Redrado el vaciador del Banco Central, candidato a ministro de Economía

Redrado el vaciador del Banco Central, candidato a ministro de Economía

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Martín Redrado evidencia ser el candidato del establishment para ocupar el crucial puesto de ministro de Economía o Hacienda, en el flamante gabinete del presidente Alberto Fernández. Quién según trascendidos tendría la bolilla negra de la vicepresidenta Cristina Fernández. Pero su verdadera bolilla negra es su desempeño como presidente del Banco Central entre el 2004 y 2010, al que le abrió enormes boquetes para facilitar la fuga de divisas, que finalmente precipitaron el cepo cambiario. Y la enorme degradación que propulsó al concepto de “reservas de libre disponibilidad”. Su reaparición estaría relacionada con  un plan político económico, de entregarle la economía y finanzas al establishment; conformar a la izquierda y al FMI y el Banco Mundial con la legalización del aborto, y a los pobres e indigentes con una bolsa o tarjeta de comida con el plan de “Hambre cero”. 

Por Redacción – 26/11/2019

Dime quien te promueve y te diré quién eres, podría ser la paráfrasis de un conocido refrán. Y más si se trata del diario Clarín. Cuyo cronista Alcadio Oña se despachó el domingo pasado con un encendido panegírico de Martín Redrado, más bien propio de un lobista que de un periodista.

Con tituló “El ministro no aparece y la deuda aprieta”, adornada con una imagen coloquial de Redrado y Cristina Fernández, Oña decía: “Martín Redrado ha montado algo que luce semejante a una planta industrial llave en mano, o sea, una maquinaria funcional a varios objetivos y lista para ser usada de inmediato. Tiene además a quienes la pondrían en operaciones rápidamente, pero hay un problema: la maquinaria está parada y quizás siga parada por un tiempo más o para siempre.”

“En ese espacio se define al modelo que armó Redrado como un plan económico integral orientado a articular, dentro de un esquema común, piezas hoy desarticuladas que van desde las monetarias, las fiscales y cambiarias hasta la deuda, el crecimiento y la inflación. Fue diseñado por un equipo de especialistas que lleva meses trabajando, y trabajando a fondo apenas pasaron las elecciones del 27 de octubre.”

“Casi no hace falta aclarar, a esta altura, quien fue siempre el destinatario de la movida ni que Redrado integra su elenco de asesores de primera línea. Alberto Fernández resultó efectivamente electo, solo que un escollo de momento infranqueable se cruzó en el camino del plan y lo frenó: el veto de Cristina Kirchner​ al ex jefe del Banco Central, cosa que según fuentes confiables ella remachó el lunes pasado tras otro intento de Fernández”.Martin Redrado, ministro de Economía, Hacienda, Banco Central, establishment, gabinete, Alberto Fernández, Cristina Fernández, fuga de divisas, FMI, Banco Mundial, Hambre cero

https://www.clarin.com/opinion/ministro-aparece-deuda-aprieta_0_qV9kKJuV.html

Mas adelante Oña sentenciaba : El caso es que así Fernández está quedándose sin el ministro de Economía fuerte que había imaginado cuando todavía era candidato, uno que carga pergaminos y contactos internacionales y cosecha preferencias en influyentes círculos de poder nativos”.

Por su parte LaPoliticaOnline decía: “También se habla de un nuevo intento del albertismo por levantar el veto de Cristina Kirchner sobre Martín Redrado, la opción inicial de Alberto para el Palacio de Hacienda. En la cumbre del lunes, Alberto le habría dicho a Cristina, según confiaron a LPO fuentes al tanto de lo conversado: “¿Y si probamos con Redrado?. La ex presidenta, luego de un silencio interminable, le habría contestado: “Dejame pensarlo unos días”.”

https://www.lapoliticaonline.com/nota/123083-entro-en-crisis-el-armado-del-gabinete-economico-y-suena-albistur-para-la-afi/

En los 90’ del menencavallismo, Martín Redrado era el “Golden boy”, el muchacho de oro, que se desempeñó como presidente en la Comisión Nacional de Valores. A la par que el actual presidente electo Fernández, se desempeñaba en la Superintendencia de Seguros de la Nación. Siendo ambos distinguidos en 1992 como los jóvenes sobresalientes el año, por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, junto con Julio Bocca, y Gustavo Béliz. Premio que años atrás también había recibido el numen político de ambos, Domingo Cavallo.

