Elecciones Octubre: el voto odio duranbarbista le permitió a Macri descontar diferencias

Elecciones Octubre: el voto odio duranbarbista le permitió a Macri descontar diferencias

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En las elecciones de octubre el voto odio duranbarbista tuvo una alta performance en prácticamente todas las provincias. En ella 1,12 millones de votantes cambiaron su voto, y hubo 2,07 millones de votantes nuevos, o de quienes dejaron de nulificar su voto. Se generó así una masa de 3,2 millones de votos, de los cuales en promedio un 79 % fueron a parar a Juntos por el Cambio, y solo un 21 % al Frente de Todos, para tratar a toda costa de impedir el triunfo de este. Resultado de la construcción “científica” del voto odio, que es la herramienta que reaparece en el contenido del libro nonato de Jaime Durán Barba de la portada, que ha sido objetada por el psicoanalista  Oscar Sotolano por sus aciagos resultados.

Por Javier Llorens –  23/11/2019

A principios de año Jaime Durán Barba anunció con bombos y platillos en una entrevista que concedió a Infobae, el lanzamiento de un nuevo libro respecto su especialidad de ganar elecciones. Al que socarronamente título “Como poner al peronismo a trabajar para uno”.

https://www.infobae.com/humor-politico/2019/01/13/duran-barba-revoluciona-la-propaganda-politica-con-un-nuevo-libro-que-dara-que-hablar/

No obstante el anuncio, el libro no fue lanzado al mercado editorial. Primero porque seguramente alguno le habrá sugerido a Durán Barba, que no era conveniente alertar al adversario. Y en segundo lugar, porque el contundente resultado de las PASO a favor del peronismo unificado, no era precisamente el ámbito adecuado para ese lanzamiento editorial.

Sin embargo esa receta de Durán Barba, consistente en explotar el voto aversivo hacia el contendiente, si no se puede captar avenitivo hacia el candidato propio, funcionó a pleno por parte del oficialismo durante la campaña electoral previa a las elecciones generales de octubre, tras las PASO.

Ver Breve historia del voto bronca o voto fobia 1983 – 2001

Explotando a fondo el antiperonismo existente en vastos sectores de la sociedad, y el odio visceral que ha despertado en ciertos de ella el kirchnerismo, en especial dirigido contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Ver “El arte de engañar”: El plan de Duran Barba con el que Macri derrotó a CFK

Potenciado enormemente con el cúmulo de causas judiciales, que el juez Claudio Bonadio como un especialista en CFK, se encargó de armar contra ella, con el abierto beneplácito del oficialismo. Juez que casualmente también se encargó de perseguir penalmente a todo aquel ex funcionario que hubiese actuado en contra o molestado al grupo Clarín.

Ver CLARIN prepara la violencia, embellece a Bonadio, exalta a Pichetto, y oculta a Pato Bullrich

La síntesis del discurso del candidato a presidente Mauricio Macri, en los últimos días de campaña, estuvo centrada en la necesidad de impedir que vuelvan “ellos” al poder. Con su “atril”“deditos acusadores y prepotentes y sus canchereadas”. Tocando así deliberadamente rasgos del kirchnerismo que según los focus group de Durán Barba, han suscitado la antipatía emocional contra la ex presidenta.

Además de prometer lógicamente, que ahora “viene el alivio, viene el crecimiento; no son palabras”. Aunque fueron solo palabras la promesas de “podes estar mejor” y “pobreza cero” con que ganó la presidencia en el 2015. Apoyándose además visiblemente en esta ocasión, en el voto religioso evangélico, y la cuestión del aborto.

Ver Resultado elecciones: Macri dibujó su balotaje y los Fernández desperdiciaron plebiscitarse

Concretamente, el resultado de la elección de octubre, revela que la siembra del voto odio, le permitió al oficialista Frente para el Cambio, cosechar en las elecciones de octubre 2,52 millones de votos más respecto los conseguidos en las PASO. Casi cuatro veces más que los que cosechó el Frente de Todos, 0,68 millones de votos. Obteniendo así una diferencia a favor de 1,84 millones de votos, que le ayudó a lucir una derrota digna, y una representación equilibrada en la Cámara de Diputados.

