Macri prorrogaría los millonarios subsidios a las petroleras otorgados por el Kirchnerismo 

Son unos 80 mil millones de pesos anuales. Casi el doble de lo presupuestado para la Asignación Universal por Hijo (AUH).Los implementó el kirchnerismo por resolución para fomentar la producción y exportación de petróleo garantizando un precio interno de 76 dólares el barril,  cuando el internacional está en 34 dólares.

Por Lázaro Llorens.

En materia energética, uno de los principales asuntos que tiene que resolver de manera urgente el gobierno de Mauricio Macri son los voluminosos subsidios a la producción y exportación de petróleo. No es un tema menor. Las cifras en juego son millonarias y los actores involucrados, muy influyentes.

Con un precio internacional actual de 34 dólares tendiente a la baja, para el año próximo estamos hablando de unos 5.500 millones de dólares si se toman los últimos publicados por la Secretaría de Energía de la Nación. Es decir, unos 76 mil millones de pesos. Casi el doble de lo que insumirá la Asignación Universal por Hijo presupuestada para el 2016 en 39 mil millones de pesos.

Los subsidios al petróleo fueron implementados por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, mediante las resoluciones 14/2015 y 33/2015 firmadas por Mariana Matranga, ex-secretaria de energía de la Nación. Ante una caída de los precios internacionales, se creó el “Programa de Estímulo a la Producción de Petróleo Crudodonde se dispuso una compensación económica a todas las compañías que extraigan o exporten crudo  en Argentina; tales como YPF, Chevron, Pan American Energy, para garantizarles un precio interno de unos 75 dólares por barril, cuando en el mercado externo hoy pisa los 34 dólares.

El programa tiene vigencia hasta el 30 de diciembre próximo, aunque, según el artículo 2 de la resolución 14/2015, puede ser extendido durante un año, hasta 2016. Ésto es lo que tiene que definir, en las próximas horas, el Ministro de Energía José Aranguren, ex presidente de la petrolera Shell Argentina, enemigo declarado de los subsidios a las tarifas  de luz y gas destinado a los hogares.

Al respecto, Aranguren, en su primer discurso público ante empresarios del sector, anticipó una quita del subsidio a los hogares y un aumento de tarifas, pero remarcó que iba mantener los subsidios a las empresas petroleras “para sostener los puestos de trabajo”. El mismo argumento esgrimido por el kirchnerismo.

La esencia del acuerdo negociado será mantenida, pero también teniendo en cuenta el interés de los consumidores. La única diferencia es que el acuerdo será escrito, de duración limitada, tendrá plazos de renegociación, y será hasta que los precios internacionales se recuperen y alcancen los locales, enfatizó el ministro.

Este cronista intentó confirmar esta prórroga, pero desde el Ministerio de Energía respondieron que les enviáramos un correo electrónico detallando los motivos de la consulta. El correo fue enviado, pero no tuvo respuesta aún, al igual que las llamadas telefónicas realizadas hasta el cierre de esta nota.

El gobierno de Macri lo que debería hacer es terminar con los subsidios. Y no lo va hacer porque Aranguren es de la Shell. Y la Shell ahora es extractora de petróleo. Tiene cinco pozos en Vaca Muerta, por lo tanto está complicado, vaticinó ante esta revista el abogado y economista Félix Herrero, especialista en el tema energético y uno de los opositores más acérrimos a los subsidios millonarios a las petroleras. “El 29 de diciembre, o cuando los argentinos estemos festejando navidad, el día de los santos inocentes, o año nuevo, seguramente se hará una prórroga de las resoluciones 14/15 y 33/15 por un año. Y en enero nos estaremos enterando los argentinos que estos subsidios a las petroleras continuarán”, agregó con humor.

Para Herrero, estos subsidios son “una locura”, y luego aclara “que no existe en ningún otro lugar del mundo”. Alega que el costo interno del petróleo hoy ronda los 15 dólares el barril. Por lo que garantizarle un precio interno de 70 dólares a las compañías, en su mayoría extranjeras, es otorgarle un enorme beneficio que pagan los consumidores a través del Tesoro Nacional.

En consonancia con Herrero, se han pronunciado otros reconocidos especialistas en hidrocarburos. Algunos de extracción radical, como el ingeniero Jorge Lapeña, ex secretario de energía de Raúl Alfonsín: “La nafta y el gasoil en la Argentina se venden al consumidor —particulares, transportistas, agro e industria— a un precio que toma como costo de la materia prima un crudo cotizado a 80 dólares por barril. En este contexto, los consumidores están transfiriendo a las empresas petroleras unos 5.500 millones de dólares por año, una cifra exorbitante”, sostiene el ex funcionario.

Por su parte, Gustavo Callejas, ex subsecretario de Energía de Alfonsín, en una entrevista para Radio Pop, exigió que “el subsidio a los combustibles debería eliminárselo a los petroleros” (sic).