También se puede decir que ambos salieron chasmuscados de sus puestos. Dado que Redrado fue denunciado penalmente por su ex secretario privado, Adrián De Santis, de haber manejado fondos reservados para el pago de sobresueldos. Y de usar esos fondos para pagar, entre otras cosas, la cuota del Jockey Club y joyas para su mujer. Denuncia que como corresponde en Comodoro Py, después de unos años sus jueces se encargaron de archivar.

https://www.perfil.com/noticias/politica/cierran-una-causa-penal-contra-redrado-20061101-0051.phtml

Por su parte Fernández fue cuestionado por el entonces liquidador del INDER (Instituto de Reaseguros de la Nación) Roberto Guzman, en un libro que con título “Saqueo asegurado: la corrupción en el negocio de los seguros”. En el que denunciaba que Fernández operó más bien como lobista de las grandes compañías aseguradoras, que como superintendente de seguros. Lo cual en el 2004 dio origen a una resonante nota escrita por el columnista Julio Nudler de Pagina12, con el título “De títeres y titiriteros”.

https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/43613-14896-2004-11-14.html

Redrado y la fuga de divisas

En concreto el flamante presidente electo Fernández, como jefe de Gabinete del entonces presidente Néstor Kirchner, habría sido quién recomendó a Redrado para ocupar la presidencia del Banco Central. Puesto en el que se desempeñó a lo largo de casi seis años, entre setiembre del 2004 y enero de 2010. Oportunidad en que fue removido del mismo, por las razones que más adelante se detallan, por la entonces presidenta Fernández de Kirchner.

Quien a ese amargo recuerdo, le suma el hecho de que Redrado fue un testigo clave en su contra, en la absurda causa penal, en la que el inefable juez  Claudio Bonadio la procesó, trabó embargó por quince millones de pesos, la inhibió en la disposición de sus bienes, y la envió a juicio oral y público.

Ver DOLAR FUTURO: CEO´s y funcionarios que ganaron millones

Concretamente lo que hizo Redrado como presidente del Central, a través de sucesivas resoluciones, fue liberalizar cada vez más las compras de divisas por parte de los particulares, obtenidas de las exportaciones de la soja a precios extraordinarios. Propulsando una alegre y demencial fuga de ellas, con el cuento de que abundaban demasiado, y tendían a deprimir el tipo de cambio.

En el siguiente gráfico confeccionado en base a los datos del BCRA, donde el área grisada corresponde a la gestión de Redrado, se puede apreciar la notable fuga de divisas que se precipitó a partir de mediados del 2007, clasificada eufemísticamente por el Banco Central como “formación de activos externos” (áreas rojas).Martin Redrado, ministro de Economía, Hacienda, Banco Central, establishment, gabinete, Alberto Fernández, Cristina Fernández, fuga de divisas, FMI, Banco Mundial, Hambre cero

Cuyo monto a partir desde el 2003, trepa al primer trimestre del 2010, a 53.683 millones de dólares. Correspondiendo 35.652 millones a la compra de billetes por parte del público, y 18.029 millones, a la inversión de argentinos en el exterior. Mostrando además el gráfico que a esa fecha se habían pagado al FMI y otros organismos multilaterales de crédito, 40.668 millones de dólares. Mientras que la deuda por importaciones trepaba a los 18.029 millones.

En concreto, entre el comienzo y el final de la gestión de Redrado, como balance de ella, se fugaron 50.061 millones de dólares. Se hicieron pagos al FMI y otros organismo por 36.122 millones. Y se aumentó la deuda por importaciones en 9.663 millones. Totalizando así una suma negativa de 95.846 millones de dólares.

Se puede apreciar así, que la fuga de divisas que sucedió ínterin, superó largamente los pagos hechos al FMI y a otros organismos semejantes, más el aumento de la deuda por importaciones. Evidenciándose así un absurdo malbaratamiento de las divisas, provenientes del saldo de la balanza comercial agrícola.