En el siguiente gráfico, confeccionado en base los datos del escrutinio definitivo para presidente y vice, se puede observar la cuantía de votos en términos porcentuales, que fueron a parar a Juntos para el Cambio. Provenientes de votantes que cambiaron su voto afirmativo en relación a las PASO, de votantes que dejaron de votar en blanco o de anular su voto, y de nuevos votantes que concurrieron a votar.Jaime Durán Barba, Macri, elecciones presidenciales, Pasos, votos, Votantes, Juntos por el Cambio, Frente de Todos, Oscar Sotolano, Alberto Fernandez

Se aprecia en el mismo que la única distribución favorable para el Frente de Todos (más del 50 % de los votos) fue en la provincia de Santa Cruz. En todos los demás distritos, dicha distribución de votos fue a favor de Juntos por el Cambio, en forma creciente. En Río Negro, Santiago del Estero, y Formosa, hasta un 60 %.

En Misiones, Tierra del Fuego, Chubut, La Pampa, Buenos Aires, la CABA, y Catamarca, hasta un 70 %. En Neuquén, Jujuy, y Corrientes, hasta un 80 %, apareciendo allí el promedio de un 79 % registrado en el orden nacional. En Salta, Tucumán, Chaco, Santa Fe, y Entre Ríos, hasta un 90 %. Y finalmente aparecen Córdoba, con un 93 %, San Luis, con un 96 %, y La Rioja y Mendoza con un 100 %. Lo que quiere decir que en estos dos casos todos los nuevos votos fueron a parar a Juntos por el Cambio.

Siendo además las dos provincias en las que el Frente de Todos disminuyó los votos obtenidos en las PASO, 13.445 en la primera, y 14.213 en la segunda. Y sido también La Rioja, la única provincia en la que se registró una disminución de votos válidos respecto las PASO, con menos 7.670 votos. Mientras que Catamarca fue la única provincia en la que se registró un aumento de votos hacia otros candidatos, 2.559 votos.

En el siguiente gráfico un poco más complicado, se visualiza porcentualmente para cada distrito electoral, la evolución de los votos válidos (barras negras), de los votos hacia otros candidatos (barras verdes), y de Juntos por el Cambio (barras amarillas) y el Frente de Todos (barras azules). Siendo notable a primera vista el aumento de los votos válidos, que van desde un 5 % hasta un 27 %, con un promedio nacional del 8 %. Exceptuando La Rioja que como se dijo, es el único distrito con una cifra levemente negativa.Jaime Durán Barba, Macri, elecciones presidenciales, Pasos, votos, Votantes, Juntos por el Cambio, Frente de Todos, Oscar Sotolano, Alberto Fernandez

La merma de los votos hacia otros candidatos, van en cada distrito electoral de menos 1 % en el Caso de Chubut, hasta menos 46 % en el caso de La Rioja, con un promedio nacional de un 26 %. Por su parte el leve aumento que registran los votos al Frente de Todos, van desde un 1 % en los casos de Mendoza, San Juan, y San Luis, hasta un 17 % en el caso de Santa Cruz. Con un promedio nacional de un 6 %, incluyendo los caso negativos de La Rioja y Mendoza.

Por su lado el notable aumento porcentual que registró Juntos por el Cambio, va de un 3 % en el caso de la CABA, hasta un 81 % en el caso de Salta. Con un promedio nacional del 31 %, sin que se registre ningún caso negativo. Mostrando esto que el fenómeno alcanzó a todos los distritos electorales, desde las más chicas a los más grandes, sin excepción.

Situándose en el rango de más un 40 %, además de Salta, Jujuy, Chaco, Santa Cruz, Tucumán, San Luis, y Santiago del Estero. En el rango de entre 30 y 40 %, Catamarca, Mendoza, Neuquén, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Córdoba, San Juan, Chubut, Tierra del Fuego, Rio Negro, el Promedio nacional, y Entre Rios. En el rango de entre 20 % y 30 %, La Rioja, Formosa, La Pampa, y Buenos Aires.

