¿Qué “fuerzas superiores” operan detrás de Macri? El pueblo debería querer saber de qué se trata

¿Qué “fuerzas superiores” operan detrás de Macri? El pueblo debería querer saber de qué se trata

Contraponiéndose al cándido dicho “el pueblo nunca se equivoca”,

el ex presidente conservador Carlos Pellegrini Bevans (1846 – 1906) afirmaba que “la política es el arte de engañar a ese gran niño que se llama pueblo”.

Receta que parece más actual que nunca y consiste, simplemente, en movilizarlo emocionalmente como a un niño frente a opciones binarias. 

En términos electorales esto se conoce como voto bronca, voto fobia o voto útil. Se lo hace así, muchas veces, optar por lo supuestamente bueno a conocer, ante lo malo conocido, lo cual a la luz de las experiencias de las últimas décadas, las mas de las veces lo llevó a elegir lo peor. Cabiendo por ende el interrogante de para quién es realmente útil el voto. 

Por Javier Llorens

Lo que está sucediendo en estos tiempos tiene un déja vu para quienes cargamos algunos años observando desapasionadamente la realidad. Se trata del voto bronca, voto fobia, o voto útil. Pero no del voto bronca o útil asumido por parte de una sociedad lúcida, sino de una ola de voto fobia pacientemente generada por poderosos usinas mediáticas, una cohorte de periodistas, líderes de opinión y políticos expertos en denuncias resonantes.

Que si uno los analiza objetivamente y con detenimiento evidencian trabajar, paralela y disciplinadamente, en la creación de lo que bien podría denominarse, una sutil revolución de terciopelo o de colores, que tiene finalmente su expresión en las urnas. Para ser llavada a cabo requiere un estado generalizado de descontento previo, que es magnificado sustancialmente mediante recargar los aspectos negativos del régimen existente, ocultar lo positivo, desbalanceando así el humor de la sociedad y la visión del conjunto.

Logrando así que la sociedad se encolumne en la toma de decisiones electorales, pero no con un basamento racional y lucido, que es el indispensable para que los pueblos prosperen, sino con un basamento eminentemente emocional, que no es precisamente la forma más adecuada de adoptar decisiones para el futuro, máxime si el presente es complicado. Como diciendo “estos ya me tienen harto”, “no los quiero ver más”, “que venga cualquiera que sea”, “con tal que se las tomen”.

Ciclo que, en consecuencia, se repite indefinidamente desde hace décadas en nuestra historia. Dado que el solucionar de esa forma irracional y exasperada esa decepción del presente, solo puede llevar a una nueva decepción futura, y así sucesivamente. Termina instaurándose así un orden nuevo, en reemplazo del viejo, el que no obstante al poco tiempo también se hace viejo, al no aportar soluciones reales a los problemas existentes.

Igual que una Doña Rosa enojada y harta de su empleada doméstica, la echa de su casa dando un portazo y en su reemplazo toma la primera postulante que pasa por la calle, sin pedir mayores datos ni referencias. Cuya única gran virtud consiste en contar con un desempeño para el cargo desconocido. Saltando así hegelianamente de tesis a antítesis sin solución de continuidad, sin lograr nunca una síntesis, que es la forma en que se construye la historia.

Inveteradamente estas olas de voto bronca o fobia en Argentina se han dado en un contexto geopolítico especial, como consecuencia de cambios de políticas o de alianzas en el mundo. Que actualmente ha llegado a niveles inusitados, con la acechanza de China a la hegemonía estadounidense. Disputa ante la cual Mauricio Macri dice que hay que volver a “nuestros amigos de siempre”, ignorando que como señaló Lord Palmerston, “los países no tienen amigos ni enemigos permanentes, sino intereses permanentes”. Tal como ya nos demostró EEUU cuando alentó la “guerra sucia”, se puso a favor del enemigo en la guerra de Malvinas, ideó el Consenso de Washington, y se comportó en la crisis del 2001, etc.

Sumados a factores económicos financieros, como es la cuestión del petróleo y la deuda, que hoy nuevamente está presente con las demandas de los fondos buitres. A los que Macri prometió satisfacerlos plenamente, poniéndose inmediatamente a las órdenes del juez Griesa. Desconociendo las implicancias que ello podría acarrear por efecto de las leyes cerrojo, que podrían generar una verdadera bomba de deuda al tener que acordarle a quienes ingresaron a los canjes del 2005 y 2010 lo que se otorgue a los fondos buitres.

Además Macri propone endeudar externamente al país todo lo que pueda, inaugurando un nuevo ciclo de endeudamiento a lo Martínez de Hoz. El que, como una tutela externa establecida sobre el país de la que ya teníamos penosas experiencias históricas previas, llevó a que rifáramos y extranjerizáramos todo nuestro patrimonio colectivo. Sin por ello poder evitar la catástrofe del año 2001.

Además esas olas de fobia, siempre han tenido casualmente derivaciones muy concretas a favor de los poderes mediáticos que las generan o acentúan. Como es el caso de CLARIN en anteriores ocasiones, grupo que actualmente enfrenta problemas críticos de supervivencia por los cambios tecnológicos y regulatorios sucedidos en la última década, y el candidato Macri es el único que le ha prometido públicamente solucionárselos.

Candidato que además evidencia tener un muy pobre diagnóstico respecto a la gravísima cuestión del atraso del dólar y la distorsión de los precios relativos, al proponer la peligrosa receta de dejar flotar el dólar. Lo cual en Argentina siempre ha traído megadevaluaciones, hiperinflación, recesión, y enormes transferencias de riquezas. Basándose para ello en un razonamiento seudo científico casi grotesco, imitación del “dólar hamburguesa” (Big Mac Index) que sostiene que los precios ya tienen implícitos un dólar a 14 pesos. Siendo quizás por eso Macri aplaudido calurosamente como el “candidato del mercado” en el Coloquio de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina) y también en el exterior.

Receta que aún antes de ser implementada, ya ha comenzado a producir daños en la economía, al haber generado restricciones en la oferta de bienes y aumentos de precios preventivos. Quedando el interrogante si esa peligrosa receta no se trata de una desestabilización deliberada, para tratar de sumar votos al candidato Macri frente al balotaje.

Y esta cuestión es crucial, porque si el diagnóstico de Macri y sus demiurgos es errado, les pasará como el aprendiz de brujo de Paul Dukas que animó una escoba para que le acarreara agua, y luego no pudo parar ni el acarreo, ni la multiplicación de escobas dedicadas a esa faena provocando una inundación. Macri, al igual que el aprendiz, desatará una carrera imparable entre precios internos y del dólar, como sucedió en 1958, 1962, 1975, 1981, 1989 y, en parte, en el 2001. Desembocando en una hiperinflación, a la que si se la quiere parar con astringencia monetaria, derivará en una recesión. Y en tal caso el cambio de Cambiemos con esta receta, bien podría hacer que el cambio pase a ser un dólar a 40 pesos o más.

De esa manera, tras las elecciones los propulsores de la ola de indignación y voto fobia se alzan con el beneficio esperado. Mientras quienes inconscientemente son llevados por esa ola, solo se quedan con una loca ilusión y entusiasmo de poca duración. Seguidamente se amplían los detalles de cómo se llegó a esta situación actual, partiendo del voto bronca del 2003 que encumbró al kirchnerismo en el poder. Que se ha visto notablemente favorecida por los graves furcios en los que incurrió el oficialismo, tanto gubernamentalmente como electoralmente.

Cosas parecidas sucedieron en los votos bronca de 1983, 1989 y 1999, cuyos antecedentes resulta indispensable conocer, para entender en profundidad lo que está sucediendo con el actual voto bronca 2015 ya que se trata de una dinámica de engaños al gran niño llamado pueblo, que no comenzó en el 2003 sino muchos años antes. Razón por la que en la nota “Breve historia del voto bronca o voto fobia 1983 – 2001” se amplían los detalles de ellos, y se cita un elocuente escrito del presidente Pellegrini Bevans respecto la trágica y nefasta guerra contra el Paraguay emprendida por Argentina, en el que sintéticamente dijo:

Hay fuerzas superiores que combinan los sucesos, que mueven a los hombres y las cosas, según su varia índole, en el inmenso tablero de la vida, y preparan para una hora dada las soluciones definitivas… No criticaremos, pues, la política exterior de nuestro país, en los tiempos que precedieron a la guerra: reconocemos cuales eran la exigencias de la opinión pública, que a veces, es la suma de opinión de todas las ignorancias; conocemos cual era la propaganda irreflexiva de la prensa, cuya funesta influencia, en muchos casos, ha dado ocasión a que un célebre académico francés la defina, parodiando a Esopo sobre la lengua: “Es lo mejor y lo peor que tiene la sociedad moderna”.

Resumen:

El voto bronca 2003, Kirchner y la protección de las “industrias culturales” El voto bronca 2015, sobrevivencia del grupo CLARIN, fondos buitres, y geopolítica El conflicto a matar o morir con el grupo CLARIN El aleteo de los fondos buitres La geopolítica El concierto de los adversarios: la embajada y los políticos La embajada y los medios La campaña electoral 2015 Argentina ante el desafío de su hora obscura y una elite cada vez más degradada La inpercepción de la realidad por parte del macrismo Hacer la nuestra

El voto bronca 2003: Kirchner y la protección de las “industrias culturales”

Las elecciones de ese año que encumbraron sorpresivamente a Néstor Kirchner a la presidencia de la Nación, resultan un interesante ejemplo del voto bronca, voto fobia, o voto útil o estratégico. Signada por el enfrentamiento entre el ex presidente Carlos Menem y el presidente Eduardo Duhalde, este último se desvelaba en cómo ganarle a Menem la interna del peronismo para elegir el candidato a presidente, que tenía como seguro ganador a Menem. Finalmente Duhalde resolvió el dilema, mediante el sencillo expediente de evitar la interna, y hacer de la primera vuelta electoral una interna peronista, mediante anticipar el llamado a elecciones y la entrega del mando.

El pretexto para ello fueron los asesinatos de Kosteki y Santillan. En donde tanto la actuación opaca de la secretaría de Seguridad, a cargo de Juan José Alvarez, que luego renunció al conocerse que se había desempeñado como agente de la SIDE durante la dictadura o como la del agresivo director de la SIDE Carlos Soria, que luego murió en manos de su esposa, o como la de policía de Buenos Aires, dejaron la vehemente sospecha de si el conmocionante episodio no había sido deliberadamente buscado, conforme las acuciantes necesidades políticas del presidente Duhalde.

A esa añagaza, Duhalde que es un hábil ajedrecista y lector de encuestas, le sumó otra, a los efectos de lograr que su entonces pupilo Néstor Kirchner se despegara del parejo pelotón que venía detrás de Menen, que encabezaba las encuestas. Mediante una componenda con empresas encuestadoras y CLARIN y LA NACION, en la semana previa a las elecciones de abril de ese año, estos influyentes medios comenzaron a anunciar en la tapa de sus ediciones que a la segunda vuelta pasarían Menem y Ricardo López Murphy, el candidato de Alianza Federal Recrear que luego se fusionó con el PRO (Propuesta Federal).