Problema que como se ve en el gráfico, se acentuó aun más tras la salida de Redrado del Banco Central, a principios del 2010, conforme las bases dejadas por este. La evolución de esas cifras, pone en evidencia que Redrado perpetró en el Banco Central, una administración manirrota, que a partir del 2007 parece haber entrado en una borrachera de pagos y dispendios.

Y al mismo tiempo desaprensiva y andrajosa, al haber suplantado el endeudamiento financiero público externo, por el endeudamiento comercial privado externo, con las enormes consecuencias que esto fue causando en el funcionamiento del aparato productivo del país.

O sea que el problema no es que luego haya habido una restricción externa de divisas como dicen los gurúes de la City, sino una dilapidación interna de ellas. A la que absurdamente recién se le puso coto después de las elecciones presidenciales del 2011, cuando ya casi no quedaban existencias genuinas de ellas en el Banco Central, con la instauración del cepo cambiario.

Esa sensación de bonanza de dólar barato y al alcance de cualquiera, propio de las mejores épocas de Martínez de Hoz y Cavallo, seguramente  fue uno de los grandes contribuyentes al resonante triunfo electoral del kirchnerismo en ese año. Para el cual en pos de obtenerlo, dejó abierta la sangría de divisas que había propiciado y permitido Redrado, y recién cerró inmediatamente después de dicho triunfo.

Los boquetes que le abrió Redrado al Banco Central

Redrado impulsó la fuga de divisas, mediante una continua facilitación de la adquisición de ellas. Antes de asumir la presidencia del Banco Central, la cifra máxima autorizada era de 500 mil dólares mensuales. Y además el monto en pesos de la compra, tenía como tope el monto de las retenciones pagadas en el mes previo por el contribuyente, más tres veces los pagos del impuesto al débito.

A principios del 2005, Redrado elevó ese importe a dos millones de dólares, manteniendo los topes en pesos mencionados. El que a su vez abolió a mediados del 2005, al establecer que el monto máximo en dólares no quedaba acotado a dos millones, sino que podía superárselo hasta el monto en pesos de las retenciones abonadas, mas tres veces el impuesto a los débitos pagados, dando así vuelta la ecuación.

Luego a mediados del 2007, como si Argentina fuera la isla Barataria de Sancho Panza, inaugurando así la furibunda fuga de divisas tal como se puede ver en el gráfico, Redrado autorizó la compra de divisas sin límites, que realizaran residentes en el país, si estaban supuestamente destinadas a inversiones directas en el exterior.

Para que la burguesía supuestamente nacional de los Rocca, Bulgheroni, Eurnekian, Pérez Companc, Macri, Magnetto, etc, se llevaran puesto del país lo que quisieran. Estipulación que se mantuvo vigente hasta bien entrado el año 2010, cuando ya se había producido el default de hecho de la deuda externa privada.

Luego en el mes de octubre de 2008, Redrado dictó sendas normas sobre cambios, al mismo tiempo que el ex presidente Néstor Kirchner concretaba su polémica compras de divisas, en la que una anulaba a normas anteriores, y la siguiente anulaba esas anulaciones (Comunicaciones A 4.850 y 4.863).

Para seguidamente en noviembre del 2008, como para legalizar lo hecho por el ex presidente Kirchner, Redrado “homogeneizó” el tope en dos millones de dólares por mes, sacándole todas las limitaciones que antes tenía en pesos. Lo cual es una muestra del dédalo inextricable que son las normas del Banco Central, en las que con unas se mutila, agrega o modifica el contenido de otras, sin que se pueda advertir el sentido real de esas modificaciones, y sin expresar motivo alguna por ello. Lo que hace que ellas puedan digitarse impunemente, conforme las necesidades del mejor postor.

De esa manera como se puede ver en el gráfico, la fuga de divisas se acentuó notablemente a partir de ese año, hasta llegar a principios del 2012 tras la instalación del cepo cambiario, casi a los 90 mil millones de dólares. Siendo esta la causa esencial del estancamiento de la economía que sobrevino después.

A la que el presidente Macri se encargó de legalizarla con el blanqueo que dispuso poco después de asumir la presidencia, en el que incluyó a sus familiares, encubierto con la sanción de la supuesta ley de “Reparación histórica” para los jubilados.