De esa manera se generaron 1,12 millones de votos, de votantes que dejaron de votar a otros candidatos, y 2,07 millones de votantes nuevos, o de quienes dejaron de votar en blanco, o anular su voto. Totalizando 3,2 millones de votos, de los cuales un 79 % fueron a parar a Juntos por el Cambio, y solo el 21 % fueron hacia el Frente de Todos. De esta manera Juntos por el Cambio logro acortar los 16 puntos de diferencia que soportó en las paso respecto el Frente de Todos (33,5 % a 49,6 %) a la mitad (40,34 a 48,30 %).

Finalmente en el siguiente gráfico, se puede apreciar la diferencia porcentual que hubo en cada distrito, en el aumento de los votos de Juntos por el Cambio, respecto los del Frente de Todos. Donde solo se registra el caso negativo de San Cruz, teniendo como opuesto extremo el caso de San Luis, que trepó a un 1.504 %. O sea quince veces más votos por parte de Juntos por el Cambio, respecto el Frente de Todos.Jaime Durán Barba, Macri, elecciones presidenciales, Pasos, votos, Votantes, Juntos por el Cambio, Frente de Todos, Oscar Sotolano, Alberto Fernandez

En el rango arriba de 1000 %, además de San Luis, se ubican Mendoza y Córdoba. En el rango entre 400 y 1000 %, aparecen Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, y San Juan. En el rango entre 200 y 400 %, aparecen Jujuy, el Promedio nacional con un 272 % más, Corrientes, Catamarca, Salta, y Tucumán. En el rango entre 100 y 200 %, están Chubut, La Pampa, Buenos Aires, La Rioja, y Neuquén. Y en el rango hasta 100 %, están Rio Negro, Santiago del Estero, Formosa, Misiones, y Tierra del Fuego.

El voto odio científico duranbarbista

Las cifras expuestas exponen un fenómeno generalizado, que el gurú electoral de Cambiemos, Durán Barba, tras el desastre de las PASO, trató de capitalizar en una nota que publicó en Perfil, con título “El éxito de una campaña”. En la que se jacta de emplear un Método científico. Como lo hemos explicado reiteradamente, hacemos política usando el método científico, que es contrario al dogmatismo y a las recetas superficiales.”

Y afirma: “Es interesante anotar que, como se puede ver en el gráfico, en esta primera vuelta electoral Mauricio Macri sacó más votos y mejor porcentaje que en la primera vuelta de 2015 en todas las provincias del país, con excepción de Catamarca”. Agregando una tabla comparativa al respecto.

https://www.perfil.com/noticias/columnistas/el-exito-de-una-campana.phtml

El caso es que Durán Barba es quién alejado del método científico, el que apela a la “receta superficial” de comparar por un lado, valores absolutos de dos elecciones distanciadas en cuatro años. Sin tener en cuenta el crecimiento del padrón electoral y los votos válidos, que pasaron de 32,1 a 33,8 millones, y de 25,1 a 26,8 millones, respectivamente.

Pero lo más importante, es que ante el desastre de las PASO, esta primera vuelta era en realidad, como lo sostenían muchos analistas, una segunda vuelta, o balotaje inverso. Dado que el esfuerzo al que convocó vehementemente Juntos para el Cambio en ella, era hacer que el Frente de Todos no se impusiera en la primera vuelta, mediante superar el 45 % de los votos que había logrado en las PASO.

Ante ese contexto, científicamente Durán Barba debería haber comparado estas elecciones de octubre, con la segunda vuelta de noviembre del 2015. Aceptando así que Cambiemos o Juntos por el Cambio, perdió 2,17 millones de votos. Al pasar de 12,98 millones en el 2015, a 10,81 millones en el 2019. A lo que habría que agregarle proporcionalmente el incremento del padrón electoral de 1,7 millones de votantes.