Esta noticia amañada y revulsiva para muchos sectores desde el centro hacia la izquierda, anuló el voto por convicción, y desencadenó un voto fobia, voto útil o voto estratégico de múltiples efectos. Dado que por un lado hubo sectores de centro izquierda y de izquierda que votaron a Kirchner, para evitar ese balotaje entre dos expresiones de centro derecha. A su vez hubo sectores de centro derecha y derecha, que pensaban votar a Menem, pero se desplazaron para votar a López Murphy como variante más prolija. Y lo mismo sucedió con votos de un alicaído radicalismo, que pasaron a votar a este candidato.

El resultado de ese enjuague encuestadoril mediático fue que Menem obtuvo el 24,5 % y Kirchner el 22,2 % de los votos. Pasando así ambos al balotaje, quedando bastante atrás López Murphy con un 16,4 %, lo cual evidenciaba el enjuague hecho con las encuestas. Seguidamente LA NACION y CLARIN descargaron un aluvión denostativo sobre la candidatura de Menem con mas encuestas amañadas que señalaban un rotundo triunfo de Kirchner, llevando a Menen a renunciar a su candidatura. Consagrándose así el ignoto candidato Kirchner como presidente con un porcentaje de adhesión similar al que obtuvo el presidente Humberto Illía en las elecciones de 1963 con el peronismo proscripto.

Candidato al que además esos medios protegieron mediáticamente, pese que llegaban alarmantes versiones desde la provincia de Santa Cruz que decían que los Kirchners no eran lo que parecían. Ni en cuanto a los Derechos Humanos, y en algunas otras cuestiones, como la corrupción y su desenfreno para mantenerse indefinidamente en el poder. Cualidades negativas que recién comenzaron a aparecer tras sus posteriores rupturas con esos medios.

El peronismo pagó prestamente a CLARIN y LA NACION el precio por esa valiosa complicidad mediática, sancionando a la semana siguiente la ley de protección de industrias culturales, que salvo a ambos medios de la quiebra o de ser absorbidas por sus socios extranjeros. Por su parte LA NACION creyendo que tenía aun más derechos por haber encumbrado a Kirchner en la presidencia, le presentó a este a través de su secretario de Redacción Claudio Escribano, una especie de pliego de condiciones, que este rechazó airadamente.

Y a partir de allí tempranamente LA NACION inauguró su línea opositora a ultranza del kirchnerismo, que continúa hasta ahora. Y por contrario Kirchner estableció una alianza estratégica con Magnetto y el grupo CLARIN, que duró hasta el año 2008. Tras ese evento extraordinario, tramado entre políticos, medios y encuestadores, la corrupción de estas últimas se hizo crónica, tal como se verá seguidamente. Lo que explicaría porque, ni siquiera con las bocas de urna, pudieran anticipar el resultado electoral de octubre pasado.

El voto bronca 2015, sobrevivencia del grupo CLARIN, fondos buitres, y geopolítica

La metáfora de Pellegrini de que “la política es el arte de engañar a ese gran niño que se llama pueblo”, tuvo de entrada en Kirchner una versión menos poética, ya que a los grandes empresarios y lobistas les solía recomendar, “no vean lo que digo, sino lo que hago”. Y como muestra de la importancia que otorgaba a la apariencia y el marketing, una de las primeras acciones que concretó, presuntamente a través de su jefe de Gabinete Alberto Fernández, fue el sobornar a las empresas encuestadoras, para que elevaran su imagen positiva al máximo. Pagándoles por ello un canon anual, según confesó el responsable de una de ellas, Jorge Giaccobbe.

Luego en el afán de construir el relato y dibujar la realidad, esa pasión por trucar las estadísticas se traslado al INDEC, falseando o maquillando las estadísticas de inflación, pobreza, nivel de empleo, PBI, y hechos delictivos. Al punto tal de tener que discontinuar la publicación de algunas de ellas, por haber llevado su dibujo a límites inverosímiles, como sucedió con la pobreza.

El conflicto a matar o morir con el grupo CLARIN

La otra acción fue establecer una firme alianza estratégica con Héctor Magneto y el grupo CLARIN. Gracias a esta alianza ganó las elecciones del 2005 y 2007. El Medio que por entonces olvidó enteramente el periodismo como contrapoder que actualmente predica, para convertirse en un aliado obsecuente del gobierno, como ya lo había hecho antes varias veces con otros gobiernos, mientras duró la luna de miel. Conforme el cambiante seudoperiodismo de diástole y sístole que practica inveteradamente. Aumentando con la diástole sustancialmente su patrimonio y extensión de su multimedio, para con la sístole expulsar al gobierno que se lo permitió, diciendo que pase el siguiente, como está sucediendo ahora con Macri.

A cambio el grupo CLARIN obtuvo la extensión de las licencias de radio y televisión, la aprobación de la fusión de Multicanal y Cablevisión, que es el corazón económico del grupo, y la fraudulenta colocación de acciones de CLARIN en las AFJP, que luego pasaron a manos de la ANSES, cuyas cotizaciones en poco tiempo cayeron a una décima parte de su valor. Gracias a la cual el mega banco Goldman Sachs se escindió como socio del grupo, llevándose su parte.

Como vuelto de esas transacciones el kirchnerismo se quedó con Página 12, que antes había sigilosamente pasado a manos de Magneto. Diario que en consecuencia trocó su tradicional línea editorial ácidamente crítica de los oficialismos, por un oficialismo obsecuente como un Pravda kirchnerista.

El punto de ruptura de esa alianza estratégica entre el kirchnerismo y CLARIN lo motivaron dos asuntos, uno de fondo, y otro instrumental. El de fondo es que conforme sus ostensibles antecedentes santacruceños, los Kirchners habían venido para quedarse indefinidamente, y convertirse en un poder permanente. Tal como lo habían logrado hacer en Santa Cruz con la reelección indefinida para gobernador. Lo cual colusionaba frontalmente con la postura de Magnetto, de que es el grupo CLARIN es el que detenta el poder permanente, siendo el poder político solo un poder vicario, que gracias a la democracia viene y se va.

Y el instrumental consiste en la necesidad estratégica por parte del grupo CLARIN, de controlar las telefónicas, que pueden hacerle una competencia ruinosa al cable, que es el “core business” del grupo, llevándolo así a la ruina. Cuya ambición desmesurada, que nada tiene de envidiarle a la de los Kirchners, ha hecho de Magnetto un moderno mito de Sísifo. Condenado por el destino, en el marco del incesante adelanto tecnológico que se dio en el último cuarto de siglo, a tratar de capturar el monopolio del adelanto tecnológico que se viene, porque el que consiguió ya se ha tornado obsoleto.

Esa ruptura se hizo patente durante el conmocionante conflicto de la resolución 125, en el que CLARIN puso a TN a trasmitir en vivo y en directo las 24 hs, desde el centro del conflicto en Gualeguaychú. Y así transformó a Alfredo De Angeli, un chacarero desdentado, en un héroe nacional, que actualmente es senador nacional, y recientemente casi llegó a la gobernación de Entre Rios.

Esa demostración de poder de fuego por parte de CLARIN, dio origen a un largo intercambio de golpes con el gobierno, en los que ambos contendientes han asumido que se trata de matar o morir. Y que lejos de cesar, han ido en franco aumento hasta la fecha. Ya que al seudo periodismo abrasivo, cínico, putañero, y pendenciero de CLARIN, el kirchnerismo le opuso un tosco periodismo militante, quedando así enfrentados el contrarelato y el relato, ambos alejados tanto de la verdad como de la moral, y del ejercicio de un periodismo riguroso y honesto.

A lo que se sumo la ley de medios, con la cual el kirchnerismo trató de anular las anteriores prebendas otorgadas al grupo CLARIN, y de descuartizarlo, medida que este hasta la fecha logró diferir. A la que se agregó luego la ley de telecomunicaciones, que le abre paso a las telefónicas para brinden servicios de televisión, destruyendo así la base económica de CLARIN. Por lo que se puede decir que en estas elecciones CLARIN lucha a brazo partido por su supervivencia. Garantizada públicamente por el macrismo, que se ha comprometido a proteger la “industria del cable”, cueste lo que le cueste a quienes deben pagar su abono.

Así a partir de la 125 se abrió la brecha o grieta que ha crispado y divide ostensiblemente a la sociedad argentina, que muchos atribuyen exclusivamente al kirchnerismo. Pese que una brecha o grieta tiene dos bordes, y por ende de ella también es responsable el grupo CLARIN y LA NACION, sumados a cierta oposición a ultranza, que finalmente se alineó con el PRO de Macri.

El aleteo de los fondos buitres

Más allá del plano simbólico, donde el kirchnerismo cometió errores decisivos fue en el plano económico financiero. Con el pésimo arreglo de la deuda que hizo con el canje del 2005, gestionado por el ministro de Economía Roberto Lavagna, y el secretario de Finanzas Guillermo Nielsen. En el cual, para engañar a ese gran niño que se llama pueblo, y evitar investigar la deuda como era la exigencia social, se simuló una quita que no era tal. Al estar compensada con los cupones ligados al PBI inventados por el FMI, que seguidamente se pagaron aceleradamente.

Si bien dejó al gran niño contento, con la supuesta quita el gobierno se malquistó con los mercados financieros internacionales, que no entendieron o no les gustó el juego. Con el agravante de que las leyes cerrojos que dictó, a los efectos de tratar de forzar la aceptación del canje, representaban un virtual repudio de la deuda que no ingresó al mismo, dando así origen a la cuestión de los fondos buitres. Con el absurdo error adicional incurrido por parte de Lavagna y Nielsen, de basar la sustentabilidad del pago de la deuda con una vuelta a los mercados financieros internacionales, bloqueados por una supuesta quita que no era tal.

Este gravísimo error estratégico signó al gobierno kirchnerista, que disimulado con el relato, a los tumbos y trompicones, fue dando un mal paso tras otro. Cada vez más agravados y desprolijos, con tal de salvar la ropa, para finalmente desbordar del plano financiero al plano geopolítico. Primero metió la mano en el INDEC, para neutralizar la indexación de los títulos en pesos que había lanzado con el canje de deuda. Luego simuló colocar deuda con los grandes bancos internacionales, encabezados por el JP CHASE y el DEUTSCHE, triangulando con la complicidad de su director Martín Redrado las reservas del Banco Central. Quienes además exigieron como prestación adicional subrepticia, la prorroga por casi medio siglo de la concesión petrolera de Cerro Dragón, el de mayor producción de Argentina, por la que se está investigando aquí y en el exterior, la existencia de suculentos sobornos.

Como eso no fue suficiente, seguidamente en el 2008 con la famosa resolución 125, desató el conflicto con el campo. Resolución que el gobierno, con la firma del entonces ministro Martín Lousteau, dictó a pedido de las multinacionales exportadoras de granos, tal como lo reconoció luego. Con vistas a que ellas pudieran comprar más barata la cosecha de ese año, en el que la cotización de los granos llegaron a un preció histórico, quedándose así con ese aumento de las retenciones durante ese año, por efecto de las declaraciones juradas de venta que habían hecho previamente. Pero con vistas a que en los años sucesivos dejaran valiosos recursos en divisas para el pago de la deuda externa.