El controvertido contrato con Chevron para explotar el yacimiento “shale” de Vaca Muerta es la madre del borrego de estas siderales compensaciones a las compañías petroleras. En este yacimiento, la compañía estadounidense, junto a YPF y otras firmas, están extrayendo crudo a través del “fracking”, una técnica de gran impacto ambiental, que por la ingeniería y procesos requeridos, es mucho más costosa que la extracción de petróleo convencional.

 Por eso cuando comenzó a caer el precio del petróleo a nivel internacional, a fines del 2014, con la excusa de que había que mantener la actividad, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, impulsora del acuerdo con Chevron, comenzó a pergeñar subsidios a la producción del petróleo “no convencional”. Estos subsidios luego se hicieron extensivos a todas las empresas, sin distinguir ni sus métodos de extracción ni sus costos internos.

¿Cuál fue el justificativo para dar semejante compensación?: el fracking.  En el 2014 se dijo que para alentar su producción y explotación había que dar subsidios importantes porque el fracking tiene costos y gastos de producción y operación más caros que los convencionales. Entonces se justificó en función de Vaca Muerta que le íbamos a dar un subsidio a las petroleras. Pero inmediatamente se le dio a todo el petróleo de Argentina, no solamente al fracking, sino a otras empresas que no estaban previstos. Es un caso único en el mundocuestionó Herrero.

Las diez principales empresas beneficiadas por estos subsidios, que superan cualquier plan social o política social del gobierno, son: YPF, Pan American Energy, Pluspetrol, Sinopec Argentina Exploration, Tecpetrol, Chevron, Petrobras, Petrolera Entre Lomas, Compañías Asociadas Petroleras y Total Austral. Este “top ten” concentra el 89% de la producción local, según datos publicados por el ministerio de energía de la Nación.

Sobre los montos que recibió cada petrolera durante el 2015, a pesar de alcanzar cifras millonarias, no hay nada publicado, ni siquiera en el boletín fiscal. Únicamente está el precio de diferencia promedio mensual entre el precio interno y externo del petróleo. Lo  publica el Ministerio de Energía bajo el concepto “Precios de Petróleo Crudo, Gas Natural, GLP, Gasolina y Condensado (Regalías)”, a partir del cual las empresas calculan trimestralmente el cobro de las compensaciones.

Allí, según el último dato publicado, esta diferencia en agosto llegó a los 27 dólares por barril. Ese mes, el Estado le pagó a las compañías petroleras un promedio de 70 dólares por barril, cuando el internacional orilló los 42 dólares.

A partir de ese dato, estimativamente se puede determinar que durante el 2015, las petroleras embolsaron unos 2.300 millones de dólaresEntre 23 y 32 millones de pesos según el tipo de cambio que se tome. Cifra que este año será mayor porque el precio del petróleo en el mundo sigue bajando y roza los 34 dólares. Con el cual las erogaciones, sobre una producción diarias de 200 millones de barriles, para el año próximo alcanzará casi los 6 mil millones de dólares.

Estas compensaciones alcanzan tanto la producción como la exportación de petróleo que fueron concentradas por la compañía Pan American Energy (PAE) de los hermanos Carlos y Alejandro Bulgheroni y la china Cnooc. Por eso, actualmente PAE, en sus balances, pondera el “Programa de Estímulo a la Producción de Petróleo Crudo” como una manera de atenuar “parcialmente” la baja del precio internacional del petróleo.

Hay subsidio a la exportación de petróleo. Es decir pagamos premios por la exportación a pesar de que somos un país importador de petróleo. Con lo cual, al alentar la exportación, cuando un país es importador es de locos. PAE (Pan American Energy)  está exportando lo que no tenemos” explica Herrero.

Según lo dispuesto por la resolución 14/15, el valor de estas compensaciones está fijado en dólares a su tipo de cambio en pesos. Es decir, de prorrogarse, a diferencia de otros sectores, las compañías petroleras no sólo seguirán protegidas de los malos precios externos, sino también de la devaluación interna. Un privilegio casi exclusivo.

Para poder cobrarlos, trimestralmente cada empresa debe presentar una Declaración Jurada ante la “Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas”. En esa declaración, se debe detallar la cantidad de petróleo extraído y su tipo (Escalante o Medanito). Luego, esperar que esa “comisión” autorice el pago o haga alguna observación.

Es difícil entender por qué aumentó el precio del combustible en Argentina cuando el precio internacional del petróleo está estancado o a la baja y, al mismo tiempo, Argentina le paga a las petroleras 77 dólares el barril contra 40 a nivel mundial. Muchas veces se habla del subsidio del transporte y de la energía, pero poco se habla del subsidio a las petroleras, que son todas extranjeras” sostuvo por su parte el economista y ex diputado Claudio Lozano. Lozano fue quien desde el congreso, cuando se aprobó el presupuesto 2016, cuestionó duramente estos millonarios subsidios a los petroleros, otorgados por el kirchnerismo y que, todo parece indicar, serían ratificados por el macrismo. 

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