Maradona en off side con sus OFFSHORE

Maradona en off side con sus OFFSHORE

La familia del ídolo mundial del fútbol figura como accionista en empresas de Miami, en el estado de Florida, uno de los paraísos fiscales, bajo la finalidad de la posible evasión fiscal y la especulación inmobiliaria. Negocios inconsistentes bajo una proclama latinoamericana.

Por Lea Ross | @LeandroRoss

Fue amigo de los líderes latinoamericanos Fidel Castro y Hugo Chávez y tiene un tatuaje enorme del Che Guevara en su brazo. Al mismo tiempo, tiene cinco empresas offshore registradas en Miami, la tierra predilecta del anticastrismo, el antichavismo y el antiguevarismo.

Diego Armando Maradona se ha caracterizado desde hace una década y media como un referente en la lucha por las causas de la unidad latinoamericana y contra los intereses corporativos que rigen en el mundo. Sus semblanzas no siempre se condicionan con algunos de sus intereses. En un mundo globalizado, donde las finanzas de los paraísos fiscales se ha convertido en la red que organiza la dinámica de los grandes negocios, el padre del Gol del Siglo no ha quedado ajeno en estas oportunidades que tanto ofrece el sistema que muchas veces él mismo ha criticado.

La pelota no se mancha. Pero sí sus negocios offshore.

Una por una, todas las sociedades

La firma más antigua es el GIA DAL MAR CORP., que estaba a nombre de Claudia Villafañe, la ex esposa del Diego. El nombre es un acrónimo de Giannina y Dalma, las dos hijas de Maradona, creada en el año 1999, que también figurarán como accionistas en otras empresas. Curiosamente, la empresa fue dada de baja un año después. También figura como secretario y director Mario Dobronich, yerno de Guillermo Coppola, ex representante del Diego, hoy enemistados. Tres años antes del nacimiento de esta empresa, a Dobronich se le inició una causa penal por tráfico de autos.

Documento de GIA DAL MAR, con firma de Claudia Villafañe.

 

Otra empresa donde la familia Maradona-Villafañe figura como accionistas es GIAMAR 1606 INC., del año 2003, donde aparece solo Claudia -en los momentos en donde el divorcio con el astro del fútbol estaba en trámite- y que fue dada de baja tres años después.

El 18 de octubre de 2006, nacería DALMAR 0487 LLC., donde en este caso El Diego figura como accionista. Allí lo comparte no solo con Claudia, sino también con su hija Dalma Maradona, que de hecho el nombre de la empresa es su apócrifo. Todavía está en actividad. En ese entonces, se encontraba en exposición pública la inversión de crear el complejo habitacional en Miami.

Enmienda de la sociedad DALMAR 0487 LLC, con la firma de Claudia Villafañe, y que figura Diego Maradona como accionista.

Un mes después, el 10 de noviembre de ese año, Claudia Villafañe puso en actividad una nueva sociedad con el nombre de GIAMAR 2207 LLC., en alusión de Giannina. Sin embargo, se puso en desactividad a los tres días, el 13 de noviembre de 2006. Aunque hasta el año 2015, la compañía continuó con el envío de los reportes anuales al Departamento del Registro Público de Florida. 

Ya para el año 2008, nació otra empresa de nombre GIAMET 2503 LLC, creada el 09 de julio, pero que un año después se desactivó, un procedimiento parecido al que fue GIAMAR 2207. Según los abogados del Diego, la funcionalidad que tuvo esa sociedad fue para la adquisición y la venta inmediata de un departamento que le habría generado una ganancia de un millón de dólares a Claudia.

Fragmento del único documento que contiene el Departamento de Florida sobre GIAMAR 2207.

Intereses inmobiliarios en tierras anti-latinoamericana

Todo empezó entre los años 2006 y 2007, tres años después del divorcio entre él y su ex pareja Claudia Villafañe. En ese momento, El Diego tenía pensado realizar una inversión para la creación de un complejo de departamentos de lujo en la ciudad de Miami. El complejo iba a conformarse en unidades de 120 y 300 metros cuadrados, con valores de entre 700 mil y 1,7 millones de dólares en ese entonces. Las viviendas estarían acompañadas en un parque amplio, con una estatua gigante de bronce con representación a “la mano de Dios”. Una propuesta arriesgada como llamativa, sabiendo que se trata de la región predilecta de los cubanos opositores a Fidel Castro, el líder socialista que mantenía una fuerte amistad con el ex jugador y DT de la Selección Argentina.

Quien se encargó de llevar a cabo este negocio entre Claudia y el Diego fue la “bróker glam” Linette Guerra, directora de la empresa “La Playa Properties”, creada en el año 1996. Junto con su esposo Mariano Pastor, emprendieron la tarea de gestionar los intereses inmobiliarios, especulativos y financieros de la farándula internacional. Linette Guerra es socia de Osvaldo Díaz, quien se encargó de armar las primeras dos empresas de las hijas de Maradona en el coqueto Miami.

Sin embargo, en el año 2014, el proyecto se frenó a partir de que Maradona inició un litigio contra Claudia Villafañe por haberle ocultado unos 80 millones de pesos argentinos. La acusa de tener tres propiedades inmuebles, con valor de 6 millones de dólares, y que las habría adquirido en los momentos en que el Diego le confirió a ella el control del negocio del complejo. Las compras se habrían hecho mediante la intermediación sociedades offshore, emprendidas por los contactos de Linette Guerra. La triangulación habría sido organizada por el abogado de Pastor, Alex Sirulnik, sindicado de ser el titular de cuentas de Suiza de su propio cliente.

Según un artículo de 2015 de Pablo Berisso, para la Revista Noticias, los lujosos departamentos que habrían sido contenidos por Claudia para mantener esos fondos, están ubicados sobre la avenida Alton Road, adquirido por U$S 208.500, otro en el complejo “The Beach Club Hollandale” (U$S 560.000) y el último en el Yacht Club Portofino.

En estos momentos, la AFIP todavía está investigando si Claudia Villafañe cometió algún delito a la hora de crear estas empresas. Empresas que incluso el propio Diego Maradona, como mostramos anteriormente, figura como accionista.

De hecho, en uno de los documentos que accedió el periodista y especialista en software Andrés Ballesteros, se puede observar que la sociedad DALMAR 0487, la única donde Diego Maradona figura como accionista, fue utilizada para adquirir uno de los inmuebles en disputa: la Unidad 2803 en Beach Club Three. Esto, más otros dos, fueron denunciados por Maradona por adquirirlos a su espalda.

Habrá que ver si realmente todo esto fue diseñado sin el consentimiento del Diego, más el hecho de saber qué rol jugaron sus dos hijas en todas esas maniobras especulativas. Maniobras bastante polemizadas a partir del mega-escándalo de los Panamá Papers que salpican tanto a empresarios como políticos. Y a los ídolos populares también.

 

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