Tras el fracaso de esa medida, el gobierno se lanzó a estatizar las AFJP, por sugerencia del banquero Jorge Brito, canalizada a través del entonces director de la ANSES Amado Boudou. A los efectos de sacar de circulación gran parte de los cupones ligados al PBI, cuyo pago acelerado se venía concretando por efecto del alto crecimiento del PBI, registrado como rebote de la caída acaecida entre el 2008 y el 2012 y para transformar a la ANSES en una cueva financiera, que le permitiera cumplir con los compromisos de recompra de deuda pactado en el canje del 2005, que los banqueros reclamaban airadamente.

Así de paso se sacaron de encima a las AFJP, que luego de los siderales ingresos que habían obtenido, ahora debían empezar a hacer frente al pago de magras jubilaciones que en realidad no eran tales, al ser sólo un ahorro forzoso cuya devolución podía agotarse mucho antes de la extinción física del jubilado dejando a este desamparado, medida que castigaba de peor manera a las mujeres que a los varones, por su expectativa de vida más larga y jubilación más temprana.

Con el conflicto de la 125, en que salieron perdiendo por el voto “no positivo” del vicepresidente Julio Cobos, el kirchnerismo pagó un enorme costo político, malquistándose con la clase alta y media. Esto se vió reflejado en el pobre resultado que obtuvo en las elecciones intermedias del 2009, en las que bajó un tercio el caudal de votos obtenidos en el 2007, al que seguidamente trató de compensar con la “opción preferencial por los pobres” que inauguró a partir de allí (pese estar integrada la cúpula K por ostensibles millonarios) en vez de la erradicación integral de los pobres. Instaurando para ello la Asignación Universal a la Niñez y otros subsidios.

Le sumó a ello la “ampliación” de derechos humanos de tercera generación, a favor de pequeñas minorías, como el matrimonio gay, identidad de género, fertilización asistida, aborto terapéutico etc. Los que proféticamente cuatro décadas atrás, habían sido proclamados por John Rockefeller (III) en su libro “La revolución americana”. Renunciando tácitamente así a los de segunda generación, de igualdad e inclusión social que abarca a mayorías, o al menos a minorías mas sustantivas.

El kirchnerismo eludió así tocar los intereses económicos concentrados de la gran minería, que no paga retenciones y paga ínfimos cánones; de los bancos, que durante el kirchnerismo registraron ganancias como nunca; del petróleo y su extracción sin supervisión alguna, que tiene actualmente precios subsidiados y casi cero retenciones; de las telefónicas, que permanecen sin regulación en el mega negocio de los celulares; del juego, que no tiene fiscalización efectiva; de las cerealeras y grandes molinos, beneficiados con la depresión de los precios a los productores con el reparto de los registros de exportación, etc.

Así la consigna kirchnerista de que al elefante se lo come de a poco, parece más bien que se trata de una mimetización con él. Para contener a la pobreza a los efectos de que el Big Business pueda desenvolverse tranquilamente, conforme recomienda el Banco Mundial y no para tratar de erradicarla, lo que exigiría demandarle al Big Business su contribución para ello.

A principios de 2010, para poder seguir haciendo frente al pago de la deuda externa, el kirchnerismo directamente metió la mano en las reservas del Banco Central creando el Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento, que en realidad era un reendeudamiento con dicho banco, a costa de la estabilidad de la moneda. Esto tras haber arrasado previamente con el Banco NACION y numerosas cajas oficiales, entre ellas las de los ferrocarriles, que hasta el accidente de la estación Once en el año 2012, se fueron hundiendo en la más desaprensiva obsolescencia. La del PAMI, con directa lesión de las prestaciones a los jubilados, lo que recientemente ha motivado una causa penal.

Al mismo tiempo para poder triunfar en las elecciones del 2011, el kirchnerismo incurrió en dos gravísimas medidas, reiteradas demasiadas veces en la historia argentina, que a largo plazo terminan en un desastre. Consistente una en usar el dólar como ancla de precios, para contener la inflación, tal como hicieron en forma epónima Martínez de Hoz y Cavallo. Medida que se profundizo a partir del 2008, cuando incluso rebajó la cotización del dólar, para usarla como ariete en el conflicto contra el campo.

Lo cual como el opio, da una momentánea sensación de bonanza y bienestar por el aumento de poder adquisitivo de lo importado, al mismo tiempo que la actividad interna, sobre todo la industrial, va entrando en un letargo. Y que además por efecto de la sensación del dólar barato, provoca otro fenómeno enormemente dañino, que es el atesoramiento especulativo informal en divisas por parte de los argentinos, sobrevivientes de demasiadas crisis en el pasado.

Lo cual hizo que prácticamente, entre el 2007 y el 2011, se fugaran del país 100 mil millones de dólares, facilitada por las medidas que tomó el director del Banco Central Martín Redrado, abriéndole las venas a este. Sangría que tardíamente recién el kirchnerismo cortó, tras imponerse espectaculármente en las elecciones del 2011 con el 54 % de los votos, implementando el corralito o cepo cambiario. Cuando ya dos tercios del virtuoso saldo de la balanza de pagos de una esplendorosa década de comercio exterior se había fugado del circuito formal de la economía, y refugiado en el exterior, en cajas de seguridad, o bajo el colchón.

Además de los altos precios internacionales, la caída del precio del dólar y su despilfarro, otro claro contribuyente a esa victoria electoral fue la sorpresiva muerte de Néstor Kirchner un año antes que aportó un mártir al relato de la pasión K y despertó una oleada de compasión hacia su viuda presidenta, elegida casi plebiscitariamente. Pero su desaparición significó también la pérdida del cerebro y del estratega del kirchnerismo, su verdadero artífice. El gobierno quedó centralizado en CFK que a partir de allí demostró ser una buena oradora pero no tan buena a la hora de las decisiones, cuyos resultados están hoy crudamente a la vista.

Esa desaprensiva y electoralera política cambiaria es la verdadera razón de la penuria de divisas y distorsiones de precios que hoy aqueja a la economía argentina. A la que, no obstante, economistas del sistema como Alfonso Prat Gay tratan interesadamente de ocultar (ya que según sus declaraciones de bienes es un gran atesorador de divisas extranjeras) diciendo que las divisas que faltan son las que no se le ha dejado producir al campo. En realidad las que faltan son las que produjo el campo y no se sabe donde están, aunque esa información se encuentra en los arcanos del Banco Central

El kirchnerismo dio así una vuelta en redondo, llevando al país a una situación parecida a la de fines de la convertibilidad: un tipo de cambio real multilateral atrasado al mismo nivel, equivalente a un peso por dólar, y un dólar aparente a 0,70 pesos, si se descuenta la inflación del peso y no la del dólar. Siendo esta la causa que impulsa el atesoramiento especulativo de dólares en el marco de una enorme distorsión de precios relativos, similar a la que aquejaba al gobierno de Isabelita en vísperas del Rodrigazo de 1975.

Situación ante la cual la salida clásica argentina es una macrodevaluación con hiperinflación y recesión, provocando así una situación de alto estrés social para que los agentes económicos más vulnerables acepten los nuevos precios relativos. Esto conlleva también una enorme transferencia de riquezas hacia los sectores especulativos que supieron posicionarse en dólares, y/o contraer deudas en pesos, que por efecto de la hiperinflación se licuarán.

Siendo esta la cruda acechanza que depara el futuro inmediato, llevando sin embargo esa medicina en su seno la misma enfermedad, ya que a poco de reacomodarse las cosas, se vuelve a suscitar la pugna entre precios capitalistas y salarios justicialistas, hasta volver en algunos años a la misma situación. Tal como nos sucede periódicamente desde hace más de medio siglo, girando en circulo neurótico del que no hemos podido salir.

La geopolítica

En el 2007, para amistarse con EE.UU. y sus mercados financieros, tras la quita de la deuda y el desaire hecho a su presidente George W. Bush en la Cumbre de Mar del Plata, el gobierno se lanzó a pedir estentóreamente la captura internacional de la cúpula del gobierno iraní, acusándola del atentado a la AMIA, plegándose así francamente a la geopolítica bélica de EEUU e Israel. No obstante con el ascenso de Barack Obama en el 2009, esa geopolítica entró en una transición, oscilante entre la diplomacia y la fuerza.

Por su parte el kirchnerismo, imbuido en la soberbia de su triunfo electoral del 2011, interpretó mal algunas señales provenientes de esa oscilación estadounidense, a partir del sondeo que le realizó en el 2010 el asesor de Obama, Gary Samore. Samore le propuso secretamente que Argentina reciclara material radioactivo iraní, en un marco de negociaciones secretas que se estaba dando entre EEUU e Irán. Y así, seguramente también por influencia del chavismo, a principios del 2011 el gobierno abrió por su lado negociaciones secretas con Irán respecto el atentado de la AMIA, saliéndose de faja de la anterior entente arribada con EEUU e Israel.

Por su parte Obama trató de contenerla en la cumbre de Cannes del 2011, concretada poco después del resonante triunfo electoral de CFK para que se mantuviera disciplinadamente alineada con la coalición occidental. Sabiendo como viejo cultor de la estrategia de la deuda externa, donde le apretaba el zapato por la insuficiencia de divisas, prometiéndole a cambio financiamiento barato, por parte de quien tiene el monopolio de imprimir dólares. A lo que CFK respondió a principios de 2012 en forma algo altisonante, diciendo que Argentina nunca se plegaría a una estrategia bélica, y siempre optaría por la diplomacia. Firmando en consecuencia a principios del año siguiente, el Memorándum de Entendimiento con Irán.

Casualmente a partir de allí, las demandas de los fondos buitres en los tribunales de Nueva York comenzaron a tomar envergadura. La que se tornó imparable a partir del fallo del juez Griesa del 2012, que ordenó cancelar la deuda con los fondos buitres, a la par que se hiciera el primer pago del servicio de deuda del canje del 2005 – 2010. El que tras sucesivas e infructuosas apelaciones, hasta llegar a la Corte Suprema de EEUU, finalmente quedó firme, y puso en default a toda la deuda externa argentina, que supuestamente se había arreglado para siempre con los referidos canjes.

El dinamizador de esas cuantiosas demandas, Paul Singer, que controla NML, el más conspicuo de los fondos buitres, es fuerte cotizante de las expresiones más reaccionarias del Partido Republicano. Y uno de los principales lobistas de Israel en EEUU, con doble ciudadanía estadounidense israelí. Países a los que CFK desairó, al abrirse de la entente contra Irán, a la que el gobierno kirchnerista se había plegado en el 2007 con vistas a amistarse con EEUU.

Ante ello, el gobierno argentino procuró desesperadamente e infructuosamente, revertir en los tribunales norteamericanos ese fallo de Griesa. Primero haciendo una oferta de pago ante Griesa, que subrepticiamente disminuía sustancialmente la quita nominal hecha en los canjes del 2005 y 2010. Y luego, tratando de mostrar al mundo que Argentina era un buen pagador, y un estado amistoso con el Big Business, a los efectos de obtener clemencia por parte de la Cámara de Apelaciones, y luego de la Corte Suprema de EEUU.

