubiese brillado mucho más, si hubiese concurrido a los partidos y entrenamientos en condiciones, y no con tres noches sin dormir por efecto de la cocaína.

Diego Maradona rey David

El rey David según la leyenda bíblica, también padeció una debacle parecida a la de Maradona. Para quedarse con Betsabé, la esposa de un lugarteniente suyo, lo expuso intencionalmente a este en el frente de batalla, hasta que fue muerto. Y soportó la muerte temprana de sus hijos, y la insurrección de su hijo Absalón, que pretendió disputarle el trono. Quien fue muerto por el comandante de sus tropas, al enredarse su cabellera en las ramas de un roble, mientras trataba de huir con su caballo.

La leyenda dice que el profeta le advirtió al rey David, que por sus crímenes y adulterios, Yahve  le quitaría la tranquilidad,  le enviaría zozobras continuas, y su reinado sería agitado, lleno de disturbios violentos e intrigas. Y que no podría erigir un templo, pero que su trono seria establecido para siempre.

La estatua de la derecha de la portada de esta nota, es la de Laocoonte, el troyano que trató de advertir del engaño del regalo del caballo de Troya. Sospechando que adentro estaban escondidos enemigos, que supuestamente habían desistido del sitio, y por eso propuso quemarlo. La leyenda dice que el mismo lo intentó, golpeando al caballo de madera, y tirándole teas encendidas. Lo que en definitiva fue impedido por los dioses, haciendo surgir serpientes envenenadas que atacaron a sus hijos, y Laocoonte tratando de defenderlos, fue muerto junto con ellos.

Maradona también fue un Laocoonte, que denunciaba los engaños de FIFA y los enormes negocios que se desenvuelven tras el futbol. Y las serpientes que lo atacaron era el veneno de la cocaína, las drogas, y el alcohol. Mientras prolíficamente engendraba hijos, a los que le costaba reconocerlos, destruyendo esos embrollos sentimentales, los lazos con sus distintas parejas. Hasta quedarse absolutamente  solo, asolado por sus adicciones y la insoportable levedad del ser y el existir, donde muchas veces lo mucho pasa a ser nada, aunque sea denominado D10S.

Para  entender la necesidad casi incoercible de estupefacientes por parte de Diego Maradona, conviene remitirse a las palabras del  psicólogo y  antropólogo recibido en la Universidad de Viena y maestro espiritual, David Steindl-Rast, que suele dar conferencias en el The Dalai Lama Center for Ethics, vinculado con el MIT (Massachusetts Institute of Technology). Quien con sencillez dijo:

“Nuestro corazón es como una vasija, cuando ésta se llena, rebalsa, nos sentimos completos, en paz y agradecidos. El problema es que para muchos, cuando nuestro corazón está a punto de rebalsar de plenitud, el vecino se compra un auto nuevo y ya no puede ser feliz, porque su vasija se agranda y no puede rebalsar y quiere más. O ve la publicidad de un nuevo artefacto electrónico y sigue agrandando su vasija. Y así no puede llenarla nunca y no podrá experimentar la gratitud por que no habrá forma de que su corazón desborde. Hay muchísimas personas de bajos recursos que nunca agrandan su vasija y son felices porque no necesitan más. Son agradecidos”.

https://www.clarin.com/opinion/david-steindl-rast-pandemia-llamado-atencion-gran-oportunidad-cambio-_0_a_mr25saQ.html

El corazón o la vasija de Maradona, era tan grande como el mundo globalizado que había conquistado, como nunca antes lo había hecho ningún humano o sapiens, pasando a ser el hombre más conocido y admirado en él. Por eso era inllenable, y la única forma de escapar de ese enorme vacío eran los estupefacientes, y luego su temprana muerte.

Habiendo reconocido el mismo últimamente, que ya que no quería vivir más. E involucionado hacia su infancia feliz, que para él residía en una humilde y gastada pelota, manifestó que quería volver a encontrarse con sus progenitores, Doña Tota y Chitoro. Lo más lejos posible, témporo espacial, de la adoración fanática de sus adoradores.

Esta circunstancia de Maradona, donde el éxito descomunal que nunca había pensado se convirtió en su tragedia, está explicada poéticamente en la poesía “Reir Llorando” de Juan de Dios Peza, si donde dice Garrick se pone Maradona, que dice así:

Viendo a Garrick -actor de la Inglaterra, el pueblo al aplaudirlo le decía: “Eres el más gracioso de la tierra, y más feliz…” y el cómico reía. Víctimas del spleen, los altos lores en sus noches más negras y pesadas, iban a ver al rey de los actores, y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso, llegóse un hombre de mirar sombrío: sufro -le dijo-, un mal tan espantoso como esta palidez del rostro mío. Nada me causa encanto ni atractivo; no me importan mi nombre ni mi suerte; en un eterno spleen muriendo vivo, y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distraeréis. -¡Tanto he viajado! -Las lecturas buscad. -¡Tanto he leído! -Que os ame una mujer. -¡Si soy amado! -Un título adquirid. -¡Noble he nacido! -¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas. -¿De lisonjas gustáis? -¡Tantas escucho! -¿Qué tenéis de familia? -Mis tristezas. -¿Vais a los cementerios? -Mucho… mucho.

-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos? -Sí, mas no dejo que me impongan yugos: yo les llamo a los muertos mis amigos; y les llamo a los vivos, mis verdugos. Me deja -agrega el médico- perplejo vuestro mal, y no debe acobardaros; tomad hoy por receta este consejo “Sólo viendo a Garrick podréis curaros”.

-¿A Garrik? -Sí, a Garrick… La más remisa y austera sociedad le busca ansiosa; todo aquel que lo ve muere de risa; ¡Tiene una gracia artística asombrosa! -¿Y a mí me hará reír? -¡Ah! sí, os lo juro; Él sí; nada más él; más… ¿qué os inquieta? -Así -dijo el enfermo-, no me curo: ¡Yo soy Garrick!… Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida, enfermos de pesar, muertos de tedio, hacen reír como el actor suicida, sin encontrar para su mal remedio! ¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora! ¡Nadie en lo alegre de la risa fíe, porque en los seres que el dolor devora el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma, si sólo abrojos nuestra planta pisa, lanza a la faz la tempestad del alma un relámpago triste: la sonrisa. El carnaval del mundo engaña tanto, que las vidas son breves mascaradas; aquí aprendemos a reír con llanto, y también a llorar con carcajadas.-

 

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Javier Llorens
Investigador en temas económicos y jurídicos | Asesor de la Comisión de Investigaciones del Senado de la Nación | Asesor Legislativo | Co-autor del libro: «La Argentina Robada»
Artículos: 198

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