Ver El engaño a los jubilados (III) que esconde una amnistía ultra secreta para los súper ricos 

La polémica compra de dólares por parte del ex presidente Kirchner, recién se filtró a principios del 2010, durante el conflicto que se generó entre Redrado y el Poder Ejecutivo encabezado por Cristina Fernández de Kirchner, lo que no habla nada bien de él. Al negarse Redrado a implementar el “Fondo del Bicentenario”, a los efectos de pagar con las reservas del Banco Central, no solo al FMI y otros organismos similares. Sino también la deuda externa privada, siendo esta medida fue otro de los ingredientes que determinaron la instauración del cepo cambiario.

Redrado se opuso terminantemente a eso, porque sabía que el Banco Central ya estaba metódicamente desfondado con su accionar, con la fuga de divisas y los pagos de deuda a los organismos multilaterales. Y porque esa medida iba a llevar directamente al control de divisas, tal como sucedió. Por esa razón Redrado fue removido en sus funciones por la presidenta Fernández, primero con un decreto simple, y luego con la intervención del Congreso, ante la decisión de la Justicia de reponerlo en su cargo.

La adulteración de las “reservas de libre disponibilidad” por Redrado

Una forma de mostrar el asalto que sufrió el Banco Central tras la caída del régimen de convertibilidad, por  efecto de la fuga de divisas sumado a los pagos de la deuda externa, es haciendo un ejercicio de ucronía múltiple. Mediante mostrar cómo sería el estado de sus reservas netas o de “libre disponibilidad”, si se hubieran mantenido a lo largo del tiempo las condiciones de la Carta Orgánica original, sancionada en 1992, y las sucesivas reformas que hubo de ella y de los retazos de la ley de convertibilidad, que se fueron sucediendo.

Dando lugar así a una  familia de curvas que se pueden ver en el gráfico siguiente, que muestran el descomunal deterioro que tuvo ínterin la situación del Banco Central. Hasta llegar a la desesperada y terminal situación actual, en la que el Banco Central imposibilitado de controlar la moneda, ha establecido tasa de interés que están destruyendo a las familias y a la actividad productiva, a la par de tener un patrimonio neto negativo.Martin Redrado, ministro de Economía, Hacienda, Banco Central, establishment, gabinete, Alberto Fernández, Cristina Fernández, fuga de divisas, FMI, Banco Mundial, Hambre cero

En 1990, con las conclusiones a las que llegó una comisión investigadora de sus pérdidas, este banco quedó como la bestia negra, a la que había que poner bajo control. Para ello, y para cumplir los requisitos del régimen bimonetarista de la convertibilidad, en 1992 se sancionó una Carta Orgánica del Banco Central, que le impedía tomar deuda o emitir títulos; prestar (dar redescuentos) a los bancos; y cuyas reservas en divisas de libre disponibilidad, debían ser igual a la base monetaria en pesos.

La primera modificación que se hizo a esa Carta Orgánica, sobrevino con la crisis del Tequila de 1995, autorizándolo a dar préstamos a los bancos que se encontraran momentáneamente  en situación de iliquidez, por fuga de depósitos. La otra gran modificación de su Carta Orgánica se concretó en el 2002, por inspiración de su entonces presidente Mario Blejer, permitiéndole emitir títulos de deuda en pesos y dólares con las Lebac y Nobac, que después se convirtieron en las tremebundas Leliq.

Ver De la bomba de las LEBAC a la bomba H de las LELIQ y el estallido social

Blejer había sido uno de los grandes responsables del vaciamiento del sistema financiero y la instauración del corralito cambiario del 2001. Y poco después renunció, tras que la AGN (Auditoría General de la Nación) y la auditoria externa privada del banco, rechazaran terminantemente su balance del 2001. Cuestión que el Congreso ni la misma AGN se inquietaron de investigar.

Ver Amadeo, Bein, Blejer, Pignanelli, Prat Gay, y Sturzenegger, los responsables de la catástrofe del 2001, están de nuevo al frente

Pero en ese momento inspirador, Blejer propuso la creación de la Lebac, con la frase lindante con lo demencial, que hoy casi veinte años después, sigue rigiendo en Argentina: “Muchachos, acá lo que tenemos que hacer es que la codicia supere al pánico”.