Para ello primero asumió ruinosos pactos con influyentes multinacionales petroleras, como BP – AMOCO – Bridas; la Chevron de los Rockefeller, referidos a Vaca Muerta; la TOTAL francesa; sumados al de Monsanto, etc. Y luego la siguió con ruinosos compromisos de pago, con empresas extranjeras, que habían obtenido fallos favorables del CIADI. Con REPSOL, por la estatización parcial de YPF. Y con el Club de Paris, que aprovechando la situación, le hizo escupir los bofes al ministro Kicillof, con enormes recargos y punitorios.

No obstante la clemencia no vino, y así el gobierno kirchnerista, por el accionar objetivo de la justicia norteamericana, y de fondos buitres liderados por lobistas estadounidenses israelíes, quedó acorralado financieramente en una situación desesperada. Con el tic tac de las reservas del Banco Central en cuenta regresiva, que le impedían incluso llegar al año 2015. Al haber desaparecido a la par el superávit de la balanza de pagos, por la pérdida del autoabastecimiento petrolero. Confiado a multinacionales, o a ejecutivos de esta, como es el caso de Miguel Galuccio.

En consecuencia a la altanera CFK no le quedo otra solución desesperada, que arrojarse a los brazos de Xi Jinping, el presidente de la República Popular China, estableciendo a mediados del 2014 una “alianza estratégica integral” con esta. La que a cambio de facilitarnos yuanes en cuotas, por el equivalente a trece mil millones de dólares, para sostener el Banco Central hasta el 10 de diciembre próximo, y luego que Dios nos ayude, se instaló en Argentina como una versión rediviva del imperio inglés, al que conocimos muy bien en nuestra historia.

Haciendo de Argentina no la granja de China, como Inglaterra en el siglo pasado, sino su prado para alimentar a sus 600 millones de cerdos. Pasando así de exportadores de alimentos humanos, a exportadores de alimentos para animales. Y dejando en manos de los chinos, igual que con Inglaterra, las grandes obras de infraestructuras como las mega represas del sur. Y el ferrocarril Belgrano Cargas, destinado a extraer la soja primeriza de la Argentina profunda, para embarcarla hacía China. En el cual hasta los durmientes serán chinos, que los ingleses obtenían depredando los bosques argentinos

Con el agregado de una cesión territorial estratégica de doble propósito, parecida a la de Malvinas, que permitía a Inglaterra aprovisionar a sus navíos mercantes y los de su armada. Consistente en la estación espacial de doble propósito china instalada en Neuquén, que depende de sus fuerzas armadas, complementando a las que tiene en el hemisferio norte. Y puede servir tanto para colocar un chino en la Luna, o para vigilar las comunicaciones y red satelital del adversario, en una hipotética Star Wars o Guerra del Espacio. Colocando así a Argentina en los mapas más sensibles de la geopolítica mundial, en el marco de la pugna por la hegemonía entre chinos y norteamericanos.

El concierto de los adversarios: la embajada y los políticos

Ese giro copernicano dado por CFK en las relaciones exteriores, por efecto de la agresión financiera de los fondos buitres y la justicia de Nueva York, se hizo luego extensivo a la Rusia de Putin. Y respecto la reacción conjunta ante ello, por parte de los adversarios del kirchnerismo afectados por sus medidas, no es necesario caer en teorías conspirativas para tratar de demostrar su existencia, dado que todos ellos tienen un claro punto de encuentro en la embajada de EEUU. Y una clara manifestación de esos encuentros en los cables de Wikileaks, que el periodista Santiago O’Donell se encargó de compilar prolijamente en sus libros “Argenleaks” y Politileaks”.

Ellos muestran un Mauricio Macri confidente de la embajada, que no se anduvo vueltas, ya en su primera reunión se despachó diciendo: “Somos el primer partido pro mercado y pro negocios en cerca de ochenta años de historia argentina que está listo para asumir el poder”. Asegurando que ningún otro candidato, local o nacional, sería más amigable con el gobierno de Bush. A esa primera reunión en el 2007, asistió acompañado solamente de su íntimo amigo y empresario de la construcción, Nicolás Caputo, “socio de Macri y hombre de negocios local” afirmaba la embajada en su cable. Y por ello ha sido señalado como el Lázaro Báez de Macri.

Ver “NIKY” CAPUTO, EL LAZARO BAEZ DE MACRI

Aseguro además que su fundación, Creer y Crecer, trabaja con el Instituto Republicano de EEUU perteneciente al partido de Bush, y con la fundación Konrad Adenauer de Alemania. Opinando al respecto la embajada que Macri sería el líder de la oposición y “tiene suficientes recursos y es lo suficientemente joven como para competir con el kirchnerismo a largo plazo”. Luego en el 2008, Mauricio Macri le confió a la embajada que los argentinos estarían contentos de ver caer el gobierno de los Kirchner, y lo mismo opinó su asesor de política exterior, Diego Guelar.

Refiriéndose al sentimiento antiestadounidense en Argentina, Macri dijo que es alentado por el kirchnerismo, que no ha dejado de criticar a los EEUU, agravado porque este ha sido demasiado “pasivo” en Argentina. Asegurando en consecuencia Macri que Argentina necesita mejorar su relación con los EEUU, y que este debe diferenciarlo de Bolivia, Ecuador y Venezuela. Luego en el 2010, Macri reconoció que su gestión en la CABA no le había ganado muchos votantes a nivel nacional. “Si recibo apoyo político fuera de Buenos Aires, en el 90% de los casos es por haber dirigido a Boca y en el 10%, por ser jefe de Gobierno de Buenos Aires”. Además “presionó” para que la embajada fuera más crítica contra el gobierno nacional, reclamo que ya había hecho antes, a la par que manifestó “sus ambiciones para la presidencia en 2011”.

Macri también le explicó a la embajadora, que el manejo del vestuario y el reparto de entradas en Boca, lo habían preparado para aspirar a la presidencia. “Describió su presidencia del Club Atlético Boca Juniors como una educación política sobresaliente, manejar temas como el acceso a la prensa y a los vestuarios, la distribución de asientos y las decisiones comerciales al frente de un club con 15.000 socios.” También se mostró entusiasmado con el triunfo de su amigo Sebastián Piñera en Chile, y predijo una ola de gobiernos de derecha en la región. Y rogó que EEUU le mandara un “personaje emblemático” para el festejo del Bicentenario en el Teatro Colón.

Por su parte Gabriela Michetti, en cuya silla de ruedas Macri astutamente se ha apoyado para ganar las elecciones, pasó a ser una de las políticas argentinas preferidas de la embajada. Con ideas muy del agrado de esta, como la de “redefinir la agenda de derechos humanos, que está centrada en la guerra sucia”, para centrarla en la discapacidad de las personas. Transformando a la ESMA en un centro de rehabilitación e integración de ellas, y de deportistas de bajos recursos. Con lo cual los derechos humanos parecen ser según lo que a cada cual le conviene.

También fue apreciada por la embajada por sus jugosas confidencias, entre ellas de que forma parte de un “círculo rojo”, integrado informalmente por políticos, como Alfonso Prat Gay; el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey; el presidente del partido radical, Ernesto Sanz; y otros empresarios y banqueros que se reúnen en secreto con el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. La diputada incluso invitó al embajador a conocer al grupo, y preguntó si algún experto de los EEUU podía disertar ante él, respecto algún tema que fuera de su interés.

Los cables de la embajada la consideran “encantadora” y “refrescante”, “merece nuestra atención continua”, “una de las políticas más populares de la Argentina, la diputada Michetti es una figura llamativa, elocuente y vigorosa, con uno de los índices de imagen positiva más altos del país. Cálida y acogedora”. Y además, dice contar con la bendición del papa Francisco.

Según los cables de Wikileaks, Carrio es otra confidente de la embajada de EEUU, país donde es recibida en sus universidades con alfombras rojas. Y de donde suele venir predicando las bondades de la Alianza del Pacífico y Transpacífico, liderada por EEU para contener a China. Compartiendo además la doctrina del choque de civilizaciones, en defensa de la civilización judeo cristiana, en contra de las provenientes de Asia.

Además consciente o inconscientemente, Carrió ya ha prestado notables servicios a las estrategias provenientes de ese país. Como fue la Comisión Investigadora de Lavados de Dinero que lideró en el 2001, en base a información suministrada curiosamente desde el Congreso de EEUU. La que no obstante le sirvió de excusa a los grandes bancos norteamericanos que se llevaron puestas las reservas del sistema financiero, dejando a cambio títulos de la deuda que iban al default, para decir que ellas se habían evaporado por la corrida de depósitos que había provocado la comisión liderada por Carrió. Cuando la corrida de depósitos, si la hubo, había sido solventada con el recupero acelerado de créditos, por lo que las reservas birladas habían evidentemente tomado otro destino.

Ver Amadeo, Bein, Blejer, Pignanelli, Prat Gay, y Sturzenegger, los responsables de la catástrofe del 2001, están de nuevo al frente

El candidato Sergio Massa es otro confidente de la embajada de EEU, que incluso sorprendió a esta por su infidelidad, y el nivel de sus críticas al gobierno que pertenecía o había pertenecido. Aseguró que los Kirchner tenían probabilidad cero capturar la presidencia en 2011. Y fue despiadado con la pareja presidencial, diciendo que Néstor Kirchner era un“psicópata” y “cobarde”, y que “su actitud de matón en la política esconde una profunda sensación de inseguridad e inferioridad, que era un torpe tan convencido de su propia brillantez que seguramente continuaría cometiendo errores”.

Kirchner no es un genio perverso. Sólo es un perverso”, concluyó Massa. Además en sus confidencias Massa justificó el despido de los 155 operarios que habían participado en la toma de la fábrica norteamericana Kraft en Tigre. Habiendo sido sus principales preocupaciones como Jefe de Gabinete, que se cumpliera con la recompra de deuda pactada por Lavagna en el canje del 2005, motivo por el que se estatizaron las AFJP. Y que se les canjeara a los banqueros los bonos en pesos indexados, por las pérdidas que le ocasionaban las mentiras del INDEC respecto la inflación.

Parecidas confidencias hacía su asesor, el magnate conservador Jorge O’Reilly, desde su mismo despacho en la Casa Rosada, cuando Massa era Jefe de Gabinete, lo que llenó de perplejidad a la embajada. Prediciendo un horizonte de devaluación, recesión y fuga masiva de capitales para el 2009, y afirmando que en Argentina no había seguridad jurídica. “La Argentina necesita seguridad jurídica, regulatoria y legislativa”, opinó. Señalando además que estaban a favor de un ajuste en las tarifas de los servicios públicos y aumento en el precio de los combustibles.

Por otro lado, en un cable del 2006 la embajada consideraba a otro candidato, el “Gobernador de Córdoba, De la Sota: el incondicional del libre mercado en la Argentina”, según rezaba en su título. Muy lejos de la doctrina peronista, De la Sota impresionó a la embajada con sus loas a las virtudes del libre mercado, y su compromiso inquebrantable con la defensa de la seguridad jurídica, que incluía por supuesto a las empresas de EEUU. El que además criticó la forma en que el gobierno mantenía congeladas las tarifas de las empresas privatizadas, y se jactó que en Córdoba había evitado las demandas ante el CIADI por parte de ellas, otorgándoles lo que las empresas pretendían.