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Jaime Durán Barba logro un posgardo en Harvard sobre el voto odio

La nota de Infobae que se mencionó más arriba, estaba adornada con una foto de un Duran Barba triunfal y entogado, tras finalizar un posgrado en la universidad de Harvard, con la siguiente leyenda: “Durán Barba recién egresado de un posgrado en Harvard que estudia el fenómeno de los populismos en Latinoamérica titulado “Descifrando la psiquis de un demagogo terminal”. Cuentan que el curso le cambió el humor por completo.”

Con ese mismo talante expansivo y triunfal, la mencionada nota decía cosas que no tienen desperdicio en cuanta el método científico de promover el voto odio: “En su anterior libro titulado “El arte de ganar”, Jaime Durán Barba afirmaba que “el electorado está compuesto por simios con sueños racionales que se movilizan emocionalmente”.

“Y que “las elecciones se ganan polarizando al electorado, sembrando el odio hacia el candidato ajeno”. Para lo cual “es clave estudiar al votante común, poco informado, ese que dice ‘no me interesa la política” como hizo Donald Trump, quien entendió mejor que nadie que “el papel de los medios es fundamental y no hay que educar a la gente. El reality show venció a la realidad”.

Tras afirmar que el nonato libro de Durán Barba iba a ser “el best-seller del verano”, la nota proseguía con su enorme carga de discriminación, y de error si se la juzga actualmente: “Y no es para menos, ya que Jaime Durán Barba decidió ir más a fondo que en el libro anterior. “Los simios ahora usan smartphones y escriben en las redes sociales”, dando cuenta que la evolución del peronismo fue producto de años de subsidios.”

“A decir verdad, pagaron servicios públicos a precio de Uganda y la diferencia la aprovecharon para comprar en 24 cuotas el pasaje a Miami, el teléfono celular para sacar fotos comiendo churros en el Manolo de la Collins y arrasar el Aventura Mall con un dólar a 9 pesos mientras que el blue cotizaba a 16 y con eso hacían la diferencia”, como intentando explicar que el electorado simio se sofisticó.”

“El libro está enmarcado en las bases teóricas de la consultoría política estratégica y científica “porque mezcla conceptos arraigados en la gente desde hace siglos, con la modernidad de los focus groups”. Una manera polémica de hacer política para quienes aún creen que las emociones hacen la diferencia… El libro justamente habla de aprovechar la fuerza del otro como sucede con el judo, pero al revés.”

“Porque en lugar de buscar las fortalezas, detectamos lo más miserable de cada uno y lo exponemos para que los electores vean a qué se enfrentan. Hebe de Bonafini pidiendo que prueben las pistolas Taser con la hija de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y Patricia Bullrich. Pino Solanas reconociendo que fue un error la alianza con Carrió y llamando a la unidad con su hasta hace 3 minutos enemiga Cristina Kirchner. El Papa enviando un representante del Vaticano a la asunción de un dictador, que entre sus cinco o seis invitados internacionales tenía al presidente de un país que no existe”.

“Hebe de Bonafini es como un comodín. Cada vez que nos está por explotar algo en la cara, ella se pone solita el chaleco de explosivos y se inmola. Muchos por lo bajo me preguntan si en realidad la tengo contratada, pero les juro que no. Es todo auténtico”.

“El posgrado en Harvard trabaja justamente en el aprovechamiento de la decadencia del oponente -en este caso del kirchnerismo- para lograr que los candidatos de uno se luzcan aunque el contexto no ayude. Es increíble, pero funciona.

“Por ejemplo, cuando creemos que se pudre todo por la suba de tarifas a fin de año, un canal de noticias de cable proyecta una encuesta donde lo muestra a Kicillof como amplio ganador en la provincia de Buenos Aires, frente a una María Eugenia Vidal que tiene la mayor intención de votos a presidente, mientras a unos metros aparece Randazzo, del cual no sabemos nada desde que quedó en 4º lugar en las elecciones a Senador hace dos años.”

“A esto le llamo ‘peronismo Small’, piensan en chiquito”. Sobre todo en un contexto donde cada vez se dificulta más justificar el origen del dinero necesario para financiar la campaña. “El postgrado en Harvard es la mejor inversión que pude haber hecho”.