Luego en el 2005, Redrado fue el inspirador de otra modificación fundamental de la Carta Orgánica y los retazos subsistentes de la ley de convertibilidad, a los efectos de poder pagarle al FMI. Al disponer pícaramente que la base monetaria no debía estar respaldada por las reservas de libre disponibilidad. Sino que las reservas de libre disponibilidad, eran las que excedían la base monetaria. Haciendo así un juego de palabras y tergiversación de conceptos, que como se verá terminó por reventar al Banco Central.

Ver Colapsó el Banco Central, tras las PASO su Patrimonio se hizo negativo en u$s 6.562 millones

Y por lo tanto esas supuestas “reservas de libre disponibilidad”, se podían destinar al pago de la deuda pública con los organismos multilaterales de crédito, encabezados  por el FMI. De esa manera como respaldo de la base monetaria, se pasaron a computar como reservas de divisas, depósitos de terceros, o proveniente de endeudamiento del Banco Central con el exterior. Dejando de ser las reservas netas, para pasar a ser las reservas brutas, obtenidas buena parte de ellas, mediante obligaciones con terceros, y por ende de no “libre disponibilidad”.

El efecto de esa picaresca de Redrado, se puede apreciar en el gráfico en la columna correspondiente al año 2005. Año en que existían reservas brutas por 28 mil millones de dólares, y que según la picara reforma de Redrado, existían reservas netas por 10 mil millones de dólares.

No obstante que ellas habrían sido negativas en menos – 4 mil millones de dólares, según las normas existentes antes de la reforma de Redrado, vigentes desde el 2002. Y habrían sido negativas en menos -15 mil millones, según las normas anteriores al 2002, vigentes desde 1992.

Posteriormente en el 2010, con el Fondo de Desendeudamiento, se amplió esa disposición pergeñada por Redrado para pagar al FMI y otros organismos similares, extendiéndola al pago de cualquier deuda externa. Situación ante la cual, conociendo el estado andrajoso en que se encontraba ya el Banco Central, Redrado dijo basta, y por ello fue expulsado de su puesto.

Así en la columna de ese año 2010, se puede ver que en el Banco Central existían reservas brutas por 52 mil millones de dólares, pero que en realidad eran reservas de libre disponibilidad de 12 mil millones de dólares, según la reforma de Redrado. Y de menos – 5 mil millones, según la situación previa a la reforma de Redrado, vigente desde el 2002. Y de menos – 27 mil millones, según las normas anteriores al 2002.

Finalmente en el 2012, ante el agotamiento de todos los márgenes, y ya instalado el corralito cambiario como sucedáneo del corralito bancario del año 2011, se derogó la obligación de que la base monetaria estuviera respaldada por las reservas, que era el último retazo subsistente de la ley de convertibilidad.

Y se especificó que el nivel de reservas necesarias a esos efectos, que debía conservar por el Banco Central, lo debía determinar el directorio del mismo. Mediante una fórmula que nunca hizo conocer, siendo el resto de las reservas de libre disponibilidad.

De esa manera en el 2013, como se puede en la columna correspondiente a este año, existían en el Banco Central reservas  brutas por 30 mil millones de pesos, que en realidad eran reservas de libre disponibilidad según las normas del año 2012, de menos -11 mil millones de dólares. Y de menos – 27 mil millones de dólares, según la reforma de Redrado del 2005. Y de menos -44 mil millones de dólares, según la situación anterior a este desde el 2002. Y de menos -61 millones si se consideran las normas del año 1992.

Como se puede ver, a partir de Redrado y por inspiración de este, quién además propició una furibunda fuga de divisas, se hizo un continuo manoseo del concepto de “libre disponibilidad” de las reservas. A los efectos de generar divisas disponibles para enfrentar el pago de la deuda externa, frente la imposibilidad de volver al mercado de deuda internacional tras el default del 2001.

En ese periplo el Banco Central como lo era en 1990, se convirtió nuevamente en una cueva de cuevas; en un nido de termitas, que periódicamente devora todo lo sólido que tiene Argentina, y sobre el que nada nuevo se puede edificar.