Por ello no es casual que ante el balotaje, De la Sota se haya pronunciado a favor de Macri, al decir que no votaría a Scioli. A la par circuló la versión que había recibido una propuesta por parte de Macri para ocupar la cancillería, con la clara intención de lograr que los votos de la alianza Massa – De la Sota vayan a Macri. Frotándose por su parte los secundones de De la Sota las manos, previendo que por allí pasarán las negociaciones financieras con los fondos buitres, que suelen dejar jugosos “dividendos” para todos quienes intervienen en ellas. Por su parte Massa declaró su prescindencia ante el balotaje, favoreciendo así a la ola macrista, pese al enojo de algunos de sus seguidores peronistas.

La embajada y los medios

En cuanto a los medios, los cables de Wikileaks dan cuenta del profundo entendimiento que tiene la embajada con el grupo CLARIN, como si este fuera su organ house. Afirmando tener “una fuerte relación de trabajo. Nos comunicamos de arriba a abajo con la línea gerencial, involucrándonos en conversaciones diarias con editores y periodistas de Clarín sobre la relación bilateral, y rutinariamente los incluimos en programas de entrenamiento en los EEUU. Además de colocar nuestros artículos de opinión, Clarín aprecia que apoyemos activamente el desarrollo profesional de sus periodistas.

Cultivando también negocios comunes, como la promoción de la norma ATSC estadounidense para la televisión digital, que el gobierno desechó al optar por la PAL-N. Razón por la que la cúpula empresarial y periodística del grupo CLARIN, con Magneto, Ricardo Kisrchbaum, y Eduardo Van der Koy son asiduos visitantes de la embajada.

Pero según esos mismos cables, el principal portavoz de la embajada es el periodista de LA NACION Joaquín Morales Solá. Quién en sus columnas dominicales trasmite los talking points, o mensajes a la opinión pública argentina que le interesan a la embajada. Que por esa razón se refiere a él como el leading columnist de la Argentina, y como columnista premier cuando la complace especialmente. Nombrándolo simplemente como “JMS”, privilegio reservado solo para los archiconocidos, y considerándolo “uno de los más astutos y mejor conectados analistas de la escena argentina”. Aunque algunas veces reconoce que ha tergiversado las confidencias hechas por la embajada, al dejarse llevar por su antikirchnerismo.

Otro de los confidentes de la embajada es Jorge Lanata, revelando los cables que concurrió a la embajada para rogar que las empresas norteamericanas pusieran avisos comerciales en su frustrado diario Crítica. Y para anticiparle que se iba a poner del lado de Magnetto y el grupo CLARIN, en el enfrentamiento de este contra el gobierno. Lo que no es de extrañar, ya que le vendió subrepticiamente a Magnetto el diario Pagina 12, cuando este entró en apuros, al que había fundado con el aporte económico del opaco guerrillero Enrique Gorriarán Merlo. Y según propia confesión, a partir de esa sigilosa venta se reunía todas las semanas a intercambiar figuritas con Magnetto.

Pero Lanata pese su aspecto “progre”, ya le había prestado a la embajada sutiles y altos servicios de comunicación tóxica. Ya que con Pagina 12 les puso una escafandra informativa a los 40 infelices que en 1989 coparon el cuartel de La Tablada, haciéndoles creer de la existencia de un golpe carapintada, que se podía evitar preventivamente con la acción de “Todos por la patria” liderada por Gorriarán Merlo.

Lo que dio lugar a que el menemista César Arias escribiera un libro titulado “La guerrilla de papel”. La cual no obstante tuvo el triple resultado opuesto, de abrir paso a los indultos que trascartón dicto el presidente Carlos Menem a favor de las cúpulas militares. De derrumbar la política de Derechos Humanos emprendida por Alfonsín. Y dar comienzo al inicio del final anticipado del gobierno de este, que se derrumbó pocos meses después.

Luego con Horacio Verbistky, Página 12 se encargaba de destapar mediáticamente resonantes chanchullos del menemismo, que funcionalmente hacían que el presidente Menem fuera corriendo a arrojarse en los brazos del embajador norteamericano Terence Todman, denominado el “Virrey. Y después, cuando la crisis del 2001 puso sobre el tapete la silenciada cuestión de la deuda externa, con la producción de Disney Lanata filmó una lacrimosa película al respecto.

Que en lugar de ir a la esencia de la cuestión, presentando a la deuda como mecanismo de sujeción y depredación, tal como sostuvo recientemente el Papa Francisco, se regodeo con la deuda social interna, centralizada en el llanto de una pobre niña tucumana que tenía hambre. Ocultando que esa deuda interna era la consecuencia de la depredación de la deuda externa.

La campaña electoral 2015

La campaña electoral del 2015 comenzó en realidad a principios del 2012, con vistas a las elecciones intermedias de ese año, con la incorporación de Lanata al grupo CLARIN, y el lanzamiento de su agresivo programa PPT (Periodismo Para Todos). Cuyo logo haciendo faquiu es una cabal muestra del mismo, y es probable que a la larga ese faquiu alcance a todos los argentinos.

Firmó un contrato a cuatro años, que casualmente termina ahora en noviembre después de la segunda vuelta electoral, después de la cual Lanata dice que se va a vivir a Miami a disfrutar de la labor cumplida, que indudablemente es la de más alto fuste que emprendió hasta ahora. De esa manera, con una profusión de medios y recursos, y sin reparar en gastos, se dedicó virulentamente domingo a domingo, a esmerilar y sembrar el odio contra el kirchnerismo. El que presentaba demasiados flancos para el ataque en cuanto a la corrupción, por la torpe convicción por parte de sus adherentes, de que ella es una cuestión judicial y no política, habiendo pagado un enorme costo político por ello.

De la misma manera que con Página 12 había exacerbado el conflicto entre “Todos por la Patria” y los carapintadas, alimentó así la posición contra fáctica, al fanatismo, soberbia, y desprecio por el contricante, manifestado por algunas huestes kirchneristas. Pasando así el relato K y el contra relato CLARIN, a ser las dos caras de una misma moneda, con parecidas dosis de virulencia, fanatismo, y odio por el adversario por parte de ambas caras.

De esa manera fue sembrando pacientemente el voto bronca o voto fobia, en una audiencia cada vez más movilizada emocionalmente. Que se iba ampliando al compas de que la economía se estancaba, por efecto de la insuficiencia de divisas, la distorsión de los precios relativos, y la caída de los precios de los commodities agrícolas, que están actualmente a la mitad del máximo precio histórico del año 2012.

No siendo por ende nada casual que en la primera vuelta electoral, el macrismo haya pintado de amarillo la panza verde de Argentina, imponiéndose en las zonas más ricas y más pobladas del país, incluida Mendoza. Que aun recuerdan un pasado de plétora económica que disfrutaban pocos años atrás, cuando los granos llegaron a sus precios máximos históricos. Y el precio del dólar no se había atrasado por efecto de la política cambiaría y la inflación, y por contrario lucia sumamente alto. Siendo el campo el que aporta el bienestar general a las ciudades y poblaciones rurales de la pampa húmeda y semi húmeda, en las que inmediatamente crece el malestar cuando al campo le va mal.

Situación a la que, con una ausencia total de tino político y reflejos, el gobierno se encargó de volver a menospreciar. E incluso a agredir, al fijar un precio sostén para al petróleo casi el doble del internacional, bajando a la par sus retenciones al 1 %, a favor de los contados magnates petroleros que existen. A la par que mantuvo las retenciones de hasta el 35 % sobre los granos, cuyos productores se cuentan por cientos de miles, y cuyos precios también cayeron a la mitad. Con el efecto adicional de que además de la rebaja de sus ingresos, tuvieran un aumento de sus costos, al ser el campo un gran consumidor de combustibles.

Un primer evento de estas elecciones, fueron las elecciones de medio término del 2013. En las que sorpresivamente el ex kirchnerista Massa irrumpió como candidato a diputado por el Frente Renovador. Dividiendo así el voto peronista, y haciendo caer el voto kirchnerista a los exiguos niveles de las elecciones del 2009. Con lo cual el cristinismo se vio obligado a renunciar a toda posibilidad de una re reelección.

A partir de allí los grandes medios se encargaron de instalar que el próximo presidente saldría de una triada compuesta por Scioli, Massa, o Macri. Ninguneando al posible candidato Hermes Binner, no obstante haberse ubicado segundo en las presidenciales del 2011. Quién finalmente renunció a su candidatura, para disfrutar de una luna de miel con su joven nueva pareja, a la que dobla en edad.

Los tres integrantes de la triada eran de por sí una garantía para el establishment, al provenír de la UCEDE, y pasar luego a ser fervientes menemistas. Agrandada en el caso de Macri, que arrastra un pasado opaco como predador del estado, por haber sido un insigne representante de la patria contratista y financiera. Mediante las cuales junto con su padre, el romano Franco Macri, que llegó al país con una mano atrás y otra adelante en la década del ‘50, en pocas décadas amasaron una enorme fortuna, con más que dudosos procederes. Llegando a zafar de numerosas causas de contrabando como directivos de SEVEL, gracias a la corrupción de la justicia federal y la Corte Suprema menemista.

El 2015 electoral comenzó con la espectacular y desmesurada denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la Presidenta, por nada menos que encubrimiento de terroristas. Que fue tomada al vuelo por CLARIN, LA NACION, e integrantes del PRO, para magnificarla mediáticamente y desgastar al máximo al gobierno. La que habría tenido por objeto según confesó el mismo Nisman, compeler al gobierno a dejar caer el Memorandum de Entendimiento con Irán, y llevar la cuestión de la AMIA al Consejo de Seguridad de la ONU. A los efectos de poner un palo en la rueda, en beneficio de Israel, a las negociaciones que estaba llevando Obama con Irán, en la que intervenían esos mismos supuestos terroristas.

Trascartón ella derivó en la muerte del fiscal, en lo que a todas luces fue un suicidio. Provocado por la enorme magnificación mediática de su denuncia, con lo cual dichos medios pasarían a ser responsables en parte de su suicidio, y por las graves inconsistencias que ella tenía. Al haber sindicado como eje de la misma a un supuesto alto agente de la Presidencia (“Allan” Bogado) que en realidad era un buchón buscavidas, que había sido denunciado por impostor por la SI.

No obstante CLARIN, LA NACION, junto con Lanata, Carrió, y otros y otras que más vale no nombrar, le dieron una vuelta de tuerca más al asunto, señalando directamente al gobierno como responsable de su asesinato. Con lo cual la exacerbación del anti kirchnerismo llegó a un momento cumbre, con la marcha del 18 F. Que luego cedió notablemente al conocerse el verdadero perfil del supuesto mártir, que el gobierno se encargó de hacer conocer.