“… este libro también rescata lo oriental pero desde las artes marciales y le da mucha importancia a la idiotez ajena. “Nosotros podemos hacerle una estatua a Aranguren en Ciudad Evita, entonces aparece Boudou y se postula a vicepresidente de una Cristina Kirchner que no quiere abrir la boca porque sabe muy bien que si habla, viene el patrullero y se la lleva derecho a Ezeiza”, comenta el ecuatoriano”

“Que no deja de sorprenderse ante la seguidilla de torpezas de un peronismo que supo ser una fuerza política imparable y hoy no sabe si tiene candidato. “A nosotros nos tocaron las 7 plagas: recesión, sequía, inundaciones, inflación, una devaluación feroz y la pelea de Trump con China que casi hace volar todo por el aire.”

“A pesar de eso, nunca faltó el sindicalista a contramano de la realidad, el piquetero con un palo cortando las calles para que la gente llegara tarde a trabajar, el liberal al que se le vuela la peluca cuando explica a los gritos lo bien que lo haría él si tuviera más de 3 votos, o el José López de turno tirando bolsos con USD 9 millones en un falso monasterio”.

“Todo muy lindo, pero nos intriga saber si en un hipotético segundo mandato de Macri seguirá la estrategia de la grieta o apostarán a enderezar la economía para poder vivir en paz y planificar el futuro de una vez por todas. Por primera vez Durán Barba duda y, luego de unos eternos segundos, afirma que “la segunda presidencia de Mauricio será muy superior a la primera y que hay Cambiemos para rato”.

“Confiesa que lo único que podría arruinar el inevitable progreso de la Argentina es que los peronistas se pongan de acuerdo, pero lo ve muy difícil. “El kirchnerismo dinamitó todos los puentes, por lo tanto se necesitan 20 años como mínimo para reconstruir el país. En ese proceso debería aparecer un peronista Medium, de esos que encandilan con su sonrisa, se llevan bien con todo el mundo, lo moviliza la necesidad ajena y es incapaz de traicionar a alguien. En Harvard están convencidos de que el peronista Medium es el eslabón perdido”.

Acerca de la construcción del odio

Contrapuesto a la construcción del voto odio propuesto por Durán Barba, este es el título de un interesante escrito cuyo autor, el psicoanalista argentino Oscar Sotolano, publicó en agosto de 2017. En cuyo encabezado decía: “A partir del momento en que no podemos considerar más al diferente como nuestro semejante, entonces preparamos el infierno. El infierno es el odio” dice la hermana Véronique Margron, teóloga, especialista en moral y decana de la facultad de teología de Angers.

Y citando al poeta y comediógrafo Plauto agregaba: “El hombre es un lobo para el hombre, y no hombre cuando desconoce quién es el otro”. El reconocimiento del otro es puesto por el poeta, en el corazón de nuestra dificultosa humanización.”

https://www.alainet.org/es/articulo/187550

De esa forma reflexionaba acerca de la “utilización consciente, instrumental y científica de las emociones y atributos psicológicos humanos… Tomo esta vez el tema del odio y la inseguridad que se anuda con él, como entonces lo hice con la mentira, porque odio y mentira son dos articuladores centrales de la construcción de la subjetividad política actual prevalente y de la instrumentación de fantasmáticas singularmente teñidas de miedo, angustia y terror. En Argentina y en el mundo entero.”

Mas adelante bajo el título El saber de Durán Barba, proseguía citando frases del libro El arte de ganar – Cómo usar el ataque en campañas electorales exitosas” de este: “Los votantes no se mueven solamente en pos de su propio bienestar, sino que también lo hacen buscando que les vaya mal a otros que les caen mal. Para muchos electores estos sentimientos son parte integrante de su existencia. La envidia mueve más que la conveniencia”.

“El votante se mueve fácilmente por pasiones negativas y en muchas ocasiones es más sencillo conseguir votos en contra de un candidato (votos de quienes detestan al atacado)  que a favor de tesis programáticas” (287)  Por tal motivo Barba puede proponerse como objetivo de sus operaciones psicológicas: “ Fomentar la ira o la vanidad del rival para que se destruya a sí mismo” (303).”