Y así el mal que comenzó con la gestiones de Blejer y Redrado, tuvo su pésima solución por parte del gobierno de Mauricio Macri y la presidencia en el Banco Central de Federico Sturzenegger, con la atolondrada salida del cepo que dispusieron, para cumplir una torpe promesa electoral.

Basada en un feroz endeudamiento externo del Tesoro Nacional, y un feroz endeudamiento interno del Banco Central con las Lebac y Leliq, que en definitiva fue la causa liminar del fracaso del gobierno de Cambiemos.

Ver El desesperado arreglo con los fondos buitres, para evitar la bancarrota del Banco Central provocada por la salida del cepo

El plan PRO establishment

Ahora ante un panorama desolador, uno de los iniciadores de la debacle del Banco Central, Martín Redrado, reaparece como el candidato del establihsment para ocupar el sillón del ministerio de Hacienda o Economía, en el flamante gabinete del presidente Alberto Fernández.

A la par que parece irse esbozando un plan político económico, consistente en entregarle la economía y finanzas al establishment; satisfacer a los sectores de la izquierda y al FMI y Banco Mundial con la legalización del aborto; y darle a los pobres e indigentes la bolsa o tarjeta de comida, con el “Plan Nacional contra el Hambre” o “Hambre cero”.

Ver Legalización aborto: la receta drástica de EEUU para bajar el crecimiento de la población y la pobreza

Siendo esto último, la dimensión absolutamente mezquina a la que se redujo la mendaz y utópica promesa de Cambiemos, de “Pobreza cero”. A la que en todo caso con un modesto objetivo, debería haber sido reformulada como mínimo con un “Plan Nacional contra la Pobreza”. No solo contra el hambre, que solo es una consecuencia de ella, y abarca un reducido universo de indigentes.

Plan que así presentado tiene sus bemoles, ya que reabriría un conflicto con la iglesia Católica y otros sectores religiosos. De los que el flamante Gobierno necesita su colaboración para el plan contra el hambre. Y también y sobre todo, para solucionar los problemas judiciales de la vicepresidenta electa y ex presidenta, Fernández de Kirchner. Contando para ello con el apoyo a la doctrina del lawfare, que le acaba de brindar su bendición el papa Francisco.

Siendo una torpe inferencia la del diputado Eduardo Valdez, operador y vocero del presidente electo Fernández, propia de un chanta argentino, el creer que “el Papa Francisco va a entender” lo de la legalización del aborto. Quien soporta una enorme embestida de sector conservador de la Iglesia, por su pretensión de aprobar curas casados (viri probatis) en Brasil, y solo le faltaría que se aprobara el aborto en su país de origen.

Ver LEGALIZACIÓN ABORTO: el golpe mortal de EEUU contra el Papa Francisco

El plan así expuesto hace recordar demasiado al de Lula da Silva, cuando llegó a la presidencia de Brasil en el 2003. Donde tras ser electo, el valor del dólar respecto el real aumentó un 150 %. Y por ello, a la par que anunciaba su plan de “Hambre Cero”, tuvo que poner al presidente mundial del BankBoston, Henrique Meirelles, como presidente del Banco Central, como garantía para los mercados,

Quién durante su gestión, llevó adelante un proceso de internalización de deuda externa, para que banqueros y financistas aprovecharan la elevada tasa Selic del real, y la notable revaluación de este. Haciendo así que la deuda pública brasileña se triplicara, superando actualmente largamente el billón de dólares.

Lo cual asfixió su economía, y deprimió la competitividad brasileña por la enorme revaluación del real. Truncando así también a largo plazo la competitividad electoral del PT (Partido de los Trabajadores) y abriendo paso en definitiva a la llegada al poder de Jair Messias Bolsonaro. Por lo que se puede decir que el primer paso que da un gobierno, es el que en definitiva a la larga lo puede llevar a su fracaso.

Ver Jair Messias Bolsonaro presidente de Brasil, una súper producción israelí

Como sucedió en Argentina con el kirchnerismo, con Redrado al frente del Banco Central, que derivó en el cepo cambiario y el estancamiento de la economía. Y con la improvisada salida del cepo cambiario, por parte de Cambiemos. Y ahora, como si Argentina no viviera en la flecha del tiempo y de la historia, sino en la noria de la historia, Clarín y otros propician que Redrado vuelva al ruedo.-

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