No obstante CLARIN empecinadamente trató de mantener viva la cuestión, como otro desaprensivo proyectil de impacto electoral, en su pelea a matar o morir con el gobierno. A la par que con total prescindencia de la calidad periodística, transformándose en la práctica en una grosero panfleto anti K, raleó de sus ediciones a periodistas que habían tratado de comportarse con respeto a su profesión, como Marcelo Zlotogwiazda y Ernesto Tenembaum.

Para reemplazarlos por ofuscados predicadores anti K, de cabeza recalentada y lengua viperina, como los Leuco, Pagni, etc, echando así toda la carne al asador. Incorporó además al programa de Lanata, el ácido humor antikirchnerista de NIK, que dice que sus sarcasmos solo los destina contra presidentes. Excusándose así de que nunca golpearon a Macri, pese ser desde hace muchos años el gran bonete de la CABA.

Traspasando además todo limite de seriedad periodística, CLARIN estalló en sus tapas noticias carentes de todo contraste y asidero. Como las que señalaban que Nilda Garre y Máximo Kirchner tenían cuentas en el exterior, en Teherán incluidas. O que el gobierno había suministrado clandestinamente tecnología y material nuclear a Irán. No obstante que Obama e Hillary Clinton en persona habían felicitado a CFK en la Cumbre de Seguridad Nuclear del 2012, por su liderazgo a la no proliferación nuclear, con cesión de jirones de soberanía incluídas.

Sin embargo la muerte de Nisman precipitó un hecho político definitivo, que fue la destrucción de la alianza de centroizquierda UNEN, y el ensamble de la alianza de centro derecha de Cambiemos, con la unión de Macri con Carrió, y el radicalismo encabezado por Sanz. Al respecto Carrió se jacta de ser la estratega de esa alianza macriavélica, pero los hechos lo niegan, y señalan más bien al grupo CLARIN y la embajada de EEUU que se mueve por detrás, según su propia confesión en Wikileaks.

Ya que en los sketch del programa PPT de Lanata del año anterior, medio en broma y medio en serio, se narraba una trama telenovelesca en la que Carrió le era infiel a Pino Solanas, y flirteaba con Macri para supuestamente salvar a su hija llamada República. Estando también Miccheti y Sanz en la trama de esa ficción, que meses después se convirtió en realidad.

El paso siguiente fue reducir la triada de candidatos expectables, Massa, Macri, y Scioli, a una diada a dirimir entre Macri y Scioli. Con la mutua aspiración por parte de ambos candidatos, de apelar al voto fobia o voto bronca. Ya que por un lado sostenían que un 60 % de los votantes nunca votarían Scioli, y del otro lado afirmaban que un 60 % nunca votaría a Macri. Asegurando algunos encuestadores que en un balotaje entre Macri y Scioli se impondría Scioli, y si fuera entre Massa y Scioli, se impondría Massa. Siendo empero un descalificante de este para el grupo CLARIN, su anterior filiación kirchnerista, y el haber sido Jefe de Gabinete y propulsor de la ley de medios, promulgada en el 2009 contra dicho grupo.

Grafico 1

A tratar de disolver la triada en diada, no solo se avocaron los grandes medios encabezados por CLARIN y LA NACION, ninguneando a Massa. Sino también los aportantes particulares, que canalizaron sus dineros principalmente hacia el kirchnerimso y el macrismo. Tal como se puede ver en el gráfico adjunto elaborado por la Cámara Electoral Nacional, donde el área verde representa el aporte hecho por los privados. Descollando claramente en el gráfico casi con paridad de recursos, Scioli y Macri. Quien así con una profusa propaganda en la web y medios audiovisuales, pudo irrumpir reiteradamente en los hogares de los argentinos con su rostro y sus ojos azul cobarde, diría el poeta León Felipe, para hacerse ver hasta en la sopa de los electores.

La sorpresiva alianza de Cambiemos, estuvo macriavélicamente motivada para lograr una sinergia electoral. Al proveerle el radicalismo al macrismo una infraestructura partidaria, con alcances a todo el país. Y al proveer Carrió un aurea de protección contra los cargos de corrupción, que también aquejan duramente al macrismo. Y una plataforma de disparos, para concretar una campaña sucia contra el kirchnerismo, cosa que el gurú del macrismo Durán Barba, les tiene prohibido a los caballeros del PRO. Que así delegaron en Carrió este cometido.

Y Carrio cumplió su rol de “tira merde” a fondo, ya que a mediados de año, en una de esas operaciones típicas de la DEA norteamericana con supuestos arrepentidos, junto con Lanata hicieron aparecer a otro Lanatta, Martín, y a Martin Salerno. Quienes estruendosamente señalaron que el jefe de Gabinete Aníbal Fernández era “la Morsa”, responsable del tráfico de efedrina, y del triple crimen de General Rodríguez.

Asegurando a partir de allí Carrio como una clarividente, que Férnandez se convertiría en un nuevo Herminio Iglesias, el peronista al que se responsabilizó por la derrota electoral de este partido en el orden nacional y en la provincia de Buenos Aires, en las elecciones de 1983. Por lo que bien se puede decir, parafraseando a recientes palabras de Macri tras las elecciones, que Carrio, Lanata, CLARIN, y LA NACION, “desplegaron una estrategia oscura para llenar de pesadumbre y de miedo a la población”.

Llevando el juego sucio al extremo de cuestionar como fraudulentas las elecciones en la que el oficialismo se imponía por poco margen, como sucedió en Santa Fe, Tucumán, Entre Ríos, Santa Cruz, etc. Armando para ello un escándalo con cualquier cosa insignificante, proveniente del repertorios de picardías electorales que practican desde siempre los partidos tradicionales.

Más allá del perfil pendenciero y caústico de Fernández, y de los graves cargos aun no probados contra él, resulta evidente que con su propuesta de discutir la legalización de las drogas, personalmente se había convertido en un objetivo para la DEA. Que terminantemente se opone a ello, dado que el narcotráfico es un negocio descomunal, con fuertes implicancias geopolíticas.

Algo parecido le pasó recientemente al presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, quién pese provenir de la derecha, propuso una medida parecida, ante la imposibilidad de contener en su país el trafico de drogas rumbo al Norte, y sus enormes secuelas de tragedias. Y por ello súbitamente le cayeron encima una avalancha de denuncias de corrupción, dinamizadas desde una comisión de la ONU, que lo defenestraron del poder.

Ante ello el kirchnerismo, que con Néstor era un manojo de nervios vigilante y al acecho, pareció quedar perplejo, sin reflejos, y profundamente enredado en sus pujas de poder internas. Al definir como la “cadena del desanimo” a la labor de CLARIN y LA NACION, cuando en todo caso era una paciente cadena de demolición. Y al permitir finalmente que “la Morsa” Fernández quedara como candidato a gobernador de Buenos Aires, acoplando además al “monje negro” Carlos Zanini como segundo de Daniel Scioli. Haciendo lo contrario de lo que dice el manual, que sostiene que el vicepresidente debe ampliar el espectro de posibles votantes, como hizo Néstor cuando eligió como vicepresidente a Scioli, y no cerrarlo aun mas, como sucede con Zanini.

Le sirvió así un triunfo ni soñado a Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, que es el centro neurálgico de toda votación en Argentina. Al poner al electorado en la opción de votar al Lobo Feroz Fernández, o quien aparecía en segundo lugar, Caperucita Roja María Eugenia Vidal. Lo cual por efecto del voto fobia o voto miedo, precipitó un masivo corte de boletas a favor de esta, solo para evitar que el Lobo Feroz, supuestamente asesino y narco, llagara a gobernar ese distrito electoral. Que en el conurbano soporta problemas dantescos de hacinamiento, exclusión social, corrupción policial, y adicción juvenil.

Qué fuerzas superiores operan detrás de Macri (1).odt

En el cuadro adjunto se puede ver que Vidal obtuvo para gobernadora casi medio millón de votos más que Macri para presidente en ese distrito. Pese a que los votos en blanco y anulados (No positivos) aumentaron también en medio millón, lo que con el agregado de 100 mil votantes mas, que votaron para gobernador y no para presidente, hizo que los votos positivos disminuyeran solo en 400 mil. Habiendo registrado los restantes partidos 526 mil votos menos para sus candidatos a gobernador que para presidente, los que sumados a los 320 mil votos menos que obtuvo para gobernador Fernández respecto Scioli, fueron a parar la mitad a votos en blanco, y la otra mitad a votos a Vidal en repulsa a Fernández.

Lógicamente, CLARIN y LA NACION se hicieron una fiesta con ese sorprendente resultado, que en el orden nacional puso a Macri a solo 3 puntos de Scioli. Y en forma parecida a cuando en el 2003 lograron que Menem se bajara de la segunda vuelta frente a Kirchner, primero profetizaron que la ola de Cambiemos se convertiría en un tsunami. Luego le dieron aire al rumor de que Scioli renunciaría. Y seguidamente que no, que lo haría Zanini, si Scioli se apartaba del canon kirchnerista.

Para denunciar estentóreamente a continuación, la campaña sucia que estaba haciendo el oficialismo contra Macri, como si de ellas nada conocieran, después haberla hecho durante años. Razón por la que CFK con su verba caústica, se refirió a ella como “campaña cloaca”. Para luego plegarse a la estrategía de Duran Barba, de contrarrestarla con el humor y la burla. Y en vez de atenerse a la información, hacer análisis sobre los supuestos defectos de la campaña negativa de Scioli, que lo llevarían a una segura derrota, tratando de generar así la profecía autocumplida.

Siguiéndola después con lo mismo, al poner en tapa de su edición dominical un sondeo que arroja una amplísima diferencia a favor de Mácri. Confeccionado por la dudosa encuestadora M&F, que se distingue por los enormes “errores” que comete, y luego explica que a último momento la gente cambio el voto, etc, etc. Y la cosa recién empieza, y seguramente tendrá un crescendo majestuoso hasta llegar al día del balotaje, ya que para CLARIN el triunfo de Macri se trata de una cuestión de vida o muerte.

Argentina ante el desafío de su hora obscura y una elite cada vez más degradada

Del kirchnerismo está con creces todo dicho, y sus lacras gracias a los desmedidos esfuerzos de Lanata y CLARIN, están a la vista. Y en cuanto a su propuesta gradualista para salir del pantano que aqueja nuevamente a Argentina, cuyo centro neurálgico es el desequilibrio de los precios relativos, en donde el dólar es el “precio de precios”, la misma nunca ha funcionado efectivamente en Argentina. Dado que las microcorrecciones del dólar, son acompañadas con las micro correcciones de precios, y así todo sigue igual solo que en un nivel de precios superior.

Pero de quién se propone para el cambio, y lo que propone para el cambio, es mucho más lo que se ha ocultado que lo que se sabe. Lo cual no es casual, sino una estrategia deliberadamente llevada adelante por consejo de su guru, Durán Barba. Que tal como reconoció el diputado del PRO Federico Sturzenegger en un video, impuso como estrategia de la campaña, el no proponer nada, no explicar nada, hablar en todo caso de la familia y los hijos, no agredir, y no responder las agresiones (dado que para estas dos cosas están CLARIN, Lanata, y Carrió).