“Encontramos en sus palabras que la política deviene la continuación de la guerra por otros medios; la fórmula de Clausewitz se invierte y así se profundiza, y, por cierto, su relato exhibe la dimensión sexual de crueldad sádica que reformatea las tendencias agresivas de los humanos en general. Y sigue: “Más que perseguir que el ciudadano entienda los problemas debemos lograr que sientan indignación, pena, alegría, vergüenza o cualquier otra emoción”. (364)”.

“Como se ve en las palabras del asesor ecuatoriano, los afectos, las emociones están en el centro de la práctica política. Cuando miente o recomienda mentir a sus empleadores no es sólo para desestabilizar una razón argumentativa sino para producir emociones que se apropien de la subjetividad de los ciudadanos. Eso es el giro afectivo. Los seres humanos estamos lejos de la belleza, inteligencia y razón que nosotros mismos nos atribuimos. Por eso, aunque destrone nuestras visiones idealizadas de lo que los pueblos son, la frase: los pueblos no comen vidrio, se demuestra falsa una y otra vez.”

“Muchas veces comemos vidrio, tanto cuando votamos a aquel que nos disgusta como cuando lo hacemos por aquel con el que comulgamos. No hablo de “ellos”- el pueblo, hablo de “nosotros”- el pueblo. La situación no nos es ajena. Lo que sin embargo habría que agregar es que esta afirmación sólo puede advenir cierta si introducimos el no y un pronombre: “los pueblos no siempre comemos vidrio”, nosotros no siempre lo hacemos, no siempre somos totalmente estúpidos.” 

“A partir de estas afirmaciones, es evidente que las prácticas que atañen a la acción política en sociedades llamadas democráticas que eligen a partir del voto sus representantes, decantan solas: para los fabricantes de subjetividades que manejan el campo de la producción política se trata de lograr que a los electores le caiga mal aquel a quien quieren derrotar.”

“Le caiga mal no por sus argumentos ni programas, Durán Barba no duda al respecto: “Algunos estudiosos creyeron que los ciudadanos escogían racionalmente al candidato que más le convenía. Sobre todo en la academia norteamericana se instaló la idea del rational choice (la elección racional), que suponía que los electores eran fríos, informados, comparaban posibilidades y escogían lo que les convenía. La verdad es que somos simios con sueños racionales, pero usamos poco la cabeza”.

“El mito argumentativo que sustentó la ficción deliberativa en la era moderna, esa construcción de una nueva ágora donde todos los ciudadanos supuestamente libres debatimos, no como en la restringida ágora griega, cae hecha añicos por quienes exploran formas planificadas, no intuitivas, de manipular los sentimientos de los electores y de los pseudociudadanos que supuestamente deliberamos libremente en múltiples y diversas “ágoras”.”

“Por eso Durán Barba enuncia: “La política es pasión. Los candidatos y los electores dependen de sus sentimientos. Quienes desconocen los vericuetos de nuestra profesión se sorprenden cuando comentamos que la primera pregunta a los encuestados es si nuestros candidatos les caen bien o les caen mal. No nos inquieta si se identifican con sus tesis de izquierda, de derecha, o con que hagan o no la oposición al Gobierno. Ni en el mundo de los electores ni en el de las elites intelectuales se decide el voto razonando” (pag. 87).

“Y sigue: “En muchas ocasiones, los integrantes de un focus group dicen que un líder es honesto, eficiente, pero que nunca votarían por él. Su argumento suele ser simple: ‘Es pesado, se cree mucho, es antipático’”.

“Estos argumentos demuelen nuestra vocación racional, y ante una posición subjetiva así instituida, cuanto más argumentemos más antipáticos devendremos. Para garantizar esa alternativa están los medios de comunicación de masas y hoy las agencias de trolls profesionales financiados con pródiga generosidad… Tienen un inmenso poder para realizar sus operaciones de mil maneras distintas, y las suelen llevar a cabo individuos psicológicamente rayanos en la psicopatía o moralmente indefendibles sin que las multitudes virtuales que los siguen lo adviertan.”