Ver Los consejos de Durán Barba al macrismo

Llevando así la idea de la denostada democracia delegativa a un grado supino. En donde el elector, como decía el presidente Pellegrini Bevans, es un infante que hay que engañar, con globos, papeles de colores, y chupetines. Acompañado de otros artilugios para el amplio segmento de electores que comparten la pasión futbolera, como la contratación por parte de Boca Juniors, el club de Macri, del “jugador del pueblo” Carlos Tevez. Quien se mandó oportunas declaraciones políticas respecto la pobreza. Y llevó a Boca a ganar sucesivos campeonatos, gracias a arbitrajes más que dudosos, que parecen ser una metáfora de la campaña de Macri.

Esta infantilización del electorado se vio además reflejada en los discursos que pronunciaron Vidal y Macri el domingo 25 de octubre, después de conocerse el resultado de sus exitosas elecciones. En donde Vidal como una maestra jardinera de niños de 3 años, les dijo a sus seguidores, yo te amo, vos me amas, y vamos amarnos juntos. Y luego junto con Macri bailaron con poca gracia, al compás de la canción, “no me arrepiento de este amor”.

Más allá de la interesada exaltación que ha hecho la gran prensa de Vidal, llamándola desde “grácil” a “huracán”, y su evidente transfiguración en aras de la campaña televisiva, de regordeta institutriz inglesa, a estilizada y maquillada figura femenina, la metáfora de Caperucita Roja en oposición a la del Lobo Feroz Fernández, parece tener una profundidad insospechada. Dado que ahora Caperucita Roja está sola en el hostil bosque de la provincia de Buenos Aires, y su dantesco conurbano bonaerense, sin que pueda ayudarla ni el Cazador, ni su madre.

Tarea para la que ni se preparó, ya que toda su estrategia según los consejos de Durán Barba, era establecer una “cercanía” con la gente, para tratar de allegarle la mayor cantidad de votos a la candidatura presidencial de Macri. Y la única idea que se le cayó después de su inesperadísima elección, es la de obtener fondos de la Nación para un plan de reparación histórica, igual al que implementaron Eduardo Duhalde y Menem, que fue además una generosa fuente de corrupción, al escapar de todo control.

Por su parte Macri, además de repetir eslóganes como el de la pobreza cero y trabajo para todos sin esbozar cómo lograrlo, se despachó con un discurso de patrón de estancia conservador. Diciendo que el no necesitaba plata ni cargos, pero venía a ayudar a sus electores a crecer y progresar, con un típico “discurso del amo” lacaniano.

Que en realidad es el del odio, dado que su encumbramiento estaría posibilitado no por el amor a su candidatura, pese que igual que Vidal les dice a sus electores que los ama, sino por el odio al kirchnerismo. Proveniente de la suma de los errores de este, y la feroz prédica concretada por CLARIN, LA NACION, Lanata, y Carrió. Que ha hecho que muchísima gente diga, “estos me tienen cansados y ya duraron demasiado tiempo, tienen que irse, venga el que venga”. Aunque ello represente saltar de la sartén al fuego.

Y aunque tengan mucho de parecido entre sí, ya que cualquiera que conoce el ámbito de las contrataciones de la CABA, sabe que nada tiene que envidiarle a la de Julio de Vido, por su corrupción, arreglo de licitaciones, retornos, y sobreprecios. Máxime viniendo de un tiburón de la patria contratista como fue Macri, que incluso acomodó la legislación de la CABA a los manejos de esta, con generosos adelantos incluidos. Siendo además un conspicuo contratista de ella Niky Caputo, señalado como el Lázaro Baez de Macri, por el notable monto de las contrataciones que fue beneficiado por este, que supera los mil millones de pesos. Y por el hecho que un tercio del patrimonio de Macri, esté constituido en deudas de Niky Caputo para con él.

Por su parte Vidal y otros funcionarios porteños habían sido denunciados por la obtención de créditos preferenciales del Banco Ciudad. Y por el manejo de la pauta publicitaria, en el que el caso de Paulino Niembro parece ser solo una punta de iceberg, ya que otros casos de mucho mayor monto fueron explicados puerilmente, diciendo que hubo un error de ceros en la carga de datos. Y por las dudas se negaron a hacer públicas la documentación de esas contrataciones, alegando que las habían entregado a la justicia.

El mismo radicalismo que hoy es su aliado, había denunciado a Vidal y Macri por abandono de personas, estrago culposo, e incumplimiento de deberes de funcionario público, con motivo de las inundaciones del año 2013, que costaron seis muertos. Al no haber concretado las obras de desague previstas, y dilapidado sus fondos con sobreprecios y adelantos no reintegrados. Otorgados incluso a parientes de Macri, cosa que la gran prensa se encargó que no trascendiera.

Ver Inundaciones Buenos AIres 2013

La inpercepción de la realidad por parte del macrismo

Pero donde Macri evidencia tener un pobrísima bagaje, es en la intelección y diagnóstico de la situación actual y sus posibles salidas. Ya que si bien su gurú Durán Barba escribió el libro “El arte de ganar”, nada parece saber del arte de gobernar. Y en consecuencia su receta de “cercanía” entre candidatos y los electores, semeja a la de la tripulación de un avión que promete ser acogedor con el pasajero, y servirle un buen catering. Aunque el piloto no haya demostrado su destreza, y su hoja de ruta sea altamente defectuosa, sin saber muy bien adónde va.

Con su propuesta para las relaciones exteriores de “volver a los amigos de siempre”, Macri parece ignorar que hace ya 200 años que el primer ministro inglés Lord Palmerston señaló que “los países no tienen amigos ni enemigos permanentes, sino intereses permanentes”. Y EEUU no los ha demostrado con creces en los últimos tiempos, con su apoyo a la “guerra sucia” de los militares, que dejó heridas indelebles en el cuerpo social, y prácticamente disolvió a nuestras fuerzas armadas, en un mundo cada vez más hostil. Con su actuación en la Guerra de Malvinas a favor del Reino Unido. Con el Consenso de Washington, con el que depredó a los países que se alinearon con él, incluida Argentina. Y con el desvalijamiento por parte de sus grandes bancos de las reservas del sistema financiero argentino en el 2001. Si que esto en manera alguna signifique que los chinos, que también solo tienen intereses permanentes, sean nuestros amigos.

En relación a la cuestión de los fondos buitres y su propuesta de ponerse bajo las órdenes de Griesa, por un lado está lo indecoroso de esto. Al tratarse de títulos que por sus demasías en la declinación de la soberanía, deberían declararse nulos, y además han tenido con las sentencias judiciales, una acumulación de intereses explosiva. Por otro lado Macri parece ignorar que las leyes cerrojo han otorgado implícitamente derecho a quienes ingresaron a los canjes del 2005 y 2010, a reclamar igual compensación que se otorgue a los fondos buitres. Con lo cual el problema en vez de cerrarse, seguramente derivaría en nuevas demandas y conflictos.

Respecto las promesas hechas a CLARIN, de modificar la ley de medios para evitar su desguace, y proteger su “core business” del cable de la competencia ruinosa de las telefónicas, a la luz de la experiencia de los anteriores gobiernos y el actual, es lo mismo que ponerse la espada de Damocles sobre la cabeza. O devolverle al matón del barrio el garrote de la comunicación, o el altavoz del discurso único, que en cuatro décadas llevó a Argentina de una degradación a la otra. Con el cual en una de esas, termina sacudiéndolo al mismo Macri, quién estaría repitiendo así el mismo error de los anteriores gobiernos, que subieron con el envión que le dio el grupo, y después tuvieron que lidiar con él hasta darles todo lo que pretendía.

Respecto el atraso del dólar y la distorsión de los precios relativos, con la explosiva salida que propone de dejarlo flotar libremente, Macri ahistóricamente parece ignorar enteramente la experiencia argentina reciente. Como es el caso del presidente Raúl Alfonsín, que por exigencia del candidato radical a presidente Eduardo Angeloz, dejó flotar al dólar a principios de 1989. El cual con prisa y sin pausa, aumento 40 veces su valor en un año, pasando de 16 pesos a 655 pesos. Registrándose a la par un aumento de precios al consumidor de 8.165 %, o sea a una tasa acumulativa del 1,2 %, no mensual, sino diaria.

O el caso de Duhalde y Jorge Remes Lenicov en el 2002, en el cual la libre flotación llevó al dólar de uno a cuatro pesos, para bajar luego a tres, lo cual representaría hoy un dólar cercano a los 30 pesos. Lo que en aquel momento no produjo una proporcional estampida de precios internos, por efecto del enorme estrés que había soportado la sociedad con la recesión previa. Por la gran capacidad ociosa disponible. Y por la ausencia de moneda en la plaza por efecto del corralito bancario, factores que hoy no existen. Por contrario, hoy el Banco Central evidencia haber perdido toda capacidad de regulación monetaria y de endeudamiento interno, como consecuencia de su enorme deuda en letras y notas, que en el 2001 no tenía.

El fundamento para esa receta propia del profesor Neurus, es un análisis monetarista efectuado por el economista Andrés Neumeyer, egresado de la Universidad de Columbia, y profesor de las universidades de Nueva York, Chicago, y San Andrés. Consistente en sostener que los precios internos tienen implícito una paridad del dólar de 14 pesos, cercano al nivel del dólar blue. Y por eso con la libre flotación no va a pasar nada, y todo seguirá más o menos igual que antes.

Para asegurar ello el Dr. Neurus Neumeyer se basa en una investigación no científica similar a la del llamado “dólar hamburguesa” o Big Mac Index. Que consiste en dividir el costo en pesos de la hamburguesa de Mac Donalds en cada país, por su valor en dólares en EEUU, obteniendo el tipo de cambio supuestamente real de ese país. Para tratar de darle una apariencia científica, el Dr Neurus Neumeyer no tomó el precio de la Big Mac, sino la serie de precios de PriceStats, que compara una misma canasta de bienes en Argentina y EEUU. Asegurando como conclusión que su costo en dólares, equivale a un dólar a 14 pesos, o sea un valor entre el dólar bolsa del “contado con liqui” y el dólar blue. Que casualmente coincide con el del “dólar hamburguesa”.

Lo que el Dr Neurus Neumeyer no dice, es que esa canasta de 250 productos tiene un composición de solo un 25,8 % en alimentos, bebidas y vestimentas. Y de un 32,4 % en mobiliarios, productos para el hogar y cultura. Un 34 % en vivienda, electricidad y combustibles, y otros. Y un 6,9 % en salud. O sea que en todo caso correspondería a una canasta familiar de la clase alta argentina, que nada tiene que ver con la canasta media de los argentinos, y menos aun con la de los sectores más carenciados.

A ello se agrega que esos precios son capturados cibernéticamente, y seguramente corresponde al de tarjetas de créditos en cuotas, dado que la legislación interna impide que se discrimine del contado. Por lo que más bien que incluir el mayor valor del dólar, esos precios incluirían los costos financieros usurarios que existen en Argentina, al que los bancos no van a renunciar porque sí.

Además Argentina exporta alimentos, o sea bienes salarios, que se hacen al dólar oficial, y por ende ellos experimentarán un brutal aumento si pasan a comerciarse al valor del dólar blue o cercano a él. Los cuales consisten esencialmente en granos, cuyo aumento notable generara una alteración proporcional en la actividad agropecuaria, que los insume como forrajes, además de poner otro piso al costo del suelo, etc.

Curiosamente además los propugnadores de esa receta, Macri y Alfonso Prat Gay, el ex ejecutivo especializado en especulación con tipo de cambio del JP Morgan Chase, han apostado al dólar. Ya que Macri, que declaró una fortuna de 60 millones de pesos similar a la de CFK, tiene el 54 % de ella expresada en esa moneda. Y por su parte Prat Gay declaro un patrimonio de 10 millones de pesos, la mayor parte de ellos en depósitos en dólares. Pero además administra la fortuna de mil millones de dólares de la fallecida de Amelita Fortabat, buena parte de la cual se encargó de girar al exterior.

Por lo que claramente tienen intereses encontrados con la medida que proponen tomar, que clásicamente produce fenomenales traspasos de riquezas hacia los sectores más ricos de la población. Que han contado con capacidad financiera para hacer atesoramientos especulativos en moneda extranjera, y con las macrodevalauciones concretan enormes ganancias que les aumenta aun más sus riquezas. La que por contrario golpeará duramente al tercio de la población argentina, que se ha hundido en la lumpenización, al compas de los experimentos y crisis financiera que han sacudido al país en las últimas décadas. Con el enorme agravante de la aparición del fenómeno del narcótrafico que se nutre de ella.

Una concreta evidencia de lo errado de ese diagnóstico y receta, que antes de ser aplicada ya ha comenzado a ser dañina, es la retención de mercaderías y ventas que están ejerciendo los sectores mayoristas, a la espera de quién se imponga en el balotaje. Y el simultáneo aumento preventivo de precios que se está dando, con vistas a un dólar Macri a 15 pesos. Lo cual prueba en los hechos, que el dólar tipo hamburguesa del Dr Nuerus Neumeyer, es una peligrosa divagación carente de sentido. Que deja el interrogante si no se trata de otra añagaza electoral con vistas a desestabilizar la situación actual, y allegar votos al candidato del cambio Macri.

Y esta cuestión es crucial, porque si el diagnóstico de Macri y sus demiurgos es errado, les pasará como el aprendiz de brujo de Paul Dukas, que dio vida a una escoba para que le acarreara agua, y luego no pudo parar ni el acarreo, ni la multiplicación de escobas dedicadas a esa faena, provocando una inundación. Ya que ella desatará una carrera imparable entre los precios internos y el dólar, como sucedió en 1958, 1962, 1975, 1981, 1989, y en parte en el 2001. Desembocando en una hiperinflación, que si se la quiere parar con astringencia monetaria, derivará en una recesión. Y en tal caso el cambio de Cambiemos con esta receta, bien podría hacer que el cambio pase a ser un dólar a 40 pesos o más.

Más allá de álgida cuestión del tipo de cambio, el plan de Macri parece ser muy simple, acorde con la reducida visión de un intendente ansioso por inaugurar obras, tal como hizo en la CABA. Consistente en disimular un ruinoso arreglo con los fondos buitres, por un capital de entre 20 y 30 mil millones de dólares, y otro tanto de intereses (sin contar en ese monto lo que pueda venir colateralmente por efecto de los reclamos por las leyes cerrojo) con un masivo endeudamiento externo por otro tanto. Destinado, para alegría, y prosperidad de sus compiches de la patria contratista, a la ejecución de una gran cantidad de obras de infraestructura, desde Usuahia hasta La Quiaca.

Como si eso solo de por sí podría poner en marcha las economías regionales, solucionar el dantesco problema del conurbano bonaerense, y brindar un crecimiento equitativo para todos los argentinos. Siendo un argumento parecido al que usó Menem para justificar la construcción de una faraónica pista de aviación similar a las de Aeroparque, frente a su residencia “La Rosadita” en Anillaco, La Rioja, en un departamento que tiene menos de cinco mil habitantes. Que hoy luce semi abandonada en medios de los yuyos, sin haber despegado nunca aviones de carga repletos de aceitunas y productos de promoción agrícola, que arguyó Menem para justificar la construcción de la misma.

Imitando a Martínez de Hoz y Cavallo, Macri inauguraría así un nuevo ciclo de reendeudamiento externo, con las condicionalidades, pérdidas de grados de libertad y jirones de soberanía que ello representa. Al ser desde hace dos siglos las deudas externas un instrumento de tutela sobre los países emergentes, que desde su reconocimiento en 1824 como país independiente, llevaron sucesivas veces a Argentina, a rifar y extranjerizar su acervo colectivo. Y por ello ya es más que tiempo maduro para cortarla de una vez para siempre con el tema.

Lo contrario sería tirar por la borda el enorme esfuerzo colectivo de desendeudamiento externo, echo obligadamente y a los ponchazos por el kirchnerismo, ante la imposibilidad de acceder a los mercados de capitales como había previsto. Que ha deparado la pérdida de reservas, la inflación, la destrucción del Banco Central, y el grave deterioro del ANSES, el Banco Nación, y numerosas cajas oficiales que malversaron sus fondos específicos. Con al propuesta de Macri todo ese enorme costo no habrá servido para nada, o solo para que un nuevo Martínez de Hoz vuelva a las andadas, aprovechando el bajo índice de endeudamiento externo argentino.

Sin ninguna novedad, su propuesta centra esencialmente la economía argentina, en la actividad agrícola extensiva tradicional. Pese las complicaciones que esta enfrenta, provenientes del cambio climático, que ha hecho que de cinco cosechas fracasen dos. La masiva extracción de nutrientes sin reponer, que está llevando al agotamiento de los suelos. Y el fenómeno de las malezas resistentes, que ha desatado una carrera de alcance imprevisible entre estas, los agrotóxicos, y los OGM (Organismos Genéticamente Modificados)

Hacer la nuestra

Frente esta tosquedad de ideas, donde Macri y sus crañotecas parecen carpinteros que se proponen arreglar una PC dándole golpes con la masa, el mundo luce patas para arriba. Llenos de peligros, por lo que no es para pánfilos, ni para caperucitas rojas, ni para vivillos que quieran hacer picardías o cortar camino. Pero también de oportunidades para quienes acepten lúcidamente el desafío, y se deciden a hacer la suya. Y no la de sus supuestos países amigos, que no existen en este áspero y trágico planeta.

La Republica Popular de China como potencia industrial ascendente, por su enorme disponibilidad de mano de obra barata, capacitada, y disciplinada, atacó comercialmente a las potencias industriales occidentales, destruyendo sus estados de bienestar adquirido tras la 2da Guerra Mundial. Y además alteró los términos de intercambio de los países periféricos, al comprarles caro sus materias primas, y venderles barato sus manufacturas. No obstante como un bumerán esto también se volvió contra ella misma, al caerse los intercambios con los países industriales, declarándose así una guerra monetaria, en la que cada país procura preservar la competitividad de su economía industrial.

Detrás de esa guerra comercial y monetaria, subyace la pugna en la que EEUU ve acechada su hegemonía por China. Y para contener a su contendiente, EEUU procura ajustar un cordón asiático, rodeándola de bases militares y aliados. Mientras que China procura expandir marítimamente su territorio, llegando hasta fabricar islas para eso. En ese marco la OTAN primero avanzó sobre la Libia de Kadafhi, que pretendía concesionar su petróleo profundo a los chinos, sembrando el caos en ese país.

Y luego avanzó sobre Siria, sembrando el caos en este país, para cortar la influencia iraní y el arco chiita. Que se extendió desde Teherán hasta Beirut, como consecuencia del gravísimo error de invadir Irak que cometió el presidente Bush, alterando el equilibrio geopolítico del área. Afectando también la estabilidad de la base naval que tiene Rusia en la costa siria. Luego la OTAN avanzo sobre Ucrania, el país de fricción con Rusia, quién respondió haciéndose de Crimea, y procurando mantener su influencia en el este ucraniano.

A lo que EEUU junto con Arabia Saudí, respondieron con una sustancial baja del precio del petróleo, poniendo en resonancia la economía de Rusia, basada en la exportación masiva de hidrocarburos, y también la de Venezuela, su aliado latinoamericano. En respuesta a ello y para salir del abrazo del oso, la Rusia de Putin avanzó audazmente en Siria, desplegándose militarmente, con una estrategia de aproximación indirecta hacia su enemigo Arabia Saudí, que regula el precio del petróleo en el mundo.

Efectuando así la amenaza implícita, de que se estabiliza la situación en beneficio de todos, incluida la cuestión del precio del petróleo. O el caos cundirá por toda esa región energéticamente crítica, y se expandirá por el mundo, al llevar el precio de la energía a las nubes. Después de la sorpresa táctica dada por Rusia, hace pocos días un avión de pasajeros rusos cayó en la región, con cientos de víctimas fatales, y tanto EEUU y el RU insinúan que fue por efecto de una bomba, puesta por quién sabe quién, como respuesta a la injerencia de Rusia allí.

En concreto estas guerras hacen recodar a las anteguerras de la 1ra y 2da Guerras Mundiales. Que se dieron en los Balcanes, cortando el eje Berlín – Bagdad en el primer caso. Y en la República de España en el segundo caso. Por eso el Papa Francisco habla de que se estaría incubando una tercera guerra mundial, que ante el síndrome nuclear de la SDS (Segura Destrucción Mutua) puede terminar en un apocalipsis. A la par que desde Israel se amenaza sumir a la región y el planeta en un “Armagedón nuclear”, si se pone en peligro su existencia.

Este es el mundo alucinado donde debe convivir Argentina, un país semivacío de recursos gigantescos, con una elite de enanos intelectuales y morales, que parecen no ver más allá de sus narices y sus pequeños negocios y ambiciones. Y lo debe hacer sin abrirse bobamente a él, creyendo que en el mundo hay países “buenos” y “amigos”, y “malos” y “enemigos”, como dice Macri. Y sin cerrarse a él, en un mundo híper comunicado, donde las fronteras cambian día a día.

Para no ser nada, y para lograr el bienestar de todos los que la habitan, Argentina debe necesariamente hacer la suya. No la de los chinos, de los que el padre de Macri, Franco, es un gran lobista. Ni la de los norteamericanos, que tanta admiración suscitan a Mauricio. Claro que para ello resulta indispensable contar con un gran liderazgo moral, que le permita a Argentina movilizar equitativamente sus grandes recursos físicos. Y también los monetarios en divisas extranjeras, que están escondidos en cofres de seguridad, bajo el colchón, o en cuentas en el exterior.

Para salir así de una vez y para siempre de la trampa de la deuda externa, y del círculo neurótico en que los argentinos estamos atrapados desde hace medio siglo, enfrentando cíclicas penurias de divisas, provocada por nosotros mismos. Y sobre todo, ese liderazgo debería hacer que cese para siempre la comunicación toxica que desde hace demasiado tiempo enferma a Argentina, y que parodiando a Pellegrini se puede decir que “es lo peor que tiene la sociedad argentina”. Pero lamentablemente ese liderazgo moral no está a la vista, salvo el del Papa Francisco.

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