“Es que eligen como dealers para la primera línea a tipos simpáticos, entradores, expertos en showbusiness, a veces con algún título académico o curso hecho en las usinas del primer mundo que los dota de prestigio de experto, y los pone en fila para el próximo premio que  en una fiesta de familia se otorguen. Pero el título es secundario, lo que importa es la simpatía. Como en el focus group: importa que caiga bien a una mayoría de los oyentes o consumidores de tevé en sus diversos formatos actuales.”

“Motivos de rechazo hacia un gobernante o una persona puede haber de distinto origen. Es la respuesta del focus group al que alude Barba: los motivos por los que podemos caer mal, son infinitos….  Lo interesante es que quienes promueven esta lógica social no necesariamente odian. Pueden ser sujetos desprovistos de pasiones que promueven el odio sin pestañear aunque hablen con dulzura y buenos modales”.

“Ser dueños del poder les genera un sentimiento de superioridad que hace del sufrimiento de los otros un tema que los mantiene por completo indiferentes… Durán Barba no muestra odio, sólo dice que cuanto más odie la población al rival, más fácil será vencerlo. El se ubica por fuera de la pasión como observador objetivo de una realidad con la que no mantiene relación ética.”

“Así puede decir que “cuando diseñamos una estrategia de campaña, desde un punto de vista pragmático, nos interesan más los electores poco informados, los menos politizados, porque son ellos los que pueden moverse. No hay detrás de esto ninguna intención de manipular a la gente…” (66)”

“Pero todo su libro es un curso de manipulación. Cuanto más desconfiamos de nosotros, cuanto más nos odiamos, más fácil se apropian de nuestra mente y de los bienes sociales que nos constituyen en él. Así fue siempre en la historia, los ingleses fomentando las luchas internas en la India y Medio Oriente, las grandes potencias europeas apoderándose del completo continente africano promoviendo las guerras tribales desde principios del siglo xx hasta nuestros días.”

“Por eso ninguna medida que afecta a la población se toma hoy procurando siquiera atenuar el dolor que genera la impotencia, porque cuanto mayor sea ésta más posibilidades habrá de que el odio cunda y las condiciones de violencia social se expresen de forma fragmentada y finalmente autoagresiva. Naomi Klein habla implícitamente de ello en su “doctrina del shock”. Es el propio tejido social el agredido.”

Sotolano finalizó su escrito diciendo palabras que son claves, en cuanto la situación argentina, y respecto todos los argentinos, principalmente sus dirigentes, y periodistas y comunicadores militantes y guerreros: “Reconocer que el otro humano puede ser diferente (más aun, que es siempre diferente) es una de las tareas más complejas que tiene a su cargo el psiquismo en tanto nos constituimos en, el y con otro sujeto de inconsciente, por ende constantemente promotor de un plus incapturable.”

“En ese sentido, el otro del cual habrá que tener en cuenta, que a veces es tan diferente y contradictorio como para devenir nuestro rival o hasta nuestro enemigo. El punto está en cómo hacer que no pierda por ello para nosotros su dimensión humana más ligada, esa que nos constituye en la relación con los otros en el campo de Eros. Cuando esto no ocurre, el odio en su forma extrema, criminal o suicida, se adueña de la vida.”

A esta altura corresponde recordar a Ghandi, que logró superar en la India la trampa del odio entre hindues y mulsumanes, tendida por Inglaterra para tratar de conservar su dominio, apelando a la “ahimsa” o “no violencia”. Que está muy lejos de ser una violencia contenida, sino en esencia es el “no odio” hacia el otro, aunque sea el enemigo, e incluso el opresor.

Ejerciendo por contrario hacia él un respeto y compasión budista, por el solo hecho de ser humano. En cuya condición estamos sujetos, como náufragos en este inmenso cosmos, a la impermanencia, la enfermedad, la vejez, y la muerte. Y para no hundirnos así en el infierno de todos los días.

En tal sentido, sin odio ni ira, deberíamos también declarar al ecuatoriano Duran Barba y sus herramientas supuestamente científicas para construir el odio entre los argentinos para ganar elecciones, persona no grata, pidiéndole gentilmente que se ausente del país.-

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